Seguridad social, trabajo y derechos humanos para las personas mayores en América Latina y el Caribe – Por Crisna Cuchcatla Méndez, Yunuen Rodríguez y Nancy Escalante Rivas

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Seguridad social, trabajo y derechos humanos para las personas mayores en la América Latina y el Caribe

Por Crisna Cuchcatla Méndez *, Yunuen Rodríguez ** y Nancy Escalante Rivas ***

Los países de la región de América Latina y el Caribe atraviesan por un proceso de envejecimiento acelerado que demanda respuestas eficaces y rápidas a los retos futuros que esto conlleva. Así, los estudios regionales sobre la vejez y el envejecimiento se han enfocado en su caracterización desde una perspectiva demográfica y sus consecuencias sobre la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. Sin embargo, a estos desafíos se suman otros, como la feminización de la vejez, la permanencia de las personas de 65 años o más en un mercado laboral que las segrega y dificulta su inserción, y la negación sistemática de derechos a pesar del empuje que ha tenido la no discriminación en el entorno internacional.

Lo anterior tiene lugar en un contexto de amplias desigualdades en el acceso al empleo y los sistemas de pensiones, y en general, para el ejercicio de derechos. El incremento de la población de personas mayores se traduce en desafíos para la sostenibilidad de los sistemas de salud y protección social, ya que se reducirá el número de personas en activo que generen ingresos individuales y colectivos para financiarlos, a la vez que el gasto puede aumentar debido a la mayor cantidad de personas en la vejez y su cada vez más elevada esperanza de vida.

Al respecto, con frecuencia se presupone que las personas mayores salen del mercado laboral y dejan de generar ingresos para vivir de ahorros, pensiones y activos acumulados a lo largo de su vida, así como de transferencias privadas. No obstante, esta concepción socializada de la vejez no coincide con el comportamiento actual, ya que una proporción creciente de personas de edad continúa trabajando. Esta tendencia puede deberse a que desean continuar económicamente activas o a que las inequidades en las oportunidades y la elevada informalidad en América Latina y el Caribe dificultan ahorrar lo suficiente para financiar una pensión o para adquirir otros activos.

Diversas declaraciones y convenciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) establecen que las personas mayores tienen derecho a decidir si quieren emplearse y a hacerlo en condiciones dignas.

No obstante, con frecuencia se les niega el derecho al trabajo por estereotipos relacionados con la edad. Por ejemplo, en México, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2017, la falta de oportunidades para encontrar trabajo fue señalada como uno de los problemas más importantes al que se enfrentan las personas mayores, sólo después de la pensión insuficiente para cubrir necesidades básicas.

Comprender cuáles son las condiciones que experimentan las personas mayores en sus empleos, así como los alcances y limitaciones de los sistemas de pensiones para evitar el empobrecimiento, son tareas necesarias para garantizar que el trabajo en la vejez sea una decisión libre, basada en el deseo de autosuficiencia y autovaloración, y no en restricciones económicas; así como para determinar las acciones de política pública y las áreas prioritarias de atención. Por desgracia, la negación de derechos a las personas mayores no acontece exclusivamente en el mercado laboral, sino que está presente en sus relaciones y actividades en múltiples esferas sociales. La exclusión sistemática de este grupo poblacional se relaciona con la discriminación por edad, a la que se suman las actitudes discriminatorias por otros motivos, como ser mujer, migrante, indígena, y tener discapacidades o preferencias sexuales diversas, lo que se traduce en discriminación múltiple.

Aunado a esto, las personas de edad están expuestas a situaciones de vulnerabilidad como la pobreza y el maltrato, que acentúan aún más su exclusión y constituyen una violación a sus derechos humanos, los cuales han sido consagrados en una multitud de convenios en el ámbito internacional y regional. Dichos instrumentos normativos han tenido aceptación entre los países de América Latina y el Caribe, y esto se ha reflejado en los entramados institucionales nacionales, orientados a diseñar estrategias e implementar acciones en materia de discriminación y propiciar la integración plena de las personas mayores en la sociedad. Asimismo, la producción de información relativa a este grupo y a los estereotipos que permean su día a día ha permitido visibilizar y reconocer la prevalencia y manifestaciones de la discriminación.

Ante esta realidad, en el presente documento se lleva a cabo un análisis sobre las personas mayores desde tres puntos de vista principales: el sociodemográfico, el del mercado de trabajo y el de la discriminación, con el objetivo central de contribuir a la discusión regional y fortalecer el diálogo entre los organismos internacionales e instituciones locales, y así reafirmar la inclusión de estos desafíos en una agenda prioritaria.

Con este objetivo, el estudio se divide en tres capítulos. En el primero se hace una reflexión sobre las características del proceso de envejecimiento demográfico en América Latina y el Caribe, mediante la cual se identifican aquellas tendencias comunes que permiten agrupar a los países de acuerdo con la etapa de transición en la que se encuentran y la situación socioeconómica de las personas mayores en relación con sus fuentes de ingreso, la incidencia de la pobreza y el alcance de los sistemas de pensiones. En el segundo se examinan los rasgos y tendencias del empleo en la vejez y las condiciones en las que tiene lugar. En el tercero se analiza la situación de vulnerabilidad y discriminación de las personas mayores y se describe la evolución de los marcos normativos internacionales y nacionales, las leyes especializadas y los programas destinados a las personas mayores y a evitar la discriminación.

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* Licenciado en Ciencias Marítimas por la Universidad del Mar y Maestro en Demografía y Estudios de Población por el Colegio de la Frontera Norte.Investigador enMétodos cuantitativos. Estudios de población y análisis estadístico. Ha laborado en Causa en Común,Instituto Nacional para la Evaluación de la Educacióny fue Investigador de campo de laUniversity of California San Diego / Comisión de Salud Fronteriza México – Estados Unidos.

** Investigadora de la CISS, es egresada de la maestría en economía del Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México. Fue colaboradora en el área de evaluación de Coneval.

*** Sociologa por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM y Maestra en Demografía por El Colegio de México. Profesora del Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia de la Facultad de CienciasPolíticas y Sociales, UNAM.


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