El gobierno de facto de Bolivia advierte a Argentina que Evo Morales no realice actividades políticas

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Bolivia lanzó advertencia al gobierno argentino sobre la injerencia política de Evo Morales

El gobierno interino de Bolivia advirtió que espera que la República Argentina cumpla las normas internacionales sobre asilo y refugio político y no permita que el expresidente Evo Morales realice actividades políticas, dijo el jueves la canciller boliviana Karen Longaric. La influencia que el líder indígena pueda tener desde un país limítrofe preocupa a la clase dirigente boliviana, que organiza para 2020 las primeras elecciones presidenciales sin Morales como candidato.

“Esperemos que Argentina cumpla rigurosamente con los principios y las normas del derecho de asilo, así como el derecho de refugio, y no como ocurrió en México, donde Evo Morales tenía un micrófono abierto para hacer política”, dijo la funcionaria. Su declaración se produjo horas después de que Morales llegara a la Ciudad Buenos Aires en condición de asilado y con el propósito de obtener estatus de refugiado político con la ayuda del gobierno de Alberto Fernández.

“Esperemos que la Argentina cumpla con esos principios y esas normas del derechos de asilo y de refugio y que no ocurra lo que ocurrió en México, donde tenía un micrófono abierto para hacer política”, dijo la canciller boliviana, Karen Longaric.

Longaric dijo que el gobierno de transición de su país, que preside la senadora Jeanine Áñez, conocía desde el miércoles el plan de viaje de Morales a Argentina y que recibió en la mañana del jueves la confirmación de la llegada del expresidente a Buenos Aires. Agregó que la cancillería boliviana pidió firmemente al presidente Fernández que no permita que Morales actividades “que apunten a desestabilizar” al gobierno de Áñez: “Él no puede pronunciar ninguna manifestación de carácter político, está inhibido de ello y menos de hacer actos políticos que debiliten o desestabilicen al gobierno boliviano”.

Morales renunció el 10 de noviembre pasado luego de manifestaciones en contra de su reelección y el pedido expreso de la Policía y las Fuerzas Armadas tras un informe de la Organización de los Estados Americanos que señala irregularidades en el conteo de votos en las elecciones que lo dieron como ganador el 20 de octubre. Actualmente pesan sobre él denuncias por presuntos crímenes de lesa humanidad, sedición, terrorismo y alzamiento armado.

La condición que puso el gobierno argentino

El exmandatario recibió el asilo en México el pasado 11 de noviembre y llegó al país un día después en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, para luego recibir una tarjeta migratoria de “residente permanente” bajo esa condición de asilado. El ministro de Exteriores, Felipe Solá, explicó que Morales llegó a Argentina con asilo político, pero que pedirá ser refugiado.

“La norma de asilo no está reglamentada, en cambio la otra (la de refugiado) la puede pedir una persona que esté ya en el país, puede pedir la condición de refugiado”, aclaró el canciller. Sola recordó que “hace un mes y pico” Morales pidió asilo a Argentina y Macri “no se lo concedió”. Y adelantó que, por el momento no está prevista una reunión del líder boliviano con Fernández.

“El Ministerio del Interior le concederá en pocas horas la condición de refugiado, que está normada. El reglamento exige una serie de pautas y queremos de Evo Morales el compromiso de no hacer declaraciones políticas en la Argentina”, detalló Felipe Solá. Y agregó: “Es más que nada una convención política. El grado de libertad que pueda tener es una cosa y el grado de compromiso político es otro. Es una condición que le pedimos, pero después voy a poder decir si queda por escrito o no”.

“Hace un mes llegué a México, país hermano que nos salvó la vida, estaba triste y destrozado. Ahora arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande. Estoy fuerte y animado. Agradezco a México y Argentina por todo su apoyo y solidaridad”, escribió Morales en Twitter.

Evo es el jefe de campaña del MAS

Longaric explicó que, en caso de ser aprobada su condición de refugiado por parte del Ministerio el Interior argentino, Morales podrá “movilizarse con la credencial de refugiado por diferentes territorios pero siempre le estará prohibido hacer manifestaciones de carácter político”. Sin embargo, en Argentina, la ley 26165 de Reconocimiento y Protección al Refugiado no establece ningún tipo de prohibiciones políticas.

En sintonía, el diputado boliviano Edgar Mejía dijo que el papel de Morales como jefe de campaña será determinante para un triunfo del MAS (Movimiento Al Socialismo) en las elecciones, a pesar de estar fuera del país. “Va a ser muy importante porque la imagen de Evo no ha muerto. La imagen de Evo la conoce todo el mundo”, enfatizó el legislador.

El parlamentario sostuvo que, a pesar de estar fuera de Bolivia, Morales “va a ayudar mucho como jefe de campaña, sea quien sea el candidato” y que respaldará a la nueva fórmula “con la imagen de que cambió Bolivia”. “Vamos a ir adelante, vamos a ganar las elecciones y las vamos a ganar limpiamente. Por eso vamos a invitar a muchos organismos internacionales como veedores”, anticipó Mejía.

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Evo Morales: “Para seguir luchando por los más humildes”

En un operativo realizado con el mayor sigilo, Evo Morales llegó ayer a la mañana al país proveniente de México y, luego de un rápido trámite en Ezeiza, el gobierno le concedió la condición de refugiado. “Ahora arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la Patria Grande, estoy fuerte y animado. Agradezco a México y Argentina por todo su apoyo y solidaridad”, expresó el destituido presidente de Bolivia en las redes sociales. Según comentó el canciller Felipe Solá, como parte del acuerdo para su llegada, Morales no realizará declaraciones públicas ni participará de actividades políticas. Hay que interpretar esa veda como temporal, Evo justamente viajó para estar más cerca de su país y, se supone, acompañar la campaña del MAS para las elecciones presidenciales que todavía no tienen fecha. El ex vicepresidente Alvaro García Linera y otros tres ex funcionarios también quedaron en el país con el mismo estatus.

Es de imaginar que en los próximos días Alberto Fernández recibirá o conversará con Evo. Antes de asumir, Fernández había expresado públicamente su oferta de asilo al ex presidente boliviano para que estuviera junto a sus familiares, más cerca de su país y acompañado por el millón de compatriotas que viven acá. Incluso, Solá recordó que en el momento del golpe, Alberto Fernández conversó con Mauricio Macri sobre la posibilidad de que le diera refugio a Morales. Como no hubo reacción por parte de la administración de Cambiemos, Fernández debió activar las gestiones para que Evo saliera cuanto antes hacia México porque si se quedaba en Bolivia su vida corría peligro. El entonces presidente electo colaboró para facilitar el paso del avión que trasladaba a Evo por el espacio aéreo de varios países.

Pese a que en algún momento había expresado su deseo de que viajen para la jura, finalmente ni Evo, ni Lula, ni Dilma Rousseff participaron de la ceremonia para evitar roces diplomáticos. Pero, el mismo 10 de diciembre, Evo junto a García Linera, la ex ministra de Salud Gabriela Montaño, el ex canciller Diego Pary y el ex embajador en la OEA José Alberto Gonzáles enviaron un texto pidiendo su asilo. La cuestión exigía cierta ingeniería jurídica en la que trabajaron Solá y su jefe de asesores Guillermo Justo Chaves porque en el país no existe la figura de asilo territorial. Así que anoche le concedieron un asilo temporal hasta que llegó al aeropuerto, donde requirió la condición de refugiado, que sí existe.

El temor de Evo y sus acompañantes era que si no tenían algún tipo de resguardo legal en la Aduana les saltara alguna alerta. El ex presidente viajó junto a Montaño en la clase turista del vuelo regular de Aeroméxico que une la capital mexicana con Buenos Aires. En el aeropuerto lo esperaban Justo Chavez y amigos locales como el secretario general de ATE, Daniel Catalano. Los hijos de Morales -Evaliz y Alvaro- ya estaban acá desde hace tres semanas. La comitiva que salió desde Ezeiza acompañó a Evo hasta un domicilio local. En el Gobierno aclararon que la permanencia de Morales -la condición de refugiado no tiene fecha de vencimiento- no demandará ningún gasto más allá de la custodia policial que se le asignó por su seguridad.

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“Les rige la condición de refugiado. Desde el momento que se pide quedan liberados de cualquier posibilidad de extradición. Esas personas no pueden tener protección en su país”, explicó Solá. Todo fue tan rápido que el canciller debió acelerar los trámites para habilitar su firma y así poder suscribir las resoluciones. “Nosotros no queremos que Evo Morales ni ninguno de los refugiados usen este país para hacer política. Pueden ver a quien quieran pero está el compromiso político de que no hagan declaraciones públicas ni campañas políticas desde acá”, sorprendió Solá en diálogo con El Destape Radio. Son extras que consensuaron con Morales de palabra, porque una vez que se da la condición de refugiado queda en condiciones de ejercer todos los derechos y obligaciones de cualquier ciudadano que habita en el país.

Morales pidió permiso para escribir dos tuits para agradecerle al presidente de México Andrés Manuel López Obrador y a los mexicanos “por salvarme la vida y por cobijarme. Me sentí como en casa junto a las hermanas y los hermanos mexicanos durante un mes”. Dos funcionarios del gobierno de AMLO acompañaron a Morales en el vuelo.

“La ley no dice nada de eso, es un compromiso político”, ratificó el canciller respecto a esta particularidad. “La situación de Argentina es delicada y no queremos sumar problemas. Queremos alejar los problemas”, argumentó. La nueva gestión de Alberto Fernández ya tuvo esta semana una primera muestra de lo complicadas que a veces pueden ser las relaciones diplomáticas cuando uno de los enviados de Donald Trump dijo que no participaría de la ceremonia de jura en señal de un supuesto enojo -o advertencia- por la invitación al ministro de Comunicaciones de Venezuela, Jorge Rodríguez, y del ex presidente ecuatoriano Rafael Correa. Otro funcionario norteamericano, el subsecretario Michael Kozak, no sólo se quedó sino que mantuvo una extensa reunión con Fernández y Solá, pero el entredicho sirvió para encender una luz amarilla. El Gobierno necesita el respaldo de Estados Unidos para que las negociaciones iniciadas con el FMI lleguen a buen término.

Luego del golpe de Estado y desde su exilio en México, Morales no dejó pasar sin denunciar a través de las redes las muertes por la represión y demás excesos cometidos por el gobierno de facto de Jeanine Añez. Por ejemplo, el miércoles escribió: “Allanamientos abusivos, notificaciones azules y órdenes de aprehensión. Continúa la cacería del gobierno de facto, todo para desviar la atención del informe de la CIDH que habla de masacres y violaciones masivas de derechos humanos”. Luego de intensas negociaciones, Añez aceptó convocar a elecciones dentro de los próximos seis meses de las que no podrán participar ni Morales ni García Linera. La intención de Evo es apoyar desde aquí a quien resulte elegido como candidato del MAS.

Página 12

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