Bolivia: el gobierno de facto crea una fuerza especial “antiterrorista” de la Policía

Gobierno crea una fuerza especial antiterrorista de la Policía

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, presentó hoy al Grupo Antiterrorismo (GAT) de la Policía boliviana, que tiene el objetivo de neutralizar y desarticular grupos delictivos en la ciudad de La Paz.

“La semana pasada se presentó en Santa Cruz al grupo antiterrorismo que ya está trabajando. (…) Hoy tenemos 60 valientes policías entrenados para combatir el terrorismo, este grupo tiene como misión desarticular absolutamente todas las células terroristas que amenazan a la patria”, explicó la autoridad.

Aseguró que se crearán unidades similares en todos los departamentos del país, con el objeto de fortalecer al plan integral de seguridad “Todos Por Bolivia”.

“Como Policía Boliviana tenemos la voluntad y compromiso de coadyuvar en compromiso para construir una sociedad justa y sujeta al respeto y cumplimiento de la ley bajo acciones de la educación preventiva antes que la represiva”, dijo el comandante de la Policía Boliviana, Rodolfo Montero.

Murillo confirmó ayer la presencia de una supuesta de red de terroristas extranjeros que llegaron al país una semana antes de las elecciones del 20 de octubre y que permanecieron durante los conflictos sociales que cobraron la vida de más de 30 personas.

Un diagrama de vínculos presentado por Gutiérrez da cuenta de que el expresidente Evo Morales, el exvicepresidente Álvaro García Linera y el hermano de éste, Raúl García Linera, encabezan la red que tendría el propósito de desestabilizar el país y generar terrorismo informático.

Los Tiempos


Gobierno de Bolivia acusó a Maduro de financiar protestas tras la salida de Evo

La Policía señaló que Facundo Molares Schoenfeld, conocido entre las antiguas FARC como ‘Camilo’, ingresó el 10 de julio en Bolivia desde Chile a través del control fronterizo de Pisiga, un mes después, el 12 de agosto, Molares partió desde Viru Viru a Venezuela, país donde permaneció cerca de dos meses.

“Hay una corriente liderada por el señor Nicolás Maduro que busca desestabilizar gobiernos establecidos en América”, afirmó Murillo.

El 13 de octubre, el ex guerrillero regresó a Santa Cruz en un vuelo de la estatal venezolana Conviasa. Según las fuerzas de seguridad, Molares regresó acompañado a Bolivia. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ha explicado que en el mismo vuelo se encontraban el colombiano Pedro Nel Carvajalino Amaya y el venezolano Oswaldo Rivero Curvelo alias “Mango”.

“Estas personas ingresaron para desestabilizar el país, para lograr un terrorismo mediático. Están altamente capacitados en la manipulación de las redes sociales”,  “Maduro ha financiado el terror que hemos visto en Colombia, Chile y Perú y que también hemos vivido los bolivianos”, ha explicado el director de la Felcc de Santa Cruz, Óscar Gutiérrez.

La Policía asegura que Carvajalino creó una cuenta falsa de la presidenta Jeanine Áñez, desde donde compartía mensajes que provocaban a los afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales, incentivando de esta manera una mayor convulsión en Bolivia.

Red Uno


Denuncian persistente persecución política en Bolivia

La diputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Bolivia Susana Rivero aseguró hoy que acudirá a instancias internacionales para denunciar la violencia contra ella y su familia de parte del gobierno golpista.

‘No contentos con odio y violencia que corre por sus venas, agresores continúan sistemáticamente insultando, amenazando, calumniando, manejando fotografías familiares’, dijo en su cuenta en Twitter.

Recalcó que no se detienen y ‘por esa razón acudirá a instancias internacionales de protección de derechos humanos’.

Reveló que ha recibido amenazas de muerte contra su hijo, también han perpetrado destrozos en su pequeña casa en La Paz y la rodea un clima hostil de amedrentamiento a su familia.

Señaló que, luego de la forzada renuncia del presidente Evo Morales, la obligaron a asumir acciones para cuidar su vida y la seguridad de su familia, pero la violencia y acoso persiste.

El gobierno de la autoproclamada presidenta Jeanine Añez, desde que usurpó la presidencia de Bolivia, ha llevado a cabo una persecución política a dirigentes y simpatizantes del MAS. Todo ello, como parte del golpe de Estado, con el objetivo marcado de desmembrar a esa fuerza política que encabeza el líder Evo Morales.

Desde su asilo en México, Morales aseguró que ‘la minoría fascista de Bolivia judicializa a nuestros líderes más destacados porque electoralmente saben que están derrotados’.

‘Llegaron al poder por traidores y manipuladores, no son la mayoría. El pueblo les juzgará’, subrayó en su cuenta en Twitter.

En ese contexto, la Fiscalía de facto emitió una orden de aprehensión contra Juan Ramón Quintana, quien fue ministro de la Presidencia de Evo Morales.

Arturo Murrillo, ministro del Gobierno facto, lo acusó públicamente de ‘sedición’, ‘instigación a delinquir’ y ‘financiamiento del terrorismo’ e impulsó una cacería contra Quintana.

Mientras la persecución no se detiene, Añez de forma acelerada desmonta toda la estructura de gobierno en Bolivia, nombra a nuevas autoridades y de paso se apropia de los logros del mandato de Evo.

Tal es el caso de la presentación ayer lunes del primer auto eléctrico Quantum E2 y E3, algo que hace pocas semanas había hecho Evo Morales.

Asimismo, en la bipolaridad del gobierno golpista la autoproclamada presentó a Tuto Quiroga como delegado ante la comunidad internacional, con la misión especial de explicar las violaciones a los derechos humanos sucedidas en este país en días pasados.

En el contexto del golpe de Estado 32 personas murieron y decenas fueron heridas por la represión policial y militar a las manifestaciones contra la ruptura del hilo constitucional.

Varias misiones, entre ellas una de Parlasur y otra de activistas argentinos por los derechos humanos, corroboraron los crímenes contra el pueblo.

En ese ambiente de persecución política, de desmontaje acelerado del aparato estatal y de apropiación de los logros del gobierno de Evo Morales, se dibuja un ambiente para nuevas elecciones, cuyo diseño imponen las autoridades de facto.

En ese sentido, la Comisión Mixta de Constitución de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia espera recibir hoy a postulantes a vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para los nuevos comicios.

Al cierre de la jornada de ayer sólo dos aspirantes se registraron.

La secretaria técnica de la Comisión, Zorka Zeballos, informó que las inscripciones serán hasta el sábado próximo.

La semana pasada, la Asamblea aprobó por dos tercios, el Reglamento y Convocatoria de Selección y Elección de vocales.

El domingo 22 de noviembre, el gobierno de facto en Bolivia encabezado por la autoproclamada presidenta Jeanine Añez promulgó la Ley Régimen Excepcional y Transitorio para la realización de Elecciones Generales, la cual desconoce los comicios del pasado 20 de octubre.

Tras su aprobación por la cámara de senadores, Añez firmó la normativa que no permitirá la postulación del líder Evo Morales, ganador con el 47 por ciento de los votos en dichos comicios y derrocado tres semanas después tras la violencia del golpe de Estado.

La ley para la convocatoria a nuevas elecciones reconoce la participación de todas las organizaciones políticas, aunque imposibilita la candidatura de quienes hubieran sido reelectos en dos periodos constitucionales anteriores.

El TSE tiene como plazo máximo 20 días para elegir a nuevos vocales, de cara a fijar para 2020 una fecha para los comicios generales en la nación suramericana.

La Época


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