Bolivianos en la frontera con Chile mantienen campamento y el gobierno descarta permisos para ingresar

La situación de los bolivianos en la chilena Colchane tiende a complicarse. Desde el Gobierno se descartó permitir su ingreso a Bolivia porque el campamento instalado en Pisiga no da para más, mientras que el alcalde de Colchane, Javier García, pidió declarar una cuarentena en la región fronteriza poniendo en la incertidumbre la situación de los bolivianos.

Uno 300 bolivianos llegaron hasta la frontera chilena, como lo hizo la semana pasada un primer grupo que ahora está en un campamento. Intentaron ingresar por la fuerza este martes, pero los militares asentados en la zona lo impidieron en medio de incidentes violentos que marcaron la jornada de este martes.

El ministro de Defensa, Fernando López, aseguró que el campamento ‘Tata Santiago’ no tiene capacidad para recibir a ninguna persona más, con lo que descartó por el momento que se abra la frontera a este nuevo grupo de bolivianos.

“No tenemos más capacidad para recibir en esa área (campamento)”, aseguró y denunció que en ese grupo de bolivianos hay gente infiltrada del MAS, partido del expresidente Evo Morales, con una clara “estrategia de desestabilizar el orden constitucional con masistas de afuera hacia adentro”.

Su situación se complica, no solo por el pedido de las autoridades de la región de declararse cuarentena, sino también por el pedido del gobernador de Oruro, Zenón Pizarro: “No queremos que entren, seremos sinceros, porque Oruro en este momento está cumpliendo una cuarentena de manera disciplinada, estamos a 22 días, si ingresan nos arruinaría todo el trabajo que ha hecho el departamento de Oruro”.

El presidente de Diputados, Sergio Choque, negó que su partido esté tras el retorno de bolivianos y llamó a las autoridades a cumplir con sus obligaciones evitando politizar ese problema. Similar posición hizo conocer el Movimiento Al Socialismo (MAS), en un comunicado.

Las personas que pretenden ingresar arrebataron un arma a uno de los militares que formó parte del contingente que evitó su ingreso. López informó que el armamento fue devuelto, mientras que los nacionales permanecen en el lado chileno esperando se abra la frontera, cerrada como medida para contener la propagación del coronavirus.

La canciller Karen Longaric se sumó a la denuncia de López y aseguró que “son activistas del MAS” y recordó que las Fuerzas Armadas tienen la misión de controlar y resguardar las fronteras.

Pizarro visitó el campamente que acoge a más de 400 bolivianos que retornaron de Chile como consecuencia de la presencia del coronavirus y su efecto en la economía.

García confirmó los conflictos en el límite fronterizo y recordó que pidió a las autoridades regionales de Chile evitar el ingreso de personas a esa zona fronteriza.

“Tomen carta en el asunto, que tomen decisiones responsables, a objeto de evitar este tipo de enfrentamientos en la comuna de Colchane. Y, la carencia de alimento que viven cientos de ciudadanos bolivianos, ya que en nuestra comuna no están funcionando los almacenes, no tenemos centros de abastecimiento de primera necesidad, lo cual nos sobrepasa a la capacidad municipal”, sostuvo, según publicó el portal El sol de Iquique.

La Razón