¿Quién es la OEA? – Por Rocío Luna

Por Rocío Luna *

La OEA (Organización de los Estados Americanos) se formó en la Primera Conferencia Internacional Americana, celebrada en Washington, D.C., en octubre de 1889 a abril de 1890. Y comenzó a tejer una red de disposiciones e instituciones a modo para intereses de algunos. Aunque la Organización fue fundada con el objetivo de lograr en sus Estados Miembros, como lo estipula el Artículo 1 de la Carta, “un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia” hoy actúa a favor de unos cuantos.

Esta organización desarrolla su actividad acorde a varios tipos de fondos creados por los países miembros como: fondo regular, fondo para el desarrollo de la cooperación, fondos específicos y recuperación de costos indirectos, que son, acorde a sus fuentes, recursos compuestos por aportes de Estados miembros, observadores permanentes e instituciones y entes externos, entre ellos la USAID y la NED, adscritas al gobierno estadounidense. La gestión financiera de la OEA para 2017 genero un balance de 207 millones de dólares en ingresos. No obstante, el dinero recaudado en ese año 2017 se gastó en cosas como: gastó 2 millones 650 mil dólares en la remodelación de la Sala “Simón Bolívar” de su sede en Washington, otros 4 millones 200 mil de dólares en “Mejora Tecnológica del Edificio Principal y Administrativo”, para becas y programas de entrenamiento de la OEA unos 5 millones de dólares, y en logística para la Cumbre de Las Américas unos 4 millones de dólares.

De los 34 estados miembros, 28 están en situación regular, mientras que 6 estados no están al día y esto es por una negativa de contribuir al sostenimiento de una instancia que, para efectos prácticos, no se traduce en aportes significativos a los países miembros. La OEA ha creado al pasar de los años una histórica falta de credibilidad con su doble cara para fijar posición “en defensa de la democracia” en el continente. En 1954, Guatemala fue invadida por tropas mercenarias organizadas por la CIA, que derrocaron al gobierno de Jacobo Árbenz. La OEA se había prestado antes para aprobar una resolución que introducía la variante de intervención colectiva regional, en expresa violación de su propia Carta y la de la ONU. Ante el hecho consumado, el organismo se limitó a “dejar hacer” a Estados Unidos y dilató el examen de la situación, ignorando los intereses del país agredido (Misión Verdad, 2019).

En 1961, la actuación de la OEA respecto a Cuba a partir del triunfo de la Revolución abrió el camino para el desarrollo de acciones que se desplegaron en el orden político-diplomático para aislar a la isla, que concluyeron con la expulsión de ese país en enero de 1962 y la ruptura de relaciones diplomáticas de los países de la región con la mayor de las Antillas. ( Misión Verdad, 2019). Es así como puso en evidencia el tutelaje estadounidense en la organización, consumando la relegación de Cuba en la OEA y el no reconocimiento de su modelo político, legitimando con ello, especialmente a mediados de los años 60, el embargo y el bloqueo económico que Estados Unidos instrumentó contra ese país y que sigue vigente fue aceptado y apoyado por la organización que como ya mencioné “es un instrumento de poder de los Estado Unidos”.

Entre las malas acciones de la OEA y luego de múltiples gestiones, Estados Unidos logró por el estrecho margen de un voto la aprobación de una resolución que dispuso la creación de una Fuerza Interamericana de Paz, produciéndose, por primera vez bajo el sello de la OEA, la cual fue y puede ser utilizada para una intervención colectiva en un país miembro, violentando el principio de “no injerencia” en los asuntos internos de los países pregonado por la misma organización. Y este ha sido utilizados en casos como el de la invasión estadounidense a Panamá en 1989, el rol de Estados Unidos como agresor a un miembro de la organización durante la guerra de ocupación británica de las Malvinas argentinas, la invasión norteamericana a Granada y el asesinato de su presidente Maurice Bishop, fueron otros ejemplos emblemáticos en los que la OEA asumió posturas tibias, acomodaticias, sin ningún tipo de sanción al agresor habitual.

Y con todo esto no es de extrañarse su intervención en Venezuela para criminalización de Maduro o como en esta ocasión lo sucedido en Bolivia dando como ilegitimas las elecciones, ya que en ambos países Estados Unidos no es bien recibido por que saben ambos presidentes que si entrada seria rapaz para su economía y recursos.

Mexteki


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