Argentina: indignación por brutal ataque policial a una familia qom en la provincia de Chaco

Brutal ataque policial, con torturas y abuso sexual, a cuatro jóvenes qom en Chaco

Por Adriana Meyer

“’Indios infectados, ustedes son unos mal acostumbrados’, nos gritaban mientras nos torturaban cinco policías saltando sobre nuestros pechos”. La joven qom es menor de edad, habla con miedo, no da su nombre porque teme represalias. Otra vez uniformados actúan en el marco del control del aislamiento social obligatorio, en este caso en el barrio Bandera Argentina de la localidad de Fontana, en Chaco, donde el domingo a la madrugada efectivos de la policía provincial ingresaron de manera violenta a la casa de una familia qom, atacaron a sus habitantes con golpes de puño y palos, y los patearon en la cabeza. Luego secuestraron a dos varones y a dos mujeres menores de 18 años, y en la comisaría las torturaron, mientras manoseaban sus cuerpos. “Ya les tiramos alcohol, ¿quién les prende fuego?”, decían para aterrorizarles con la luz apagada. Los referentes qom coinciden en que el ataque se da en un contexto en que endilgan a las comunidades indígenas “haber traído” el coronavirus. El presidente Alberto Fernández se pronunció por Twitter : “Las imágenes de violencia institucional que hemos visto en las últimas horas en el Chaco son inaceptables. Celebro que el Ejecutivo provincial haya apartado a los efectivos, pero debemos trabajar más profundamente en una problemática que es una deuda de la democracia”, dijo.

La denuncia provino de la Mesa Multisectorial Feminista y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Chaco, cuyas militantes se acercaron de inmediato al lugar. La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, solicitó un informe detallado al Ministerio de Justicia y Seguridad provincial sobre lo ocurrido. La ministra de Seguridad chaqueña, Gloria Salazar, dio luego una conferencia de prensa donde aseguró que el gobernador Jorge Capitanich dispuso que los funcionarios policiales involucrados sean apartados de la fuerza e investigados. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, repudió los hechos, a los que calificó como gravísimos. Y la Secretaría de Derechos Humanos provincial se presentará como querellante en la causa.

“A los chicos los molieron a palos. Y a las chicas es irreparable lo que les hicieron, solo lloran y tiemblan”, contó a Página/12 Daniel Rolón, integrante del Comité Provisorio Indígena por la pandemia. “Nosotras llegamos al mediodía, vimos a los chicos tremendamente golpeados, a esa nena de 16 sin poder levantarse de la cama, llorando y temblando. Empezamos a agitar pidiendo contención psicológica y una ambulancia para esa piba que no se podía mover del dolor. Llegó a las 20.30, junto con el equipo interdisciplinario de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia”, relató a este diario Cecilia Solá, integrante de la APDH y de la MMF, junto con Magdalena Corbalán y Virginia Florito. También intervino el Comité de Prevención por la Tortura con un informe urgente a la Fiscalía de Derechos Humanos.

Es Chaco, no Estados Unidos

Durante la violenta irrupción a la vivienda de esta familia qom, los policías efectuaron disparos con balas de plomo y de goma. “El oficial Fernández me pegó con la nueve en el ojo”, dijo llorando Elsa Fernández, la madre de los jóvenes. “El grupo de policías tomó por asalto la casa sin ningún tipo de instrumento legal, patearon la puerta y se llevaron puesto todo, como se ve en el video. Le reventaron la cabeza de un culatazo a una señora que preguntaba qué querían y sacaron a la rastra a los cuatro jóvenes qom”, dijo Solá, al referirse a las imágenes que difundió revista Cítrica.

“En la comisaría les apagaron la luz, les dieron una paliza, los chicos tienen las caras y los cuerpos reventados a golpes y las chicas hablan de abuso, manoseo y métodos de tortura. La Policía puso la excusa de que cascotearon la comisaría, aunque hayan o no hayan cascoteado, el grado de tortura y violencia que han sufrido esos jóvenes y sus familias es inenarrable”, agregó Solá.

En el video filmado desde adentro del hogar, los policías de uniforme y de civil con armas largas, entran a la casa a pesar de que un joven hacía fuerza contra la puerta. Lo sacan del cabello y comienzan a darle trompadas y patadas en todo el cuerpo. Una chica intenta rescatarlo de la manada policial, sin lograrlo, y la golpean a ella también para luego llevarse detenidos, o más bien secuestrados, a ambos. Elsa sigue pidiendo “basta” sin cesar.

“’Indios infectados, ustedes son unos mal acostumbrados’, nos gritaban mientras nos torturaban cinco policías saltando sobre nuestros pechos”. La joven qom es menor de edad, habla con miedo, no da su nombre porque teme represalias. Otra vez uniformados actúan en el marco del control del aislamiento social obligatorio, en este caso en el barrio Bandera Argentina de la localidad de Fontana, en Chaco, donde el domingo a la madrugada efectivos de la policía provincial ingresaron de manera violenta a la casa de una familia qom, atacaron a sus habitantes con golpes de puño y palos, y los patearon en la cabeza. Luego secuestraron a dos varones y a dos mujeres menores de 18 años, y en la comisaría las torturaron, mientras manoseaban sus cuerpos. “Ya les tiramos alcohol, ¿quién les prende fuego?”, decían para aterrorizarles con la luz apagada. Los referentes qom coinciden en que el ataque se da en un contexto en que endilgan a las comunidades indígenas “haber traído” el coronavirus. El presidente Alberto Fernández se pronunció por Twitter : “Las imágenes de violencia institucional que hemos visto en las últimas horas en el Chaco son inaceptables. Celebro que el Ejecutivo provincial haya apartado a los efectivos, pero debemos trabajar más profundamente en una problemática que es una deuda de la democracia”, dijo.

La denuncia provino de la Mesa Multisectorial Feminista y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Chaco, cuyas militantes se acercaron de inmediato al lugar. La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, solicitó un informe detallado al Ministerio de Justicia y Seguridad provincial sobre lo ocurrido. La ministra de Seguridad chaqueña, Gloria Salazar, dio luego una conferencia de prensa donde aseguró que el gobernador Jorge Capitanich dispuso que los funcionarios policiales involucrados sean apartados de la fuerza e investigados. El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, repudió los hechos, a los que calificó como gravísimos. Y la Secretaría de Derechos Humanos provincial se presentará como querellante en la causa.

“A los chicos los molieron a palos. Y a las chicas es irreparable lo que les hicieron, solo lloran y tiemblan”, contó a Página/12 Daniel Rolón, integrante del Comité Provisorio Indígena por la pandemia. “Nosotras llegamos al mediodía, vimos a los chicos tremendamente golpeados, a esa nena de 16 sin poder levantarse de la cama, llorando y temblando. Empezamos a agitar pidiendo contención psicológica y una ambulancia para esa piba que no se podía mover del dolor. Llegó a las 20.30, junto con el equipo interdisciplinario de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia”, relató a este diario Cecilia Solá, integrante de la APDH y de la MMF, junto con Magdalena Corbalán y Virginia Florito. También intervino el Comité de Prevención por la Tortura con un informe urgente a la Fiscalía de Derechos Humanos.

Es Chaco, no Estados Unidos

Durante la violenta irrupción a la vivienda de esta familia qom, los policías efectuaron disparos con balas de plomo y de goma. “El oficial Fernández me pegó con la nueve en el ojo”, dijo llorando Elsa Fernández, la madre de los jóvenes. “El grupo de policías tomó por asalto la casa sin ningún tipo de instrumento legal, patearon la puerta y se llevaron puesto todo, como se ve en el video. Le reventaron la cabeza de un culatazo a una señora que preguntaba qué querían y sacaron a la rastra a los cuatro jóvenes qom”, dijo Solá, al referirse a las imágenes que difundió revista Cítrica.

“En la comisaría les apagaron la luz, les dieron una paliza, los chicos tienen las caras y los cuerpos reventados a golpes y las chicas hablan de abuso, manoseo y métodos de tortura. La Policía puso la excusa de que cascotearon la comisaría, aunque hayan o no hayan cascoteado, el grado de tortura y violencia que han sufrido esos jóvenes y sus familias es inenarrable”, agregó Solá.

En el video filmado desde adentro del hogar, los policías de uniforme y de civil con armas largas, entran a la casa a pesar de que un joven hacía fuerza contra la puerta. Lo sacan del cabello y comienzan a darle trompadas y patadas en todo el cuerpo. Una chica intenta rescatarlo de la manada policial, sin lograrlo, y la golpean a ella también para luego llevarse detenidos, o más bien secuestrados, a ambos. Elsa sigue pidiendo “basta” sin cesar.

El parte médico comprobó las lesiones, a la menor de edad la pusieron en tratamiento con sedantes porque tiene estrés postraumático tras la sesión de torturas a la que fue sometida.

Los policías fueron apartados, pero los enviaron a sus casas, y sus nombres no trascendieron. Sus compañeros recorrieron el barrio para organizar “una marcha” a su favor, advirtiendo a las familias que cuando fueran a la comisaría no les tomarían ninguna denuncia futura. “Fue como un apriete, y me llegó un flyer de una marcha, fueron pocos pero nos asusta”, contó Solá a este diariom, desde Chaco.

Pandemia, represión y racismo

“La policía nos trata como ‘indios de mierda’, perdón por la palabra, pero así se expresan ellos. Nos dicen que estamos todos infectados de coronavirus y que hay que matarnos a todos. Estos mismos de la comisaría tercera, cuando alguien va al banco a cobrar su sueldo, ponen un nylon y lo apartan. Nos sentimos muy discriminados a pesar de que acá en Cacique Pelayo no tenemos ni un solo contagiado”, describió Rolón. Y aclaró que sí hay contagios en el Gran Toba de Resistencia, porque “un hermano se contagió en el hospital Perrando cuando fue a operarse del apéndice”.

El referente indígena agregó que “la persecución a la comunidad qom viene desde hace rato, sufrimos muchos abusos policiales. Hace un mes le pegaron un balazo en la espalda a un chico de 14 años, la policía no hizo nada, nos ataca a nosotros”.

En un comunicado del ministerio de Seguridad, el Gobierno expresó que “la violencia ejercida por los funcionarios policiales locales encuadra dentro de la figura de ‘violencia institucional’ que, como ha manifestado Frederic desde su primer día en el Ministerio Nacional, serán condenadas cada vez que se registren”.

Consultado por Página/12, Horacio Pietragalla dijo que “desde la secretaría no sólo nos quedamos con el repudio, hay una intervención activa en cada caso de violencia institucional que nos llega, o que nos enteramos que sucede. La situación de Chaco es gravísima, todos vimos en imágenes lo que pasó. Celebro el rápido accionar del gobierno de la provincia, y que la secretaría provincial vaya a ser querellante en la causa”, expresó.

El funcionario destacó que “la gran diferencia entre antes y hoy, es que antes había una habilitación política en casos de violencia institucional. Hoy no vamos a permitir que haya habilitación política. Entendemos que mientras haya sanción, no solo de pasar a disponibilidad, sino que el poder judicial también actúe en consecuencia vamos a ir por un camino donde los casos de violencia institucional se den cada vez menos. Venimos de cuatro años de habilitación política en estos caso, necesitamos un claro mensaje de los distintos poderes del Estado sobre esta problemática”.

Página|12


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