Lo que deja Laura Cielo López – Por Ernestina López, Matías Aranea y Micaela Amulén Vergara

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Lo que deja Laura Cielo López

Por Ernestina López,  Matías Aranea y Micaela Amulén Vergara*

El femicidio de Laura Cielo López en septiembre de este año se suma a centenares de asesinatos contra las mujeres cometidos en Argentina en el año, según el informe realizado por el Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación, entre el 1 de enero y el 31 de Julio 2019 ocurrieron 155 femicidios. Consideramos necesario discutir sobre el femicidio de Laura Cielo López y dar cuenta de su abordaje institucional, comunicacional y mediático para promover prácticas, comportamientos y hábitos que alienten sociedades libres de violencias.

Repasando la comunicación institucional sobre el caso Cielo López

Darío Semino en “La seguridad y el desafío comunicacional” postula que un mensaje mal transmitido puede convertirse en un serio problema en un mundo tan mediatizado como en el que vivimos. Es por esto que Semino divide a la comunicación en dos dimensiones: “Qué decir” y “Cómo decir”. El “¿Qué decir?” se debe ocupar el mundo de la seguridad y el “¿Cómo decir?” es trabajo para el mundo de la comunicación.

Cada receptor/a construye un mensaje propio que depende de sus circunstancias e intereses, es por esto que para emitir un comunicado se debe conocer al público receptor, que en este caso es la comunidad que pide justicia y mayor seguridad. En un ámbito como el de la seguridad, el aspecto comunicacional debe funcionar con reserva y celeridad para que la información que se haga pública llegue de forma clara y sin lugar a malentendidos. El lunes 16 de septiembre, un día después de que fuera hallada muerta Laura Cielo López, una conferencia de prensa brindó detalles sobre el asesinato a través de un Informe Preliminar de Autopsia, revelando características y aspectos del femicidio que no son necesarios para una ciudadanía que conmovida, demanda seguridad y justicia.

El martes 17 por la tarde se llevó adelante una marcha que fue multitudinaria e inédita por sus dimensiones en la ciudad neuquina de Plottier, que se calcula agrupó a más de diez mil personas bajo la consigna #NiUnaMenos. En la marcha hubo disturbios, quema de vehículos y destrozos en un comercio local, por un grupo minoritario, que llevaron adelante represalias contra personas ajenas al crimen de Laura. Estas acciones de vandalismo pueden ser perjudiciales para la investigación ya que se pueden llegar a destruir evidencias que pueden ayudar a la resolución del caso en un futuro. Al respecto solo podemos observar que no hubo una línea de comunicación con información certera y segura que pudiera desmentir las noticias falsas que divulgaron vía redes sociales y medios de comunicación. Recién a las 20hs del mismo martes 17 (posterior a la masiva convocatoria) el Fiscal en Jefe de Homicidios realizó una conferencia en la que comunicó la detención de un sospechoso, sin mayores datos.

Emitir muchos detalles puede ser un riesgo para la investigación o la vida de las personas afectadas, pero además refuerza el consumo de violencia y espectaculariza los crímenes de odio. Sin embargo, luego de un delito que conmociona a una comunidad, una localidad o una región es importante brindar información certera sobre el caso, que den cuenta los pasos que las agencias del Estado llevan adelante ante un femicidio. Comunicar que las instituciones pertinentes están en control de la situación, descarta falsas noticias y desalienta manifestaciones violentas.

Observando los medios

Hoy la sociedad se conmueve, se indigna y moviliza frente a los femicidios, por ello es imperante que los medios y los gobiernos ajusten sus discursos comunicacionales para una comunidad activa en la temática. El fin no es solo informar, el fin es llevar seguridad y calma a una ciudadanía comprometida contra las violencias.

La Guía para el tratamiento mediático responsable de casos de violencia contra las mujeres, elaborada por la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual de la Nación cuenta con recomendaciones de buenas prácticas importantes a considerar: “La cobertura mediática de los casos de violencia contra las mujeres puede contribuir a un fin social cuando se centra en los aspectos sociales y no en la morbosidad individual del hecho, apuntando a visibilizar el carácter de problemática social y multidimensional de la violencia de género contra las mujeres.”

Esta recomendación no suele tenerse presente en muchos medios hegemónicos, salvo excepciones en medios nacionales y locales que publicaron la noticia con reserva de detalles. Las notas que hemos relevado como irresponsables remarcaron la atención y el tiempo en detalles de la agresión y de la víctima en busca de un impacto a la sensibilidad del público.

Mataron a una joven, es un femicidio

El 14 de septiembre la familia de Laura Cielo López denuncia su desaparición y la comunidad entera se volcó a colaborar difundiendo en redes sociales su imagen. Cuando encontraron su cuerpo, decenas de miles de personas marcharon en Plottier y otras ciudades de la zona en Río Negro y Neuquén. Mujeres, muchas de ellas muy jóvenes, salieron a reclamar justicia con la esperanza de que este caso resulte un verdadero compromiso en la eliminación de la violencia contra las mujeres y grupos disidentes del patriarcado.

La participación da cuenta de una sociedad que interpreta un femicidio en un sistema cultural y social que perpetúa las desigualdades y violencias de géneros. El femicidio define un asesinato basado en odios de géneros, y el asesinato de Laura Cielo López  fue detectado como tal de manera inmediata por la sociedad regional.

El femicidio de Laura Cielo López debe dejarnos la advertencia de que tanto las comunicaciones institucionales como las coberturas mediáticas deben brindar información sobre violencias y femicidios con un compromiso en la reducción de daños, a partir de buenas prácticas en la comunicación. En esa línea, es necesario que la información no alimente el consumo mediático de violencia, pero a la vez que mantengan a la sociedad informada respecto de las certezas y posicionamientos institucionales capaces de reducir y desalentar expresiones violentas y/o linchamientos en la comunidad afectada.

*Estudiantes del Proyecto de Investigación “Políticas públicas para la igualdad de géneros: enfoques desde la micro y la macro política” de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)


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