Bolivia: artistas protestan en varias ciudades contra el cierre del Ministerio de Cultura

Con cuatro piquetes de huelga en Santa Cruz y movilizaciones en La Paz se protesta por el cierre del Ministerio de Culturas

Un centenar de artistas de teatro, cine, danza, música y otros instalaron cuatro piquetes de huelga de hambre en Santa Cruz en contra del cierre del Ministerio de Culturas, mientras que en La Paz los creadores articularon redes y protestas callejeras para exigir la reposición de la Cartera.

“Desde el lunes hemos instalado cuatro piquetes de huelga y hoy (miércoles) estamos cumpliendo nuestro tercer día de huelga, exigiendo la reposición del  Ministerio de Culturas, su reestructuración y un presupuesto para Cultura no menor al 1%”, explicó Alana Delgadillo, activista de teatro. El jueves 4 de junio, el Gobierno de Jeanine Añez instruyó el cierre de los ministerios de Culturas, Deportes y Comunicación a través del Decreto Supremo No. 4257.

Ante ello, desde este lunes, artistas afiliados a la Asociación de Grupos Folklóricos de Santa Cruz, Asociación de Artistas Circenses, Federación de Músicos Unidos, Asociación de Músicos de Orquestas, Sindicato Boliviano de Artistas en Variedades y la Asociación de Músicos Cristianos instalaron los cuatro piquetes de huelga. El principal grupo se encuentra en la plaza 24 de Septiembre.

“Pedimos también, el pago inmediato de todas las deudas de presentaciones realizadas, rendición de cuentas  y control ciudadano”, complementó Delgadillo.

Sede de Gobierno

Un grupo de cerca de 50 artistas de diferentes áreas protagonizaron este miércoles una protesta por el centro de la ciudad de La Paz, como parte de un amplio movimiento denominado “Todos somos cultura”, que articula no solo protestas en vía pública, sino difusión en medios de comunicación para que la población pueda entender la importancia de esta cartera.

“Pedimos que se reabra el Ministerio de Culturas, porque Cultura no somos solo los artistas, Cultura es Alasitas, nuestras entradas folklóricas y eso no comprende la gente”, dijo la actriz de teatro y cine Erika Andia.

Andia, representante de la Coordinadora Nacional de Teatro, dijo que solo en ese sector, sino un total de 150 grupos de teatro de todo el país se ven ahora perjudicados por el cierre del Ministerio de Culturas.

Con carteles que decían: “Yo también soy Cultura”, “Soy Cultura” y “Todos somos Cultura”, los representantes de los artistas paceños expresaron su malestar por el cierre del Ministerio, mientras se realizaban performances, música y artistas visuales estampaban tatuajes temporales con los lemas citados.

Preocupación en Tiwanacu

Ante el cierre del Ministerio de Culturas, en el Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiwanaku (CIAAAT) se espera que desde el Estado se pueda crear un fondo económico de ayuda al menos a los centros arqueológicos de Tiwanaku y Samaipata, que sobreviven por los ingresos generados por los turistas, considera Julio Condori, director del CIAAAT.

“El Estado debería pensar en un fondo de emergencia para los sitios patrimoniales como Tiwanaku y Samaipata, porque al momento de suscribirse como parte de la Unesco, el país se comprometió también con la conservación del sitio arqueológico”, recordó.

En abril se conoció que tras la crisis social de noviembre, el centro arqueológico perdió Bs 1,5 MM. “En enero y febrero nos estábamos recuperando, pero llegó el coronavirus justo en la época alta de visitantes y ahora calculamos que la pérdida será de otros Bs 1,5 MM”, expone Condori.

El centro arqueológico tiwanakota está cerrado desde la segunda semana de marzo y no tiene ingresos. “La noticia del cierre de Culturas es muy preocupante, porque nosotros habíamos iniciado gestiones a través del Ministerio ante la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y otras entidades de gestión y administración de patrimonio, pero todo esto se hace de Estado a Estado, no es con la CIAAAT, por eso esperamos saber con quién debemos hablar ahora”, aseveró Condori.

Gestores culturales

Movimientos culturales, gestores y asociaciones se han sumado al reclamo al Gobierno, pidiendo la restitución del ministerio.

En Santa Cruz, el colectivo ARTErias Urbanas se manifestó a través de un pronunciamiento público. “El Ministerio de Culturas y Turismo no ha sido un regalo de un gobierno de turno, sino que representa un patrimonio institucional de todxs lxs bolivianxs porque ha sido resultado de lucha, trabajo y esfuerzo que hoy corresponde nuevamente recomponer. Desde ARTErias Urbanas nos organizamos, nos adherimos a la movilización en todo el país y nos declaramos en protesta permanente en los espacios públicos y plataformas virtuales”, reza el documento compartido en redes sociales

La plataforma Cultura Viva Comunitaria se manifestó también el lunes en las calles, integrando a diferentes colectivos de El Alto y La Paz.

La Razón


Pedro Susz: “(El cierre del ministerio) daña a toda la colectividad boliviana”

En la década de los años 90 surgió un movimiento denominado “Para seguir sembrando, para seguir soñando”, a través del cual varios artistas crearon un manifiesto que demandaba acciones concretas en favor de las culturas.  Cuando transcurre una semana de anunciarse el desmembramiento del Ministerio de Culturas y Turismo, el cineasta y actual miembro del Concejo Municipal de La Paz  Pedro Susz retoma varios puntos de dicho manifiesto y advierte  que la reducción es perjudicial para la sociedad en su conjunto.

Susz es parte de la administración del alcalde Luis Revilla, aliado político de la presidenta Jeanine Añez.

 ¿Qué aspectos componen la cultura de un país?

Desdiciendo el obsoleto lugar común, que sabemos o debiéramos saber, es el lugar donde la zoncera se convierte en argumento de autoridad. Las culturas, así en plural, distan mucho de ser el sinónimo reductivo de  las bellas artes. Las mismas constituyen desde luego una de las manifestaciones de las culturas, pero éstas abarcan la totalidad de creencias, creaciones, visiones, intervenciones sobre el entorno y maneras de relacionarse con los otros. Son, en definitiva, la expresión de las diversas  cosmovisiones relativas al pasado, presente y futuro de una comunidad.  Por ello, la idea jerarquizante, ese otro lugar común de acuerdo al cual existe una cultura superior y lo demás son manifestaciones folklóricas, costumbrismo, exotismo o lo que se les quiera llamar, debe de igual  manera desecharse por prejuiciosa, racista, excluyente y perimida.

¿Por qué se debe invertir en ella?

Resulta de igual manera imperativo desembarazarse muy rápido de otra tontería de acuerdo a la cual el dinero destinado al fomento, al crecimiento, cultural -en el caso nuestro sobre todo al fomento del diálogo intercultural, vista la riqueza de los diversos afluentes que irrigan nuestra identidad- debe contabilizarse en la partida de gastos, en lugar de considerarlo una inversión fundamental para el tejido de la identidad todavía en proceso de tramado. Me atrevo a sostener sin duda que se trata de la única inversión cuyos réditos colectivos se encuentran garantizados por su contribución al desentrañamiento de quiénes somos y queremos ser, de nuestro lugar en el mundo, indescifrable si nos limitamos al mimetismo consumista promovido por la cultura entendida en tanto comercio o negocio.

¿Qué consecuencias trae el cierre del Ministerio de Culturas? 

Por todo lo apuntado antes, las consecuencias de eso que pareciera una medida burocrática de racionalización del gasto, son enormemente dañinas y desde luego no afectan sólo a los artistas. Dañan a toda la colectividad boliviana, amén de representar una vuelta a los tiempos cuando la sordera pertinaz de los administradores de la cosa pública, aferrados a los lugares comunes de igual manera ya comentados, comulgaban con el aberrante criterio de que antes de “gastar” dinero en este rubro había  cosas más urgentes que atender haciéndose los desentendidos de la obvia importancia de saber colectivamente a dónde queremos ir, qué elegimos ser, precisiones sin las cuales los programas de “desarrollo” no dejan de ser malas copias o imposiciones de modelos ajenos.

¿Qué medidas considera que se deben tomar a corto plazo para mejorar la situación  del sector?

Suponiendo que fuese un “sector”, en principio debiera borrarse con los dos codos y algo más la pifiada decisión del desmantelamiento del Ministerio de Culturas. Sería de igual manera preciso poner a la cabeza del mismo  a alguien con las competencias debidas, y no me refiero a títulos académicos u otros blasones equívocos, me refiero a sensibilidad, conocimiento de lo avanzado -aquí y en el mundo- en la materia, capacidad de interlocución y claridad de ideas para diseñar y defender políticas de corto, mediano y largo plazo en la materia.

En un plano más coyuntural deben pagarse de inmediato los premios de los concursos que el  ministerio auspició, amén de establecer un programa transitorio de ayuda a creadores, gestores culturales, artesanos y todos los(as) involucrados(as) en el tema, sean individuos, entidades, organizaciones, etc.