Crisis política en Perú | Entrevistas a los expresidentes Manuel Merino y Martín Vizcarra

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Manuel Merino: “Los hechos que estamos viviendo no son responsabilidad del gobierno de transición”

El presidente Manuel Merino afirmó este sábado que la actual crisis política que ha derivado en protestas masivas contra su llegada al poder no es responsabilidad del gobierno de transición y lo atribuyó a los estragos provocados por la pandemia y la consecuente situación económica y falta de empleo.

En declaraciones al programa Enfoque de los Sábados de RPP, el presidente sostuvo que errores de comunicación de parte de su gobierno han contribuido a las protestas multitudinarias en todo el país.

“Ha faltado explicar que los hechos estamos viviendo no son responsabilidad del gobierno de transición”, dijo y responsabilizó de la situación a la respuesta que tuvo la gestión anterior ante la crisis.

Merino se refirió a las protestas masivas registradas esta semana como a una reacción de la juventud a la falta de oportunidades de trabajo y estudio.

“Respaldo a la juventud en el marco de su preocupación por la pérdida de trabajo, en eso nos sumamos, porque tenemos que dar esperanzas de oportunidades de trabajo y para que terminen sus estudios universitarios”, dijo.

Sobre los disturbios registrados durante las manifestaciones dijo que “tenemos que separar a aquellos que pretenden hacer un caos de manera anárquica”.

Además, dijo que hay que “separar a aquellos grupos políticos que están tratando de aprovechar (las marchas) y que desfiguran la situación que atraviesa el país”.

“Frente a eso tenemos que dar la respuesta […] a los jóvenes, que tengan la fe, la seguridad de que las acciones que tomaremos van en ese marco (trabajo y educación) En las próximas horas daremos un mensaje para ellos”, manifestó.

Merino insistió en que el consejo de ministros que preside Ántero Flores-Aráoz es un gabinete de ancha base que no responde a ninguna línea política en particular y anunció que en las próximas horas ofrecerá un pronunciamiento con medidas contra la pandemia, la crisis económica y los programas sociales.

“Tenemos la responsabilidad de llevar propuestas en los próximos días en favor del pueblo peruano”.

RPP


Entrevista a Martín Vizcarra

Por Gustavo Gorriti y Romina Mella.-

Sábado 14 de noviembre por la tarde. Han pasado apenas cuatro días desde la infausta noche del lunes 9, pero su intensidad y número les confieren una perspectiva de tiempo largo. Días en los que ocurre lo que normalmente nunca sucede. Marchas iguales o mayores que las que desembocaron en la de los Cuatro Suyos el año dos mil, que combinan la alegría y el desenfado con la indignación. Jóvenes que no habían nacido el año dos mil o que eran muy niños entonces, marchan como si hubieran sido veteranos de esas jornadas, con la determinación de no parar hasta la salida del sachagobierno de Manuel Merino y Ántero Flóres-Aráoz.

Martín Vizcarra, el presidente vacado por una coalición cuyas grietas predicen un quizá pronto derrumbe, luce tranquilo, en su reciente condición de ciudadanía sin añadidos, en esta entrevista  exclusiva con IDL-Reporteros, en la que examina la situación actual de profunda crisis y las condiciones a su juicio indispensables para salir de ella.

Una marcha está a punto de realizarse ahora. Una más entre las múltiples que ha habido. ¿Qué piensa usted sobre la reacción popular?

Mire, estamos a cinco días desde que me vacaron haciendo una interpretación forzada de un artículo constitucional, y desde el momento que se dio mi vacancia la gente no ha parado de protestar.

El lunes 9 comenzaron a hacer sentir su voz de protesta y hoy, 5 días después la población, cada vez más organizada, sigue dando a conocer su rechazo. No solamente por la vacancia, sino cada día con mayor indignación por las acciones que viene tomando el gobierno liderado por Merino y Flores-Aráoz.

Mientras que el Gobierno no se dé cuenta y no sienta el mensaje de la calle,  el mensaje de la sociedad, las marchas van a continuar y cada vez con mayor intensidad.

¿Cuál cree que es la salida a esto?

La salida a una situación tan compleja no es fácil porque tiene que conjugarse una medida, una salida legal con una salida política.

No solamente es sacar una norma, una resolución y todo vuelve a la normalidad.

Los hechos de la última semana han puesto sobre la mesa una serie de irregularidades, de acuerdos, de componendas [en las que] lo único que no ha interesado es el destino ni el futuro del país.

Cualquier solución que se dé tiene que corregir ese tema de fondo.  […] Tenemos que partir por una resolución del Tribunal Constitucional que aclare las cosas, pero no es tan simple que con una resolución se solucionan los problemas, porque tiene que haber también un cambio político sustancial para que la población nuevamente recupere la confianza perdida en menos de una semana.

Dentro de las posibilidades del fallo del TC está declarar la nulidad de lo hecho, la nulidad de lo actuado, lo que tendría como consecuencia posible regresar al statu quo ante. En el caso de que sea esa la solución ¿usted se siente con ánimos de volver a la presidencia para a terminar su período?

Mire, yo tengo el ánimo intacto de trabajar por mi país en el lugar donde pueda dar más de mí. No sé si ese sea nuevamente el lugar.

Cuando yo vi el resultado de la votación el día lunes 9 en el Congreso, inmediatamente me reuní con las personas que trabajan conmigo y con mi familia y les dije: ‘alistemos las cosas, que nos vamos’. Y eso no es claudicar de ninguna manera a tu cariño, a tu amor y a tu entrega por tu país. Sino que es el hecho de respetar una decisión que no acepto, pero que está dada en los hechos.

¿Por qué no presentó usted en ese momento un recurso al TC?

Nosotros habíamos presentado un recurso y una demanda competencial en [el primer intento de] vacancia [en septiembre]. Creo que como [ellas] van al asunto de fondo, siguen estando vigentes.

[…] Si está en proceso una demanda de competencia […] no tendría sentido presentar otra. […] yo creo que el tema está planteado en el TC y creo que responsablemente el TC debe responder; y eso no lo estamos demandando solo los peruanos. Lo está demandando la comunidad internacional.

En el caso de que el TC resuelva por declarar la nulidad de lo hecho … se retorna legalmente al statu quo anterior a la vacancia. [Pero a  la vez ha habido] cambios en la situación: [que] la jueza ha otorgado un impedimento de salida del país. ¿Cree usted  que está en condiciones de volver a la presidencia bajo esas circunstancias?

Como le dije, tendría que analizar en detalle el alcance de lo que determine el TC. Pero [ese fallo] no es suficiente. No, eso no es suficiente.

¿Regresamos al statu quo anterior con el señor Manuel Merino [de regreso] a la presidencia del Congreso, con la misma Junta Directiva, con los mismos actores [para] que presenten una tercera vacancia?

Ya no se puede… 

… lo que dice y lo que reclama la gente es un cambio ahora de la política. En la etapa final de este gobierno, que debe entregar la posta el 28 julio 2021, debe haber un compromiso de gobernabilidad de todos los actores políticos. Creo que es fundamental.

No podemos estar todas las semanas con un [Poder] Ejecutivo ocupando la mitad de su tiempo en lidiar con propuestas legislativas totalmente antitécnicas e inconstitucionales. Entonces, por eso digo que no se puede regresar a ese statu quo previo.

Habrá obviamente una modificación legal muy importante: de que ya no se podría acudir a una tercera vacancia.

Claro, pero es que tiene que mejorar la relación Ejecutivo y Congreso. Tiene que haber compromisos del Ejecutivo y Congreso para que en esta etapa final se den condiciones de gobernabilidad, para llevar [a cabo] elecciones libres, transparentes, donde el pueblo elija a las mejores autoridades y de ahí entregar un gobierno en las mejores condiciones. A las nuevas autoridades que sean elegidas, entonces no se trata solamente de regresar a un statu quo legal y político.

El statu quo legal lo define el TC. El statu quo político lo tienen que definir las fuerzas políticas que van a participar en el proyecto.

¿Usted está dispuesto o no a retornar como Presidente con un Merino que regrese a la presidencia del Congreso?

No, no, no, no. ¡Definitivamente no!

No podría yo, como primer mandatario, establecer un nivel de coordinación con una autoridad [que presida] el Poder Legislativo, habiendo tomado [esta] decisiones que van en contra de lo más elemental del concepto de democracia y gobernabilidad.

Entonces, dado que el Congreso no se puede disolver ¿Con quién o quiénes, dentro del Congreso, coordinaría usted?

Tendría que haber una recomposición adentro. Si no asume esa responsabilidad el Congreso, yo no retorno.

[…] No se trata un cambio de piezas, se trata de un cambio de acciones, de pensamiento. Entonces […] no soy nadie para decir quién debe ser el presidente del Congreso. Pero yo no podría trabajar como Presidente de República con un Presidente del Congreso, que en esta semana hemos visto cuál es su nivel de comportamiento y cuál es la falta de voluntad de trabajar en favor del Perú.

[Esa persona] que, al día siguiente de asumir la Presidencia de la República, [quiso] cambiar al Procurador General, [quiso] maniatar al medio de comunicación del Estado, [quiso] usar a la Policía como medio represivo contra la pacífica voluntad popular.

O sea, con todo eso [no es posible] regresar al statu quo previo. No. Por eso digo. [La] solución a este problema tiene que ir más profundo.

Yo estoy dispuesto a colaborar en donde esté por mi país y quizás mi posición a partir de ahora sea como profesional y como ciudadano. Si finalmente quieren para esta última etapa contar conmigo en la Presidencia, tendría que haber cambios realmente sustanciales.

Si no, busquemos otra opción.

Hay dos opciones [civilizadas] y no más. La primera, usted regresa en los términos que hemos hablado. La segunda, el Congreso descalifica a Merino y busca a alguien que pueda desempeñar el papel que tuvo Valentín Paniagua… aunque no hay un Paniagua [aún así] se trataría de una figura que no solamente tenga consenso en el Congreso, que es lo menos importante, sino que sea aceptado por el país.

Quizás hay una posición mixta. […]

Podría ser de que, dado que estamos sumidos en esta situación por culpa de la irresponsabilidad de algunas bancadas en el Congreso, que corrijan a la interna [sic], mientras el TC toma su decisión y entonces encuentra la posibilidad de retornar al statu quo, pero con un Congreso recompuesto, ya no como está ahora.

Si el Congreso no se recompone antes del próximo jueves…

Que elijan nuevamente y veamos. Busquemos con la linterna de Diógenes al Paniagua de este Congreso.

[El problema es] que la crisis actual plantea un gravísimo problema de gobernabilidad, en uno de los momentos en que el país más necesita gobernabilidad en toda su historia. Era el momento en que había una posibilidad de hacer una campaña decisiva contra la pandemia con una movilización nacional. De iniciar la recuperación, poner a la población en circunstancia de esperar la vacunación masiva en condiciones mínimamente adecuadas. Y a la vez poder llevar a cabo una campaña electoral equilibrada, con plenas garantías…

Coincido plenamente en todo eso. Estábamos en mi gobierno en todo eso. En controlar la pandemia. En la recuperación económica. La vacunación masiva está encaminada. Las elecciones están convocadas y luego irresponsablemente, el lunes se tira todo eso por la borda. Y ahora no estamos hablando de pandemias, no estamos hablando de recuperación económica. Acá solamente estamos enfrascados en una crisis política y social.

Dejar de lado todo eso va a suponer tremendas consecuencias para el país. 

Así es.

En esas condiciones ¿está usted dispuesto a aceptar, en el caso de que el Tribunal Constitucional decida favorablemente, situaciones que no son las que se desearía óptimamente, pero que permiten gobernabilidad?

Yo creo que ahora la gobernabilidad no se lograría regresando al statu quo. Mi gobierno tenía gobernabilidad, con todas las deficiencias y errores que hemos cometido –lo reconozco–  teníamos gobernabilidad. Teníamos el apoyo de la población porque veía el esfuerzo que el Presidente y el Gobierno estaban poniendo en salir de esta difícil crisis. Y sabía que la luz al final del túnel ya se estaba viendo.

Entonces, yo no puedo ofrecer lo mismo después de lo que ha pasado esta semana. Sería irresponsable si digo: ‘devuélvame la presidencia y todo está normal’.

Tiene que haber más cambios para retornar. Lo digo con toda sinceridad. Asumamos todos responsabilidades. Todos.

Uno no puede decir: ‘quise jugar a ser Ejecutivo una semanita. Y, ¿sabes qué? No me resultó. Te lo devuelvo’.

No, el daño está hecho. No hemos perdido una semana, o quizá dos, hasta que el TC determine. Yo le aseguro que no hemos perdido meses, sino años en esta parada.

¡Tiene que haber cambios en el Congreso de la República! O sea, así como está trabajando el Congreso es imposible continuar.

Yo hago el mea culpa en el sentido de que en la pandemia se pudo ser más eficiente, pero pusimos todo nuestro esfuerzo.  […] Que la recuperación económica quizá debió empezar en septiembre y no en octubre. Pero ahora el daño que [ellos] están haciendo es mucho más grande.

Yo le aseguro que el daño que ahora está ocasionando este régimen  [de Merino] que a claras luces es ilegal  y profundamente ilegítimo, le está haciendo más daño al Perú que el propio Covid-19.

En el caso que el Tribunal Constitucional decida que [la vacancia] es nula, ¿todas las negociaciones para acordar un nuevo gobierno tomarían mucho tiempo, con la posibilidad de que se genere una segunda ola epidémica con un efecto arrasador?

…hay que hacerlo. Porque si vamos a seguir peleando con el Congreso, si vamos a seguir discutiendo todos los días con el Congreso, vamos a tener solamente el 25% del tiempo para atender la segunda ola. Vamos a tener solamente el 25% del tiempo para reactivar la economía.

[No pido] un Congreso sumiso, no. Pero [tampoco] un Congreso obstruccionista. Sumiso de ninguna manera. Yo quiero el equilibrio de poderes que ahora está completamente roto.

Ahora el Poder Ejecutivo es una extensión del Congreso de la República. Haría daño a la democracia un Congreso sumiso, pero no como se está viendo [con uno] obstruccionista al extremo.

Entre sus mea culpas, ¿está el no haber presentado una lista afín al Gobierno [en las elecciones congresales]?

Recuerde [luego de] la disolución constitucional del Congreso tuvimos un plazo perentorio para las elecciones. Y ahí no había forma de tener un partido. […]. Entonces es muy fácil desde fuera decir, ¿por qué no tienes bancada? Pero, ¿cómo? ¿En qué momento? [En tan corto tiempo] era imposible armar un partido. Tendría que haber dejado de gobernar para hacer eso.

¿Cómo salir de esta situación?

Mire, aquí todos tenemos que poner de nuestra parte. La población lo está haciendo con su participación masiva. Tienen que hacer lo propio las fuerzas del orden…Tienen que ser conscientes que en esta gran crisis sanitaria que hemos tenido nos hemos juntado todos.

No puede ser que el policía que era aplaudido todas las noches a las 8 de la noche como parte de la primera línea [contra el Covid] ahora sea el que esté reprimiendo. No puede ser que se esté pensando en endurecer la represión con las Fuerzas Armadas. Esas Fuerzas Armadas que a través del Plan Tayta llegaban a la población llevando servicios, medicinas, alimentos. Ahora quieren que esos mismos soldados salgan a poner orden por la fuerza. No puede ser.

Yo estoy seguro de que las Fuerzas Armadas y la Policía como instituciones, están apoyando la demanda popular. Yo estoy seguro de que familiares de los mismos policías están en las marchas, porque esto es una movilización masiva nacional.

Los que somos y hemos sido parte del Ejecutivo estamos dispuestos a colaborar. Pero no puede ser que 105 congresistas hayan tomado la decisión contra 33 millones de peruanos, de hacernos caer en esta crisis.

Ahora, después de la vacancia, el pueblo se ha movilizado como pocas veces. La mayor movilización de lejos desde el año 2000.

Yo creo que incluso esta es mayor que las del 2000 […] Aquí hasta los pequeños pueblos más alejados de la Amazonía y del altiplano también se están movilizando.

Se da esa movilización; hay funcionarios que resisten la imposición, como ha sido el caso del procurador general del Estado, que cumple lo que considera es su deber frente al Estado y no al Gobierno. ¿No cree usted que debió haber luchado de la misma manera?

Hay un artículo de la Constitución que ha sido mal usado por el Congreso. Y con esto me han botado, me han vacado. Yo no he renunciado. Yo no me corro, menos cuando las cosas son complicadas. […] Yo apoyo las marchas porque la expresión del pueblo tiene que apoyarse. Yo no estoy yendo a las marchas, y no saben cómo quisiera estar en primera línea en las marchas, porque no quiero que se piense que quiero tener un aprovechamiento político. Mis hijas, mis tres hijas, van a las marchas. Obviamente nadie las conoce y van, y en ellas yo me siento presente en las marchas. Las respaldo plenamente. […] [mi hijo de 15 años me preguntó: ¿pero y tú qué vas a hacer? Lo que tenga que hacer para colaborar a salir de esta situación, ‘¿y qué es eso?’, me preguntó. No sé. Porque no depende de mí. [Pero] mi voluntad está expresa y manifiesta.

Un líder, un dirigente no puede permitirse esas licencias socráticas. En una circunstancia de emergencia tiene que proponer una salida.

A ver, díganme ahorita el líder que sepa cuál es la salida, o el analista, o el sociólogo….

Está claro, de nuevo, que hay dos alternativas básicas. La primera es retorno al statu quo ante, usted regresa a la presidencia y desde esa posición puede negociar algunas cosas. La segunda solución es que el Congreso [luego de la salida de Merino] vea cómo encuentra a quien tenga la mínima capacidad de poner en marcha el gobierno, teniendo en cuenta que le toca aprender…

Es muy complejo. Lo bueno [en mi caso] es que el tema de la gestión pública lo he ido aprendiendo por etapas. Primero como gobernador regional de Moquegua, que es lo mismo en pequeño. Pero estoy aquí a disposición, con la población, dispuesto a colaborar.

Esperamos la decisión del TC. Cuando digo estamos, es porque soy yo pero no voy a solucionar solo los problemas. Para empezar son los 19 ministros que han estado hasta el último día conmigo.Y seguimos conversando y preocupados por la situación. Cómo cada uno evalúa su ministerio paralizado. Cuando digo estamos, lo digo porque el gobierno no es una persona.

La segunda solución es encontrar un congresista mínimamente cualificado como para eso y que además tenga la capacidad de aprender a una velocidad fulgurante lo necesario para los ocho meses que restan a este gobierno. Entonces, ¿cuál es la solución que usted considera preferible entre las dos?

Puede ser una suma de esas dos soluciones. Tiene que haber una resolución legal del TC que dé luces para corregir esta interpretación totalmente indebida que ha hecho el Congreso, pero al interior del Congreso tiene que haber reformas dentro de su independencia… Yo con Merino no trabajo. […]  esa Mesa Directiva tiene que cambiar. Y si el Congreso no hace un mea culpa y no cambia, que busque en el Congreso quién pueda [llevar el Gobierno] .

O sea, usted exigiría un cambio en la Mesa Directiva del Congreso antes de asumir.

Antes de asumir. Lo digo con toda claridad.

Una nueva Junta Directiva. Que esto tenga un reinicio, un reseteo, o sea, estamos reseteando el Ejecutivo, y reseteamos también el Congreso.

Eso significa la posibilidad de extender esta crisis por tiempo indefinido.

No sé si indefinido.

Puede ser una semana o un mes. Con gran daño para el país.

Es que no hacerlo sería mantener la crisis de manera permanente.

Pero si usted asume la presidencia nuevamente, eso forzaría al Congreso a recomponerse.

No, regresa Merino y seguiría todos los días con leyes anti técnicas y hostigamiento. Lo único que no podrían hacer es vacarme, pero podrían obstruir de mil maneras como lo vienen haciendo.

[…]

En cuatro días [del régimen de Merino] han pasado de marchar mil personas a cien mil personas. … En cuatro días más, si no se corrigen estas situaciones serán millones las personas que salgan. Entonces no es que se va a esperar un mes o tres meses. Pero si se dan cambios, que sean cambios de verdad.

¿Entonces ve inminente la salida de Merino?

Yo creo que con la ceguera que tiene el presidente en ejercicio y el primer ministro, es insostenible que continúen. Decir y manifestar que la gente sale porque quiere estirar las piernas por la cuarentena… o que salen porque no tienen trabajo. Es que ellos ven el canal del Estado, que como ya lo han censurado, entonces seguramente ven solo dibujos animados, ¿no? El tema es lo que dice la gente en los barrios y en el distrito más pobre como en los más pudientes. Entonces tiene que darse una solución que no pasa solamente por una sentencia, tiene que corregirse.

Buena parte de la situación actual se originó con las revelaciones sobre la investigación fiscal que se le sigue a usted, por la acusación de haber recibido sobornos en dos proyectos cuando era gobernador de Moquegua. Usted ha dicho que está listo para responder a eso. Entretanto, una jueza ya le ha dado prohibición de salida del país por dieciocho meses. ¿Hasta qué punto considera que el proceso de la investigación amenaza su capacidad para funcionar como presidente? Para empezar, la prohibición de la salida del país.

He estado prohibido salir del país como Presidente hace dos años y ocho meses, ante la falta de vicepresidente. O sea, yo ya he estado con prohibición de salir en todo este tiempo. Soy el primer interesado en que se aclare todo esto, porque las acusaciones son absolutamente falsas. Con el tiempo y los argumentos, vamos a demostrar de dónde viene esta suma de infundios. Yo fui vacado el 9, y al día siguiente entregué mi pasaporte y le dije al fiscal que no iba a salir del país.

Al día siguiente recién el fiscal Juárez Atoche pide el impedimento de salida del país por doce meses. Me allané. Yo soy coherente en lo que hago con lo que digo. Ahora son dieciocho meses. Me vuelvo a allanar.

Su estilo de gobierno estuvo marcado por la tendencia a rodearse de un grupo relativamente pequeño de gente y dentro del cual se produjeron una serie de deslealtades, por llamarlo de alguna manera, que terminaron con los escándalos de Karem Roca, Vásquez, el caso Swing. 

Y dentro de la crisis actual [hubo] falta de información en el Ejecutivo de lo que se estaba cocinando. ¿No le hace pensar que usted pecó de ingenuidad en el manejo de esos grupos y ha aprendido algo respecto a cómo dominar esa ingenuidad y convertirla en mayor eficiencia?

Sí, uno aprende todos los días. Y uno tiene que corregir en función de sus errores. Pero aclaro que yo gobierno con el gabinete. No gobierno con ese grupo. Las decisiones se toman con el gabinete. Yo no gobierno con tres o cuatro personas.

¿Y la falta de inteligencia y contrainteligencia?

[…] En ese tema digo que falta mucho por mejorar.

¿Todos sus ministros están dispuestos a volver a sus puestos en caso el Tribunal Constitucional decida restituirlo?

Mire, no les he preguntado porque no hemos hablado de ese tema, pero mantenemos el Whatsapp de los diecinueve ministros con el presidente y es un Whatsapp muy activo y dinámico donde estamos pendiente de todo lo que está ocurriendo. Es gente que está muy comprometida con el país, y ve con mucha tristeza cómo sus sectores se vienen apagando.

En caso el TC no restituya las cosas, ¿usted tomaría una posición activa junto con otros líderes políticos?

Eso todavía no lo he analizado.

¿Ve la posibilidad de ser candidato al Congreso?

En estos cuatro días he estado la mitad del tiempo analizando como ustedes y como todos los peruanos qué salida le encontramos al problema en que nos ha metido el Congreso el día lunes 9, y el otra mitad de tiempo en atender todos los pedidos y demandas del Ministerio Público. Yo ya he presentado mis pasaportes. He presentado un escrito para que levante mi secreto bancario, tributario de comunicaciones. Les he dicho [a los fiscales] que no es necesario que vayan a romper la puerta de mi casa para hacer una inspección. Las puertas de mi casa están abiertas para el Ministerio Público. Pueden ir en cualquier momento y revisar todo mi domicilio.

Entre los aspirantes a colaboradores eficaces hay gente con la que usted ha sido cercana muchos años, como es el caso de Hernández. ¿Se siente usted traicionado y ha tratado de hacer una interpretación de por qué han sido estas denuncias? 

Lo que queda claro es que un colaborador eficaz o aspirante colaborador es alguien que ha cometido un delito. Y la pena está en proporción a ese delito. Entonces quieren reducir la pena echando a alguien. Cuanto más grande es el que echan, más beneficio tienen. El tema es que para todos ellos la cárcel es inminente.

Teniendo presente que sea como sea las investigaciones van a continuar, ¿está dispuesto a decirle al país de que usted es completamente inocente y que las investigaciones van a poder comprobar su inocencia?

Así es, y por eso es que nos someteremos a la investigación y por eso he dicho que no voy a salir del país, no me voy a  internar en una clínica, no iré a ninguna embajada, no me voy a autoeliminar. Yo estoy acá.

¿Considera que va a poder demostrarlo?

Sí. […]

¿Cómo piensa demostrar que no recibió dinero?

Vean mis cuentas, vean mis propiedades, vean mi forma de vida, vean mi forma de comportarme durante toda la vida. Yo he interactuado en toda mi carrera profesional con 200 empresas y solamente dos del Club de Construcción, que yo destruí, son las que me estaban acusando ahora. […]

Cuando revisen las cuentas  y la contabilidad de su compañía familiar, ¿tampoco encontrarán nada de pagos vinculados con estas compañías?

En absoluto. Nada.

IDL reporteros


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