México | Hay de Chiapas a Chiapas: racismo en tiempos de la COVID-19 – Por Adán Raymundo Orta Trujillo

Foto: animalpolitico.com
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¿De verdad hay una diferencia entre un racismo y otro?

¿No vemos en ello la misma caída, la misma debilidad del hombre?

– Frantz Fanon (2016: 95)

Por Adán Raymundo Orta Trujillo*

Introducción

Indígenas latinoamericanos han sido severamente afectados debido a la cuarentena por la enfermedad COVID-19. Sin querer abordar a fondo diversos temas respecto a los estragos que trajo esta pandemia –como, aun durante la contingencia, el asesinato de defensores ambientales, la activación de megaproyectos en zonas indígenas con reservas naturales protegidas y con autogobiernos, así como la afectación económica a nivel mundial­ que golpeó en mayor escala a las clases menos favorecidas–, decidí que este texto sea para hablar sobre el racismo como otra pandemia que se acentuó con la llegada del nuevo coronavirus.

Para plantear la tesis de este trabajo (que expongo más adelante), retomé tres casos que ocurrieron en Chiapas. Confronto el caso de la chiapaneca Sofía Zuart, hija de empresarios y que contrajo el virus durante su residencia académica en Milán, Italia, y que declaró en redes sociales haber recibido insultos y discriminación; en contraste con dos casos de indígenas chiapanecos, en Ocosingo, donde un hombre se suicidó por dar positivo a las pruebas de la COVID-19, y que trajo como consecuencia discriminación y violencia hacia los familiares de la víctima por parte de la misma gente del poblado; o como el caso de la comunidad Chalchihuitán, donde se presentan casos de violencia y personas desplazadas a causa del virus. En ninguno de estos ejemplos se justifican los actos de violencia y discriminación, pero sí es prudente evidenciar como es que existen dos (o más) tipos de segregación: hay de Chiapas a Chiapas.

Es necesario agregar a lo largo de este trabajo, las pertinentes observaciones de Frantz Fanon contenidas en su libro Piel negra, máscaras blancas, para abordar el tema del racismo; así como las ideas del revolucionario comunista italiano Antonio Gramsci acerca de la subalternidad. Estos autores ayudan a fundamentar la tesis de que México, a pesar de tener un mestizaje indígena, y en medio de una pandemia mundial, continúa con una lógica racista y discriminatoria en todos sus niveles.

Estigmas del nuevo coronavirus

Desde que comenzó a difundirse por todo el planeta la noticia acerca del nuevo coronavirus, diferentes organizaciones como la ONU, OMS o el Comité Internacional de Taxonomía de los Virus (ICTV, por sus siglas en ingles), entre otras de gran envergadura para la investigación científica y la sanidad mundial, decidieron que era necesario encontrar un nombre para la enfermedad que se deriva del virus SRAS-CoV-2 (síndrome respiratorio agudo severo), por lo que el 11 de febrero de 2020 fue identificada como la COVID-19. El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus, el mismo día declaró:

Basándonos en las directrices acordadas entre la OMS, la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, necesitábamos encontrar un nombre que no se refiriera a un lugar geográfico, un animal, un individuo o un grupo de personas; que fuera fácil de pronunciar, y que guardara relación con la enfermedad. (2020).

Lo anterior con la idea de “evitar que se utilicen otros [nombres] que pueden ser inexactos o estigmatizantes” (Adhanom, 2020); que, si mal no recuerdan, estos calificativos “inexactos o estigmatizantes” fue de lo primero que se dejó ver tras el brote de esta enfermedad cuando se dijo que era producto de un chino o una china, que había ingerido un murciélago pangolín en Wuhan, capital de la provincia Hubei en China. (BBC, 2020)

En este punto hay que destacar que la OMS, en uno de sus primeros comunicados sobre el nuevo coronavirus, en función de un principio de participación común entre científicos para el intercambio de “muestras y secuencias”, declaró que nuestro lema (a nivel mundial) debe de ser “solidaridad, solidaridad y solidaridad”. Y, además, en este sentido se puntualizó que “Para derrotar este brote, necesitamos un intercambio abierto y equitativo, de acuerdo con los principios de justicia y equidad”. (Adhanom, 2020)

Lo anterior dio pie para que tanto la OIM como el CONAPRED en México, exhortaran a la ciudadanía para que no exista “estigmatización, discriminación o xenofobia contra determinado grupo de población por el hecho de ser migrante, ni asociarse esa condición de extranjería con la de ser portador del virus” (OIM, 2020); también aplicado este principio tanto para comunidades como para las grandes urbes, sobre todo porque cualquiera puede ser portador del virus que provoca la COVID-19. En tanto que, en todo caso, además de buscar erradicar el nuevo coronavirus, se hace hincapié en fortalecer la “prevención y eliminación de todas las formas de discriminación que se ejerzan contra cualquier persona”, y en “formular y promover políticas públicas para la igualdad de oportunidades y de trato a las personas” que estén dentro del territorio mexicano. (CONAPRED, 2020)

Por otro lado, el 16 de marzo, días después de ser declarada la pandemia como un problema mundial, el EZLN decretó en un comunicado “alerta roja en los pueblos, comunidades, barrios y en la totalidad de instancias organizativas zapatistas”. Pidieron un “cierre total de los caracoles y centros de resistencia y rebeldía”, con el fin de que se “tomen las medidas sanitarias que, con bases científicas, les permitan salir adelante y con vida de esta pandemia”. Llamaron a “no dejar caer la lucha contra la violencia feminicida, a continuar la lucha en defensa del territorio y la madre tierra, a mantener la lucha por [email protected] [email protected], [email protected] y [email protected], y a levantar bien en alto la bandera de la lucha por la humanidad.” (EZLN, 2020) Y, por último, me parece de vital importancia agregar las siguientes palabras de este comunicado, que no se salen del tono que hasta ahora expongo:

Llamamos a no perder el contacto humano, sino a cambiar temporalmente las formas para sabernos compañeras, compañeros, compañeroas, hermanas, hermanos, hermanoas. La palabra y el oído, con el corazón, tienen muchos caminos, muchos modos, muchos calendarios y muchas geografías para encontrarse. Y esta lucha por la vida puede ser uno de ellos. (EZLN, 2020)

Con esto quiero recalcar cómo diferentes organizaciones internacionales y nacionales coinciden en una política de tolerancia y respeto entre todos los seres humanos, que ayude a luchar de manera más eficiente contra la propagación del SRAS-CoV-2; esto es, hablamos de un NO rotundo al racismo, la discriminación o la xenofobia, y no solo en tiempos de una pandemia.

Racismo en tiempos de la COVID-19: Chiapas

Basta con entrar a Facebook para darse cuenta de las expresiones de racismo y discriminación que se dieron, primero contra los asiáticos sin importar de qué país se trate, y después en lugares como Italia, el resto de Europa y los Estados Unidos.

México no fue la excepción ante este racismo y discriminación; no importó la clase social y económica. Por ejemplo, Sofía Zuart, hija de empresarios y estudiante del TEC de Monterrey, declaró en sus redes sociales haber recibido insultos tras ser detectada como portadora del nuevo coronavirus. La chiapaneca de 18 años, incluso, aunque llamó a ser empáticos ante la situación, tildó de ignorantes a quienes la ofendieron (yo diría que fue miedo a la muerte y a lo desconocido, más que ignorancia). Pero no sorprende esta reacción puesto que ella solo respondió a los ataques verbales que sufrió.

Lo que verdaderamente llama la atención es su discurso primermundista, donde hace un llamado a “hacer conciencia [de] que el futuro de México de verdad sí está en nuestras manos, el futuro en todos los sentidos, en nuestra salud, en nuestra economía, en la educación, en todo.” Sobre el confinamiento, la joven agregó: “…que le pongan tantita pausa a sus vidas; yo sé que no es fácil dejar la escuela, dejar tu rutina normal y encerrarte en tu casa, pero no es imposible tampoco, y no es algo que nos cueste mucho.” (Mandujano, 2020) Hay que considerar que Zuart, asintomática, vivió la cuarentena en su casa, aislada en su habitación y donde recibió alimentos con utensilios de plásticos desechables; pudo limpiar su cuarto constantemente con cloro y desinfectantes. Su familia también estuvo en aislamiento, nadie podía salir de casa y fueron monitoreados por la Secretaría de Salud hasta que terminaron la cuarentena.

En este punto quiero agregar lo que nos dice Gramsci cuando nos introduce en su pensamiento sobre la hegemonía y la subalternidad: “los privilegios y las diferencias sociales, puesto que son producto de la sociedad y no de la naturaleza, pueden sobrepasarse” (Gramsci, 2019: 10); y esto aplica (sobrepasarse), tanto en el discurso (la palabra) como en la posición económica y social. Fernando Castañeda, investigador de la UNAM, destaca que en nuestro país hay diversas formas de exclusión, discriminación y migración, que “Son terribles [y] extremadamente radicales.” (Uribe, 2020)

Hablemos de la comunidad Nuevo Francisco León, en el municipio de Ocosingo (Chiapas), donde un hombre de 54 años se suicidó tras dar positivo en las pruebas de la COVID-19. En entrevista para Milenio Noticias, Victoria Juárez, familiar de la víctima, dijo que el hombre no recibió orientación ni atención médica, por lo que decidió quitarse la vida. El hombre tuvo que ser descolgado de un árbol por sus familiares porque las autoridades responsables no quisieron brindar el servicio necesario, pero esto ocasionó que discriminaran a toda la familia por “miedo de la gente”, segregándolos al punto de prohibirles transitar por la comunidad ni para adquirir alimentos o productos básicos. Lo curioso de este caso es que el periodista y el camarógrafo de Milenio pudieron entrar a la comunidad para hacer el reportaje, lo que nos recuerda a Frantz Fanon cuando dice que “Un negro se comporta de forma distinta con un blanco que con otro negro.” (Fanon, 2016: 49) En este caso, aludo a los corresponsales como los blancos.

La página de periodismo ambiental independiente Mongabay Latam, señala cómo diversas comunidades indígenas, a lo largo del país, han tomado medidas drásticas, como el cierre definitivo y la prohibición de acceso a los migrantes, con el objetivo de evitar la propagación de la COVID-19. (Gómez, 2020) Aunque esta situación también ha funcionado como un cerco político que ha desatado conflictos armados (Rompeviento TV, 2020), como en Chalchihuitán en Los Altos de Chiapas, donde se denunciaron ataques con armas de fuego por parte de grupos paramilitares. (Bellinghausen, 2020) Además, muy diferente a la realidad que vive Sofía Zuart, quien pidió un confinamiento “empático”, indígenas de la zona declararon al periodista Herman Bellinghausen (La Jornada) lo siguiente:

“Es difícil encontrar cómo alimentarnos en esta situación; las autoridades nos dicen que no salgamos de la casa por la enfermedad del Covid, pero no hay maíz, ni frijol, tenemos que ir a buscar nuestra verdura a la parcela. Tampoco podemos comprar en la comunidad, porque los hombres no pueden salir a trabajar a la milpa ni a vender la cosecha de café, hay miedo por la enfermedad y porque nos vaya a herir una bala de los grupos paramilitares”. (Bellinghausen, 2020)

Con estos ejemplos se muestra cómo, irónicamente, existe una diferencia abismal entre dos tipos de discriminación, es decir, que nunca será la misma magnitud, forma o como se le quiera llamar, de segregación cuando se trata de indígenas, comparado con una persona que cuenta con los recursos suficientes para estudiar en un país europeo. Es cierto que en ninguno de estos casos se justifican los actos de violencia, físicos o psicológicos, “es utópico investigar en qué se diferencia un comportamiento inhumano de otro comportamiento inhumano” (Fanon, 2016: 95), puesto que “una sociedad es racista o no lo es” (Fanon, 2016: 94). Pero es necesario señalar cómo mientras unos tienen la oportunidad de vivir una cuarentena en el hogar, hay otros que en medio de esta pandemia se aprovechan de la situación para sacar ventajas económicas y políticas, y más en lugares tan vulnerables como los pueblos indígenas de Latinoamérica.

Gramsci menciona lo que considero una “psicopatía frenética” por controlar a otro ser humano, sobre todo cuando se toma control de la libertad y no se quiere que alguien más imponga su voluntad. El ser humano puede luchar por un bienestar común “Y en vez de eso, cuando un pueblo se siente fuerte y aguerrido, piensa en seguida en agredir a sus vecinos, rechazarlos y oprimirlos.” (Gramsci, 2019: 8) Dice Frantz Fanon que “Mediante un esfuerzo de reconquista de sí y de despojamiento por una tensión permanente de su libertad, los hombres pueden crear las condiciones de existencia ideales de un mundo humano.” (Fanon, 2016: 190)

La subalternidad ante la COVID-19

Hay que agregar que para este ensayo son menester las migraciones. Primero porque en un carácter de subalternidad, el migrante vende su fuerza física y de producción en otro Estado o país, porque eso le permite tener mejoras económicas para el desarrollo de sí mismo y de sus familiares. Pero recordemos que los migrantes y cualquier otro ser humano que trabaje, no solo son una cifra cuantificable. Gramsci menciona que “La historia no es un cálculo matemático”. La estructura económica, es decir, la cantidad, se convierte en cualidad porque los seres humanos no valen solo “por el peso, la estatura y la energía mecánica desarrollable por los músculos y los nervios, sino que valen especialmente en cuanto son espíritu, en cuanto sufren, comprenden, gozan, quieren o niegan.” (Gramsci, 2019: 45) Fanon se suma a esta idea cuando dice:

“Hemos dicho […] que el hombre era un sí. […] Sí a la vida. Sí al amor. Sí a la generosidad. […] Pero el hombre es también un no. No al desprecio del hombre. No a la indignidad del hombre. A la explotación del hombre. Al asesinato de lo que hay más humano en el hombre: la libertad.” (Fanon, 2016: 82)

En este mismo sentido Gramsci asegura que “Las guerras se hacen por comercio, no por la civilización” (Gramsci, 2019: 9), y con esto hablamos de un “estira y afloja” constante entre burgueses y subalternos, porque “Normalmente las dos clases del mundo capitalista producen la historia a través de la lucha de clases en constante intensificación.” (Gramsci, 2019: 35)

Pero ¿a qué voy con esto? Como dice Fanon: “la alienación intelectual es una creación de la sociedad burguesa. […] Llamo sociedad burguesa a una sociedad cerrada en la que no se vive bien, donde el aire está podrido, las ideas y la gente putrefactas. Y creo que un hombre que toma partido contra esa muerte es, en un sentido, un revolucionario.” (Fanon, 2016: 186) Entonces hagamos urgente recordar que el indígena se mantiene en constante revolución contra este mundo putrefacto. Pero más urgente es todavía invitar a aquellos como Sofía Zuart, a que luchen contra este sistema de explotación y muerte, y a reconocerse como un subalterno de otro subalterno, de otro subalterno. Se dijo desde el inicio que México, a pesar de su mestizaje indígena y en medio de una pandemia mundial, continúa con una lógica racista y discriminatoria en todos sus niveles. Muchas veces y de manera muy sutil se desdibujan estas diferencias sociales cuando se utilizan las palabras de manera inadecuada y con falta de verdadera empatía.

Conclusión

El racismo debilita la lucha contra la COVID-19, porque se convierte en un problema de salud cuando las personas no reciben las atenciones médicas o funerarias necesarias. Además, si a esto sumamos los estigmas que se generan alrededor de esta enfermedad, se acentúan los escalones de la subalternidad y más cuando no queremos (o no nos importa) detectar que la diferenciación social, racista y subalterna, es una pandemia que también hay que combatir para erradicarla. Hay que “tener noción de qué es la naturaleza, y de sus leyes para conocer las leyes que rigen el espíritu. Y aprenderlo todo sin perder de vista la finalidad última, que es conocerse mejor a sí mismos a través de los demás, y a los demás a través de sí mismos.” (Gramsci, 2019: 17) Dice Fanon: “Mi libertad, ¿no se me ha dado para edificar el mundo del Tú?” (Fanon, 2016: 190)

Cierro no sin antes agregar que sí se camina la utopía, porque todo sentimiento verdaderamente humano es utópico y revolucionario, siempre y cuando se trate de descubrir y compartir lo que hay de bueno dentro de otro ser humano y de uno mismo.

“Que nunca el instrumento domine al hombre. Que cese para siempre

el sometimiento del hombre por el hombre. Es decir, de mí por otro.

Que se me permita descubrir y querer al hombre, allí donde se encuentre.”

– Frantz Fanon (2016: 190)

 Referencias:

ADHANOM Gebreyesus, Tedros. (2020, febrero 11). Foro de investigación en innovación sobre el nuevo coronavirus de 2019. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/research-and-innovation-forum-on-novel-coronavirus-2019

ADHANOM Gebreyesus, Tedros. (2020, febrero 11). Intervención del Director General de la OMS en la conferencia de prensa sobre el 2019-nCov del 11 de febrero de 2020. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-remarks-at-the-media-briefing-on-2019-ncov-on-11-february-2020

BBC News Mundo. (2020, 10 de febrero). Coronavirus: por qué los murciélagos, considerados la probable fuente de la neumonía de Wuhan, transmiten tantos virus. BBC. https://www.bbc.com/mundo/noticias-51408771

BELLINGHAUSEN, Hermann. (2020, 6 de mayo). Desplazados, violencia y crisis por Covid-19 en Chalchihuitán, Chiapas. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/05/06/desplazados-violencia-y-crisis-por-covid-19-en-chalchihuitan-chiapas-1628.html

CONAPRED. (2020). Discriminación en México. Gobernación / CONAPRED. https://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=222&id_opcion=249&op=249

FANON, Frantz. (2016). Piel negra, máscaras blancas. Akal.

GÓMEZ Durán, Thelma. (2020, 18 de abril). Indígenas en México: ¿cómo enfrentar una epidemia, la discriminación y el abandono histórico del Estado? Mongabay Latam. https://es.mongabay.com/2020/04/covid-19-indigenas-mexico/

GRAMSCI, Antonio. (2019). Antonio Gramsci. Antología (19va edición). Siglo XXI.

MANDUJANO, Isaín. (2020, 20 de marzo). Mexicana contagiada de Covid-19 en Italia pide empatía y solidaridad. Proceso. https://www.proceso.com.mx/622742/mexicana-covid-19-italia

MILENIO. (2020, 22 de abril). Hombre se quitó la vida tras dar positivo a covid-19 en Chiapas. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=63GjcVS6oNA

MOISES, Subcomandante Insurgente. (2020, 16 de marzo). Por coronavirus el EZLN cierra caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales. Enlace Zapatista. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2020/03/16/por-coronavirus-el-ezln-cierra-caracoles-y-llama-a-no-abandonar-las-luchas-actuales/

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OIM. (2020). El COVID no discrimina. ¿Por qué tu sí? ONU Migración. https://mexico.iom.int/oficina-en-tapachula-chiapas

ROMPEVIENTO TV. (2020, 30 de abril). Ataque a indígenas de Chiapas por COVID-19. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=CMFvo0htw5g

URIBE, Sarahi. (2020, 19 de mayo). Discriminación durante pandemia es terrible y radical: UNAM. El Heraldo de Chiapas. https://www.elheraldodechiapas.com.mx/mexico/sociedad/discriminacion-durante-pandemia-covid-19-coronavirus-es-terrible-y-radical-unam-investigador-fernando-castaneda-5252542.html

 

*Estudiante de la carrera Comunicación y Cultura en la UACM, con matrícula 12-001-0067

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