Decenio 2010-2019: ¿Qué pasó en ciencia y salud en Cuba? – Por Lisandra Fariñas

Pulsar los principales hitos que se han sucedido en Cuba en los últimos diez años, nos lleva necesariamente a recorrer ámbitos esenciales del desarrollo de una nación que ha colocado en el centro de sus prioridades a la ciencia, como motor impulsor de riquezas y progreso sostenible, y a la salud de su población, como derecho, deber y aspiración primera. Compartimos diez hechos que han marcado la vida de la nación en estos ámbitos, en el último decenio.

1. Consolidación en el sistema nacional de Salud del uso de productos de la biotecnología para el tratamiento del cáncer

En el año 2010 entró a formar parte del cuadro básico de medicamentos el anticuerpo monoclonal humanizado denominado CIMAher (Nimotuzumab), si bien su registro sanitario estaba listo desde el año 2002.

Aprobado para cáncer de cabeza cuello, glioma, esófago y páncreas, el CIMAher cuenta además con aprobaciones por agencias regulatorias de otros lugares del mundo, y su introducción en el sistema nacional de Salud ha representado una amplia cobertura a la población cubana. Desde esta fecha se benefician entre 400 y 500 pacientes anuales en la red oncológica del país, además de que se puede acceder a través de otros servicios como otorrinolaringología, y neurocirugía.

El CIMAher constituye un ejemplo de la soberanía tecnológica de la industria biotecnológica cubana. Dicho anticuerpo monoclonal humanizado— obtenido en el Centro de Inmunología Molecular (CIM) — tiene baja toxicidad y brinda la posibilidad de combinarse con otras terapias, que ya se están utilizando en el mundo.

Otra parte importante de la inmunoterapia del cáncer está relacionada con las vacunas. Cuba tiene una amplia experiencia en este campo, y en ese sentido se destaca el CIMAvax-EGF, la primera vacuna terapéutica registrada contra el cáncer de pulmón, cuya seguridad y eficacia, teniendo en cuenta la buena tolerancia, el aumento de la supervivencia y la mejoría de la calidad de vida en los pacientes, está demostrada.

Más de 5 000 cubanos han sido beneficiados con esta vacuna terapéutica.

Los estudios con CIMAvax-EGF continúan. Está aprobada en Cuba y otros seis países para su uso en cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadios avanzados de la enfermedad después de quimioterapia, pero además actualmente están en curso nuevos estudios clínicos para utilizarla en combinación con otros fármacos y en otras localizaciones del cáncer.

En el año 2017, con casi 200 pacientes, se comenzó un ensayo clínico con esta vacuna contra el cáncer de pulmón en la atención primaria de salud (APS), para evaluar otros parámetros en función de elevar la efectividad de la primera vacuna de su tipo registrada en el mundo.

El Centro de Inmunología Molecular (creador y productor de este fármaco) y el Instituto Roswell Park contra el Cáncer, de Nueva York, firmaron en el año 2015 un acuerdo para un futuro uso de la vacuna en los Estados Unidos.

Un año después, en 2016, el Instituto para el Cáncer Roswell Park, en Nueva York, recibió aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para realizar pruebas clínicas de esta innovadora vacuna contra el cáncer pulmonar desarrollada en Cuba. La prueba sería la primera de su tipo desde que las relaciones entre Estados Unidos y Cuba comenzaron a reanudarse.

Esa entidad científica y el CIM de Cuba anunciaron en septiembre de 2018 la creación de la Innovative Immunotherapy Alliance SA, la primera empresa de biotecnológica cubana-estadounidense.

De acuerdo con la página digital del centro Roswell Park, a través de la asociación histórica con el CIM, la institución norteamericana ayuda a desarrollar varias terapias contra el cáncer “innovadoras y potencialmente vitales”, y el primero de los nuevos enfoques que estarán disponibles para los pacientes estadounidenses es el CIMAvax-EGF.

En el año 2016 Cuba registró un nuevo medicamento denominado Heberferón, el cual está destinado al tratamiento del cáncer de piel y se obtuvo a partir de formulaciones biotecnológicas en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de La Habana, luego de dos décadas de investigaciones y ensayos clínicos.

El Heberferón es una formulación única en el mundo en la que se combinan el Interferón “Alfa” y el Interferón “Gamma” producidos por vía recombinante en el CIGB. El fármaco inyectable elimina o reduce los tumores de piel no melanomas y puede evitar secuelas de cirugías en zonas como la cara, donde resulta complejo operar.

Cuba muestra una alta incidencia del cáncer cutáneo, en lo cual el principal factor desencadenante es el exceso de sol, específicamente la radiación ultravioleta. En la Isla se reportan anualmente unos siete u ocho mil nuevos pacientes cada año de patologías como carcinoma basocelular, carcinoma espino celular y melanoma.

El Heberferón se ha estandarizado a nivel nacional y puesto a disposición de los servicios de dermatología en todas las provincias, con resultados satisfactorios. En el año 2017, comenzaron dos ensayos clínicos con el este fármaco: en pacientes con carcinoma renal y en pacientes con tumores cerebrales malignos.

Estos y otros productos de la biotecnología cubana para el tratamiento del cáncer, encuentran un apoyo vital en las terapias de soporte con productos, que si bien no todos son innovadores, han constituido un gran aporte al programa nacional para el control de esta enfermedad en el país; y en las que intervienen otros centros de la industria biofarmacéutica cubana como el Centro de Inmunoensayo, los laboratorios AICA y MedSol, entre otros.

2. Heberprot-P: De Cuba para el mundo, una revolución en la terapia del pie diabético

Lo que comenzó como una prueba piloto en la provincia de Sancti Spíritus, en junio del 2007, no tardaría en revelarse como una alternativa más que prometedora para el tratamiento de una de las mayores y más serias complicaciones que pueden enfrentar las personas que viven con diabetes: las úlceras del pie diabético.

Se trataba de la aplicación del Heberprot-P, un producto novedoso creado por un equipo de investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), único en el mundo, indicado para tratar úlceras del pie diabético en estadios avanzados, que acelera la cicatrización de las lesiones y permite reducir de manera significativa el riesgo de amputación de los miembros inferiores en casi el 80 % de los casos atendidos.

Debido a sus notables ventajas y resultados, en el año 2013, el medicamento se incluyó dentro del cuadro básico de medicamentos del país y desde esa fecha hasta la actualidad ya es una norma su uso generalizado dentro del territorio nacional. Más de 450 unidades de salud, pertenecientes a la atención primaria, secundaria y terciaria, aplican a sus pacientes la terapia Heberprot-P.

Para que se tenga una idea, alrededor del año 1999 era de 49,9 % la tasa de amputación en el país, y gracias al Heberprot-P, actualmente se ha logrado reducir el riesgo de amputación al paciente con úlceras del pie diabético en un 71 % en la población cubana. Desde su primera aplicación en el 2007, el programa de atención integral con Heberprot-P ha llegado a más de 88 mil pacientes cubanos en estos 12 años y ha evitado unas 17 mil amputaciones.

Registrado en más de 20 naciones, este fármaco dispone de patente premiada con la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi) y a nivel internacional superan las 285 000, las personas favorecidas por esta solución terapéutica contra una dolencia frente a la cual hasta la aparición del Heberprot-P, no existían opciones efectivas de tratamiento.

3. Médicos cubanos vs. el Ébola: Una batalla por la humanidad

El 12 de septiembre del año 2014, Cuba acaparó los titulares más importantes de los medios alrededor del mundo. En conferencia de prensa efectuada en Ginebra, el entonces ministro de Salud, Roberto Morales, anunciaba el envío de personal médico a Sierra Leona para combatir el brote de Ébola en África Occidental.

La reacción de la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la doctora Margaret Chan, no se hizo esperar, y de inmediato declaró que esta era la mayor contribución de personal de atención realizado por un país para ayudar a controlar la epidemia, catalogada por la OMS como emergencia internacional.

Menos de un mes después, el 2 de octubre de 2014 el IL – 96 – 300 de Cubana de Aviación aterrizó en el aeropuerto internacional de Lungi, Sierra Leona con 165 colaboradores – enfermeros y médicos – a bordo, quienes la noche anterior fueron despedidos, al pie de la escalerilla de la aeronave, por el entonces presidente cubano y Primer Secretario del Partido Comunista, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

En días siguientes, marcharon otros profesionales de la salud cubanos hacia Liberia (53) y Guinea Conakry (38), las otras dos naciones afectadas por la epidemia, hasta completar la cifra de 256 integrantes del Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias Henry Reeve.

La respuesta de Cuba estuvo encaminada además a mantener las 32 brigadas médicas cubanas en África, con 4 048 colaboradores, de ellos 2 269 médicos, incluida Sierra Leona con 23 y Guinea Conakry con 16 cooperantes, países donde existía transmisión de este virus.

Fueron muchos más, 17 000 profesionales del sistema de salud de la Isla, los que manifestaron su disposición de partir hacia estas naciones a luchar con un enemigo peligroso y desconocido, y empezar a escribir así una de las páginas más gloriosas de la colaboración médica internacional de Cuba en más de 50 años.

Desde principios del mes de septiembre había comenzado la concentración y el adiestramiento, en la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), de los miembros de las brigadas que irían a los tres países afectados. La preparación se llevó a cabo en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), y aunque con acciones prácticas de cómo usar los medios de protección personal, vestido y desvestido del personal, este estuvo cargado lógicamente de un alto componente teórico, pues ninguno de los docentes (IPK, Minsap, Defensa Civil) había estado en las zonas del brote.

A la par de la asistencia sanitaria, Cuba implementó un programa de capacitación y prevención en los países de África, América Latina y el Caribe no afectados con la epidemia y con presencia de brigadas médicas cubanas. Se constituyó también un Grupo de Trabajo para coordinar técnicamente el Plan Nacional de Prevención y Enfrentamiento al Ébola de conjunto con el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, auxiliado por el Centro de Dirección del Ministerio de Salud Pública (Minsap), el cual monitoreó y evaluó la situación nacional e internacional las 24 horas del día, mientras duró la emergencia.

Los médicos cubanos cumplieron esta misión, en la cual perdieron la vida dos profesionales de la salud debido al paludismo o la malaria: Reinaldo Villafranca Antigua, Licenciado en Enfermería y el responsable administrativo de la brigada médica cubana en Guinea, Jorge Juan Guerra Rodríguez.

Otro colaborador, el médico Félix Báez enfermó de Ébola, fue evacuado a Ginebra, se recuperó y regresó para terminar de cumplir su misión en África.

En una carta del General de Ejército, Raúl Castro, dirigiera a los colaboradores que estuvieron luchando contra el Ébola, señaló:

“Son significativos los resultados que lograron ustedes en la atención médica a los afectados por la epidemia de Ébola, con más de 400 vidas salvadas y una tasa de letalidad general de un 24,4%, lo cual es muestra de la preparación alcanzada, de la consagración y de la entrega al trabajo, aspectos que han sido reconocidos por los propios gobiernos y los organismos internacionales”.

La contribución de los médicos cubanos fue reconocida más de una vez en esos intensos meses. Gobiernos, revistas, sindicatos, instituciones académicas y ONG de todas las latitudes del mundo expresaron su respeto por la Isla del Caribe: pequeña, socialista, humanista, bloqueada y agredida por el imperio más grande del mundo.

En el 2014, la famosa revista estadounidense Time anunciaba que “la personalidad del año 2014” serán los equipos médicos que han atendido a las personas infectadas por el virus del Ébola en África.

Esos reconocimientos tuvieron su colofón cuando en diciembre de 2016 fue otorgado por la OMS al Contingente “Henry Reeve” el Premio de Salud Pública Dr. Lee Jong-Wook. En mayo del año siguiente el ministro de Salud Pública de Cuba, Dr. Roberto Morales Ojeda, lo recibió en la sede de la OMS, Ginebra, en sesión plenaria durante la reunión anual de ese organismo.

Cuba asumió el premio como un reconocimiento a los miles de trabajadores de la salud pública que han cumplido misiones internacionalistas en todos aquellos países que lo han necesitado, como expresión de la vocación humanista y solidaria de nuestro pueblo.

4. Cuba, primer país del mundo en proteger a sus recién nacidos del contagio de VIH y sífilis congénita

30 de junio de 2015. “Un día histórico para la prevención del VIH/ Sida y el progreso hacia una generación libre de esta carga al nivel nacional y global”, señalaba un comunicado de la Organización Panamericana de la Salud y la Unicef emitido para dar a conocer la noticia al mundo de que Cuba se convertía en el primer país del mundo en validar la eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis congénita.

Cuba ha logrado una tasa de transmisión materno-infantil del VIH del 1.85 %, por debajo del promedio regional, y por debajo de la meta del 2 % acordada por los países; logro que ha sido posible gracias a los esfuerzos del Estado cubano en diferentes tipos de intervención, como garantizar la atención prenatal, con un promedio de 10 controles por embarazada, el parto institucional con personal cualificado, la prueba serológica y de detección del VIH durante el embarazo con vigilancia activa de las embarazadas con serología positiva para el VIH o la sífilis, y el acceso al tratamiento antirretroviral según lo establecido por los organismos internacionales.

Para certificar que un país eliminó la transmisión materno infantil de sífilis congénita, debe tener, entre otros indicadores, una tasa de transmisión igual o menor de 0,5 por cada mil nacidos vivos; mientras que en el caso del VIH, debe ser igual o menor al 0.3 por mil nacidos vivos en el año.

La transmisión de madre a hijo del VIH y de la sífilis es casi totalmente evitable. En los últimos años, se han hecho grandes esfuerzos a nivel mundial para asegurar que las mujeres con VIH reciban el tratamiento que necesitan para estar bien y evitar que sus hijos nazcan con VIH o con sífilis.

Para esta certificación, Cuba se sometió a una revisión rigurosa liderada por el Comité Regional de Validación, junto a la OPS, la Unicef y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH (OnuSida); que abarcó aspectos fundamentales desde la atención médica hasta los derechos humanos.

En septiembre de 2019, en su cuenta de Twitter, el ministro de Salud Pública, doctor José Ángel Portal Miranda, anunció que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ratificó que Cuba mantiene la certificación de la eliminación de la transmisión materno-infantil de la infección por el VIH y la sífilis como un problema de salud; logro que ha mantenido por cuatro años consecutivos.

5. Aprobación y puesta en marcha de la Tarea Vida: Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático

El 25 de abril de 2017, el Consejo de Ministros aprobó el Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, denominado Tarea Vida; programa que representa la expresión más abarcadora del compromiso del Gobierno revolucionario de trabajar desde el presente, en la protección de las actuales y futuras generaciones de cubanos, frente a las consecuencias del cambio climático.

Sustentado sobre una base científica multidisciplinaria, este plan ofrece prioridad a 73 de los 168 municipios cubanos, 63 de ellos en zonas costeras y otros 10 en el interior del territorio. Contempla además cinco acciones estratégicas y once tareas dirigidas a contrarrestar las afectaciones en las zonas vulnerables del país.

La Tarea Vida tiene como antecedentes las investigaciones que acerca del cambio climático inició la Academia de Ciencias de Cuba en 1991 y que se intensificaron a partir de noviembre del 2004, luego de un exhaustivo análisis y debate sobre los impactos negativos causados por los huracanes Huracán Charley e Iván en el occidente del país.

A partir de entonces se iniciaron los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo territoriales para la reducción de desastres.

Datos avalados por estudios científicos ratifican que el clima de la Isla es cada vez más cálido y extremo; se ha observado gran variabilidad en la actividad, el régimen de lluvias ha cambiado, incrementándose significativamente desde 1960 la frecuencia y extensión de las sequías; y se estima que el nivel del mar ha subido de forma acelerada.

Las inundaciones costeras ocasionadas por la sobreelevación del mar y el oleaje, producidos por huracanes, frentes fríos y otros eventos meteorológicos extremos, representan el mayor peligro debido a las afectaciones que ocasionan sobre el patrimonio natural y el construido.

De ahí que este plan— liderado por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente e inspirado en el pensamiento del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz— constituye una prioridad para la política ambientalista del país.

Con un alcance y jerarquía superiores a los documentos anteriormente elaborados referidos al tema, la Tarea Vida requiere para su implementación de un programa de inversiones progresivas que se irán ejecutando a corto (año 2020), mediano (2030), largo (2050) y muy largo (2100) plazos.

Para este plan se han identificado áreas priorizadas, teniendo en cuenta la preservación de la vida de las personas en los lugares más vulnerables, la seguridad alimentaria y el desarrollo del turismo.

Entre ellas se encuentran el sur de las provincias de Artemisa y Mayabeque; el litoral norte de La Habana y su bahía; la Zona Especial de Desarrollo Mariel; Varadero y sus corredores turísticos; los cayos de Villa Clara y del norte de Ciego de Ávila y Camagüey; el litoral norte de Holguín; la ciudad de Santiago de Cuba y su bahía; así como los territorios amenazados por la elevación del nivel medio del mar en Cienfuegos, Manzanillo, Moa, Niquero y Baracoa.

Las cinco acciones estratégicas que contempla la Tarea Vida para contrarrestar las afectaciones en las zonas vulnerables son:

  • No permitir la construcción de nuevas viviendas en los asentamientos costeros amenazados que se pronostica su desaparición por inundación permanente y los más vulnerables. Reducir la densidad demográfica en las zonas bajas costeras.
  • Desarrollar concepciones constructivas en la infraestructura, adaptadas a las inundaciones costeras para las zonas bajas.
  • Adaptar las actividades agropecuarias, en particular las de mayor incidencia en la seguridad alimentaria del país, a los cambios en el uso de la tierra como consecuencia de la elevación del nivel del mar y la sequía.
  • Reducir las áreas de cultivo próximas a las costas o afectadas por la intrusión salina. Diversificar los cultivos, mejorar las condiciones de los suelos, introducir y desarrollar variedades resistentes al nuevo escenario de temperaturas.
  • Planificar en los plazos determinados los procesos de reordenamiento urbano de los asentamientos e infraestructuras amenazadas, en correspondencia con las condiciones económicas del país. Comenzar por medidas de menor costo, como soluciones naturales inducidas (recuperación de playas, reforestación).

6. Impacto de la colaboración médica cubana en América Latina: No hay campañas de descrédito que anulen la vocación de salvar vidas

Corría el año 2013 y la entonces presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, impulsaba por el Partido de los Trabajadores, programas como Más Médicos, que preveían la presencia de galenos brasileños y extranjeros para trabajar en zonas pobres y apartadas de ese país, una iniciativa a la que se incorporaron miles de profesionales de la salud cubanos.

Durante cinco años de trabajo, cerca de 20 000 colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359 000 pacientes, en más de 3 600 municipios, llegando a cubrirse por ellos un universo de hasta 60 millones de brasileños en el momento en que constituían el 80 % de todos los médicos participantes en el programa.

Los médicos cubanos prestaron sus servicios en aquellos lugares a los que no querían ir los médicos brasileños ni los médicos de otros países: 34 distritos especiales indígenas y más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la historia.

Asumieron los peligros por su vocación de salvar vidas. Estaban en los lugares de más riesgo, en las comunidades de pobreza extrema, en favelas y barrios violentos donde incluso la policía no puede entrar.

En el año 2018, ante las amenazas y condicionamientos hechos por el actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el Ministerio de Salud Pública de Cuba anunció la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos y el Gobierno cubano condenó las calumnias y la campaña de descrédito que sobre los galenos cubanos se orquestaba, con el trasfondo del gobierno norteamericano.

De los 8 471 colaboradores que se encontraban en ese país cuando el 14 de noviembre de este año se tomó la decisión de no continuar participando, 7 635 concluyeron la misión, más del 90 % de estos.

En junio de 2019, el Gobierno de Brasil aún no lograba reemplazar a médicos cubanos y ello afectaba a 28 millones de personas que carecían de servicios de salud.

Como parte de las campañas del gobierno de los Estados Unidos para desacreditar y sabotear la cooperación internacional que Cuba presta en la esfera de la salud en decenas de países, a mediados de noviembre del 2019, el gobierno de Ecuador informó la decisión de dar por terminados y no renovar los seis convenios firmados con el Ministerio de Salud Pública de Cuba.

La cooperación médica de La Mayor de las Antillas en este país se inició en el año 1992. Desde entonces, hasta la fecha, han brindado sus servicios en Ecuador un total de 3 mil 565 profesionales de la salud cubana. Se han realizado 6 millones 749 mil 666 consultas médicas, 212 mil 360 intervenciones quirúrgicas, han asistido 3 mil 548 partos y han aplicado 100 mil 84 dosis de vacunación.

Destacan en esos años programas como la Operación Milagro, el Estudio sico-social, pedagógico y clínico genético de personas con discapacidad, conocido como Misión Solidaria “Manuela Espejo” y la reiterada ayuda brindada por Cuba ante situaciones de emergencia y desastre en Ecuador: en el año 1986 por intensas lluvias, en el 2001 por epidemia de dengue, y para la atención a las víctimas del terremoto ocurrido el 16 de abril de 2016.

El Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba ratificó la voluntad de continuar brindando colaboración en este hermano pueblo, la cual cesa en estos momentos como consecuencia de una decisión del gobierno ecuatoriano.

Noviembre de 2019 estremeció a la Isla con los sucesos acontecidos en Bolivia, una nación con la cual Cuba mantenía colaboración médica desde el año 2006.

“Distintas autoridades actuantes en el Estado Plurinacional de Bolivia han presentado la idea de que colaboradores cubanos alientan las protestas que se están produciendo en Bolivia, a lo que se une un enfoque similar en redes sociales, a través de cuentas de dudosa procedencia y perfiles falsos que incitan a la violencia contra el personal de la salud”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Isla caribeña.

En ese contexto, el 13 de noviembre cuatro miembros de la brigada médica cubana en El Alto habían sido detenidos por la policía cuando se trasladaban hacia su local de residencia con el dinero extraído de un banco para pagar servicios básicos y alquileres de los 107 colaboradores que integran ese grupo.

La detención se produjo bajo la calumniosa presunción de que el dinero se dedicaba a financiar las manifestaciones en curso en el país sudamericano, a raíz del golpe de Estado contra el presidente Evo Morales.

En medio de esa hostilidad contra los cooperantes cubanos, también fue detenida arbitrariamente la jefa de la brigada médica cubana en Bolivia, Yoandra Muro Valle, quien debió ser liberada “después de haber sido sometida a una injustificada retención e interrogatorio por parte de la policía”, según denunció entonces el ministro cubano de Salud Pública.

Todos los colaboradores cubanos fueron traídos de regreso a la Patria.

Desde la elección del presidente Evo Morales Ayma, Cuba amplió de manera significativa su apoyo a la Salud Pública en Bolivia. Unos 17 648 profesionales de la salud cubanos han brindado servicios en ese país. Se han realizado en Bolivia 73 330 447 consultas médicas y 1 529 301 intervenciones quirúrgicas.

A casi seis décadas de iniciada la cooperación, Cuba ha estado presente en 164 países con más de 400 mil profesionales, los que han realizado más de mil 900 millones de consultas, 13 millones 777 mil intervenciones quirúrgicas, y en nuestras universidades hemos graduado 35 mil 787 profesionales de 141 países, lo que ha generado un amplio reconocimiento internacional de gobiernos, organizaciones y organismos internacionales, pero sobre todo, de las poblaciones a las que los médicos cubanos han brindado ayuda.

7.  Científicos cubanos obtienen Medallas de Oro de la OMPI

Hasta el año 2018, los profesionales de la ciencia cubanos atesoraban nueve medallas de oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), por sus resultados durante 22 años en materia de innovación tecnológica.

Tal hecho es considerado excepcional para una nación del Tercer Mundo, la cual atribuye importancia primordial a la creación y desarrollo del capital humano.

Entre los más recientes galardones está el que se obtuvo en 2015, cuando ganó la presea dorada la invención titulada Anticuerpos monoclonales antiCD6 para el tratamiento y diagnóstico de la psoriasis, del Centro de Inmunología Molecular (CIM).

La primera medalla otorgada a Cuba en 1989 correspondió al Instituto Finlay, por la vacuna contra el Meningococo (Neisseria Meningitidis) del grupo B; y en 1999 le siguió el PPG, medicamento de múltiples usos del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC).

Un año después la obtuvo el Centro de Bioactivos Químicos de la Universidad Central de Las Villas Marta Abreu, por su Biocida, producto logrado a partir de un derivado de la caña de azúcar.

Dos medallas concedieron en el año  2002, al CIM y al Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA). El primero desarrolló una molécula capaz de mejorar los tratamientos en pacientes con tumores de origen epitelial; y el otro un método para la conservación de la leche cruda sin refrigeración, con el nombre comercial de Stabilak.

En 2006 el premio de la OMPI lo alcanzó el Centro de Estudios de Antígenos Sintéticos, de la Universidad de La Habana, en colaboración con la de Ottawa, por su vacuna contra el Haemophilus Influenzae Tipo B.

Dos preseas se lograron en 2007 por parte del CNIC y el CENSA, con sus invenciones del equipo para el diagnóstico rápido microbiológico (DIRAMIC), y el Surfactante pulmonar porcino (SURFACEN).

Otra medalla llegó en 2011 y la recibió el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, por su medicamento Heberprot-P para la atención integral a pacientes con úlcera del pie diabético, que reduce sustancialmente el riesgo de amputación de miembros inferiores.

La Oficina Cubana de la Propiedad Industrial es una institución del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, responsabilizada con el establecimiento del régimen legal, la política, gestión y gerencia, así como la prestación de los servicios correspondientes.

8. Declaran a Eusebio Leal Miembro Honorario Internacional de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias (AAA&S)

A partir del 13 de octubre de 2019, el historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, uno de los más reconocidos intelectuales cubanos, pasó a formar parte de la importante Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias (AAA&S).

El embajador de Cuba en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, representó e al destacado estudioso en la ceremonia de iniciación celebrada por la academia con sede en Cambridge, Massachusetts, en la cual Leal se convirtió en Miembro Honorario Internacional, en el área de Humanidades y Artes, en la especialidad de Historia, un mes antes de la celebración del 500 aniversario de La Habana.

En abril de 2019  se dio a conocer que el intelectual del país caribeño formaba parte de la lista de 42 Miembros Honorarios Internacionales de 23 países elegidos por la institución este año para resaltar sus logros sobresalientes en el mundo académico, las artes, los negocios, el gobierno y los asuntos públicos.

Según su página digital, ha elegido más de 13 mil 500 miembros desde su fundación en 1780, y cada año son consideradas más de mil 300 nominaciones, de las cuales menos de 250 resultan seleccionadas bajo criterios que responden a la excelencia de esas personas en su campo y un registro de logros continuos.

“Para orgullo de 11 millones de cubanos, el nombre y la obra del Doctor Eusebio Leal se une en la Academia Americana de Artes y Letras a los de personalidades como: Martin Luther King, Nelson Mandela, Albert Einstein”, destacó Cabañas en otro tuit.

9. Cuba aprueba nuevas normas jurídicas para el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía

A finales de noviembre de 2019, la Gaceta Oficial No. 95 (ordinaria) publicó el Decreto Ley No. 345, “Del desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía”, acompañado de resoluciones complementarias de los ministerios de Energía y Minas y de Comercio Interior y una instrucción del Banco Central, que establece las prioridades y regulaciones que regirán este sector e introduce, entre otras, novedades referentes al sector estatal y residencial, la venta de excedentes de energía a la Unión Eléctrica (UNE) y la comercialización de equipos, partes y piezas.

Entre los objetivos principales incluidos en el decreto ley están la elevación del aporte de las fuentes renovables de energía en la generación de electricidad (se prevé superen el 24% del total en 2030), la sustitución progresiva de los combustibles fósiles, la diversificación de la estructura de los combustibles fósiles empleados en la generación, y la elevación de la eficiencia y el ahorro energéticos.

Igualmente, son prioridades la estimulación de la inversión y la investigación, y el desarrollo de la producción de equipos, partes y piezas de repuesto por la industria nacional.

Además, por primera vez, a partir de este decreto ley, se establece la producción y venta de energía al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

El Minem promueve la producción de energía por parte del consumidor -lo cual incluye al sector residencial-, mediante el empleo de tecnologías que aprovechen las fuentes de energía renovables para el autoabastecimiento y la venta de los excedentes al SEN.

10. Controlar “con ciencia” al Aedes aegypti

Las acciones de control epidemiológico en el país en el 2019 no solo abarcaron la labor antivectorial, sino que desde los laboratorios de varios centros científicos del país, como el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), y el Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (Ceaden), de la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada, se impulsan novedosas iniciativas.

Una de ellas es la prueba para el control del mosquito Aedes aegypti sobre poblaciones naturales del vector mediante la técnica del insecto estéril (TIE), iniciada en diciembre del pasado año.

De acuerdo con la Red de Comunicadores Nucleares (RECNUC) el experimento ocurrió en dos asentamientos poblacionales de 25 hectáreas cada uno, que están relativamente aislados y separados por más de dos kilómetros.

Este estudio forma parte del proyecto de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), bajo el título de Demostración de la factibilidad de la Técnica del Insecto Estéril para el control de vectores y plagas en Cuba. Justamente, es el control de las poblaciones de vectores la forma más eficaz de combatir estas enfermedades.

La prueba piloto consiste en liberar machos estériles del mosquito que, al copular con hembras salvajes, reducen su capacidad reproductiva y con ello la natalidad de su población.

Dicha tecnología se ha utilizado con éxito durante más de 50 años en el mundo para el manejo de diversas plagas de insectos de interés agropecuario.

Este proyecto responde a la emergencia regional por el virus del dengue y podría contribuir a su eliminación en la región latinoamericana y caribeña. El próximo paso del proyecto será el escalado de la prueba a una zona más amplia.

Se consultaron para este material artículos en las agencias ACN, Prensa Latina, los diarios Juventud Rebelde, Trabajadores, Granma y sitios oficiales de las instituciones y organismos mencionados.

Cuba Debate


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