Un proceso cívico – El Día, República Dominicana

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Terminó la campaña. Los ciudadanos dominicanos tienen ahora el compromiso de prepararse para votar el domingo por el candidato a presidente, senador y diputado de su preferencia.

Estamos frente a una de las campañas más civilizadas en la historia electoral dominicana. La violencia física y verbal ha estado ausente.

Hay que decirlo en voz alta.
Candidatos, partidos y ciudadanos se han comportado con mucha civilidad, aún en situaciones difíciles como fue la derivada de la inesperada suspensión de las elecciones municipales de febrero.

La campaña terminó sin episodios de violencias destacables.
Es lógico que en el tramo final los partidos hicieran acopio de la campaña negativa, para mostrar aspectos impuros de sus adversarios, pero eso no incitó violencia física y ni siquiera califica como violencia verbal.

Los dominicanos y los candidatos son merecedores de reconocimiento por su desempeño en esta fase del proceso.
Pero sólo ha terminado la campaña, no ha terminado el proceso electoral.
Corresponde mantener el mismo comportamiento durante las 48 horas de reflexión mandados por la ley, durante el proceso de votación, durante el escrutinio y durante la divulgación de los resultados.

Este domingo todo el que está hábil para votar tiene la responsabilidad de hacerlo.
Ejerza ese derecho y fortalezca la democracia. Hágalo por el que usted quiera, no complazca a otros ni se deje llevar por la corriente.

Cuando esté en su colegio electoral, frente a las boletas, marque los que usted entienda deben ocupar los cargos públicos que se están disputando y tomen en consideración las razones que usted y sólo usted entienda las correctas.

La parte del proceso vivido hasta ahora está lleno de cosas inesperadas: dos suspensiones de fechas de comicios, robo de 37 millones en la Junta de Santiago, ausencia de mítines o caravanas y una pandemia que aún está activa.

Sin embargo, una luz sobresale: el comportamiento cívico durante la campaña, la ausencia de la violencia y las muchas propuestas.

Esperamos que los dominicanos voten con el mismo ánimo de civismo, que los actores sean respetuosos de los resultados y que la Junta Central Electoral administre un proceso justo, limpio y transparente.
¡A votar!

El Día