América Latina está en disputa en el marco de una ruptura del orden global – Por Aída García-Naranjo Morales

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Aída García-Naranjo Morales *

Este territorio nuestro, esta América Latina maravillosa, está en disputa. ¿En dónde se ubican las resistencias, las hegemonías y la estrategia global y regional? Quiero centrarme en diez (10) asuntos estrictamente políticos.

  1. Lo primero a considerar es que nos encontramos en una crisis global transicional, en un cuadro global aún de desorden. Vivimos una gigantesca transición global generada por una crisis no superada desde 2008 y asentada por más de una década. Esa crisis no es sólo económica; es social, técnica y política, es también migratoria y ambiental. En esta gigantesca transición estamos ante cambios de la geopolítica mundial.

Se evidencia, sin embargo, el debilitamiento del modelo unipolar, el mismo que se inició en 1989 con hegemonía de Estados Unidos y poderes imperiales subalternos (Europa y Japón) luego de la desaparición del campo socialista del Este

En ese tránsito se disputa el paso de un mundo unipolar hacia un mundo multipolar. Hay actores que afirman que estamos en un mundo apolar, en tanto esa transición no ha concluido y de ahí su desorden, sus problemas en esta ruta inacabada hacia una multipolaridad.

2 En segundo lugar, viene produciéndose una ruptura del orden global vigente que definitivamente afecta el proyecto de la gobernanza global. Por eso hablamos de un desorden, de una pugna en esta gobernanza global donde actores extra regionales afectan a América Latina.

La invasión de EEUU a Irak el 2003, estimuló conflictividad en la región. Hay una reconfiguración del escenario político del Medio Oriente. El 2020 seguiremos viviendo escenarios de guerra controlados

3 Lo tercero es que estamos ante un desmontaje material, económico, físico y psíquico de la globalización neoliberal; que se viene produciendo a todo nivel, con la confrontación de la globalización. Estamos enterrando la globalización neoliberal, un desmontaje y un avance hacia las formas de proteccionismo de guerra comercial. China y Estados Unidos son los que más evidencian esta disputa y esta confrontación en América Latina.

4 En cuarto lugar, hay inestabilidad de cualquier sistema de reglas de convivencia, de reglas económicas, como lo hemos visto en la regla de los aranceles entre China y Estados Unidos. No podemos dejar de señalar que esta afectación no es solamente un tema de China y Estados unidos; hay la afectación de las reglas de la Unión Europea, hay la afectación en relación también al Brexit, a Europa y a diferentes países.

Hay un impulso al bilateralismo. EEUU bloquea la OMG y el multilateralismo comercial. El mercado petrolero busca abandonar el uso del dólar. También se producirá modificaciones, no sólo económico, sino de carácter constitucional éste es el caso de Rusia, en tanto las reformas constitucionales puestas en marcha darán prioridad a la Constitución Rusa sobre el Derecho Internacional.

Avance conservador global

5 Cinco, ¿qué podríamos decir? Hay un avance conservador, hay un avance profundamente conservador, efectivamente hay un avance en formas de fascismo en el mundo. En ese avance conservador efectivamente la violencia de estado se presenta como amenaza. No solamente en Europa, sino en otros continentes y lo vemos muy claramente también en nuestras propias realidades latinoamericanas y más cercanamente en Brasil y desde el 2019 (golpe de Estado) en Bolivia.

En ese avance conservador, hay de manera recurrente y sistemática y creciente, la formación de derechas digamos concentradas, en esquemas electorales. En estos esquemas electorales se vienen produciendo triunfos y crecimientos en diferentes países, particularmente de Europa, en esta mirada global. Este avance conservador también afecta a América Latina, expresión de ello el muro entre los EEUU y México es parte de este avance conservador.

Fascismo, xenofobia, oscurantismo e intolerancia, vienen caminando de la mano. La extrema derecha avanza como fuerza política emergente.

6 En sexto lugar, hay un avance también hacia nuestros territorios en disputa, de China y en Venezuela, Brasil y México. Por supuesto que sí, es lo que pone en alerta a Estados Unidos. Veremos más adelante cómo definitivamente Venezuela afecta a su área de influencia, y cómo se viene produciendo un repliegue de EEUU en Afganistán, en Siria.

 China es el principal socio comercial de diferentes países de América Latina.

En América Latina, se da una batalla final en Venezuela. Dependiendo del desenlace que tenga Venezuela, tendremos modificaciones en la geopolítica mundial. Venezuela es hoy un parteaguas en la lucha mundial, en la lucha global; en esta lucha que hoy día, como parte del tránsito político global, mundial que se viene dando, definitivamente tenemos un rol que cumplir.

7 Como séptimo punto, Estados Unidos busca recomponer su política intervencionista. Sabemos que la campaña de Trump estuvo centrada en América primero, en la doctrina Monroe -América para los (norte) americanos-; esto sigue siendo vanguardia para los sectores conservadores de la esfera global, en particular de los Estados Unidos.

Trump actúa en el contexto de lucha por su reelección y buscando disminuir el efecto del juicio político aprobado en su contra en la Cámara de diputados del Congreso de EEUU.

Las nuevas resistencias

8 Ocho, tengo que decir luego, que hay también un conjunto de resistencias, que se dan a partir de contradicciones fundamentales. Se sigue manteniendo la contradicción fundamental del capital y el trabajo, pero hay otras contradicciones simultáneas, subalternas e interseccionales.

Dentro de las contradicciones fundamentales, tenemos que destacar las contradicciones que genera la lucha feminista a nivel global y la lucha de los pueblos y las poblaciones migrantes en el mundo entero, la lucha de trabajadoras domésticas, como parte de movimientos mundiales e indudablemente la lucha de los sectores sindicales, de los campesinos, de los sin tierra, de los sin techo; de los pueblos indígenas y originarios (Brasil, Chile y Perú, más recientemente).

En el caso del movimiento feminista, es fundamental señalar que desde hace cuatro años resulta sin precedentes las movilizaciones que se producen en diferentes partes del mundo, a partir del Paro Internacional de las Mujeres (PIM) que se realiza los 8 de marzo desde hace cuatro años; que han conmovido a través de sus fotos, de sus imágenes, de sus movilizaciones y de sus consignas contra el modelo neoliberal y mostrándose como fuerzas anticapitalistas.

Está la ola verde en Argentina, está la ola azul en Estados Unidos, están los movimientos #MeToo en el norte y en Europa, están los movimientos Ni Una Menos; por no seguir detallando situaciones como la de India y de la cadena humana de mujeres, de miles de kilómetros a lo largo y ancho de todo el territorio.

Resultan de enorme valor: la protesta permanente en Perú, las masivas movilizaciones de Chile, Ecuador y Haití contra las imposiciones neoliberales, abriendo así en este estallido social la agenda de la agonía del modelo neoliberal. Los triunfos progresistas de México y Argentina abren nuevas esperanzas y la resistencia antiimperialista de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Dominica se mantienen

9 En noveno lugar, también tenemos que decir que la izquierda ha perdido sus referentes globales.

En 1989 se produce la desaparición del campo socialista del Este. Y si bien es cierto, Rusia se viene reconstruyendo de su ocaso y China tiene un repunte muy significativo, para los mariateguistas peruanos y la izquierda latinoamericana los BRICS (2006) constituido por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, representaron referente global alternativo. La operación lavajato (en Brasil y América Latina) y la corrupción afectaron gravemente este proyecto.

El actual eje México/Argentina es relevante en tanto defiende la no injerencia de EEUU en asuntos internos de AL.

La Presidencia pro tempore de México en CELAC impulsará el proceso de integración como barrera a la política injerencista de EEUU. Debe destacarse también papel de Carcicom como muro antiimperialista.

En el actual contexto el Mercosur y la Unasur no serán los espacios inicialmente configurados por los gobiernos progresistas de la región. Un punto fundamental del período será la disputa de la Secretaría General de la OEA.

En medio de corrientes antagónicas los sectores neoliberales y conservadores en los gobiernos de América Latina seguirán en el impulso del grupo de Lima, Prosur (en realidad Pronorte) y la Alianza del Pacífico.

Definitivamente el Grupo de Lima no nos representa, nosotros tenemos que saludar a que México no haya respaldado las decisiones del grupo de Lima porque ha resultado fundamental para lograr una estrategia diferente.

10 En décimo lugar, definitivamente estamos ante un nuevo round. Un nuevo round del domino mundial, en el que Estados Unidos desplaza la confrontación de Siria y Afganistán a América Latina.

Es importante decir que para autores de derecha y analistas internacionales, el repliegue de los Estados Unidos de Afganistán y Siria, el retiro de sus fuerzas armadas, significan una gigantesca derrota en el escenario mundial. Se habla que efectivamente en 17 años, ha sido la guerra más larga que tiene los Estados Unidos y esto es un punto absolutamente crítico.

Así son las cosas en Afganistán, donde la guerra librada por Estados Unidos ha dejado ríos de sangre y ahora nos muestra un escenario de disputa donde el objetivo de Trump es recuperar una posición mejor en el mundo, con su reelección. En Medio Oriente, una alianza prioritaria será con la petromonarquía de Arabia Saudita.

Finalmente, la segunda década del Siglo XXI cierra en medio de un escenario nacional convulso y América Latina busca su propio destino entre dos fuertes corrientes antagónicos.

Siendo un cuadro regional complicado no aparece una sola línea hegemónica en tanto: las fuerzas reaccionarias no logran consolidarse, y tampoco logran terminar de instalarse las tendencias de la transformación social y de cambio.

La teoría del fin de los ciclos resulta paralizante y desmoralizadora, más aún, en un escenario de lucha social ascendente. En el 2020 “nada será como antes” y como decía Benedetti “con un arriba nervioso y un abajo que se mueve”, en lucha con un empate hegemónico.

* Ex Ministra de la Mujer y Desarrollo Social, exembajadora del Perú en Uruguay y representante permanente de ante Aladi y Mercosur. Dirigente del Partido Socialista, integrante de Nuevo Perú.


VOLVER