Paraguay | Siguen los rastrillajes con ayuda de Colombia para encontrar al exvicepresidente Óscar Denis

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El ministro de Relaciones Exteriores, Federico González, manifestó que el presidente Mario Abdo Benítez coordina directamente con su par de Colombia, Iván Duque, la búsqueda del exvicepresidente Óscar Denis, quien hoy cumple dos meses en manos de la banda de secuestradores autodenominada EPP. Aseguró que el rastrillaje en el Norte continúa hasta la actualidad con la ayuda de especialistas del mencionado país.

Esta mañana habló con ABC Cardinal el canciller Federico González en relación a la conversación que hubo entre el jefe de Estado de Colombia, Iván Duque, y el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, durante la visita de ambos a Bolivia. Manifestó que, además de tratar sobre lo relacionado al Prosur, hicieron referencia a la seguridad. “El Presidente le agradeció el apoyo que le viene realizando a Paraguay, no solamente ahora, sino desde hace tiempo”, indicó.

Recordó que cuando fue secuestrado el político liberal Óscar Denis, la comunicación se produjo entre el presidente Abdo y Duque ese mismo día. “El trabajo es directo, los dos jefes de Estado, las fuerzas que llevan adelante este tema son los enviados por el gobierno de Colombia”, expresó.

“Continúan las actividades, sigue su presencia y el rastrillaje; se les mantiene al tanto a las familias que están pasando por un momento demasiado difícil, demasiado triste y lógicamente todos podemos llegar a sentir un grado de frustración al no tener resultados, pero de que no se está haciendo nada… Yo les puedo confirmar, a pesar de que no es mi tema, que se sigue teniendo la presencia de la Fuerza de Tarea Conjunta, que está en el terreno, está actuando, está operando y se recibe la cooperación”, puntualizó.

El exvicepresidente de la República fue secuestrado el miércoles 9 de setiembre, una semana después de un enfrentamiento que se dio entre la FTC y la banda criminal EPP, donde murieron dos menores de edad que supuestamente integraban el esquema de secuestradores. Tras aquel tiroteo, las autoridades habían encontrado un gran campamento con armamento y otras informaciones sobre el EPP.

Denis fue privado de su libertad en el camino de su estancia La Tranquerita en el departamento de Concepción, a solo 10 km de donde se registró el enfrentamiento. Junto al político liberal fue también secuestrado su colaborador Adelio Mendoza, integrante de una comunidad indígena. Este hecho desató toda la movilización de los pãi tavyterã, que incluso se adentraron en los bosques en búsqueda del joven.

Tras la presión sobre el EPP por parte de la comunidad indígena, Adelio fue liberado el 14 de setiembre; sin embargo, nunca hubo una prueba de vida certera de Óscar Denis. Los secuestradores tampoco retiraron los fármacos que la familia del exvicepresidente puso a disposición para tratar de que siga con su estricto régimen de medicación.

El EPP había realizado una serie de solicitudes para liberar a Denis, entre ellas emitir videos propagandísticos de la banda criminal, entregar víveres por millonarias sumas y liberar a dos de sus líderes condenados por secuestro, esto último de cumplimiento imposible.

La familia cumplió con su parte de lo solicitado, pero nunca volvió a recibir ninguna comunicación por parte de los secuestradores a pesar de las súplicas, caravanas y hasta un programa de radio que crearon los allegados de Denis para tratar de establecer algún contacto.

ABC Color


“Pensaba que íbamos a morir, tengo todavía mucho miedo y creo de Óscar está bien”

El joven peón Adelio Mendoza habló este domingo con Telefuturo y comentó más detalles del plagio que sufrió junto con su patrón, el exvicepresidente de la República Óscar Denis, quien sigue con paradero desconocido hace dos meses.

Seis personas armadas, con la cara descubierta y armadas, los llevaron al monte, de donde Adelio recién pudo salir al sexto día de cautiverio, según rememora. Durante el asalto, el joven no visualizó a criaturas en el grupo, sino que eran criminales de entre 17 y 20 años.

Mendoza comentó que los secuestradores hablaban en guaraní y no los maltrataban, pero que de igual manera él tuvo mucho miedo. “Tuve mucho frío y mucha hambre. Pensé todo mal, que nos iban a matar, tuve mucho miedo. No sé si tuvo miedo Denis porque no me dijo eso”, dijo al momento de resaltar la templanza y fuerza de su patrón.

“Solo por las mañanas comía maní molido y tomaba agua en un recipiente de botella de plástico que era resto de vino, no les pedía comida porque tenía miedo”, contó Adelio.

Sostuvo que ambos estuvieron con los ojos vendados y atados con un piolín por el árbol, cerca de las hamacas donde dormían. Aseguró que le llegó a pasar por la mente huir de sus captores si tenía la oportunidad.

Durante los días de cautiverio solamente una vez oyó que un helicóptero hizo su recorrido por la zona donde estaban instalados, pero no escuchó sonidos de camiones o de personas que los estaban buscando en las inmediaciones. Dijo que todo era silencioso y que no oyó o vio que los captores tengan aparatos tecnológicos o se comunicaran con el exterior.

También desmintió que haya puesto sus huellas dactilares en el pedido de rescate que enviaron los epepistas a la familia Denis y que tampoco vio que Óscar haya firmado el documento porque tenía los ojos vendados durante los cinco días del cautiverio.

“Yo le pregunté a don Denis qué tal estaba. Me dijo: ‘estoy bien’, solo eso. Es un señor fuerte. Yo pienso que él está bien todavía”, indicó además.

Al sexto día del plagio, Adelio fue escoltado por tres de los secuestradores hasta un punto que él desconoce y allí le indicaron: “Vos vas a saber por dónde ir”. “Yo no supe en qué lugar me liberaron, ni me acuerdo hacia dónde corrí”, sostuvo.

El liberado dijo no haber escuchado que Óscar Denis haya pedido su liberación en ese momento. “No me despedí del señor Óscar”, reconoció.

Por otra parte indicó que los primeros días tras conseguir su libertad tuvo mucho miedo y que ahora está un poco más tranquilo, aunque el temor no desapareció ya que debe seguir yendo a la Estancia Tranquerita, donde ocurrió el secuestro. “Quiero un trabajo que no sea tan peligroso, yo no tengo problemas en trabajar porque quiero seguir estudiando, quiero ser profesor y mi esposa también está estudiando y debo pagar su estudio”, puntualizó.

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