Al condenar al hermano del presidente, juez de EEUU asegura que el Estado patrocinó al narcotráfico

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Narcotráfico fue patrocinado por el Estado, dice juez Castel en sentencia de «Tony» Hernández

Durante la lectura de la sentencia de Antonio Hernández, hermano del presidente de Honduras, el juez de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Kevin Castel, afirmó que el tráfico de drogas en el que participó el acusado fue patrocinado por el Estado.

El Juez Castel inició con un recorrido sobre cómo el caso contra «Tony» Hernández se diferencia con aquellos donde los acusados se ven envueltos en el mundo de la droga ya sea por pertenecer a un bajo estrato socioeconómico o porque el ambiente social en el que crecieron no les permitió salir de estructuras violentas.

En cambio, «Tony» Hernández, señaló el juez, contó con recursos para asistir a una escuela militar, graduarse como abogado, llegando a ejercer de forma breve su profesión y goza de buena salud y condición física. «Esta familia tiene negocios legítimos, a través de los cuales pudo haberse ganado la vida de forma honesta. Fue un miembro del Congreso de Honduras […] pero Juan Antonio eligió llevar su vida en una dirección muy distinta», apuntó.

El juez Castel remarcó que este juicio contra Antonio Hernández desenmascaró muchos detalles sobre el tráfico de drogas internacional, donde «el tráfico fue patrocinado por el Estado» y Antonio Hernández se «convirtió en un facilitador de la droga que tenía como destino Estados Unidos», llegando incluso a tener un laboratorio de cocaína en Colombia.

También recordó los testimonios de otros narcotraficantes, como el de Fernando Josué Chang Monroy quien testificó que él llegó a comprar 15 mil kilos de cocaína a «Tony» Hernández, quien tenía su propia marca con la impresión de sus iniciales «TH».

Así como la autoría de asesinatos, como el homicidio en 2011 contra Franklin Arita, un narcotraficante que interrumpió el tráfico de drogas de Alex Ardón Soriano, y en el que habría participado Juan Carlos «Tigre» Bonilla, entonces jefe de policía del departamento de Copán. O el del «Chino» en 2013, por representar una amenaza al conocer demasiados detalles de la operación, y por el que «Tony» Hernández habría expresado alegría tras confirmarse el suceso.

El juez también indicó que el acusado rentó helicópteros con municiones, que tenían insignias que correspondían a las Fuerzas Armadas hondureñas y que actuó como facilitador de sobornos a políticos, incluido su hermano Juan Hernández y el Partido Nacional de Honduras.

Asimismo, rememoró que recibió en dos ocasiones a Joaquín «El Chapo» Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, y que tras el segundo encuentro aceptó US $1 millón para financiar la campaña de su hermano Juan Hernández a cambio de protección. «Juan Antonio estaba vendiendo protección del gobierno de Honduras en representación de su hermano Juan Orlando», enfatizó.

Sin embargo «El Chapo», dice el juez Castel, «no fue el único traficante de drogas a quién «Tony» Hernández le vendió protección. A cambio de pagos a él, alertó a traficantes de drogas sobre maniobras de helicópteros con misiones de visión nocturna y patrones de radar que habrían resultado en que los radares no detectaron cargamentos que llegaban al país. Por el pago US $50 mil proveía esta información. Son hechos y no especulaciones».

El togado catalogó que la cantidad de cocaína que fue traficada por el hermano del presidente entre 2005 y 2015 fueron 185 mil kilogramos, 8 mil dosis por kilogramo, equivalente a 1.5 billones de dosis. Sus ingresos brutos por el tráfico de drogas están estimados en US $138.5 millones. «Él fue indiferente a las consecuencias de sus actos y las vidas de las personas en su propio país, no hubo respeto por la ley»

Además, manifestó que a menudo encuentra circunstancias atenuantes pero que en base a «libre elección» de «Tony» Hernández en su involucramiento en el tráfico de droga su sentencia es cadena perpetua con 30 años, más la confiscación de US $138.5 millones, sin derecho a fianza.

El juez explicó a Antonio Hernández su derecho a apelar la sentencia, incluso si no cuenta con recursos. Asimismo, le pidió que reflexione sobre su vida y lo que ha hecho y los cambios que podría hacer a la misma. «Quizás puedas hacer algo bueno por tu familia y tu país», dijo. Como punto final, Castel aseveró «este tribunal no se engaña sobre que la sentencia terminará con el narcotráfico a través de Honduras».

Antonio Hernández fue encontrado culpable en octubre de 2019 en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, por los delitos de narcotráfico, tráfico de armas, conspiración para introducir droga a los Estados Unidos y falso testimonio.

Criterio


Juan Antonio ‘Tony’ Hernández es sentenciado a cadena perpetua más 30 años de cárcel

El exdiputado hondureño, Juan Antonio Hernández, fue sentenciado este martes por el juez, Kevin Castel de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos a cadena perpetua más 30 años de cárcel.

Asimismo, la confiscación de 138.5 millones de dólares.

Durante la lectura a Hernández se le permitió dirigirse al juez, momento que aprovechó para denunciar algunas inconformidades de su proceso legal.

«¿Recibió las dos cartas que envié hace una semana y media?, no estoy satisfecho con el señor Brill. Solo me visitó dos veces», dijo Hernández al Juez.

«Hoy es la primera vez que hablo con mis abogados sobre los asuntos materiales de Brady. Mi carta era para preguntar», añadió.

«Yo también soy abogado y conozco la regla 5F de Estados Unidos. Mi sorpresa, supe por un medio que me condenarían el 30», agregó.

«Le escribí para solicitar otro cambio de abogado. Me siento engañado, yo asumía que mi abogado estaba trabajando», señaló.

«Es difícil contar con un abogado, no sé qué otros compromisos tiene, afectando mis próximos 40 años», apuntó al tiempo que dijo que «dejó en público las cartas de mis familiares, cuando podrían haber sido selladas. Su intención, no lo sé».

Por su parte el Juez Castel, expresó que «en su caso, no he visto nada, nada en absoluto, que refleje una violación de los derechos de Brady o Giglio».

«En su caso, me pidieron que lo pospusiera para que pudiera llevarse a cabo en una sala de audiencias. Esto es raro nunca lo he visto», acotó.

El Juez recordó a Hernández que puede ejercer de su derecho de apelar la sentencia si así lo decide.

Seguidamente, el fiscal Federal Adjunto, solicitó al juez la cadena perpetua para el hondureño.

«Una cadena perpetua enviaría un mensaje de que la justicia estadounidense no aceptará esta conducta», peticionó el fiscal.

Cabe mencionar que, Hernández, fue encontrado culpable el pasado 18 de octubre del 2019, de cuatro cargos, entre ellos conspirar para importar cocaína hacia los EEUU, posesión de armas y dispositivos destructivos, conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos y falso testimonio brindado a agentes de la DEA.

Hernández, fue detenido el 23 de noviembre del 2018 en un aeropuerto de Miami, Estados Unidos y su juicio arrancó el 02 de octubre del 2019 en el Tribunal Federal del Sur de Nueva York.

La Tribuna


Así fue la audiencia de “Tony” Hernández donde recibió su condena por narcotráfico

Un juez federal de Estados Unidos dicta este día la sentencia por tráfico de drogas a Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del presidente de la República, Juan Orlando Hernández.

La audiencia de condena inició a las 12:00 del mediodía hora de Honduras (2:00 PM hora de Nueva York), en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.

Los fiscales auxiliares de Manhattan, Amanda Houle, Matthew Laroche y Jason A. Richman, solicitaron al juez Kevin Castel imponer al excongresista una condena de cadena perpetua.

Desarrollo de la audiencia de condena

Juez Castel: He revisado cartas de familiares, amigos y otras personas del acusado.

Abogado defensor: El Sr. Hernández quiere que la Corte sepa que no está preparado para seguir adelante hoy.

Juez Castel: El jurado lo condenó en octubre de 2019. Se ha retrasado.

Juez Castel: Ha llegado el momento de que el acusado sea sentenciado. Ha tenido en la mano el informe previo a la sentencia desde el 12 de febrero de 2020, hace más de un año y antes del cierre de la pandemia. No me siento inclinado a aplazar más la sentencia.

Abogado defensor Brill: El gobierno de EE. UU. Ha determinado que la aplicación de las leyes de drogas de EE. UU. Contra ciudadanos de otros países es de nuestro interés. La posición es endeble. Estamos sugiriendo una objeción de política pública a este tipo de enjuiciamiento, de vigilar el mundo.

Abogado defensor: Son los ciudadanos de nuestro país los que tienen un hambre voraz de drogas. Mi cliente es de una familia numerosa, que probablemente no lo volverá a ver. Nunca tendrá la vida que tuvo una vez.

Abogado defensor: Sin duda apelará su condena. Hay poca diferencia entre una sentencia de 40 años y la de cadena perpetua. Es poco probable que viva hasta los 82 años. Con el tiempo serían 75. Sería un anciano enfermo y destrozado. Te pido 40 años.

Tony Hernández habla ante el Juez Kevin Castel

Juez Castel: Juan Antonio H., este es tu momento de hablar.
Tony H: ¿Recibiste las dos cartas que envié hace una semana y media?
Juez Castel: Tengo una carta que recibimos el 21 de marzo.
Tony H: No estoy satisfecho con el Sr. Brill. Solo me visitó dos veces.
Tony H: Y solo seis llamadas, incluida la de ayer. Empecé a enviar cartas, por el problema del Juez Nathan, pones un pedido en material Brady.
Tony H: Hoy es la primera vez que hablo con mis abogados sobre los asuntos materiales de Brady. Mi carta era para preguntar, ¿qué probablemente tenía el abogado Brill con la atención de mi caso?
Tony H: Me dijo que en 15 días tendrás una respuesta. Pero en las noticias que escuché, ese es el día de mi sentencia. El gobierno ha estado presionando para que mi sentencia sea rápida.
Tony H: Yo también soy abogado y conozco la Regla 5f de la regla de Estados Unidos. Mi avogado Brill, estaba interesado en tres de los cinco puntos que le hice. Pensé que obtendría mi información en 15 días. Mi sorpresa, supe por un medio que me condenarían el 30.
Tony H: La segunda carta, ya me sentí traicionado por este país, la violación de mis derechos de la Sexta Enmienda. Le escribí para solicitar otro cambio de abogado. Me siento engañado.
Tony H: Pensé que estaba revisando las notas del juicio, los nombres que se mencionaron, es muy interesante. Es difícil contar con un abogado, no sé qué otros compromisos tiene, afectando mis próximos 40 años.
Tony H: Dijo, soy una persona que no gusta mucho en las redes sociales. Dejó en público las cartas de mis familiares, cuando podrían haber sido selladas. Su intención, no lo sé. En mi país … deberías respetar más la privacidad.
Juez Castel: ¿Cuándo hizo su solicitud Brady?
Tony H: El día 11 de noviembre.
Juez Castel: ¿A su abogado?
Tony H: Correcto.
Juez Castel: ¿Ha terminado de decirme qué quiere que considere en relación con su sentencia?

Habla el juez Castel

Juez Castel: En su caso, no he visto nada, nada en absoluto, que refleje una violación de los derechos de Brady o Giglio. Estaba el Sr. Rentería, y los demás, no han encontrado evidencia de una violación de Brady.
Juez Castel: Generalmente tratamos de dictar sentencia dentro de las seis semanas posteriores al veredicto. En su caso, me pidieron que lo pospusiera para que pudiera llevarse a cabo en una sala de audiencias. Entiendo que. Esto es ahora un año y cinco meses después del veredicto. Esto es raro. nunca lo he visto.

Habla el fiscal adjunto

Fiscal federal adjunto: Las declaraciones del acusado son impresionantes. Dedicaba su tiempo a quejarse de sus abogados, no a arrepentirse. Es una figura central en una de las conspiraciones de drogas más violentas del mundo, en un narcoestado.
Fiscal adjunto: Conspiró con su hermano, presidente de Honduras. Provocó brutales actos de violencia. Canalizó dinero de la droga hacia campañas del Partido Nacional a cambio de promesas de protección a los narcotraficantes. 185.000 kilos – esto es narcotráfico patrocinado por el estado.
AUSA: La cadena perpetua es apropiada en este caso. El crimen involucró armas de grado militar. Lo que lo distingue es la profundidad de la corrupción. Pagó a políticos como su hermano, dinero de gente como el Chapo Guzmán, el jefe del cartel de Sinaloa.
AUSA: Como resultado, Honduras es uno de los lugares más violentos del mundo. San Pedro Sula era el lugar más mortífero de la tierra; contribuyó el acusado. Nada mitiga esto. Mintió, obstruyó la justicia. En 2016, voló descaradamente a los Estados Unidos en un jet privado
AUSA: En 2016 negó conocer a Leonel Rivera, a pesar de estar en video con él. No puede decir que sea pobre, proviene de una familia acomodada. Las cartas alaban a su padre. No necesitaba hacer esto, era codicioso.
AUSA: Una cadena perpetua enviaría un mensaje de que la justicia estadounidense no aceptará esta conducta. Resuena con los que todavía están en el poder en Honduras. La violencia posterior al juicio ocurrió casi de inmediato. El libro mayor de drogas condujo a un asesinato en 8 días.
AUSA: Ese asesinato, antes de él hubo visitas del investigador Chase Lalani, y un familiar del imputado que le escribió una carta. Se han enviado solicitudes de extradición, pero no han sido atendidas. Es un personaje excepcionalmente malo.

Antecedentes

“En un período de 15 años, el imputado corrompió las instituciones democráticas de Honduras para enriquecerse transportando al menos 185,000 kilogramos de cocaína, una asombrosa cantidad de veneno que ayudó a importar a los Estados Unidos”, expresaron los fiscales.

Asimismo, manifestaron que “la naturaleza aborrecible de los crímenes del acusado se ve agravada por el Estado y privilegio que él y sus co-conspiradores abusaron en Honduras”.

Por su parte, la defensa de Hernández solicitó una condena mínima de 40 años de prisión.

“Teniendo en cuenta los factores enumerados en el Código de Imposición de una Sentencia, respetuosamente sugerimos que una sentencia de prisión de 40 años, con crédito por el tiempo ya cumplido, es apropiada en este caso”, señala la recomendación del abogado de Hernández, Peter Brill.

Millonario decomiso

La Fiscalía de Estados Unidos propuso al juez Kevin Castel ordenar el decomiso de una millonaria suma de dinero al exdiputado “Tony” Hernández.

Los fiscales son del criterio que a Hernández se le debe castigar, además, con una condena monetaria de 138.5 millones de dólares.

La recomendación remitida por la fiscal Audrey Strauss señala que “se ordena, ajusta y decreta que como resultado de la condena del imputado por el cargo uno (tráfico de drogas), deberá imponérsele una sentencia monetaria por la cantidad de 138.5 millones dólares en moneda de Estados Unidos”.

En el documento, los fiscales explican que, la sugerencia de confiscación se realiza de conformidad con la Regla 32.2 (b) (4) de las Reglas Federales de Procedimiento Penal y que la orden es definitiva, y se incorporarán en el juicio

Los fiscales también buscan confiscar cualquier propiedad que constituya o se derive de cualquier producto que el acusado haya obtenido directa o indirectamente como resultado del delito de tráfico de drogas.

El Heraldo


Ascenso y caída de Tony Hernández: 14 años para caer en manos de EEUU

La justicia estadounidense completó este martes su largo trabajo y con una sentencia de cadena perpetua más 30 años de cárcel le cortó el camino en el mundo del narcotráfico al excongresista Juan Antonio “Tony” Hernández Alvarado, hermano del presidente Juan Orlando Hernández Alvarado, cuyo nombre también sonó con fuerza en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Aquel mundo- de exhibiciones en ferias y rodeos montando briosos caballos obligados a danzar a punta de espuela, la arrogancia que le dio el poder político, el dinero, el traje y la corbata- se terminó de derrumbar este día para Tony; ahora su aventura en el mundo del crimen organizado solo es parte de una historia que en algún momento podría inspirar un narcocorrido.

A pesar que los carteles de la droga que operan en Honduras venían tejiendo finamente sus redes- a punta de bala, usando el poder político, o el soborno a militares, policías, jueces, fiscales, magistrados y empresarios-, en 2004 la DEA detectó que Tony era la punta de uno de los hilos que al halarlo conduciría al centro de una de las más prolíficas estructuras del narcotráfico que viene operando con total impunidad en el país.

El adagio popular hondureño, de que “para que la cuña apriete tiene que ser del mismo árbol”, se cumplió al dedillo en el juicio de Tony, ya que los capos con quien él trabajó fueron piezas claves para que la fiscalía estadounidense convenciera al jurado.

El jurado no dudó el 18 de octubre de 2019 en declararlo culpable de los delitos de conspirar para importar cocaína, posesión de armas y dispositivos destructivos, conspiración para posesión de arma y falso testimonio.

Para este juicio, la fiscalía norteamericana había anunciado una lista de testigos, entre ellos un quinto capo de la droga y un exalto oficial de la policía hondureña, para fortalecer la acusación contra Tony frente al jurado, no obstante al final no los utilizó y los dejó para una próxima caso.

Sospechas

El oscuro telón que cubría las andanzas de Tony Hernández en el tráfico de drogas empezó a venirse abajo el 7 de octubre de 2016, cuando la Embajada de Estados Unidos, en Tegucigalpa, en una declaración oficial anunció que investigaba a ocho personas por presuntos vínculos con actividades del narcotráfico y corrupción, entre ellos al narcotraficante Wilter Neptaly Blanco Ruiz y a dos oficiales de las Fuerzas Armadas.

En una segunda declaración emitida el 10 de octubre, la oficina diplomática anunció que tenía bajo investigación a Santos Rodríguez Orellana, en ese entonces capitán de las Fuerzas Armadas .

Ante la advertencia, el oficial militar no se quedó callado y terminó de derrumbar el telón, al acusar a un agente de la DEA de presionarlo para que incriminara a Tony Hernández en el tráfico de drogas.

El oficial se remontó al 14 de agosto de 2014, cuando en un operativo en La Mosquitia capturaron un helicóptero con indicios de droga y que según sus informantes “era propiedad de Tony Hernández y del entonces ministro de defensa Samuel Reyes”.

Rodríguez Orellana rápidamente fue separado- con baja deshonrosa- de las Fuerzas Armadas, contrario a otro compañero que guardó silencio y la institución militar lo protegió y después lo despachó con todos los beneficios económicos.

Horas después de las acusaciones de Rodríguez Orellana, Tony Hernández envió una carta al Congreso Nacional donde decía: “Lamento que este tipo de información infundada circule a través de los medios de comunicación, sin haberse investigado a profundidad ni tampoco verificado, y que únicamente busca afectar mi imagen pública y buen nombre”.

Luego, el 25 de octubre de 2016, viajó a Miami, según él, a declarar voluntariamente ante las autoridades norteamericanas.

Regresó por la noche muy sonriente y manifestando: “hoy tuve la oportunidad de tener una reunión voluntaria con fiscales y autoridades del gobierno de Estados Unidos a quienes agradezco la oportunidad de evidenciar mi disposición permanente de dar la cara y aclarar lo que corresponda”.

Conexiones

Tony Hernández cayó en manos de la justicia estadounidense el 23 de noviembre de 2018, cuando fue arrestado en el aeropuerto de Miami. En el video de la entrevista que le realizó un agente de la DEA, tras la captura, Tony se muestra aturdido, nervioso y por instantes arrogante.

Aunque estaba acorralado manifestaba que para dar mejores respuestas quería ver como evidencia más que una fotografía de un kilogramo de cocaína con la marca “TH”, sus iniciales como supuesto sello en paquetes de droga.

Al final, su declaración pretendiendo engañar al agente antidrogas no solo sirvió para que le acumularan el delito de falso testimonio, sino que permitió que los hondureños conocieran de su voz quiénes eran las personas de su mundo y con quienes había tenido contacto.

En medio de su confusión, poco a poco fue desgranando los nombres de Héctor Emilio Fernández (alias Don H), Víctor Manuel Villela o Víctor Hugo Díaz (El Rojo), Mario José Cálix, Toño Frontera (Héctor Antonio Vásquez), Juan Carlos Valenzuela, Carlos Mauricio Toledo (Mani), Samuel Reyes, Orlando Pinto, Los Valle y Los Cachiros.

Posteriormente, el 2 de octubre de 2019, al iniciar el juicio contra Tony, la Fiscalía de Nueva York continuó destapando la caja de pandora.

La Fiscalía dijo que el narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán le dio personalmente un millón de dólares en sobornos a Tony Hernández, quien posteriormente entregó el dinero a su hermano Juan Orlando Hernández.

El fiscal Jason Richman afirmó que Tony Hernández pertenecía a “una organización auspiciada por el Estado que distribuyó cocaína durante años” en Estados Unidos.

Reveló que Tony Hernández traficó cientos de miles de kilos de cocaína junto a Alexander Ardón, exalcalde de El Paraíso, Copán, al occidente de Honduras.

Richman destacó que Tony era “intocable” en Honduras debido al acceso tenía a políticos y a su hermano.

Posteriormente en el juicio que duro once días, los narcos Devis Leonel Rivera Maradiaga, Alexander Ardón, Victor Manuel Villela (alias El Rojo) y Josué Chang Moroy hundieron a Tony Hernández. Luego el 18 de octubre el jurado lo declaró culpable.

La corte fijó la sentencia para el 17 de enero de 2020, sin embargo el juez Kevin Castel vino posponiendo la lectura por petición del abogado Peter Brill, defensor de Hernández, quien argumentaba que no había tenido acceso a su cliente.

Quién es Tony Hernández

Nació el 13 de junio de 1978 en Gracias, Lempira. Es un hombre relativamente joven; tiene 42 años de edad.

Es hijo de Juan Hernández Villanueva y Elvira Alvarado Castillo. Tiene 16 hermanos. Registra dos matrimonios, uno con Elba Carlina Hernández Molina y otro con Miriam Vanessa Cruz Sierra. Tiene tres hijos.

Como viene de una familia de filiación nacionalista, desde muy joven comenzó a militar en las filas de este partido.

A inicios del 2000 se graduó como Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, laboró como escribiente y receptor en la Corte Suprema de Justicia. Además, fue jefe de la Unidad de Implementación de Registros en el Instituto de la Propiedad (IP).

Los investigadores detectaron que desde que tenía 26 años, en el 2004, comenzó su recorrido en el narcotráfico. Para el 2006 como profesional del derecho y dueño de un restaurante en Gracias ya tenía una relación con “Don H” y con “El Rojo”.

Asimismo, había hecho contacto con otros operarios del narcotráfico en el occidente del país y buscaba conexiones con narcos colombianos.

Como a finales de la década pasada “Don H” y “El Rojo” se enemistaron a muerte por el quite de un cargamento de droga, Tony Hernández se quedó del lado de “El Rojo”. Juntos, según los investigadores, le arrebataron más de 600,000 dólares a “Don H”. Este capo juró una venganza cruel.

El 1 de diciembre de 2010 Tony Hernández y Juan Orlando Hernández constituyeron la empresa Inversiones del Río Sociedad de Responsabilidad Limitada, para el desarrollo de actividades propiedad de la industria turística hotelera, desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, desarrollo de actividades de tipo inmobiliario, entre otros negocios.

Aprovechando la protección que le daba el poder político de ciertos familiares, Tony Hernández poco a poco se fue involucrando en la política y en la recepción de cargamentos y transporte de droga. Para el 2011 ya era un potente narcotraficante, indican los reportes de las investigaciones estadounidenses

A mediados del 2013, el bufete de Tony Hernández, ubicado en Gracias, defendió al colombiano Rubén Darío Pinilla y al hondureño Jester Orlando Jacinto Miranda, quienes habían montado un narcolaboratorio en la Iguala, Lempira, para procesar cocaína.

Para este tiempo, junto a otros capos de la zona, ya defendía a punta de plomo la ruta que usaban para el tráfico de droga en el occidente del país.

Según el capo Alexander Ardón, Tony Hernández mandó a eliminar a dos narcos rivales, Franklin Yanuario Arita Mata, acribillado el 6 de julio de 2011, y Esvin Javier Escalante Landaverde, ejecutado 5 de febrero de 2013.

En las elecciones generales de noviembre de 2013, Tony Hernández participó como candidato a diputado suplente de Samuel Armando Reyes Rendón, por el Partido Nacional.

Tras una campaña repartiendo alimentos, pelotas y uniformes de fútbol, ambos políticos lograron la curul dentro del legislativo hondureño para el período 2014-2018.

Aunque Tony Hernández iba como suplente, rápidamente ocupó el cargo de congresista titular, ya que su hermano Juan Orlando Hernández Alvarado -quien había ganado la candidatura presidencial- el 28 de enero de ese año colocó a Reyes Rendón como ministro de Defensa. Seis meses después sucedió la captura del helicóptero en La Mosquitia.

De la labor de Tony Hernández en la cámara legislativa se conoce muy poco. Únicamente se sabe que presidió la Comisión de Desarrollo e Inclusión Social y formó parte de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales.

A finales de 2016, un agente antinarcóticos relató a EL HERALDO que la DEA ya sabía que Tony estaba vinculado a un cartel que toca las más altas esferas del poder político del país, que no solo traficaba, sino que también sobornaba a la competencia para dejarla trabajar con libertad.

Las autoridades estadounidenses trabajaron silenciosa y pacientemente 14 años para atraparlo, once meses en enjuiciarlo y declararlo culpable y un año y cinco meses para sentenciarlo y aplicarle una interminable condena tras las rejas.

La sentencia contra Tony proyecta el comienzo del final de una megaestructura que en Honduras utilizó el poder político para el narcotráfico.

El Heraldo


Tony Hernández presentará apelación a la sentencia de cadena perpetua

hondureño Juan Orlando Hernández, fue condenado este martes por un juez de un tribunal federal de Nueva York a cadena perpetua por narcotráfico.

“Basado en la libre elección de Juan Antonio de involucrarse en una vida de tráfico de drogas durante un período de 12 años, que afectó la vida de personas en los Estados Unidos y en Honduras, una sentencia de cadena perpetua es muy merecida”, dijo el juez Kevin Castel.

Tony Hernández, diputado en el Congreso hondureño entre 2014 y 2018, fue detenido el 23 de noviembre de 2018 en el aeropuerto de Miami y declarado culpable en un tribunal de Nueva York el 18 de octubre de 2019 de traficar cocaína con destino a EE.UU., posesión de armas y mentir a las autoridades estadounidenses.

Además, el juez dictaminó el embargo de bienes y propiedades por valor de 138,5 millones de dólares, que coincide con la cantidad que supuestamente obtuvo Tony Hernández con la venta de la cocaína entre 2004 y 2015, y lo condenó a otros 30 años por el resto de los cargos, entre los que estaba el uso de armamento.

Castel insistió durante la lectura de su sentencia que el acusado y sus coconspiradores, entre los que citó al presidente Juan Orlando Hernández, “fueron indiferentes a las consecuencias de sus actos en las vidas de las personas de su propio país y de este país (EE.UU.)”, por lo que subrayó que “una sentencia larga promoverá el respeto por la ley y servirá como un disuasivo para otros que puedan implicarse en una conducta similar”.

Durante la vista, el abogado de Hernández, Peter Brill, solicitó en primer lugar un aplazamiento de la sentencia, que fue denegada por el juez y anunció que presentará una apelación.

Tony Hernández tomó la palabra antes de escuchar la sentencia para insistir en dicho aplazamiento y recriminar a su abogado por lo que consideró una mala representación.

Para argumentar dicha postergación el acusado aseguró que la Fiscalía había ocultado pruebas que podrían favorecerlo, algo que el juez rechazó insistiendo que había llegado el momento de dictar sentencia después de un año y cinco meses de que un jurado lo hubiera declarado culpable.

En su comparecencia, la Fiscalía recriminó a Tony Hernández y lo calificó de “arrogante” por su intervención, asegurando que en lugar de mostrar remordimiento por sus actos “se queja de los abogados”.

Noticia dolorosa

Poco antes de conocerse el veredicto, el presidente de Honduras aseguraba a través de su cuenta de Twitter que la noticia que se esperaba de Nueva York sería dolorosa.

“Para toda la familia, la noticia que se espera de Nueva York será dolorosa. ¿Y qué más se puede decir de un juicio en el que el testimonio del principal “cooperador” de los fiscales ahora queda expuesto por las grabaciones secretas de la propia DEA (la Administración para el control de drogas de EE. UU.) como una mentira?”, escribió el mandatario hondureño que ha negado en repetidas ocasiones las acusaciones de narcotráfico vertidas contra él durante el proceso.

Asimismo, y como ya ha hecho en varias ocasiones ha subrayado que según el Departamento de Estado de Estados Unidos el tráfico de drogas en Honduras se redujo en un 95 % desde su llegada a la presidencia.

“Antes, las narcoavionetas aterrizaban como moscas en territorio hondureño a vista y paciencia de las autoridades. Hoy, el tráfico de drogas se redujo en un 95 % en Honduras. Lo dice el Depto. de Estado de EE.UU. NO lo digo yo”, declaró en un mensaje.

La Prensa


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