Chile: las mujeres continúan siendo minoría en carreras científicas y tecnológicas

De las 116.047 personas que este año fueron seleccionadas para ingresar a una de las 41 universidades adscritas al Sistema Único de Admisión (SUA), 63.271 son mujeres, que representan el 55% de los admitidos.

La cifra, que confirma la tendencia de los últimos años –en que la presencia femenina ha ido al alza en esas instituciones, llegando a superar a los hombres–, fue destacada por el vicepresidente del Consejo de Rectores (CRUCh), Aldo Valle, quien comentó que “esta diferencia es muy clara y muy consistente con lo que vimos ayer (domingo)”, refiriéndose a la marcha del 8M.

Sin embargo, esa cifra general esconde una situación que aún no se logra revertir, y es que las mujeres continúan en gran medida excluidas de las carreras de las áreas STEM –Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas–, que siguen siendo territorio principalmente masculino.

Así lo muestran los datos que entregó el CRUCh, que comparó la proporción de hombres y mujeres que fueron seleccionados en carreras de las distintas áreas de conocimiento, según la clasificación de la OCDE. Según las cifras, el 28% de los hombres que fueron seleccionados este año para ingresar a las universidades fueron admitidos en carreras de Ingeniería, Industria y Construcción –donde hay varias de las carreras STEM– y el 13% de ellos en Ciencias.

Mientras el 10% de las mujeres quedó seleccionada en carreras del primer grupo, y el 6% en Ciencias. “Hay un impulso importante por aumentar la cantidad de mujeres cursando esas carreras, sin embargo, lo que seguimos viendo es que son carreras donde la mayor parte de los seleccionados siguen siendo hombres”, advierte la secretaria general del CRUCh, María Elena González.

Explica que “en términos gruesos, por área, la relación es muy similar a años anteriores” y que “no hay cambios muy significativos” que reduzcan esa brecha. Aunque dice que “puede ser que, si hacemos el análisis carrera por carrera o por universidades que tienen programas específicos que han priorizado el ingreso de mujeres, veamos algunos avances”.

Es el caso de la Universidad de Chile, que promueve el ingreso de equidad de género en las carreras de Ingeniería Civil, Ingeniería Comercial e Ingeniería en Sonido, que eran altamente masculinizadas y donde eso se ha ido corrigiendo.

En cambio, las mujeres predominan en las carreras vinculadas al área de Salud y Servicios Sociales, donde quedó el 31% de las seleccionadas, sobre el 13% de los hombres; y en Educación, donde se fue el 15% de las mujeres y sólo el 8% de los varones.

En Ciencias Sociales, así como en Humanidades y Artes, en Servicios y en Agricultura el porcentaje está más equiparado. La jefa de Contenidos de Educación 2020, Daniela Watson, comenta que “desde que los niños y niñas nacen se enfrentan a sesgos de género” y que “al llegar a la educación superior no es de sorprender que luego elijan carreras relacionadas a lo que les resulta cercano.

Por eso, la mayoría de las carreras que tienen que ver con cuidados a otros son tradicionalmente feminizadas, mientras que las áreas STEM son territorio masculino”. Advierte que esto también tiene un impacto económico, ya que “las carreras tradicionalmente femeninas son mucho peor pagadas que las tradicionalmente masculinas, entonces seguimos perpetuando las brechas”.

Otra situación que se observa en los resultados de este proceso es que la postulación de los hombres resulta “más eficiente” que la de las mujeres, ya que de las mujeres que postularon a una carrera, fueron seleccionadas el 75%. Mientras que en el caso de los hombres, fue aceptado el 84% de quienes postularon.

“Si bien es bueno que la relación entre quienes rinde, postulan y son seleccionados es mayor en las mujeres, si miramos al interior de los grupos, el número de hombres inscritos en función del número de seleccionados es mejor en términos de tasa que las mujeres”, comenta González.

EMOL