Perú: protestas contra la precarización laboral tras la muerte de dos jóvenes en McDonald’s

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Muerte en McDonald’s: manifestantes realizaron plantón en local de Miraflores

Miembros de varios colectivos y ciudadanos de a pie se reunieron esta tarde en el frontis del McDonald’s de Miraflores, en el parque Kennedy, para hacer un plantón por el caso de los jóvenes trabajadores que fallecieron electrocutados en el local de Pueblo Libre.

“No más muertes por trabajo sin condiciones”, “McMuerte”, “Trabajos para morir”, “No son colaboradores, son víctimas de explotadores”, “Trabajo precario mata, culpables: Confiep y el gobierno”, fueron algunos de los escritos que se pudo leer en los carteles que llevaron los manifestantes.

Una de las activistas indicó que la culpa de la muerte de los jóvenes se debe al modelo económico neoliberal que definió como un “sistema salvaje que nos está quitando la vida, causando problemas de salud mental y nos está destrozando poco a poco”.

Calificó de “patético” y “patraña” el comunicado que McDonald’s ha colocado en todos sus locales a nivel nacional en el que se refiere a las víctimas como “colaboradores” y no como trabajadores. Aseguro que al llamarlos así lo único que busca la empresa es deslindar responsabilidades.

Por otro lado, cuestionó que McDonald’s no se haya mostrado solidario con las familias de los jóvenes, tal como ellos mismos lo han denunciado ante los medios de comunicación. Asimismo, dijo creer en la versión que asegura que la empresa pidió a los demás trabajadores mentir sobre la verdadera causa de muerte de Alexandra y Gabriel.

Otro de los asistentes solicitó que el local sea multado con el máximo monto económico posible y que las autoridades a partir de ahora supervisen que los empleadores garanticen a sus trabajadores el respeto de sus derechos laborales y les ofrezcan garantías a su integridad mientras cumplen sus jornadas.

Mientras se llevaba a cabo el plantón, Alexandra Porras Inga y Gabriel Campos Zapata eran enterrados juntos en el Parque del Recuerdo del Callao, donde familiares y amigos les dieron el último adiós con emotivos mensajes.

El Caso

Carlos Gabriel Edgardo Campos Zapata y Alexandra Antonella Porras Inga, dos trabajadores de 18 años de la cadena de comida rápida McDonald’s, fallecieron la madrugada del último domingo luego de recibir una descarga eléctrica cuando realizaban labores de mantenimiento en la cocina del local ubicado en el cruce de las avenidas La Marina con Universitaria, en el distrito de Pueblo Libre.

Alexandra habría recibido el choque eléctrico cuando limpiaba la cocina, en circunstancias que aún se desconocen, y al querer ayudarla Gabriel, su enamorado, también se electrocutó.

La República


Trujillo: paredes de McDonald’s fueron pintadas con la inscripción “asesinos”

En señal de protesta por la muerte de los jóvenes de 18 y 19 años, Alexandra Porras Inga y Gabriel Campos Zapata, respectivamente, en el interior del local de McDonald’s en Pueblo Libre (Lima) mientras limpiaban la cocina sin los implementos de seguridad, en Trujillo, las paredes exteriores del establecimiento amanecieron pintadas con la inscripción “asesinos”.

Es conocido que la situación de la empresa tras el deceso de la pareja no es la mejor, pues el descontento y rechazo de la ciudadanía y muchos líderes de opinión se ha generalizado, incluso se han visto forzados a tener que cerrar sus tiendas a nivel nacional hasta que los fallecidos reciban cristiana sepultura.

Este hecho no solo impactó por la manera en que perdieron la vida los muchachos, sino por las graves denuncias que han recibido las cadenas de comida rápida respecto de los horarios laborales que imponen a sus trabajadores.

Incluso la madre Alexandra afirmó a los medios que ella no estaba de acuerdo con muchos aspectos. “Ella decía que los explotaban mucho y que tenía que hacer muchas cosas” y agregó: “cuando tenía que descansar lo hacía parada”.

La República


Martín Vizcarra sobre muertes en McDonald’s: “No podemos permitir que ocurran este tipo de accidentes y que no pase nada”

El presidente de la República, Martín Vizcarra, aseguró que la próxima semana el Ejecutivo presentará propuestas de ley para evitar que se repitan casos como la muerte de dos jóvenes trabajadores en un local de McDonald’s en Pueblo Libre.

“No podemos permitir que ocurran este tipo de accidentes y que no pase nada, y que al final todo se traduzca en una multa. (…) Entonces, eso es un tema de análisis, de debate. El día de ayer en Consejo de Ministros hemos pedido a los sectores involucrados hacer un esfuerzo y análisis adicional porque no es suficiente decir ‘vamos a aplicar la ley’”, comentó.

“Si la ley es insuficiente para estos casos, tenemos que corregir la ley. Para la próxima semana, vamos a hacer unas propuestas para que se puedan evitar a futuro este tipo de situaciones. (…) Hemos visto ahora una vez más que la norma que tenemos es insuficiente”, añadió.

Vizcarra consideró que el Estado debe hacer un esfuerzo para “corregir las normas y estar más de lado del ciudadano, del trabajador, más aún de un trabajador joven y efectuar un mayor control a las empresas”.

Gabriel Campos Zapata (19) y Alexandra Porras Inga (18), dos trabajadores de McDonald’s, murieron la madrugada del domingo electrocutados mientras realizaban sus labores en el local de la cadena ubicado en el cruce de las avenidas La Marina y Universitaria, en Pueblo Libre.

Martín Vizcarra brindó estas declaraciones en la región Piura, luego de supervisar el funcionamiento del camino vecinal Locuto-Callejones, que interconecta ocho caseríos de la margen izquierda del río Piura.

Sobre las elecciones

Vizcarra Cornejo consideró que la primera semana de enero, después de las fiestas de fin de año, el interés por las elecciones parlamentarias complementarios “va a tomar fuerza y va a generar el entusiasmo que merece y necesita”.

El mandatario dijo confiar en que el electorado tiene “una madurez cívica que muchos subestiman”, al ser consultado por los candidatos con procesos pendientes.

“Tienen la madurez para tomar la decisión correcta, adecuada, así que no dudamos que esta vez no se van a dejar engañar”, refirió.

RPP


Fast-food: El mundo de la precariedad y los ínfimos sueldos

Luego de la muerte de Alexandra Porras Inga (18) y Carlos Gabriel Campos Zapata (19) en el local de McDonald’s de Pueblo Libre, excolaboradores de diversos establecimientos de comida rápida decidieron dejar el silencio y hacer públicas sus denuncias sobre las malas condiciones en las que cumplían sus jornadas. Ellos reconocen que esto no es nuevo y que, más bien, ha sido normalizado por la sociedad.

La precariedad del empleo, a pesar de que este sea formal, los contratos temporales, los bajos ingresos y la falta de acceso a la sindicalización son los principales problemas en este tipo de establecimientos, según el economista y exviceministro de Promoción del Empleo del Ministerio de Trabajo Fernando Cuadros. “En el caso de McDonald’s, al ser una empresa grande, tiene un régimen laboral con acceso a beneficios como CTS o vacaciones. Sin embargo, es probable que (los jóvenes empleados) estén bajo un contrato temporal, que tiene fecha de inicio y de renovación, y que lo que hace es precarizar las condiciones de trabajo, incluso en el sector formal. Tienen menos posibilidades de quejarse ante el empleador, porque si lo hace pueden ser reemplazados por otro”, manifiesta. En resumen, son puestos formales, con derechos laborales, pero precarios, temporales y de bajos ingresos.

Esto ha sido ratificado por extrabajadores como la orientadora psicológica Bianca Denegri Borja, de 27 años, quien denunció que en un módulo de McDonald’s en Plaza Norte no se cumplían los horarios de trabajo y que, incluso, cuando detectaron que una máquina pasaba electricidad, los encargados les dieron como solución que usen guantes quirúrgicos y coloquen cartones en el suelo.

Según detalló a La República, ingresó a trabajar el 2015, cuando su hija tenía un año y ella seguía cursos universitarios. “Yo era part time, debía trabajar solo 4 horas y recibir cerca de 400 soles al mes (…). Cuando no llegaba tu relevo, nadie te decía nada y uno debía quedarse más tiempo o, durante los cierres de tienda, permanecías hasta las 2:00 a.m. Yo no lo permitía y me veían mal. Decían que era exagerada”, comenta.

Sin embargo, un hecho que recuerda, y que ha sido corroborado por otro trabajador de ese periodo, eran las fallas de la máquina dispensadora de helados. “Nos pasaba corriente con frecuencia y cuando reclamé, un compañero me dijo que use guantes y envuelva la palanca con papel film. Una vez le dije eso al gerente de la tienda y también otros problemas con las comidas y me respondió: ‘Pero tú no tienes pruebas'”.

“Eso pasa por la cultura que se ha implementado adentro, donde refuerzan positivamente actividades no remuneradas. Dejas de ser un trabajador para ser un colaborador. Mientras más colabores, te dan una palmada en la espalda. No hay ascenso, evaluación, ni mejores salarios”, dice. Y agrega que se arrepiente de haber callado.

La docente Alessandra Quiroz ingresó a los 18 años al McDonald’s del Óvalo Gutiérrez, también para costear sus estudios universitarios. Trabajó durante un año y cinco meses desde el 2009. Y lo que pasó en ese periodo lo reconoce como explotación laboral evidenciada en un mal salario y, nuevamente, en incumplimientos de horarios. “Por una hora de trabajo ganaba S/ 2,80 y feriados S/ 3,30 la hora. Es decir, por 8 horas llevaba S/ 22,40”. Por eso, según señala, para lograr un mejor salario había jóvenes que trabajaban de 12 a 24 horas.

A esto agrega otros problemas como la falta de capacitación en salud y seguridad, así como la ocurrencia de accidentes laborales. “Te tienen que capacitar, pero no lo hacen. Aprendes en la cancha. Los hombres iban a la cocina y siempre aprendían quemándose”.

Para el exministro de Trabajo Christian Sánchez la muerte de los dos jóvenes ha puesto en evidencia que en estos establecimientos no existe predictibilidad del turno de trabajo (o sea que hay rotación frecuente) y multi o polifuncionalidad. “Esto demuestra un absoluto poder sobre la relación de trabajo sin control. Se aprecia que no hay ningún control de una organización sindical que permita equilibrar las condiciones de trabajo en una empresa multinacional”.

No solo en McDonald’s

Para la mayoría de jóvenes entrevistados, los establecimientos de comida rápida se convirtieron en su primera experiencia laboral, en la cual no cumplían solo una función (podían ser cajeros y por las noches dedicarse a la limpieza), normalizaban los cambios de turno y no recibían otras capacitaciones que las introductorias.

Una extrabajadora de Domino’s Pizza contó que no soportó tres meses de trabajo en ese local en la segunda mitad del 2011. Su régimen era part time y ganaba cerca de 400 soles al mes. “Entraba a las 6, pero nunca me iba a las 10. Me decían que me quedara más horas porque había trabajos extra. Las llamaban tareas: limpiar el baño, las mesas y hasta repartir volantes. Pero eso no te lo pagaban”. En tanto, un exempleado de KFC también refiere que los horarios de cierre se extendían para las labores de limpieza. “Nos hacían quedar más tiempo de lo normal”.

El exviceministro Fernando Cuadros precisa que el límite para laborar a tiempo completo es de 8 horas diarias y 48 semanales; mientras que a tiempo parcial (part time) 4 al día y 24 a la semana. “Un trabajador puede realizar horas extras, pero solo de manera extraordinaria. Eso de trabajar 12 horas diarias en la práctica implica que se saca la vuelta a la norma de jornada máximas. Además, eso afecta a las condiciones del trabajador: su salud y el impacto a su productividad. Pueden tener accidentes por el cansancio”.

El economista Humberto Campodónico recuerda que el Perú solo tiene 0.2 inspectores de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) por cada 10 mil empleados, según el BID. Además, dice, en 5 regiones no hay Sunafil y tampoco existe capacitación adecuada para su función.

En los migrantes

Los problemas alcanzan a la población migrante. Así, un reciente informe realizado por encargo del Ministerio de Trabajo, Organización Internacional de Trabajo y la Organización Internacional para las Migraciones, encontró que el 92,1% de venezolanos encuestados presenta condiciones de precariedad e informalidad laboral. Esto es una característica visible del proceso de inserción laboral, según el estudio realizado por Programa Laboral de Desarrollo y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Esta precariedad laboral se expresa especialmente en la duración de las jornadas y el nivel de los ingresos.

Exigen justicia

Lo ocurrido en McDonald’s sigue siendo investigado por la Fiscalía y la Depincri de Pueblo Libre-Breña. Por su parte, el subgerente de Riesgos y Desastre de Pueblo Libre, Andrés Ciudad, justificó la falta de fiscalización por tratarse de una “transnacional”. “No lo hemos hecho. O sea, hay que ser un poquito sensatos, es una transnacional que cumple, supuestamente, estándares de seguridad”, dijo.

lexandra y Carlos murieron el último domingo por una descarga eléctrica mientras realizaban labores de limpieza en este restaurante. Ayer por la tarde fueron sepultados en el cementerio Jardines del Buen Retiro, ubicado en la Av. Néstor Gambetta, en el Callao. Sus familias exigen justicia.

Claves

A la voz de “McMuerte” y “No son colaboradores, son víctimas de explotadores”, diversos colectivos y ciudadanos de a pie realizaron ayer un plantón en el frontis del McDonald’s de Miraflores, en el parque Kennedy.

Según el Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo, en 10 meses ya hubo 194 muertes y 29.736 accidentes laborales en todo el país.

San Miguel clausura 4 locales por inseguros e insalubres

El municipio de San Miguel clausuró cuatro locales de venta de comida rápida por infringir las condiciones de seguridad y salubridad.

Primero se intervino la tienda de KFC ubicada en la avenida La Marina. Allí se hallaron instalaciones expuestas, cables mellizos, inadecuado almacenamiento de alimentos y la campana extractora sucia, por lo que se procedió a su clausura temporal.

También se inspeccionó el local de Burger King, situado entre las avenidas Dinthilac y La Marina, el cual fue clausurado por tener los alimentos almacenados en condiciones inadecuadas, productos vencidos y por falta de mantenimiento de la campana extractora.

En el establecimiento contiguo de KFC se encontró en el baño de caballeros cables de energía eléctrica expuestos, lo que representaba un peligro inminente, y fue clausurado.

En el local de Pizza Hut, de la misma zona, se halló las mismas deficiencias.

Todos estos locales recibieron multas. En la víspera, la comuna de San Luis también cerró locales.

La República


McDonald’s: la indignación en Perú tras la muerte de dos empleados

Su muerte causó una fuerte indignación en Perú y ha puesto bajo la lupa a una de las cadenas de comida rápida más exitosas del mundo.

El domingo, las autoridades encontraron los cadáveres de Alexandra Porras y Carlos Gabriel Campos, ambos de 18 años, dentro del local de McDonald’s del distrito limeño de Pueblo Libre en el que trabajaban.

Los jóvenes, que habían sido pareja, llevaban menos de seis meses en la cadena de comida rápida.

Las autoridades están investigando los hechos y Arcos Dorados, la empresa encargada de la franquicia de McDonald’s en Perú, dijo que colaboraría con las pesquisas.

En un primer comunicado citado por la prensa peruana, Arcos Dorados habló de “un accidente que se habría originado por una descarga eléctrica”.

No obstante, en declaraciones a BBC Mundo la empresa dijo al respecto este martes que “no puede dar detalles” sobre lo ocurrido.

Preguntados por la diferencia entre ambas declaraciones, desde Arcos Dorados se limitaron a responder: “Las autoridades locales se encuentran trabajando activamente en la investigación del caso. A la vez, pusimos todos nuestros recursos a disposición para brindar la colaboración necesaria para el pronto esclarecimiento de este suceso”.

La municipalidad de Pueblo Libre, el distrito limeño donde se ubica este local de McDonald’s, clausuró el restaurante mientras se investigan los hechos, y la empresa cerró todos sus locales en Perú por dos días en señal de duelo.

Pero la muerte de los jóvenes provocó protestas en el país contra las condiciones laborales precarias en el país.

El suceso

Alexandra, hija única, quería ser abogada y Gabriel, fisioterapeuta. Estaban trabajando para pagar sus estudios.

Pero, según su familia, no trabajaban en circunstancias ideales. Los familiares de las víctimas dijeron a medios locales que los jóvenes cumplían jornadas de hasta 12 horas, en un país en el que el máximo permitido por ley son 8.

Walter Bedriñana, abogado de la familia de Gabriel, detalló que cuando los jóvenes estaban trabajando, el suelo estaba mojado.

“Yo no pude ingresar (pero) quien sí pudo ver lo que había adentro fue la mamá. Y quedó en shock, porque ella recuerda que el piso estaba mojado y que evidentemente sí había cables”, le dijo a BBC Mundo.

“Confío que con la información que recabaron los peritos se pueda determinar qué fue lo que pasó”, declaró el abogado al ser preguntado si la muerte de los jóvenes podía ser atribuida a inseguridad laboral.

Pero, según Bedriñana, “eso del piso mojado sí está en el acta de levantamiento del cadáver, por eso nosotros ya podemos decirlo”.

“No quiero buscar culpables, pero para mi tranquilidad, quiero saber con detalles qué pasó. Así como mi hija me contaba todo, con detalles”, le dijo Johana Inga, madre de Alexandra, a América Televisión.

Investigaciones

La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) de Perú está investigando lo ocurrido, así como la Fiscalía peruana.

La ministra de Trabajo de Perú, Sylvia Cáceres, dijo a medios locales que, si se comprueba que la empresa incumplió alguna normativa, podría recibir una multa de hasta US$56.000.

En un comunicado enviado a BBC Mundo este martes, Arcos Dorados manifestó que “entendemos y compartimos el inmenso dolor junto a las familias de Carlos Gabriel Edgardo Campos Zapata y Alexandra Antonella Porras Inga por esta sensible pérdida”.

“Desde el hecho, hemos estado en contacto con las familias de nuestros colaboradores fallecidos para acompañar y ofrecer todo el apoyo necesario durante este difícil momento”, agrega.

“Además, estamos brindando soporte a todos nuestros demás colaboradores que están afectados por la pérdida de sus compañeros”, se lee en el comunicado.

Bedriñana, sin embargo, se mostró crítico con la compañía.

“Corrieron con los gastos del sepelio porque están en la obligación de hacerlo, pero en el tema de apoyar la investigación, he sentido que no ha sido así”, le dijo a BBC Mundo.

“Lo primero que deben aclarar es qué fue lo que paso y hasta el momento la empresa no ha dado una versión sobre qué es lo que ha sucedido”, se quejó el abogado.

Según Arcos Dorados, sin embargo, “el caso sigue bajo reserva de las autoridades competentes, con lo cual no estamos autorizados a brindar detalles de este ya que podrían alterar el normal desarrollo de la investigación”.

Y sobre las acusaciones de que los jóvenes laboraban más de 8 horas por turno, Arcos Dorados le respondió a BBC Mundo que ambos “trabajaban en modalidad ‘part time’ con un máximo de 8 horas por día, con una hora adicional de descanso y un máximo programado de 24 horas por semana”.

La corporación McDonald’s también se pronunció sobre los hechos.

“Estamos profundamente tristes por el trágico accidente que ocurrió en una franquicia de McDonald’s en Perú”, dijo en una declaración enviada también este martes a BBC Mundo.

“La seguridad de los miembros del equipo en cualquier McDonald’s es una prioridad global y estamos trabajando con nuestro socio local [Arcos Dorados], que está llevando a cabo una investigación exhaustiva con las autoridades locales”, señaló.

“Extendemos nuestras más profundas condolencias a las familias de los miembros del equipo, amigos y miembros del equipo durante este tiempo extraordinariamente difícil”, añadió.

Cerrados dos días

Por lo pronto, todos los McDonald’s de Perú cerraron durante dos días en señal de duelo por la muerte de sus dos trabajadores.

Pero el anuncio no pareció contentar a los peruanos.

El martes hubo plantones contra la empresa frente a uno de sus locales en Lima y frente a otro en Arequipa (en el sur de Perú).

Además, este caso ha hecho que sean mucho los que denuncien las “precarias” condiciones de trabajo que se dan en muchos locales de comida rápida.

La empresa Arcos Dorados posee el grupo de franquicias de McDonald’s más grande del mundo y cotiza en la Bolsa de Nueva York.

Opera en 20 países de América Latina y el Caribe, con alrededor de 2.200 restaurantes McDonald’s y más de 63.000 empleados.

En 2018, el Instituto “Great Place to Work” reconoció a sus sedes de Argentina, Brasil, Costa Rica, Panamá, México y Uruguay como “Mejor lugar para trabajar”, en una lista de 25 multinacionales de América Latina.

Pero en 2015 y en 2018, dos locales de McDonald’s en San Isidro y Miraflores, distritos acomodados de Lima, fueron clausurados temporalmente porque se hallaron cucarachas en el primero y por falta de higiene en el caso del segundo.

El Tiempo


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