Más de 10 mil jubilados fallecidos en 3 meses y casi 95 mil casos de Covid-19

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10 682 jubilados fallecieron en el país en los meses más duros de la pandemia del COVID-19 

Por Gisella Ronquillo

Don Marco y don Enrique no se conocían. Murieron con unas horas de diferencia en puntos distantes de Guayaquil. El primero, el 25 de marzo, a las 22:30, en el Omni Hospital. El otro, el 26, a las 19:00, en el hospital del Guasmo de la red del Ministerio de Salud.

Pero ambos profesionales, uno médico y el otro abogado, tienen en común dos cosas: la causa de fallecimiento (“sospecha de COVID-19”) y su condición de jubilados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Y sus familiares comparten, asimismo, otras dos: el dolor inconsolable que dejó su partida y todas las dificultades que tienen ahora para acceder a las prestaciones que la institución está obligada a proporcionar a los deudos de los jubilados.

El IESS reporta que, entre marzo y junio, fallecieron 10 682 jubilados en todo el país. Entre ellos don Marco y don Enrique. Si se considera que el total nacional es de 533 109, según la institución, estas muertes equivalen al 2 % de esa población vulnerable, que incluye a personas de la tercera edad, inválidos y discapacitados.

La mayor cantidad de fallecimientos se registró en Guayas, que tiene un poco más de la mitad: 5531. En esas fechas, el coronavirus se ensañó especialmente con Guayaquil. Le siguen Pichincha, con 1926; Manabí, 801; El Oro, 342; y Azuay, 292.

Tras la muerte de estas personas, el Seguro Social dejó de pagar $5,3 millones en pensiones jubilares en esos cuatro meses, señala el reporte elaborado por pedido de este Diario.

La Ley de Seguridad Social señala que las viudas y los hijos menores de edad o discapacitados tienen derecho a recibir el montepío. Si solo quedan las primeras, es el 60 % de la pensión; si están también los otros, es el 40 % adicional repartido de manera proporcional.

Pero Norma, la viuda de don Marco, cuenta que todavía no recibe ese dinero, aunque realizó la solicitud hace ya tres meses. Su esposo se jubiló en diciembre pasado, pero le dijeron que debía esperar tres meses para empezar a recibir su pensión.

Recién le acreditaron el dinero de ese lapso un día antes de su fallecimiento, así que no pudo sacarlo del banco; y como la familia no ha realizado el trámite de la posesión efectiva de bienes (para reclamar las pertenencias del fallecido), no lo puede retirar.

“Tengo 68 años. Y a pesar de mi condición (de vulnerabilidad) he ido varias veces al IESS a preguntar si hay alguna novedad, a reclamar el montepío. No hay respuestas y solo me llenan de trámites. Me dicen: Espere, que el 20 le pagan. No sé qué es lo que pasa, porque el IESS tiene que pagar ese dinero obligatoriamente. Ya no sé qué hacer”, expresa.

Según el IESS, en junio pasado pagaron el montepío a 125 346 pensionistas por un monto de $36,6 millones. Pero en marzo los desembolsos alcanzaban a 126 857 pensionistas por un total de $48,7 millones. Es decir, hubo una reducción en ambos indicadores: hay 693 pensionistas menos y se pagan $12,1 millones menos.

A Marco Morales, quien fue director del IESS, no le cuadran estas cifras. O están equivocadas o, de plano, el Seguro Social no está pagando lo que corresponde por concepto de montepío. Si murieron 10 682 jubilados, las cifras de pensionistas (sus viudas o sus hijos) debieron incrementarse, no disminuir.

Las hijas de don Enrique, en cambio, enfrentan otro problema: aún no pueden cobrar el reembolso de los servicios exequiales, otro de los beneficios que establece la Ley no solo para los jubilados, sino para todos los afiliados al IESS. Y todo a causa de un desfase en el cruce de información entre el hospital, el Registro Civil y el IESS.

Al relatar su caso piden prestar atención a la línea de tiempo. Desde el día de la muerte de su padre, el 26 de marzo, se tardaron tres más en sacar el cuerpo de la casa de salud, en medio de súplicas, lágrimas y llamadas a amigos influyentes. Recién el 3 de abril depositaron sus cenizas en el Cementerio General de Guayaquil.

La funeraria que contrataron presentó al IESS las facturas para cobrar sus servicios, pero el sistema no aceptaba su pedido. Así que se comunicaron con ellas para avisarles sobre el problema diez días después. Averiguaron en la casa de salud y descubrieron que a esa fecha aún no se había oficializado en el Registro Civil la inscripción de defunción por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Esto recién ocurrió el 7 de abril siguiente.

Una vez subsanado esto, la funeraria intentó nuevamente hacer el trámite pero tampoco se pudo. Y no sabían por qué. Para el 20 de abril, las hijas de don Enrique se dieron cuenta de que el IESS había acreditado la pensión jubilar de su padre que ya no le correspondía.

Entonces todo quedó claro: como el IESS hace el corte de pagos para los jubilados el 4 de cada mes y hasta el 7 don Enrique aún aparecía como vivo en sus registros, le pagaron el dinero. Pero al llegar ya el reporte de su muerte, ahora constaba como deudor.

Ellas iniciaron el trámite para devolver ese dinero y poder pagarle a la funeraria, que finalmente se cansó de esperar y dejó en sus manos el cobro del reembolso.

Nuevamente, entre súplicas, lágrimas y llamadas a amigos influyentes lograron, tres semanas después, que les emitieran un documento de pago. Ya extinguida esa deuda –que pagaron con intereses pese a que el error fue estatal– ingresaron el pedido de reembolso a través del sitio web, pero igual debieron entregar físicamente los soportes. Le dijeron que en un mes, más o menos, les acreditarían el dinero. Ya van tres semanas esperando. Les falta una más.

El IESS ha dado, entre marzo y mayo pasados, 4488 prestaciones de servicios exequiales por un monto de $5,9 millones. Igualmente, la mayor cantidad está en Guayas, como 1718 prestaciones, equivalentes a $2,3 millones.

Manuel Muñoz, presidente de la Confederación de Jubilados y Pensionistas de Montepío del Ecuador, señala que su gremio ha recibido varias denuncias de funerarias que han realizado “negociados” cobrando a los deudos por servicios que no dieron, como los velatorios o el empleo de cargadores para las cajas.

Al respecto, dice que mantienen conversaciones con autoridades de la institución para que se investigue el tema y para canalizar esas ayudas a través de un solo grupo de prestadores del servicio, y hasta hablan de poner casetas de información en los hospitales.

El dirigente comenta que muchos de los trámites del Seguro Social están demorados porque deben completarse presencialmente y no todas las dependencias del país, en especial las ubicadas en Pichincha, están atendiendo, o lo hacen a medias, por temor a los contagios.

Y opina que ese dinero que se ha dejado de pagar en pensiones jubilares debería usarse para financiar los montepíos de las viudas e hijos de los difuntos. “Así se les puede dar una justa tranquilidad a las familias que, a más de perder a su familiar, viven con la angustia de quedarse en una situación económica difícil”, indica.

El Universo


Ecuador: 94 459 casos de coronavirus con pruebas PCR y rápidas; 9 458 fallecidos en el contexto del covid-19

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional reporta un total de 85 503 casos confirmados de covid-19 en Ecuador en pruebas PCR. Sin embargo, tomando en cuenta las pruebas PCR (85 503) y pruebas rápidas (8 956) se indica 94 459 casos, en el informe 164 actualizado hasta las 08:00 de este domingo 9 de agosto de 2020.

La cifra total de fallecidos en el contexto del nuevo coronavirus en Ecuador es de 9 458. De estos, 5 922 son muertes confirmadas por covid-19. Las 3 536 restantes corresponden a fallecimientosprobables.

Este sábado 8 de agosto, el COE Nacional informó 84 616 casos por pruebas PCR. Es decir, para este domingo hay 887 nuevos casos de covid-19 que se registraron en las últimas 24 horas.

Quito, se mantiene como la ciudad ecuatoriana con más casos confirmados de covid-19 con 16 154, le sigue Guayaquil con 12 199 y Cuenca con 3 328.

Decesos por provincia

Guayas continúa siendo la provincia más afectada por los fallecimientos a raíz del virus, con 1 664. Le sigue Manabí, con 815. Después están Pichincha, con 772; El Oro, 340; Los Ríos, 319; Santo Domingo de los Tsáchilas, 260; y Azuay, con 93.

Casos confirmados por pruebas PCR

Guayas la mayor cantidad de casos confirmados de covid-19, con 17 915. De cerca le sigue Pichincha, con 17 849. Luego vienen Manabí, con 7 088; Azuay, 4 008; Santo Domingo de los Tsáchilas, 4 006; El Oro, 3 588; Esmeraldas, 3 325; Los Ríos, 2 948.

Un 53,9% de los contagios confirmados son en hombres y el 46,1% restante son mujeres, según las últimas cifras.

Existen 130 842 casos descartados, 119 226 de pruebas PCR y 11 616 de pruebas rápidas, según el informe del COE nacional.

Además, 66 099 se encuentran recuperados. Otros 12 453 han recibido el alta hospitalaria. 874 están hospitalizados y estables, mientras que hospitalizados con pronóstico reservado se mantienen 356 personas.

El Comercio


INEC confirma que en junio un millón de personas estaba en el desempleo

Por Verónica Galarza

A junio de 2020, un millón de personas estaban en el desempleo y una cifra similar tenía empleo adecuado. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Diego Andrade, director del INEC, dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo, Subempleo y Desempleo ENEMDU TELEFÓNICA, en la que se consultó, mediante 81 preguntas, la situación del mercado laboral ecuatoriano durante la emergencia sanitaria.

En rueda de prensa, el funcionario dijo que Ecuador al igual que otros países de América Latina y el Caribe sufre los efectos de la pandemia. Situación que también habría sido advertida por organismos como el Banco Mundial (BM) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

De los 17,6 millones de habitantes, el 71% estaría en edad de trabajar y de este porcentaje el 60,9% pertenecería a la población económicamente activa y el 39% a la población económicamente inactiva.

Tomando en cuenta esos porcentajes, el INEC analizó el período mayo-junio 2020 y determinó que el 86,7% tiene un empleo y que el 13,3% está en el desempleo.

Dijo que el empleo se ve afectado no solo por la pandemia, sino por la caída del Producto Interno Bruto (PIB) a escala regional que se ubicaría en el 5,3%, algo que no se había registrado desde 1930.

Añadió que las tasas de desempleo a escala regional alcanzarían un promedio de 11,5 puntos porcentuales.

En este contexto, señaló que se generó un impacto en las horas de trabajo, en las que se registró una reducción del 10,3%, así como aclaró que el 42,4% del empleo está en sectores que se han visto afectados por el tema del distanciamiento social.

En cuanto al empleo inadecuado, el funcionario dijo que  se disparó a 67,4% durante mayo y junio de 2020 y que apenas el 16,7% de los trabajadores tenía un empleo adecuado.

En un año el número de personas con un empleo adecuado cayó 21 puntos porcentuales, al pasar de 37,9% en junio de 2019 o el equivalente a 3,1 millones de trabajadores, a 16,7% en junio de 2020, es decir 1,2 millones de personas.

Los estándares del INEC consideran personas con empleo adecuado o pleno a quienes perciben ingresos laborales iguales o superiores al salario mínimo. Es decir que reciben USD 400 mensuales, y que trabajan 40 horas o más a la semana.

La pérdida de plazas de empleo adecuado se traduce en un aumento de las personas que están desempleadas o que tienen un empleo inadecuado. Mientras que, en términos interanuales, la tasa de desempleo pasó de 4,4% en junio de 2019, lo que significa 366.163 personas, a 13,3% en el mismo mes de 2020, que representa más de 1 millón de ciudadanos.

El INEC reconoció que esta es la tasa de desempleo más alta a escala nacional desde 2007.

Se conoció que las mujeres son las que más han aguantado el impacto de la falta de empleo.

Según el INEC, la tasa de desempleo se ubicó en 15,7% para ese segmento de la población, mientras que en el caso de los hombres fue del 11,6%.

Asimismo, se informó que los efectos laborales a causa de la pandemia se radicalizaron en la zona urbana.

En las ciudades, la tasa de desocupados se ubicó en el 16,8%, mientras que en el campo alcanzó el 5,9%.

Sobre las cifras entregadas, el ministro de Trabajo, Andrés Isch, indicó que el incremento del desempleo es consistente con la crisis que afronta la región.

Advirtió que esto va de la mano con el ausentismo al trabajo a causa del coronavirus.

Pichincha Universal


509 médicos y enfermeras han renunciado al IESS durante la pandemia

Marcela (nombre protegido), médica general, renunció a uno de los hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad (IESS) en medio de la emergencia sanitaria a causa de la pandemia de Covid-19.

¿La razón? El miedo a un posible contagio. La doctora renunció después de tres años de haber conseguido ese empleo.

“No teníamos insumos adecuados de protección que nos permita trabajar con tranquilidad y seguridad”.

Sus padres, dice Marcela, también le aconsejaron dejar el trabajo, sobre todo, cuando dos de sus amigos médicos fallecieron, según ella, sin recibir atención profesional luego de haberse contagiado de Covid-19.

Aunque Marcela conoce que los médicos ya han recibido equipos de protección para luchar contra la pandemia, no se arrepiente de haber renunciado.

Ella es uno de los 509 médicos y enfermeros que han dejado sus cargos en los hospitales del IESS desde que la pandemia de Covid-19 llegó al país, según información de la entidad.

De ese número, se calcula que unos 300 profesionales tuvieron contacto directo con pacientes con Covid-19 por la naturaleza de sus funciones: enfermeros, médicos generales, epidemiólogos, neumólogos, internistas e intensivistas.

Sin embargo, no existe una estadística que confirme si se contagiaron o no con la enfermedad.

¿Por qué renunciaron los profesionales de la salud? Oficialmente, no hay una respuesta general.

PRIMICIAS, sin embargo, accedió a información del Hospital Quito Sur en el que 43 profesionales renunciaron aduciendo, todos ellos, “motivos personales”.

Pero, como ocurre en los demás hospitales del IESS, la mayoría son profesionales que tuvieron contacto directo con pacientes con Covid-19.

¿Qué dicen las autoridades?

El presidente del Consejo Directivo del IESS, Jorge Wated, asegura que “todos los médicos tienen relevos, protocolos de descanso“, aunque apunta, además, de “todos estamos cansados”.

“Hay médicos que no quieren salir de los hospitales de forma voluntaria porque están comprometidos (con atender a los pacientes)”, Jorge Wated, presidente del Consejo Directivo del IESS.

Ante las renuncias o posible falta de profesionales, Wated asegura que los médicos que han salido del IESS después de que sus contratos han terminado serán “los primeros en ser llamados (si se requiere personal sanitario)”.

El presidente de la Federación Médica, Santiago Carrasco, insiste en que el Estado debe garantizar la salud y la vida de los profesionales de salud, pues “son quienes brindan todo su esfuerzo para contener la pandemia”.

Carrasco agrega que el Gobierno debe entregar los recursos necesarios para la contratación de personal sanitario, por lo que considera “absurdo que exista terminación de contratos en medio de la pandemia y más aún cuando no hay suficientes médicos en el país”.

Contratos definitivos, a la espera

La Ley Humanitaria establece que, en un plazo máximo de seis meses (diciembre de 2020), las autoridades sanitarias deben realizar los concursos públicos de méritos y oposición para otorgar los nombramientos definitivos a los trabajadores y profesionales de la salud que hayan trabajado durante la emergencia sanitaria.

El presidente del Consejo Directivo del IESS, Jorge Wated, dice que el IESS está trabajando en este tema para “establecer y aprobar el presupuesto que se necesita para la contratación definitiva del personal de salud”.

Según el funcionario se trata de un proceso que “no se da de la noche a la mañana” y que los médicos deben tener “un poco de paciencia” hasta que se pueda cumplir lo que establece la ley.

Son alrededor de 3.000 médicos que están a la espera de firmar contratos en la red pública de salud, como también lo manda la Ley Humanitaria.

Ante la falta de respuesta por parte del Ministerio de Salud, estos médicos anuncian más plantones en Quito y Guayaquil para exigir que se cumpla con lo que establece ley.

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