Cuál es el estado del Mercosur a 29 años de su creación

Conozca cuál es el estado actual del Mercosur tras sus 29 años

Hace 29 años que los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, convencidos de la necesidad de promover el desarrollo científico y tecnológico de sus Estados, manifestaban su voluntad política de dejar establecidas las bases para crear un mecanismo de integración regional. Así nace el Mercado Común del Sur (Mercosur).

El 30 de noviembre de 1985 los presidentes entonces de Argentina y Brasil, Raúl Alfosín y José Sarney, suscribián la declaración de Foz de Iguazú, la que podría considerarse la piedra fundacional del Mercosur.

El 29 de julio de 1986 se firma el acta para la integración argentina-brasileña, instrumento con el que se estableció el Programa de Integración y Cooperación Económica entre ambas naciones.

Para el 7 de abril de 1988 se firma el acta de Alvorada mediante la cual Uruguay se adhiere al proceso de integración regional con la firma del entonces presidente del país, Julio María Sanguinetti. El 29 de noviembre del mismo año se celebra el Tratado de Integración, Cooperación y Desarrollo, el que fijó un plazo de 10 años para la reducción gradual de las asimetrías entre los países firmantes.

El 6 de julio de 1990 se firmó el acta de Buenos Aires, acelerando el cronograma de integración entre Argentina y Brasil. El 26 de marzo de 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay firman el tratado de Asunción, el que en su artículo uno ratificaba la fecha fijada en Argentina, 31 de diciembre de 1994, para la conformación del Mercosur, otorgándole una estructura institucional básica y establece un área de libre comercio.

Con la firma del protocolo de Oro Preto, en 1994, se establece al Consejo del Mercado Común su órgano superior de dirección, cuya presidencia será ejercida por rotación de los Estados partes, en orden alfabético, por un período de seis meses.

¿Cuál es el estado actual de Mercosur?

El golpe de estado en 2012 en Paraguay contra el expresidente Fernando Lugo, el golpe parlamentario contra la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y la elección en 2015 de Mauricio Macri como presidente en Argentina, resultan tres sucesos fundamentales para comprender el comportamiento del mecanismo de integración durante los últimos años.

Giro geoeconómico y político

En 2016 estos tres gobiernos de derecha decidieron oponerse a que Venezuela ejerciera la presidencia pro tempore del bloque, la que le correspondía por haber llegado su turno en la rotación semestral, luego de haber ingresado al bloque como miembro pleno el 29 de junio de 2012.

Detrás de esta acción que pudieron concretar en agosto de 2017, se comenzaba a armar una suerte Operación Cóndor contra Venezuela, se intentaba boicotear al bloque y se aproximaba a nuevos intereses representados por el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, impulsado por Estados Unidos como una nueva versión del Acuerdo de Libre Comercio (Alca).

El economista venezolano Tony Boza aseguró que las consecuencias que tendría esto a largo plazo, sería “la pérdida del diseño de la política comercial, su autonomía y capacidad de incidencia que venía asumiendo con mucha fuerza, no solo a lo interno, sino con sus aliados naturales como los Brics”.

Los cambios en la dirección política y económica de las dos economías más fuertes del Mercosur (Brasil y Argentina) propiciaron un giro tanto en la agenda interna como externa del bloque, acercándola a la Alianza del Pacífico e incrementando su proximidad a los intereses económicos de la Unión Europea (UE), con firmara un Acuerdo de Asociación Estratégica el 15 de julio de 2019.

De esta forma Mercosur exportaba hacia la UE bienes con poco o ningún valor agregado, mientras que importaba desde la zona euro bienes con un elevado grado de industrialización, y por tanto, con altos niveles de valor agregado.

Estos acuerdos entre Mercosur y la UE han provocado el rechazo de ganaderos europeos, así como de sindicalistas del Cono Sur, quienes afirmaron que dicho pacto tendría un funesto impacto en el sistema productivo de la región en general y para ciertas ramas de producción estratégicas en particular.

Mediación

Por su parte el Parlamento del Mercosur (Parlasur) jugó un papel activo en febrero de 2019 cuando convocó a un encuentro de su mesa directiva para analizar la tensa situación de Venezuela provocada por la extrema derecha opositora al gobierno y promover el diálogo político en la nación suramericana.

Los gobiernos de derecha dentro del bloque, apoyados por los Estados Unidos y algunos países de la UE, ejercían presión al resto de los países miembro para que promoviera cambios políticos inconstitucionales y desestabilizadores de la paz en Venezuela.

Presiones políticas

Las presiones políticas hacia países del bloque nunca han cesado. En octubre de 2019 el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, alegó que si el nuevo gobierno de Argentina presidido por Alberto Fernández y Cristina Fernández se interponía en el movimiento de apertura de un bloque comercial que se promovía por los gobiernos de derecha del bloque, podría convocar a una reunión con Uruguay y Paraguay para tomar medidas para expulsar a ese país del mecanismo de integración.

El mecanismo de integración durante los últimos años se ha visto debilitado y algunos expertos le auguran pocas expectativas de vida, precisamente por el accionar de los países de derecha que lo integran y su visible tendencia a promover la “desintegración” en la región para mantenerla en su condición histórica de proveedora de materias primas hacia los países desarrollados.

El exsenador paraguayo Mario Paz Castaing, analizando los 29 años del Mercosur, asegura que “el bloque regional atraviesa además de la crisis sanitaria otra política y existencial”.

teleSUR


¿Por qué se conmemora hoy el Día del Mercosur?

La fecha remite al día que Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se comprometieron a desarrollar acciones comerciales entre ellos y actuar en conjunto para hacer acuerdos con otros países del mundo.

El Mercado Común del Sur, más conocido como Mercosur, nació un 26 de marzo de 1991, en la ciudad de Asunción. Los países reunidos en aquel encuentro, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se comprometieron desarrollar acciones comerciales entre ellos y actuar en conjunto para hacer acuerdos con otros países del mundo, a través del llamado Tratado de Asunción. Desde ese entonces, luego de las firmas correspondientes de los cuatro países, se dejaron sentadas las bases para continuar trabajando en diferentes áreas conjuntas.

Su existencia como persona jurídica de Derecho Internacional fue decidida en el Protocolo de Ouro Preto, firmado el 16 de diciembre de 1994, que entró en vigor el 15 de diciembre de 1995.

El Mercosur empezó como un pacto para la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países que lo firmaban, en aquel momento la República Argentina, la República Federativa de Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay. El 4 de julio de 2006 se aprobó el Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al Mercosur, mediante el cual se establecen las condiciones y los plazos previstos para la plena incorporación de Venezuela al bloque.

Más tarde, el pacto se amplió a cuestiones más allá de lo comercial, de manera que el Mercosur tiene ahora acuerdos sobre educación, trabajo, derechos humanos y salud. En el ámbito educativo, se celebra anualmente un concurso histórico-literario en el que participan alumnos de nivel medio. El Día del Mercosur en las escuelas se celebró por primera vez en el año 2003 por Ley 25.783.

Este año, la Presidencia Pro Tempore del Mercosur Cultural será asumida por Argentina, y estará a cargo de la Dirección de Cooperación Internacional, que propone trabajar en la conmemoración del Día del Mercosur con la temática de la yerba mate.

El Parlamento del Mercosur es el órgano de representación de la pluralidad ideológica y política de los pueblos de los países miembros: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

El Mercosur es el mayor productor de alimentos del mundo.

Misiones Online


Bancada Progresista del Parlasur llama a “coordinar esfuerzos para la reactivación económica regional”

Los parlamentarios de la Bancada Progresista del Parlasur denuncian una “situación de precariedad” en algunos países del Mercosur y denuncian “la violación al derecho a la salud que supone el desconocimiento de la grave situación sanitaria global como el que está realizando el presidente Bolsonaro en Brasil”.

Ante la grave situación provocada por la pandemia global del COVID-19 que “está afectando las capacidades de atención de los sistemas de salud y contención sanitaria en nuestros países, los parlamentarios expresan que “es necesario profundizar la coordinación al máximo nivel de los gobiernos del MERCOSUR para acordar criterios comunes ante la grave situación sanitaria regional. En momentos como el actual se requiere la máxima cooperación y articulación de esfuerzos para frenar los impactos sobre la salud de la población y particularmente de los sectores más vulnerables”.

La situación de precariedad en varios niveles de atención de los sistemas sanitarios en algunos países del MERCOSUR se pone de manifiesto ante una pandemia como la actual y se explica por las políticas neoliberales aplicadas en los últimos años, que mercantilizaron el derecho a la salud y desmantelaron los sistemas públicos de atención.

Señalan que “es hora que los estados orienten políticas públicas sanitarias y de emergencia ante la crisis. Para ello, es necesario orientar la máxima cantidad de recursos posibles para reforzar los niveles primarios de atención de salud pública, orientados a fortalecer las capacidades de prevención y tratamiento en las diferentes poblaciones de riesgo y en los niveles socioeconómicos que requieren mayor apoyo para garantizar el derecho humano a la salud.

La declaración agrega “saludamos la solidaridad internacional que han venido desplegando países como Cuba, que está enviando personal médico para apoyar la lucha contra el COVID19 en varios puntos del mundo donde la pandemia es más grave”

“Asimismo, denunciamos la violación al derecho a la salud que supone el desconocimiento de la grave situación sanitaria global como el que está realizando el presidente Bolsonaro en Brasil, ya sea banalizando los impactos sanitarios como boicoteando los esfuerzos que en menor o mayor medida se vienen implementando para contener la crisis”

“Hacemos un llamado a las entidades financieras internacionales y al sistema de Naciones Unidas a proveer la máxima cooperación posible para apoyar las políticas sanitarias en los países con mayor impacto del COVID19. Nuestros países deben coordinar esfuerzos para la reactivación económica regional, y uno de los temas fundamentales en ese sentido son los condicionamientos impuestos por los organismos financieros internacionales en los procesos de renegociación de deuda, que restan recursos necesarios para la atención de los problemas urgentes de salud y políticas sociales que precisan nuestros pueblos”.

Universal


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