Chile | Aucan Huilcamán, líder mapuche: “Esta nueva etapa de odio racial podría desembocar en situaciones incontrolables”

162

Entrevista a Aucan Huilcamán, dirigente del Consejo de Todas las Tierras de La Araucanía

Por Denise Godoy, de la redacción de NODAL

La noche del sábado 01 de agosto, un grupo de personas atacó a comuneros mapuche que llevaban varios días manifestándose por la liberación de 27 presos políticos mapuche que realizan una huelga de hambre hace más de 90 días. Estos hechos de violencia pusieron en evidencia el creciente odio racial hacia este pueblo indígena, por lo que diversos organismos de derechos humanos se han pronunciado en rechazo. En entrevista con NODAL, Aucan Huilcamán, dirigente del Consejo de Todas las Tierras de La Araucanía, habla sobre estos incidentes y explica los principales reclamos del pueblo mapuche y las respuestas del gobierno chileno.

– ¿Cuál es la situación en La Araucanía con los presos políticos mapuche?

Los hechos se han ido agravando por el largo tiempo en que 27 personas están en huelga de hambre hace ya más de 90 días en las cárceles de Temuco, de Angol y de la región de Biobío. Según los médicos, el estado de salud de los presos es verdaderamente complicado y en definitiva el gobierno puede estar jugando su estrategia a la espera de un mal desenlace en la vida de alguno de los huelguistas, ya que así se producirá una gran movilización mapuche y de esta manera podrá justificar una mayor militarización. Chile está bajo el estado de excepción constitucional a raíz de la pandemia, sin embargo, La Araucanía tiene una doble militarización.

– ¿Por qué se dieron los recientes ataques violentos contra el pueblo mapuche y cuál fue la respuesta del gobierno?

En lo que se refiere a los hechos de violencia de odiosidades raciales que se cometieron en las ciudades de Curacautín y de Victoria en los días pasados, es el resultado directo de tres cuestiones fundamentales. En primer lugar, se deben a la agitación y la provocación  del ministro del Interior Víctor Pérez Varela en su primera visita en su cargo al territorio mapuche. Él señaló que esta situación podía ser más grave de lo que estaba en ese momento, por lo tanto eso da cuenta que tenía información privilegiada acerca de que se preparaba una situación de carácter violento en contra del pueblo mapuche.

En segundo lugar, esta situación de odiosidad racial de los chilenos en contra de los mapuches prácticamente pone de relieve los conflictos de intereses patrimoniales que hay de la clase gobernante en el territorio mapuche. Los expresidentes post dictadura militar y el actual presidente, los ministros de Estado, los senadores y diputados tienen patrimonio territorial al interior de las comunidades mapuche de La Araucanía y del Biobío, como así varios de los ministros de Corte de Apelación de Temuco. En definitiva, prácticamente toda la clase política gobernante post dictadura está comprometida de alguna manera con sus conflictos de intereses patrimoniales y en la causa fundamental del conflicto. No ha habido una voluntad de ninguno de los gobernantes post dictadura de abordar de manera seria la situación, todo ha sido de manera parcial y todos han apuntado a folklorizar y a criminalizar a la causa mapuche. Los gobiernos se han caracterizado por utilizar las leyes antiterroristas en contra de los mapuches, llevándolo todo al ámbito del conflicto y de las controversias y no buscaron maneras aceptables a favor de una convivencia entre mapuches y no mapuches en La Araucanía.

Definitivamente las odiosidades raciales que subyacen desde la “Pacificación de La Araucanía” y la “Conquista del Desierto” en Argentina se han puesto de manifiesto. Detrás de esto está un partido que forma la alianza del actual gobierno de Sebastián Piñera, la Unión Demócrata Independiente y los agricultores de La Araucanía están liderados por militantes activos de los partidos políticos del gobierno. Esta es la situación fundamental que hace que en definitiva no haya indicios de diálogo para un entendimiento entre mapuches y no mapuches. Por eso esta nueva etapa de odiosidades raciales que se inaugura en La Araucanía podrían desembocar en situaciones incontrolables debido a que podríamos entrar a un enfrentamiento físico racial entre mapuches y no mapuches de La Araucanía y que, de alguna manera, ya está ocurriendo con la violencia que se ha manifestado días anteriores. En tercer lugar, hay que tener en cuenta que esto no es una situación nueva, es histórica. Cuando Cornelio Saavedra salió de Santiago y vino al sur de Chile, pasó a abrir las cárceles de Chillán y de Concepción y trajo un gran contingente de delincuentes para actuar en contra de los mapuches. Esa misma clase de gente actuó en contra de Perú, en Lima, en lo que se conoce como la Guerra del Pacífico. Por lo tanto, la figura símbolo de la violencia en Chile prácticamente subyace en un segmento de la sociedad.

– ¿Cuáles son los principales reclamos del pueblo mapuche?

Hay tres cuestiones fundamentales. En primer lugar, con el acto de “Pacificación de La Araucanía” hay que recordar que se cometió un genocidio y que está en completa impunidad. Los actos militares en el contexto de la “Pacificación de La Araucanía” son un tema hoy en día imprescindible que se debe esclarecer. Los mapuches hemos propuesto conformar una comisión de esclarecimiento histórico para que se conozca la verdad y así evitar que cada gobernante y autoridad de la región tenga su propia versión de los hechos. En segundo lugar, se cometió el despojo de tierras y territorios que es la causa de las actuales tensiones y controversias. En tercer lugar se produce un daño en el ámbito cultural e inmaterial con los mapuches, el cual tampoco se ha reparado y se anuló el derecho de autodeterminación. Sin embargo, este último derecho hoy en día ha sido restablecido de parte del derecho internacional en la declaración de Naciones Unidas que establece que “los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación y en virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persigue libremente su desarrollo social y cultural”. Una lectura aterrizada en Chile diría que el pueblo mapuche tiene derecho a la libre determinación y, en virtud de ese derecho, determinan libremente. Por lo tanto, lo que viene en el futuro próximo es la formación de un gobierno mapuche desde el Biobío al Sur y esto no está supeditado ni relacionado al proceso constituyente chileno que comienza luego del estallido social de octubre de 2019, sino que comenzó el 30 de noviembre de 2016.


VOLVER

Más notas sobre el tema