La Corte Suprema decide el futuro del caso del expresidente Uribe

1.038

Corte Suprema de Justicia decide hoy futuro del caso del expresidente Álvaro Uribe Vélez

Hoy se reanuda la Sala Plena extraordinaria que había citado la Corte Suprema de Justicia el pasado viernes 2 de octubre para analizar si el proceso del expresidente Álvaro Uribe Vélez, por presunto soborno a testigos y fraude procesal, deberá llevarse por la Ley 600 de 2000 (que rige a los aforados) o por la Ley 906 de 2004 (sistema penal acusatorio).

Cabe recordar que la decisión quedó en manos del alto tribunal porque la Jueza 30 con función de Control de Garantías, en la audiencia solicitada por la defensa para revocar la medida de aseguramiento que pesa sobre el exmandatario, solicitó el concepto de la Corte para que sea esa la que determine su competencia procesal. Es decir, que aclare bajo qué sistema debe llevarse el proceso.

El concepto emitido por la jueza en la diligencia, es que el proceso debe llevarse bajo la Ley 906 de 2004, como habían manifestado en la citación anterior el abogado del expresidente, Jaime Granados, la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio Público. Eso quiere decir que la funcionaria considera que mantiene su competencia para conocer la solicitud de revocatoria de la medida privativa de la libertad elevada por el apoderado del expresidente.

“Desaparecido el fuero constitucional y teniendo en cuenta que la presunta comisión de los delitos fueron cometidos posterior a 2005, cobra validez la aplicación de la ley 906 de 2004. No hay razón de tipo jurídico que permita continuar en la Ley 600 de 2000”, dijo durante la audiencia.

Sin embargo, como la jueza identificó un conflicto entre las partes sobre la materia, elevó el conflicto de competencias a su superior jerárquico. El conflicto, vale la pena anotar, existe porque el abogado Reinaldo Villalba, apoderado del senador Iván Cepeda, solicitó durante la primera audiencia que el proceso se siga surtiendo bajo la Ley 600 de 2000.

La decisión que tome el alto tribunal será determinante para el proceso del expresidente, no por la medida de aseguramiento, sino también porque de esa dependen asuntos cruciales como la validez de las pruebas recaudadas y lo actuado hasta este momento.

Asuntos Legales


Álvaro Uribe cuestionó a magistrado de la Corte Suprema de Justicia

Este domingo y ad portas de que la Corte Suprema de Justicia discuta y emita una posible decisión sobre la ley con la que se definiría el rumbo de la investigación en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez, que recientemente fue remitida a la Fiscalía General de la Nación, el exsenador realizó fuertes cuestionamientos al magistrado de la CSJ, Hugo Quintero Bernate, quien es uno de los togados encargados de decidir si el proceso se regirá bajo la ley 600 o con la 906, al considerar que el magistrado Bernate no podría ser partícipe de la discusión, pues desde hace varios años este ha sido un férreo opositor del exsenador y de sus políticas, lo que según el exsenador Uribe que daría cuenta de que no existe una imparcialidad por parte del togado.

De acuerdo con lo conocido existen 2 posibilidades, la primera es que el proyecto sea regido por la ley 600, lo que generaría que se tuvieran en cuenta todas las pruebas recolectadas por el Alto Tribunal y la segunda que la investigación sea acogida por la 906, por la cual, la Fiscalía debería iniciar el proceso nuevamente, tomando todas las versiones y determinando si estas son o no suficientes para imputar cargos al excongresista. Cabe mencionar que esto depende si el exsenador es o no dejado en libertad.

Los siguientes, son fragmentos dados a conocer por el expresidente Uribe Vélez, sobre lo que algún momento escribió el magistrado Bernate:

1: El gobierno de la Seguridad Democrática, el presidente Uribe “declaró a la Corte Suprema de Justicia como su enemigo y resultó soltando a los perros de la guerra, detrás de la judicatura”.

2: “Uribe buscaba una impunidad absoluta para los paramilitares y pretendía darles tratamiento de delincuentes políticos… El 11 de julio de 2007 la Corte Suprema de Justicia produce una sentencia que es la que marca, digamos de alguna manera, su tragedia de la época, porque es la que genera la gran y primera (sic) reacción del presidente de la República, en contra de la Corte Suprema. En esa sentencia (…), la corte decide una cosa que al gobierno le molesta mucho y es que los paramilitares no pueden tener tratamiento político y que, por tanto, los paramilitares no son sediciosos”.

3: La presidencia de Uribe “actúa como un aparato organizado de poder. Evidentemente no vamos a encontrar en el proceso una orden de alguien, a la directora del DAS donde diga ‘vaya e intervenga o intercéptele a un magistrado de la corte los correos electrónicos’. Las órdenes no son tan directas, pero son órdenes claras y absolutamente específicas”.

4: “La derecha colombiana de casi todo ese espectro ideológico, pero sobre todo la ubicada más al extremo, está llamando a una gran marcha contra la paz. O lo que es lo mismo, convoca una manifestación pro guerra. Así como suena. Ni siquiera la fértil imaginación de Gabriel García Márquez, ese autor al que una de las promotoras de esa marcha deseó el infierno, alcanzó a pensar que pasara algo así”

5: “El Centro Democrático, el partido que logró sacar a la extrema derecha del clóset político, es el responsable de semejante convocatoria. Ellos dicen que la tal marcha no es contra la paz, sino contra la impunidad. Sería un chiste si no fuera en realidad una tragedia y un descarado monumento al cinismo que ellos, precisamente ellos, estén protestando contra la impunidad”.

6: Ellos [los uribistas], los mismos que acogieron ese más de 35% de congresistas (sic) vinculados con las AUC de que hablaba Salvatore Mancuso ¿ahora se rasgan las vestiduras? Los mismos que se pusieron de pie para aplaudirlos cuando Mancuso y sus secuaces acudieron al recinto sin que el ‘proceso de paz’ de ellos con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez hubiera culminado, ¿son los que ahora organizan una marcha para que no lleguen criminales al Congreso?”.

De acuerdo al expresidente, tanto las columnas con fuertes cuestionamientos en su contra así como los números tweets de Bernate criticando su labor darían cuenta de que este no sería imparcial al momento de ser participe de la decisión.

Diario La Libertad


VOLVER

Más notas sobre el tema