Cuba | Claves para entender el ordenamiento monetario y cambiario

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En medio de la situación actual, Cuba adopta e implementa la Estrategia Económico-Social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19. Dicha estrategia es el resultado del análisis la experiencia nacional e internacional, la opinión del pueblo y es coherente con lo planteado en la Constitución de la República de Cuba, la Conceptualización del Modelo Económico, los Lineamientos de la Política Económica y Social y la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030.

Definida para dar respuesta a los nuevos desafíos tras la pandemia de la COVID-19, el desarrollo de la estrategia incrementará la capacidad para enfrentar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba; resistir creando y aprovechar las oportunidades que se deriven del comportamiento solidario y del prestigio del país en el enfrentamiento a la pandemia. En este sentido, cuenta con 16 áreas de resultados en las cuales se trabaja de manera simultánea. No obstante, actualmente existen cinco aspectos esenciales priorizados:

Producción y comercialización de alimentos.
Incentivo a las exportaciones.
Transformaciones en el sistema empresarial.
Perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia.
Ordenamiento monetario, que incluye también el ordenamiento cambiario.
Este último, por su carácter transversal es necesario para avanzar en el resto de las transformaciones económicas.

ORDENAMIENTO MONETARIO Y CAMBIARIO: ASPECTOS ESENCIALES

El ordenamiento monetario y cambiario crea muchas expectativas en Cuba, a la par, genera dudas en la población y también especulaciones en cuándo y qué sucederá una vez llegue lo que se conoce como “día cero”. Precisamente para explicar acerca de este proceso y aclarar las inquietudes de cubanas y cubanos sobre el tema, comparecieron en el programa radiotelevisivo Mesa Redonda el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández y el jefe de la Comisión de Implementación de los Lineamientos, Marino Murillo Jorge. Cubahora le propone a sus usuarios algunas preguntas y respuestas para entender los aspectos esenciales del ordenamiento monetario y cambiario en el país.

¿Qué incluye el ordenamiento monetario y cambiario en Cuba?

En primer lugar, es necesario aclarar que este proceso en el país tiene un carácter transversal e interdisciplinar. De esta manera, incluye la unificación monetaria y cambiaria, la eliminación de los subsidios excesivos y gratuidades indebidas y la transformación de los ingresos.

¿Qué implica la dualidad monetaria?

La dualidad monetaria en Cuba implica que la economía funciona con dos monedas domésticas (CUP y CUC), que coexisten y comparten legalmente, en alguna medida, las funciones del dinero. En tanto, la dualidad cambiaria es la existencia de dos tipos de cambio legales, 1 CUP= 1 CUC= 1 USD para el sector de las empresas, mientras que para el circuito de la población es 25 CUP = 1 CUC = 1 USD.

¿Por qué el ordenamiento monetario y cambiario en estos momentos?

Debido a la complejidad de este proceso y su carácter transversal en la economía y la sociedad cubana, no es posible avanzar en otras transformaciones del área económica si no se ordena monetariamente el país.

“En el entorno de la crisis mundial que estamos viviendo, con el efecto de la COVID-19 y los decrecimientos en las economías, nosotros creemos que no podemos seguir esperando, por problemas prácticos. ¿Qué pasa si la situación empeora? El bloqueo está arreciando más que nunca, y los compañeros que estamos trabajando estos temas colegiamos que no es posible enfrentar otras cosas si no logramos un ordenamiento monetario para poder avanzar en temas más profundos en el modelo económico”, explicó Murillo.

“No podemos seguir avanzando en las transformaciones de la economía, si no tomamos decisiones sobre estos temas, con las complejidades que tienen y los efectos que pudieran tener en la población”, añadió.

¿Qué pasará con los subsidios y gratuidades después del “día 0”?

Sobre este tema Murillo Jorge explicó que “subsidiar a una familia de bajos ingresos es parte de la humanidad de nuestro modelo socialista. Y todas las gratuidades no son malas: la salud, la educación y todas las conquistas de la Revolución. El problema es cuando esto tiene un carácter masivo que no estimula la productividad del trabajo”.

Actualmente, todas las personas se encuentran subsidiadas, incluso, las que no trabajan. Al mismo tiempo, no a todos les alcanza el salario. “Eso es algo que hay que transformar de manera urgente”, añadió Murillo. No será posible eliminar los subsidios y gratuidades, o reducirlos de manera gradual, si no hay una transformación de los ingresos, es decir, salario, pensiones, jubilaciones y la asistencia social.

Ahora bien, existe un grupo de productos vinculados al consumo de la población que se mantendrán con precios centralizados una vez ocurra la unificación monetaria. Algunos mantendrán sus subsidios, pero en otros casos sí serán eliminados.

“En el caso de la canasta familiar normada, mantendremos algunos productos con precios centralizados y también subsidiados. Otros productos también tendrán costos únicos, pero sin subsidios. No obstante, estos últimos también se mantendrán dentro de la libreta de abastecimiento para garantizar que lleguen a todas las personas”, explicó Murillo sobre el tema.

A esto añadió que es prioridad eliminar subsidios excesivos y gratuidades indebidas, siempre protegiendo a niños y embarazadas, ciudadanos imposibilitados de trabajar o servicios de alto consumo nacional, como la electricidad.

¿Cómo quedaría conformada la canasta básica de referencia?

La canasta de bienes y consumo de referencia es el punto de partida del salario mínimo. El jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos explicó que si usted gana el salario mínimo –que es la canasta y un poquito más–, no está en la misma condición de quien gana cinco salarios mínimos, que consume cinco canastas.

Ante las dudas de la población respecto a la inclusión de alimentos o algo más, añadió que una canasta no puede incluir solo alimentos, puesto que las personas no solo comen, “también gastan en productos de aseo e higiene, tienen que pagar electricidad, transporte público, deben vestirse y, por tanto, la canasta debe contemplar todos esos gastos”.

La que se propone incluye también un cálculo de medicamentos por si el individuo se enferma y un cálculo para reparación y mantenimiento de vivienda, pero hay quienes no tienen que incurrir en estos gastos.

¿Habrá un aumento de salarios y precios?

La respuesta a esta pregunta es sí. No obstante, Marino Murillo Jorge, recalcó que si solo se habla de que van a subir los precios y no se tiene en cuenta que van a subir los salarios, entonces el análisis no es correcto.

“En economía hay una gran teoría entre el salario real y el salario nominal. Nosotros, en este proceso, tenemos una gran aspiración y creo que la vamos a poder cumplir: que todos los asalariados queden en mejores condiciones que en el punto de partida en el que estamos”, explicó Murillo.

El fondo de salario en el país subirá en 4.9 veces, mientras que el destinado a la seguridad social lo hará en cinco veces. Mientras tanto, los precios en el sector estatal tienen previsto aumentos muy por debajo de esos valores.

Sobre este tema Murillo aclaró que, si la dinámica de crecimiento del salario es más alta que la del aumento de precios, entonces quienes trabajan con el Estado estarán en una mejor posición. En este sentido, dijo que devaluar la moneda y subir los salarios es sinónimo de crecimiento de precios, que significa inflación. El tema está en cuánto demora el incremento de los precios mayoristas en reflejarse en los minoristas.

¿Qué significa que el salario aumente 4.9?

Los salarios van a crecer 4.9 veces, mientras que las pensiones lo harán cinco veces. Esto significa que 4.9 es el resultado del siguiente cálculo: tomar el fondo salarial actual y el fondo salarial de la reforma, y la división de esos dos números da como resultado 4.9. Por tanto, es un crecimiento promedio del monto salarial.

Al respecto, Marino Murillo explicó que hoy el país paga unos 30 000 millones de pesos de fondo de salario, y eso va a crecer 4.9 veces. “No necesariamente todos los salarios van a crecer de manera igual, lineal. Hay quien estará en un grupo salarial que crecerá 4.9 veces, mientras que otros crecerán cuatro, pero como promedio arroja 4.9, que respalda el costo de la canasta”.

¿Aplica para el sector no estatal?

Murillo precisó que el concepto de salario está más bien relacionado al trabajador contratado, y el trabajador por cuenta propia (TCP) no lo es, amén de que puede contratar. “Si los precios mayoristas se elevan, van a subir los precios de algunos insumos de los trabajadores por cuenta propia que compran a esos precios mayoristas. Los costos de la actividad por cuenta propia van a aumentar, como mismo van a aumentar los costos en el sistema empresarial”. Por tanto, se va a producir un incremento en los precios de los servicios de los cuentapropistas

En ese sentido, se va a reducir la carga tributaria a los TCP en términos de impuestos, con el objetivo de que no necesariamente el crecimiento de los precios sea al mismo ritmo del crecimiento de los costos que van a tener. En el actual rediseño se plantea un mínimo exento parejo para todo el mundo. Este se refiere al nivel de ingreso sobre el cual el Estado no puede cobrar impuesto porque debe respaldar el costo de la vida. En la actualidad, ese valor es de 10 000 pesos, y existe un mínimo exento con un número para un grupo de actividades y otro mínimo exento para otras actividades.

¿Es necesario el proceso de devaluación para llevar a cabo el ordenamiento monetario y cambiario?
Sí, unificar los tipos de cambio de monedas conlleva necesariamente una devaluación y, por tanto, varios ajustes como, por ejemplo, presión al sistema empresarial en la búsqueda de más eficiencia, y que las personas tengan que ser más productivas. En este sentido, Murillo explicó que hay que hacer varias cosas fundamentales al mismo tiempo, entre ellas quitar una moneda y dejar un solo tipo de cambio.

En Cuba, la unificación cambiaria no será un proceso dilatado e implicará una devaluación alta. De acuerdo con Murillo, se busca competitividad de ahí que genera un nivel de presión en el sector empresarial. Si se pusiera un tipo de cambio de 1 USD igual a 20 CUP, todos los insumos importados aumentarán los precios y, por consiguiente, aumentarán todos los precios mayoristas.

Este proceso de traspaso de la devaluación puede demorar de seis a 12 meses, aunque en algunos productos este reflejo sucede desde el primer día. “Si no hay crecimiento de los precios mayoristas, las empresas entrarían en pérdidas. “El problema está en lograr que el crecimiento de los precios no sea mayor al diseño de la subida de los salarios, porque sería una inflación por encima de lo diseñado”, aclaró Murillo.

La devaluación de la moneda le otorga un espacio de competitividad a los productos de la industria nacional, que operarán en un escenario más natural.

¿Cómo se controlarán los precios mayoristas?

En una primera etapa habrá un crecimiento de los precios mayoristas, que impactará en los minoristas. Por eso, se ha decidido que en un primer momento se controle ese aumento de los primeros, sin afectar al sistema empresarial que tributa para satisfacer al mercado interno, que tiene tanta importancia como exportar. Si las empresas no producen para el mercado interno, entonces esa demanda debemos satisfacerla con importaciones y vuelve a ser más cara, explicó Murillo Jorge.

¿Qué precios van a subir?

Los precios de las tiendas en CUC no van a subir, se quedan como mismo están hoy, pero en el equivalente a pesos. Hay precios de productos que están subsidiados, y se mantienen así, y hay algunos que no se mantienen con subsidio total, además de otros precios liberados.

¿Cómo se realizará en Cuba el proceso de unificación monetaria?

Aun no se conocen las fechas, lo que sí está claro es que la decisión se tomaría en el primer día de un mes, porque las empresas deben cerrar sus estados financieros. De acuerdo con Murillo, en el momento una nota del Banco Central de Cuba anuncia el cese de la circulación legal del CUC, es decir, no se emite más, el que está en poder de la población sigue circulando y el Estado lo va recogiendo hasta que se agota, y también la nueva tasa de cambio.

¿Qué pasará con quienes tengan CUC en el momento en que se anuncie el cese de la circulación legal de esta moneda?
La población tendrá tiempo para cambiar y gastar los CUC en su poder. Por ejemplo, las tiendas recogerán ese efectivo en las compras y devolverán los cambios en CUP, una medida que ya se implementa en el país. Esto se prevé en un periodo no menor de seis meses, aunque puede ser mayor el tiempo si así se considera.

Además, se respetará el tipo de cambio vigente antes de la medida. Sea cual sea el nuevo tipo de cambio, las personas podrán realizar los canjes por el mismo tipo de cambio actual (24 CUP). En el caso del sector empresarial, las cuentas en CUC se convertirán en CUP, 1×1, manteniendo su valor actual.

¿Qué ocurrirá con los estímulos en CUC?

Van a estar incorporados en la nueva escala salarial. “Tenemos casos de personas que devengan 120 CUC al mes, y hacer una reforma salarial que cubra los 120 CUC en el mes es un poco más complicado. Y en ese caso sí se va hacer una excepción. Si usted gana hoy un salario en pesos más los CUC, y la nueva escala del salario no cubre todo eso, entonces, independientemente de la escala salarial en la que usted cayó, se le va a pagar la diferencia de los pesos más los CUC”, dijo Murillo.

Para ello, existirán determinadas restricciones. Por ejemplo, “cuando usted se jubile, el que lo reemplace no lo ocupa con esa dispensa salarial por el déficit de ingreso provocado por el CUC. Si usted cambia de empresa o de puesto de trabajo, pierde ese beneficio. Ese beneficio está diseñado para quienes se mantienen en su puesto de trabajo y trabajan eficientemente”, aclaró.

¿Qué pasará con las cuentas de ahorro?

Marino Murillo Jorge reiteró que todas las cuentas que permanecen en los bancos y que están en CUC serán convertidas a pesos cubanos, siempre respetando la actual tasa de cambio. Las personas también podrán llevarlas a MLC, de acuerdo a las actuales limitaciones en cuanto a la disponibilidad de divisas. Al referirse a los ahorros en pesos, explicó que siempre que suben los precios, los ahorros pierden capacidad de compra.

El dinero depositado en las cuentas en CUC de los colaboradores cubanos en el exterior también será convertido a pesos cubanos de acuerdo con la actual tasa de cambio. Además, se mantiene el beneficio del descuento del 30% del valor de los productos adquiridos en las tiendas que hoy ofertan mercancías en CUC.

¿La venta en tiendas en MLC está incluida en la estrategia?

Al referirse a esta temática, el vice primer ministro Alejandro Gil comentó que “la estrategia no concibe ampliar en el futuro las tiendas en MLC. La idea con el Ordenamiento Monetario es que el país funcione en una moneda, la nacional. Por tanto, esta de las tiendas en MLC es una medida transitoria ajustada al actual contexto y que de momento cumple sus objetivos. No sabemos cuánto durará, pero sí podemos decir que la estrategia no es dolarizar nuestra economía”.

Comentó que desde el anuncio de esta medida, en octubre de 2019, el objetivo de las ventas en MLC ha sido captar divisas que salen del país, mantener una oferta legal de productos que estaban ausentes en los establecimientos estatales, conectar a la industria nacional con ese mercado y utilizar los recursos captados para financiar parcialmente las ofertas en las tiendas en CUC.

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