Chile | Apuntes sobre la irrupción y consolidación electoral del Frente Amplio (2017-2021) – Por Andrés Cabrera

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Por Andrés Cabrera*

La mega-elección del 15 y 16 de mayo en Chile no sólo ratificó el claro avance que han tenido las fuerzas transformadoras desde la irrupción del Estallido de Octubre del 2019, las negociaciones del 15 de noviembre ese mismo año y la abrumadora victoria electoral obtenida en el Plebiscito de Octubre del 2020.

El 15-16 M también mostró el completo colapso del sistema de partidos que predominó en Chile por más de 30 años, con un derrumbe electoral de la derecha y la centroizquierda concertacionista, por un lado, y el avance electoral de la izquierda representada en el Partido Comunista y el Frente Amplio, además de la irrupción del mundo independiente proveniente de los movimientos sociales y territoriales, por el otro.

Considerando este contexto, la presente columna tiene como objetivo mostrar algunos aspectos claves de la trayectoria vital y avance electoral desarrollado por el Frente Amplio, coalición política que emerge formalmente a inicios del 2017 aglutinando a 14 partidos y movimientos herederos de las movilizaciones sociales que irrumpieron el 2011 durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, dentro de las cuales destacaban diversas orgánicas provenientes del mundo estudiantil universitario, sectores ecologistas, feministas, liberales, humanistas, socialistas y movimientos de pobladores, entre otros.

Los 5 principios basales que aglutinaron al FA fueron: 1. La conformación de una fuerza política y social transformadora cuyo propósito es superar el neoliberalismo. 2. La unidad en la diversidad con vocación democrática, participativa y plural. 3 Ser alternativa al duopolio conformado por la derecha y la Nueva Mayoría. 4. Independencia total del poder empresarial. 5. Un programa construido democráticamente como base de la unidad.

En las elecciones parlamentarias y presidenciales del 2017, la irrupción del FA como tercera fuerza política significó un claro resquebrajamiento del reparto duopólico del poder conformado por la derecha y la ex Concertación. Su candidata presidencial, Beatriz Sánchez, alcanzó un 20% de los votos y estuvo a solo dos puntos de desbancar el paso a segunda vuelta del principal candidato de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, quien finalmente sería derrotado en dicha instancia por el abanderado de la derecha, Sebastián Piñera. En su primera disputa electoral, el FA también conquistó una nutrida bancada parlamentaria, adjudicándose 20 escaños en la Cámara de Diputados y Diputadas, además de 1 asiento en el Senado.

Con el resultado de las elecciones de noviembre y diciembre de 2017 se abre un nuevo período para el FA, en tanto coalición política que entraba a disputar la conducción de las fuerzas opositoras al interior del Congreso. Sin embargo, la instalación de la coalición emergente fue compleja desde un principio. El gobierno de Sebastián Piñera diseñó una estrategia completamente ofensiva para el inicio de su segundo mandato, partiendo por la definición de una base ministerial dura con capacidad de dividir a las posiciones adversarias.

Con bastantes dificultades el FA despliega durante sus dos primeros años legislativos una serie de mecanismos y facultades parlamentarias para denunciar y fiscalizar el funcionamiento de distintos organismos y/o cargos del Estado, alentando la creación de comisiones investigadoras, ejecutando acusaciones constitucionales contra ministros de Estado y promoviendo además ciertos proyectos de ley como la reducción del sueldo parlamentario, la reforma al Tribunal Constitucional o el proyecto de eutanasia.

La intensidad del Estallido de Octubre del 2019, y sobre todo el acuerdo de los partidos políticos asentados en el Congreso del 15 de Noviembre del 2019 que buscaba una salida institucional a la crisis de hegemonía desatada en el país, provocaron una ruptura de proporciones al interior del FA.

Para algunos partidos y liderazgos como Revolución Democrática, Comunes, Partido Liberal, y Gabriel Boric (quien se opondría incluso a las definiciones de su propio partido, Convergencia Social), participar del denominado ‘Acuerdo para la Paz Social y la Nueva Constitución’ significaba la posibilidad de superar la Constitución de 1980.

Para otros, el solo hecho de sentarse a negociar era considerado como una traición al pueblo movilizado y un claro salvataje a un acorralado Sebastián Piñera. Esta última posición llevó a la renuncia del conglomerado del Partido Humanista, Partido Ecologista Verde y algunos sectores de Convergencia Social (incluyendo al alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp) tras la participación del primer grupo en el acuerdo. Dentro de los partidos de la ex Nueva Mayoría, el Partido Comunista también se restaría de las negociaciones.

La fragmentación del FA incluso se profundizaría un año después, al momento de definir el marco de alianzas que asumiría el conglomerado frente a un nuevo ciclo electoral que había emergido en Chile con una aplastante victoria para la opción por el Apruebo (78%) en el plebiscito de Octubre del 2020. En diciembre de aquel año, renuncia el Partido Liberal y el ala centrista de Revolución Democrática, recriminando la supuesta izquierdización del conglomerado. Una vez más, los medios tradicionales decretaban “la muerte del Frente Amplio”.

Para las elecciones municipales (alcaldes y concejales) y de gobernadores, el Frente Amplio decidió competir de manera autónoma. Mientras que la principal batalla del ciclo electoral, la disputa por la Convención Constitucional, sería enfrentada mediante una inédita alianza que reuniría a los partidos frenteamplistas con el Partido Comunista, denominada Apruebo Dignidad.

Es así como en la mega-elección del 15 y 16 de mayo, el Frente Amplio consolidó un importante avance electoral aprovechando la tendencia a la dispersión del voto derivada del proceso de fragmentación del sistema de partidos, que llega a su punto cúlmine con la elección de convencionales constituyentes.

En este contexto, la lista Apruebo Dignidad no solo desplazó a la ex Concertación aglutinada en La Lista del Apruebo, sino que también se instaló como principal bloque opositor frente a la derecha representada en la lista Vamos por Chile. Así, la derecha alcanzaría 37 escaños (20% del total de votos), Apruebo Dignidad 28 (18%) La Lista del Pueblo 27 (17%) y la Lista del Apruebo 25 (14%). En la interna de Apruebo Dignidad, los partidos del FA se distribuirían los escaños del siguiente modo: Revolución Democrática con 9, Convergencia Social 6 y Comunes 1, mientras el Partido Comunista obtendría 7 asientos, la Federación Regionalista Verde Social 1 y el Partido Igualdad 1.

En las elecciones municipales los resultados también serían bastante promisorios. El frenteamplismo ganaría 12 alcaldías, incluyendo importantes bastiones municipales como Viña del Mar (Macarena Ripamonti), Ñuñoa (Emilia Ríos) y Valdivia (Carla Amtmann). El número de concejalías obtenidas alcanzó 132.

Por su parte, el caudal electoral obtenido en el caso de las gobernaciones regionales superó el millón de votos (16%), gatillado por la emblemática victoria en primera vuelta del dirigente social Rodrigo Mundaca en la región de Valparaíso, y el paso a segunda vuelta de Karina Oliva en la región metropolitana, quien tendrá que disputar el próximo 13 de junio la segunda vuelta frente a la tradicional carta DC, Claudio Orrego.

Zanjados los resultados electorales del 15 y 16 M, el calendario electoral exigía definir nuevamente el marco de alianzas, ya que el 19 de mayo vencía el plazo de inscripción para la realización de primarias presidenciales el próximo 18 de julio. En esta oportunidad, la carta del FA, Gabriel Boric, disputará la primaria frente al representante del Partido Comunista, Daniel Jadue, confirmando de este modo la exitosa alianza surgida en el contexto de la Convención Constitucional.

En vista y consideración de la trayectoria vital y resultados electorales obtenidos por el FA desde su irrupción el 2017, no cabe duda que el FA se ha consolidado como un actor político de primer orden dentro del proceso de transformaciones iniciado en Chile desde el Estallido de Octubre del 2019, y jugará un rol clave en la articulación de las fuerzas opositoras en el nuevo ciclo político que inicia.

*Director Fundación Crea. PhD researcher in Sociology at Goldsmiths, University of London. Becario ANID 2019-2023.


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