La directiva del Parlasur se reúne en Buenos Aires para analizar la Agenda 2020

Bolivia y Venezuela, en la agenda de la conducción del Parlasur, que se reúne por primera vez este lunes en Buenos Aires

El envío de una delegación del Observatorio de la Democracia del Parlasur para fiscalizar las elecciones en Bolivia y la creación de una mesa de diálogo por Venezuela serán dos de las principales iniciativas que se analizarán hoy en la primera reunión de la mesa directiva del Parlamento del Mercosur (Parlasur), presidido por el argentino Oscar Laborde.

El encuentro tendrá lugar, a partir de las 10.30, en la Cámara de Diputados y en la apertura de las deliberaciones participará el presidente del cuerpo legislativo, Sergio Massa, quien dará la bienvenida a las distintas delegaciones.

Asistirán representantes de la Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia, quienes también serán recibidos por el canciller Felipe Solá.

Laborde dijo que será presentado “el plan de trabajo para los primeros meses”, como “el envío de una delegación del Observatorio de la Democracia del Parlasur a Bolivia” para las elecciones presidenciales del 3 de mayo. “Hay que garantizar que haya transparencia en esa elección porque son importantes para la estabilidad en la región”, destacó.

El diputado del Parlasur, que ejerce la presidencia del parlamento regional desde enero de 2020, consideró que los comicios en Bolivia “están muy limitados por el condicionamiento de que fueron convocadas por un golpe de Estado” y afirmó que “han pedido de diferentes sectores que estemos allí presentes”.

También anticipó que se va a “impulsar una mesa de diálogo por Venezuela” y que, además, se evaluará “como sería efectivamente un acuerdo (del Mercosur) con la Unión Europea (UE) para determinar cuáles son los pros y los contra y las consecuencias para nuestras industrias”.

Laborde aseveró que el Parlasur “será nuevamente un actor en la integración regional, después del esfuerzo del gobierno de (Mauricio) Macri de denostarlo y ocultarlo, como todo lo que tenía que ver con esa integración”.

Alberto Fernández se reunió con parlamentarios “progresistas” del Parlasur en una visita que hizo a Montevideo a fines de mayo de 2019, cuando viajó a Uruguay para reunirse con el ex presidente uruguayo José “Pepe” Mujica. Por entonces, el actual mandatario argentino hacía contactos para fortalecer su candidatura, que había anunciado Cristina Kirchner el 18 de mayo.

La llamada “bancada progresista” del Parlasur, compuesta por legisladores del PT, el Partido Democrático Laborista y el Partido Comunista, de Brasil; del Frente Amplio de Uruguay; del MAS de Bolivia; del Partido Liberal Radical Auténtico y del Frente Guazú de Paraguay y el PSUV de Venezuela.

Este bloque de legisladores del Parlasur le ofrecieron su apoyo de cara a las elecciones presidenciales de octubre y firmaron una declaración en la que manifestaron su “apoyo y acompañamiento a la fórmula presidencial de Argentina integrada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner”.

Creado en 2006, el Parlasur comenzó a funcionar formalmente en 2007 con 18 diputados por cada país que fueron elegidos de forma indirecta por los Congresos de cada nación. Esa distribución equitativa se terminó en 2011 luego de negociaciones que resolvieron que Brasil tendría 75 diputados, Argentina 43, Venezuela 32, y Uruguay 18 y Paraguay 17.

Desde 2007, sesionó en promedio unas cinco veces por año en su sede de Montevideo, la mitad de lo previsto por reglamento. De acuerdo al politólogo y profesor de la UBA Emanuel Porcelli, las pocas sesiones se pueden explicar porque “los miembros del Parlamento del Mercosur tienen responsabilidades políticas como legisladores” en sus países, y “la priorización que se da de la agenda nacional es obvia”.

El Parlasur tiene la capacidad de impulsar recomendaciones, resoluciones y otras propuestas al Consejo del Mercado Común, la máxima autoridad del Mercosur, pero sus decisiones no tienen poder vinculante con las leyes internas de las naciones. “Las Constituciones de algunos países reconocen la supremacía del derecho internacional por sobre el derecho doméstico, como Argentina, (pero) en otros casos, esta definición es más difusa”, explicó Porcelli. En ese caso, “todo proceso de decisión necesita ser ratificado por los congresos nacionales”, agregó el coordinador del sitio Identidad Mercosur, quien además destacó que “el protocolo del Mercosur establece una cláusula que es una especie de fast track para la ratificación de las normas en cada país”.

Muchas de las críticas hacia el Parlamento regional llegaron tras la comparación de competencias entre este Congreso y las que tiene el Parlamento Europeo, creado en 1959, y que elige a sus representantes de forma directa desde 1979. Según Porcelli, el Congreso de la Unión Europea “tiene mucha más capacidad legislativa que el Mercosur”, aunque aclaró que funciona como un organismo de “co-decisión con la Comisión Europea, es decir, los representantes” de los poderes Ejecutivos.

“En el caso europeo (a lo largo de las décadas) se han ido modificando las reglas internas del bloque, y se han establecido varias temáticas que son de competencia exclusiva de la UE, o de competencia compartida con los Estados, o de competencia nacional. Fueron ganando ámbitos de competencia”, explicó el profesor de la UBA.

Infobae