UNDAV | Pandemia, sociedad y universidad: respuestas en un año excepcional – Por Jorge Calzoni

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Pandemia, sociedad y universidad: respuestas en un año excepcional

Por Jorge Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda

¿Cómo gestionar lo desconocido? ¿Desde qué perspectiva afrontar el desafío inédito de responder a circunstancias excepcionales? Estas preguntas —y tantas otras— se hicieron presentes con su urgencia inaplazable, al mismo tiempo que el confinamiento tensaba las variables de todos los campos, atravesando la vida (y los planes, y los sueños) de las mujeres y de los hombres en nuestro país y en el mundo.

La Universidad Nacional de Avellaneda integró a la planificación de este 2020 una inevitable mirada retrospectiva en este, el año de su décimo aniversario. Coincidimos en atesorar esta preciosa ocasión para reafirmar la profunda concepción humanista que signó nuestros pasos desde aquel junio de 2010 cuando asumía la enorme responsabilidad de organizar un sueño largamente soñado: el de una universidad pública en la patria chica que adopté como propia. Proyectamos nuestro crecimiento y desarrollo para y con la comunidad como expresión de nuestra convicción de que la universidad pública debe construirse con y para la sociedad, con base en una polifonía plural y diversa, argamasa indispensable de toda construcción comunitaria. Fue de la mano de esas fortalezas que, aun cuando la irrupción brutal del Covid-19 vino a descuadernar todos nuestros planes, fue posible enfrentarla sin que crujieran nuestras misiones sustanciales: académica, investigación, extensión, transferencia y gestión.

Así, secretarías, departamentos, carreras y laboratorios se hicieron eco de las necesidades más urgentes. Tal el caso del Centro Colectivo de Investigación en Diseño y Producción del Conurbano (CIDIPROCO) —asociado a la CIC— y dependiente del Departamento de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, realizó diferentes acciones en colaboración con la carrera de Ingeniería en Materiales, como parte del Sistema Nacional de Ciencia y Técnica. Desde el Laboratorio de Impresión 3D se produjeron máscaras faciales para protección personal, con la participación en red de docentes, investigadores/as y estudiantes de las carreras de Diseño e Ingeniería.

La continuidad pedagógica de los/as estudiantes, impuso a la Secretaría Académica la exigencia de desarrollar —en tiempo récord— 850 aulas virtuales para las asignaturas de las carreras presenciales, más las capacitaciones pertinentes a docentes y estudiantes.

El Área de Títulos y Certificaciones priorizó los trámites correspondientes a las carreras de Enfermería, lo que permitió a los/as egresados/as integrar los equipos de salud para enfrentar la pandemia.

La Secretaría de Extensión Universitaria, garantizó la virtualidad del secundario de jóvenes y adultos y produjo piezas audiovisuales para tutoriales. También la Escuela Secundaria Técnica, ubicada en Villa Azul (Wilde), tuvo un rol destacado en la entrega de viandas y de la canasta mínima de alimentos e higiene, pensada para las familias de los/as estudiantes sin trabajo formal.

La puesta en marcha del Centro de Telemedicina COVID – Universidad (CeTeC-U), en el marco del plan estratégico del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, permitió la detección precoz y el rastreo inmediato de casos. Los/as voluntarios, en su mayoría estudiantes avanzados de la carrera de Enfermería, disponen de equipo informático con auriculares especiales adquiridos por la Universidad que permiten la comunicación telefónica con un software provincial que registra las acciones y los datos en el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Esto fortalece el conocimiento de la circulación del virus y la consecuente toma de decisiones para enfrentar la pandemia. El programa es coordinado por el Departamento de Salud y Actividad Física y ejecutado por estudiantes que pertenecen a la iniciativa de voluntariado universitario dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria, con la participación de la Secretaría de Bienestar Universitario.

Aun en estas circunstancias excepciones, se puso en marcha el Subprograma Latinoamericano de Intercambio Virtual, a través del Departamento de Cooperación Internacional y la Secretaría Académica. Es una propuesta que permitió la participación de estudiantes en programas de intercambio internacional cursando materias a distancia, en el marco del Programa de Intercambio Académico Latinoamericano del Consejo Interuniversitario Nacional y del Programa Académico de Movilidad Educativa de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, de los que nuestra Universidad forma parte.

Antes de que se cumpliera un mes del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio ya el Consejo Superior sesionó de manera virtual, ámbito colectivo indispensable para reflexionar sobre los mejores caminos a seguir, con el aporte de cada uno de los claustros representados en su seno.

Este hecho social total, esta catástrofe humanitaria, irrumpió en un momento oscuro de nuestra historia, puesto que los cuatro años de neoliberalismo produjeron un nivel de daño que aún hoy no es posible dimensionar. No era sencillo, en aquel marzo sombrío, pensar las columnas sobre las que nos apoyaríamos para hacer frente a este momento excepcional y, aun así, no dudamos. Nuestra prioridad sería el cuidado mutuo en estrecha construcción comunitaria. Garantizar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Colaborar en todo lo posible para enfrentar la pandemia. Y sostener, con la viva participación de los/as representantes legítimos, el pleno funcionamiento de nuestros cuerpos colegiados para garantizar la democracia y dotar de legitimidad las decisiones a tomar.

Creo que podemos decirlo: misión cumplida.


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