El Fondo de Cultura Económica comparte 10 libros de su colección “Vientos del Pueblo”

El Fondo de Cultura Económica ha decidido compartir 10 libros para la visualización gratuita de la colección Vientos del pueblo, una serie editada en México que busca promover la lectura a través de un conjunto de obras breves, muy variada en géneros y autores, que fue publicada originalmente a precios accesibles para todo público.

En este caso, uniéndose a la iniciativa #yomequedoencasaleyendo, el FCE permite el acceso a estas lecturas, que pueden visualizar cliqueando sobre el título de cada obra. En algunos casos también están disponibles para ser descargadas.

• De noche vienes, de Elena Poniatowska, con ilustraciones de César Silva Páramo.
Hay grandes zonas del comportamiento de nuestra sociedad que damos todos por sentadas, y en las que muy rara vez se adentra la literatura mexicana. En los relatos de De noche vienes, Poniatowska se aventura, con penetración, lirismo, humor, sensibilidad y oficio notables, en esas zonas oscuras: las relaciones entre los sexos y entre las clases en México. Pocos autores tienen el talento de Poniatowska para observar a personas y costumbres, y para reproducir el habla mexicana: sus diminutivos, sus dislalias, sus momentos reveladores…

• Rikki-Tikki-Tavi, de Rudyard Kipling, traducido por Deniss Peña Torres e ilustrado por César Silva Páramo.
Parte de El libro de las tierras vírgenes, “Rikki-Tikki-Tavi”, narra la épica batalla entre una pequeña mangosta y dos terribles cobras negras que se apoderan del jardín familiar y aterrorizan a toda creatura que se cruza en su camino.

• Los convidados de agosto, de Rosario Castellanos, con ilustraciones de Ricardo Peláez;
Este libro presenta la vida de la pequeña clase media en la ciudad provinciana (frontera entre el México indio y el resto del país), poblada aún por los pequeños dramas que suelen engendrar tradiciones, prejuicios o costumbres acaso inalterables. Tres cuentos y una breve novela, “El viudo Román”, reúne este volumen, que trasciende el localismo, observado con piedad e ironía y por medio de un estilo admirablemente ceñido a su materia.

• La muerte tiene permiso, de Edmundo Valadés, con ilustraciones de Antonio Helguera.
Dieciocho cuentos excelentes de uno de los maestros del género en México. La prosa de Valadés, aligerada por la variedad de temas abordados, contiene un estilo conseguido a golpe de escritura cotidiana en el noble ejercicio periodístico y literario que lo ha hecho uno de los grandes de la narrativa corta contemporánea.

• Apuntes para mis hijos, de Benito Juárez, con ilustraciones de Rafael Pineda “Rapé”.
La vida de Benito Juárez (1806-1872), casi una leyenda, es ampliamente conocida por los estudiantes mexicanos. Tras haber sido pastor de ovejas, analfabeta y huérfano a temprana edad se convierte en el primer presidente de México de ascendencia indígena. Entre los distintos cargos que desempeña se encuentran el de Legislador, Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Gobernador de Oaxaca y Presidente de la Suprema Corte de Justicia. Como Presidente de la República promueve las Leyes de Reforma que declaran la independencia del Estado respecto de la Iglesia, y promulgan, entre otros principios, la nacionalización de los bienes eclesiásticos, la libertad de culto, el matrimonio civil, así como la secularización de los hospitales y establecimientos de beneficencia. Es, en definitiva, el fundador del México moderno. En Apuntes para mis hijos, Juárez explica su vida y los principios que rigen su pensamiento tanto a sus descendientes como a todos aquellos mexicanos convencidos de la necesidad de un gobierno laico

• El Rayo Macoy, de Rafael Ramírez Heredia, con ilustraciones de José Hernández.
El Rayo Macoy establece, a lo largo de seis relatos imbricados, una temática de característica universal netamente mexicana. El lenguaje crea atmósferas particulares que describen con eficacia situaciones y personajes de diferentes estratos y regiones de nuestra geografía. Erotismo, violencia, búsqueda y análisis dan lugar a una lograda disección de medios y ambientes, no exentos de alegría pero con un claro trasfondo existencial. Casi todos los relatos están envueltos en un aura de misterio, de intento por parte de los personajes de aclarar, junto al lector, aspectos definitorios de una vida en la que la realidad juega pareja con la intuición y en la que la que lo aparentemente definitivo adquiere la fugacidad de lo transitorio. El cuento que a título al libro obtuvo en 1984 el Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo, que se discernió en París entre más de dos mil quinientos participantes en nuestra lengua.

• Subasta, de María Fernanda Ampuero, con las ilustraciones de Jessica Ocampo.
Una mujer toma un taxi y se queda dormida en el camino a su casa; al despertar se encuentra en un lugar sucio y lúgubre, lo que le hace recordar su infancia con su padre que se dedicaba a las peleas de gallos. Se da cuenta de que está en medio de una subasta en la que se venden seres humanos y ella es la siguiente mercancía a ofrecer. Entre recuerdos de abusos pasados y vivencias de violencia presentes, la mujer observa cómo pujan por las personas y planea salvar su vida antes de que la compren.

• Los yanquis en México, de Guillermo Prieto.
Este cuaderno reúne dos de los artículos que Guillermo Prieto escribió para los Apuntes sobre la guerra con los Estados Unidos y con una crónica acerca de cómo se portaron heroicamente los “pelados” de la ciudad durante la invasión estadunidense en 1847, la cual culminó, en su aspecto militar, con la toma de la Ciudad de México por las tropas que comandaba el general Winfield Scott.

Loxicha. Los ejércitos de la noche, de Fabrizio Mejía Madrid, con ilustraciones de Ricardo Peláez.
Esta crónica comienza en la madrugada del 29 de agosto de 1996 en La Crucecita, Huatulco con el descubrimiento de un cadáver, supuestamente de un guerrillero de la localidad de Loxicha, Oaxaca. A partir de entonces, durante los próximos años, policía y militares se desplazan a la región de Loxicha y comienzan arrestos masivos, torturas en sótanos con música a todo volumen donde personas monolingües –zapotecas– son interrogadas en español acerca de grupos armados, casas de seguridad, guerrilleros de lo cual no saben nada.

• Los mártires de Tacubaya, de Juan A. Mateos, con grabados de Eko.
Juan Mateos relata los hechos ocurridos en Tacubaya durante la Guerra de Reforma. A partir del enfrentamiento entre liberales y conservadores, el general Miguel Miramón ordena el arresto y la ejecución de los sobrevivientes, siendo incluidos vecinos del lugar, niños y médicos que en el momento de la tragedia se encontraban auxiliando a los heridos. Los mártires de Tacubaya denuncia las acciones emprendidas por la facción militar conservadora para llegar al poder y desconocer a la Constitución de 1857.