La ONU respalda iniciativa para que migrantes tengan inclusión financiera en México

Plantean incluir financieramente a migrantes en México

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México mostró su apoyo para que personas refugiadas y solicitantes de asilo en territorio nacional tengan inclusión financiera.

En acuerdo con un banco mexicano, el organismo promueve que este sector pueda integrase en la sociedad mexicana. De acuerdo con información de ACNUR, con BanCoppel, las personas refugiadas y solicitantes de asilo ya pueden hacer transacciones financieras, al presentar la documentación que se entrega a través de las instituciones mexicanas.

Según la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), en 2014 México recibió 2 mil 137 solicitudes de asilo, cifra que se disparó en 2019 a 70 mil 302. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados se comprometió a impulsar acciones que promuevan la inclusión financiera de ese sector de la población.

Para dar acceso financiero aceptan como identificación oficial los documentos expedidos por el Instituto Nacional de Migración (INM).

Para el organismo internacional, esto fortalece las acciones del Programa de Inclusión e Integración de Refugiados del ACNUR, que busca conseguir el pleno desarrollo de los refugiados, a través de la vinculación educativa, laboral, búsqueda de vivienda y acompañamiento sicosocial.

El Imparcial


“Por favor, déjennos entrar” a EEUU: una niña de 9 años describe la odisea de esperar por asilo en México

Más de 55,000 personas que huyeron de la violencia en sus países –en su mayoría centroamericanos– han debido esperar en México la resolución de sus casos de asilo en Estados Unidos. Real America, un programa de Univision Noticias, estuvo en la zona, donde la seguridad de los migrantes corre peligro, según organizaciones de derechos humanos que trabajan allí.

“¿Por qué venimos huyendo de nuestro país? Ahí a los niños le venden cocaína (en la escuela) y hay que pagar un impuesto de guerra cada semana. Si no lo pagan, los van a matar”. Este relato parece contado por uno de los adultos que esperan en México la resolución de sus solicitudes de asilo en Estados Unidos. Pero lo cuenta una pequeña de 9 años llamada Génesis con palabras que evidencian el viacrucis que miles de centroamericanos soñaban con dejar atrás cuando huyeron de la violencia en sus países de origen.

Al llegar a México se toparon, sin embargo, con una nueva odisea por la política del gobierno de Donald Trump de enviar a los solicitantes de asilo a ese país en un programa bautizado como Protocolos de Protección de Migrantes (MPP). Desde que Washington anunció la creación de esos MPP, más de 55,000 solicitantes de asilo han sido enviados a territorio mexicano mientras avanzan sus casos. Mientras tanto, las organizaciones de derechos humanos que trabajan en la frontera han denunciado que el plan aísla a los migrantes en ciudades peligrosas y les hace casi imposible conseguir ayuda legal.

“Tenemos miedo, siento miedo porque tengo miedo de que nos maten a todos”, dice Génesis pronunciando la palabra miedo una y otra vez.

“A veces me animo de estar aquí, pero a veces hay lluvia y calor, y los niños están sin estudiar. Hay niños que están enfermos y los papás no le pueden comprar medicina porque no están trabajando”, cuenta la niña a Real America, un programa de Univision Noticias que explora el país a través de la inmigración, mientras recorre el lugar que se ha convertido en casa.

Se trata de un campamento improvisado en Matamoros, Tamaulipas, con carpas levantadas por palos de madera, baños portátiles y cocinas a la intemperie. Allí, las decenas de migrantes se bañan en el río, mientras los niños pasan sus días buscando animalitos en esas aguas y jugando a la pelota sobre el suelo polvoriento.

“Tal vez Trump no tiene piedad de nosotros”
“Me duele mucho que ellos estén pasando cosas feas porque no lo merecen. Son menores de edad y no tienen la culpa de las cosas que están pasando”, lamenta Yamali, la madre de Génesis, con los ojos llorosos. “Nosotros venimos huyendo de Honduras y venimos huyendo por nuestras vidas”, explica.

A pesar de la incertidumbre que permea sus vidas, Génesis siente que no todo está perdido. Lo reflejan sus palabras cuando relata que una vez a la semana puede estudiar.

“Siempre los domingo viene una escuelita dominical (…) así puedo aprender” para, en el futuro, trabajar cuando “uno quiera”. “Hay que tener fe, las cosas van a cambiar, hay que orarle a Dios y pedirle que las cosas cambien”, dice con madurez.

“Tal vez el presidente Donald Trump no tiene piedad de nosotros. Por favor, si nos dejaran entrar, porque todos venimos por el mismo motivo”, clama Génesis.

Según los datos más recientes de la Universidad de Syracuse, solo 1.2% de los migrantes que se presentan en las cortes de las carpas bajo el programa MPP lo hacen acompañados de un abogado. Esos mismos datos reflejan que hasta septiembre de este año, de las 9,974 solicitudes de asilo resueltas en las carpas de la frontera, solo 11 habían ganado sus casos, lo que supone un 0.1% del total.

Univisión


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