Argentina | Estela Díaz, ministra bonaerense de las Mujeres y Diversidad Sexual: “La legalización del aborto sería una conquista para las mujeres de toda la Patria Grande latinoamericana”

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Entrevista a Estela Díaz, ministra bonaerense de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual

 

Por Luciana Mazzini Puga, de la redacción de NODAL

Dos años después de que el proyecto de legalización del aborto sea rechazado en el Senado argentino y luego de innumerables manifestaciones feministas exigiendo la libertad para decidir sobre los cuerpos, hoy comienza el debate en las comisiones de la Cámara de Diputados de un nuevo proyecto enviado por el presidente Alberto Fernández junto con el presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. En paralelo, también se empezó a tratar el “Plan de los 1000 días” que garantiza la atención integral de la salud de la mujer y personas gestantes durante el embarazo y de sus hijos e hijas en los primeros años de vida. 

En este contexto histórico, NODAL dialogó con Estela Díaz, ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires, quien reflexionó acerca de las condiciones dadas para la aprobación del proyecto, el recurso de objeción de conciencia y la importancia que tendría esta conquista de derechos para la región latinoamericana.

¿Qué condiciones cambiaron desde 2018 para considerar que hoy hay más chances de que se legalice el aborto?

Estamos en muchas mejores condiciones este año para que el aborto efectivamente sea legal. Por un lado, por lo que dejó el gran movimiento que algunos llaman “la marea verde” o “la revolución de las pibas”, un movimiento social, fortalecido y creciente que tuvo una llegada y un alcance enorme de movilización y de debate en el conjunto de la sociedad y de las propias familias. Por otro lado, el compromiso electoral del presidente en la campaña, la ratificación el 1° de marzo de que iba a enviar el proyecto de ley y ahora la presentación efectiva. Pero, además, con la estrategia diseñada para hacerlo que es no sólo presentar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) sino presentarla junto con la Ley de los Mil Días, fortaleciendo todas las políticas que garantizan el derecho a decidir y el plano de los derechos sexuales y reproductivos para las mujeres y personas gestantes, tanto para quienes deciden interrumpir un embarazo como para quienes deciden continuarlo. 

Me parece que esta situación histórica de que, por primera vez, el Ejecutivo se compromete con total decisión para que se despenalice y legalice el aborto y que haya políticas públicas sanitarias en la materia cambia significativamente el contexto. Además, hoy preside el Senado la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que no sólo acompañó con su voto en 2018 sino que aquella vez dijo “si no es ahora será más adelante, pero va a ser ley”.

El proyecto enviado desde el Ejecutivo contempla la objeción de conciencia mientras que el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, no. ¿Implica esto una traba para que se lleven a cabo efectivamente los abortos?

El proyecto de la Campaña no contemplaba la objeción de conciencia pero sí lo hacía el que se consensuó en 2018. De hecho, el proyecto que presentó el Ejecutivo ahora toma mucho de ese debate y ese consenso. Creo que no es una traba sino todo lo contrario. La objeción de conciencia tiene una redacción muy precisa: establece que es sólo a nivel individual, la persona que sea objetora debe serlo en todo el sistema de salud, en la práctica pública como privada, pero no debe ser ninguna obstructora de la práctica. Debe garantizar con celeridad que, si una persona le pidió una interrupción del embarazo, la derive a quien efectivamente se la va a garantizar. Este artículo se completa con el que trata las penalizaciones porque se señala que serán penalizados los profesionales de la salud que obstruyan el acceso a este derecho legal. Con lo cual me parece que la redacción es cuidada y completa y no deja resquicios para quienes quieran, desde sus convicciones, no ser objetoras de conciencia sino ser obstructores de los derechos de las mujeres al acceso a la salud.

En caso de que se apruebe, ¿Cómo impactaría en las luchas feministas de otros países latinoamericanos?

Creo que la experiencia de debate en la Argentina ya ha tenido mucho impacto porque la marea verde del 2018 ha trascendido fronteras y hoy el pañuelo verde es un símbolo internacional por el derecho al aborto y los derechos sexuales y reproductivos, incluso los derechos en general de las mujeres. Lo vimos en Chile y en otros países. Así como Uruguay fue muy importante y contribuyó mucho a nuestro debate, que la Argentina despenalice y legalice el aborto va a tener un enorme impacto positivo. Lo tuvo cuando se sancionó el matrimonio igualitario y la identidad de género. Hay en América Latina una deuda muy grande con la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres porque en la mayoría de los países todavía hay penalización del aborto. Sería una conquista para las mujeres de nuestra Patria pero también para toda la Patria Grande latinoamericana.


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