México: Inseguridad pública y debate político – Por Eduardo Ibarra Aguirre

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Por Eduardo Ibarra Aguirre *

De las cifras proporcionadas por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, lo más sobresaliente es que los homicidios dolosos –rubro en el que no existe cifra negra, como sucede en la mayoría de los ilícitos no denunciados ante el Ministerio Público–, se mantiene en los mismos términos que cuando arrancó el gobierno del presidente Andrés Manuel, con “una variación mínima” al alza de 0.72% en mayo de 2020, pero respecto a abril existe una disminución de 0.44%.

Con ese estilo atropellado que no supera Alfonso Durazo y que le resta claridad y eficacia a sus mensajes –práctica que en 18 meses de ejercicio como titular de la SSPC pudo por lo menos atemperar–, postuló el sonorense que “Esta es la tendencia histórica y esta es la línea que nosotros llamamos de contención, que hemos preservado a partir de diciembre (de 2018) con ligeras tendencias a la baja, luego al alza, pero dentro de una línea de contención que está muy por debajo de la tendencia histórica”.

Dicho de manera clara, los homicidios dolosos siguen como el gran reto para el gobierno de la Cuarta Transformación, es todavía su talón de Aquiles. En contrapartida, el robo de combustibles está pronunciadamente a la baja y se evitó un daño patrimonial de 89 998 millones de pesos.

En otros renglones existen grandes avances, como son los robos en las distintas clasificaciones, incluso de más de 40% en atraco en transporte público; también en secuestros, 63% menos que en diciembre de 2018; y en extorsión la disminución no es tan marcada:

“Le hemos batallado un poco”, confiesa Durazo Montaño. Rubros todos en los que, sin embargo, la cifra negra (no presentar denuncia ante el MP) es alta e Isabel Miranda Torres (Wallace), muy venida a menos con su ONG que en tiempos de Felipe Calderón y Enrique Peña era de las favoritas, asegura que los secuestros crecieron durante mayo.

Lo que resulta lamentable es que en el muy grave problema del feminicidio, mientras el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública documentó que disminuyeron en 5.5% en comparación con abril.

Patricia Olamendi sostiene que “En México, 7 de cada 10 mujeres son violentadas; de 9 asesinatos cometidos contra mujeres al día, la cifra se incrementó a 11 y el gobierno federal redujo el presupuesto para atender la violencia, y no conforme con ello, ha llamado mentirosas a las víctimas”. Y lloriquea “el presidente nos trata como tontitas”.

En la primera afirmación la cofundadora y exdirigente del Partido Socialista de los Trabajadores (“Los socialistas del Presidente”: Arnoldo Martínez Verdugo) y subsecretaria de Relaciones Exteriores con Jorge Germán Castañeda, seguramente le asiste la razón a la doctora, aunque como algunas de sus compañeras omite las fuentes, ya que suponen que por su hoja de vida se las pueden ahorrar.

Y no es así, como tampoco deberían lanzar acusaciones contra López Obrador como si de un concurso nacional de adjetivaciones se tratara.

Por supuesto que los organismos y grupúsculos que se presentan como organizaciones feministas y hablan a nombre del conjunto y no de cada sigla, están en pleno derecho de marcar su raya, polemizar y hasta confrontarse con el gobierno de la 4T.

Mas para ello no necesitan descontextualizar los hechos, interpretarlos a modo para una causa que pareciera superior, y que consiste en combatir a AMLO más en términos políticos y partidistas, que en la defensa de las grandes causas del feminismo que por fortuna es harto diverso.

* Periodista mexicano. Cofundador de la Unión de Periodistas Democráticos, la Coordinadora de Trabajadores de los Medios, el Partido Socialista Unificado de México y el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista.


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