Preocupa “escenario de oligopolio” en supermercados uruguayos – Por Natalia Ubal

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Natalia Ubal *

Goldman Sachs es un banco de inversiones estadounidense conocido por el papel que desempeñó en la crisis financiera mundial de 2008, cuando ayudó a Grecia a esconder su deuda e incitó a sus clientes a invertir en el sector inmobiliario previo a la debacle. No se especializa en inversiones en supermercados, aunque cuenta con antecedentes de compra de acciones de cadenas para luego venderlas.

Esta empresa, con fuertes vínculos con el poder político en su país, desembarcó en Uruguay en 2016 y se convirtió en el accionista mayoritario de Tienda Inglesa. Ahora están a punto de cerrarse las negociaciones de Goldman Sachs con el grupo Casino para adquirir la cadena de supermercados Disco, Devoto y Géant.

Según datos oficiales del cierre de balances correspondientes a 2018, la cadena Disco-Devoto-Géant concentró ese año en Uruguay 35% de las ventas de las cadenas de supermercados –lo que no incluye almacenes ni supermercados autónomos–; Tienda Inglesa, 17%; y Ta-Ta, 24%. Ta-Ta, perteneciente a un fondo de inversión global que lidera el empresario argentino Francisco de Narváez, también es dueña de Multi Ahorro Hogar, Woow!, Bas y San Roque.

En Montevideo, Canelones y Maldonado, la concentración es aun mayor, según datos que maneja la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS). En la capital del país, Tienda Inglesa, Disco, Devoto y Géant concentran 80% de las ventas.

El artículo 7º de la Ley de Promoción y Defensa de la Competencia 18.159 dispone que una participación igual o superior a 50% del mercado relevante será considerado “acto de concentración económica” y deberá ser notificado a la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (CPDC), órgano desconcentrado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Según la normativa vigente, este organismo no tiene, de todos modos, potestad para impedir la concentración. En cambio, sí puede actuar en caso de que se conforme un “monopolio de hecho”, situación prevista en el artículo 9 de la ley.

Precisamente, este artículo fue invocado por Ta-Ta en una denuncia que realizó contra Tienda Inglesa ante la comisión, según informó El País el lunes 16 de marzo. Luego de notificada, Tienda Inglesa tendrá diez días para presentar sus descargos. Ta-Ta alega que se generaría en Montevideo y Canelones un “monopolio de hecho” por la compra del grupo Disco por parte de Goldman Sachs.

A partir del 12 de abril, comenzará a regir la ley que introdujo modificaciones a la normativa de competencia, aprobada en setiembre de 2019, y que da potestad a la comisión del MEF para no autorizar un acto de concentración económica o para subordinar esta autorización al cumplimiento de ciertas condiciones.

Alejandra Giuffra, comisionada de la CPDC, dijo a la diaria que se está trabajando en la reglamentación de esta ley, que estará lista cerca de la fecha de entrada en vigencia de la norma. Además, la comisión va a “emitir criterios para que exista certeza jurídica” sobre qué debe entenderse como concentración. El criterio global consistirá en actuar “en beneficio de los consumidores”, apuntó.

Riesgos

Para Fabio Riverón, presidente de FUECYS, la fusión de Tienda Inglesa con Disco-Devoto-Géant generaría “un escenario de oligopolio” en Montevideo, Canelones y Maldonado. Consideró que esto es un problema tanto desde la perspectiva de los proveedores como en términos de fijación de precios y de seguridad alimentaria. Advirtió sobre la capacidad que tendrán estos grupos económicos para incidir sobre qué productos se consumen o no en Uruguay, resolviendo qué marcas se comercializan.

Opinó que Uruguay debería aprender de algunas “de las peores experiencias de América”, y puso el ejemplo de Venezuela, donde “se vivió una situación de alerta alimentaria” entre otros factores porque “las principales multinacionales resolvieron que algunos alimentos no entraban más, lisa y llanamente”.

A la complejidad de la situación se suma el contexto de una crisis sanitaria global sin precedentes, que pone en jaque el abastecimiento y la accesibilidad de los productos.

La concentración económica también supone un problema en términos de negociación colectiva, de cara a las próximas rondas de Consejos de Salarios. El sector emplea a entre 12.000 y 14.000 trabajadores. El presidente de la Asociación de Supermercados del Uruguay, Juan Manuel Parada, es al mismo tiempo el gerente general de Tienda Inglesa, por lo que el grupo propiedad de Goldman Sachs cuenta con un gran poder de negociación y de definición de las condiciones laborales.

“Seguramente esta empresa quiera imponer sus condiciones: puede haber una situación de apriete salarial, de cercenamiento de beneficios, vislumbramos que se puede dar”, estimó Riverón.

El dirigente sindical denunció que esta situación se enmarca en un contexto de recorte de los puestos de trabajo en el sector supermercados, no sólo por la automatización sino por la asunción de un enfoque multitarea: “En la fiambrería antes tenías ocho trabajadores y ahora tenés dos”, graficó.

Vínculos

Al mismo tiempo, el grupo económico que adquirió Tienda Inglesa cuenta con vínculos con el gobierno actual. Mario Aritzi, subsecretario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), fue el abogado de Tienda Inglesa en 2017, tras el conflicto laboral suscitado luego del cambio en la propiedad de la empresa.

Al respecto, Riverón dijo que no le preocupa esta situación en particular, sino la cercanía del gobierno de Luis Lacalle Pou con el sector empresarial en general. Recordó los cuestionamientos que se hacían a la cercanía de los gobiernos del Frente Amplio con las organizaciones sindicales, y se preguntó si hoy la imparcialidad del Ejecutivo está asegurada, “cuando quienes ocupan cargos en el gobierno son ex integrantes de las cámaras empresariales”.

“Apareció un gobierno que instaló a personas que vienen del sector empresarial, con un sesgo que seguramente genere dificultades con el campo sindical”, estimó Riverón. “Aritzi es el árbol; tenemos un monte mucho más grande”, añadió.

Las empresas Disco y Devoto contribuyeron económicamente a la campaña de Lacalle Pou con un aporte de 744.500 pesos. No pusieron dinero para las campañas de otros candidatos.

Trato diferencial

Los supermercadistas y comercios chicos también están preocupados por la situación y por el marco de competencia actual. Según supo la diaria, le hicieron a saber a Lacalle Pou su preocupación por el tratamiento diferencial que tienen las tarjetas de crédito según se trate de grandes cadenas o comercios pequeños.

En algunos casos, las tarjetas de crédito pueden llegar a cobrar el doble de arancel a un comercio pequeño que a una gran superficie; los pequeños y medianos empresarios reclaman que haya un tratamiento igualitario. Las solicitudes en este sentido que se hicieron durante el último gobierno del Frente Amplio no prosperaron.

El presidente del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu), Antonio Ameijenda, dijo el 11 de febrero a Informativo Carve que “preocupa la concentración de poder” que se produciría si se concreta la segunda compra del banco Goldman Sachs en Uruguay, y recordó que Tienda Inglesa ya compró el poder de usufructo de 40 locales de socios de Cambadu. Consideró que una concentración de este tipo puede hacer subir los precios de los productos.

En el mismo sentido, Fernando Pache, presidente de la Cámara Industrial de Alimentos, se mostró preocupado por lo que calificó como un “abuso dominante”. “Esta concentración de poder de compra de Tienda Inglesa y Ta-Ta, quienes también adquieren distribuidoras mayoristas, hará que la población pague enormes sobreprecios”, vaticinó desde su cuenta de Twitter.

* Periodista uruguaya de La Diaria.


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