Golpe de Estado en Bolivia: la articulación internacional – Por Damián Andrada

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Por Damián Andrada*

La noticia de que el Gobierno de Mauricio Macri le envió 40.000 cartuchos antitumulto, 23 gases lacrimógenos en spray y 121 granadas de gas a las Fuerzas Armadas bolivianas volvió a poner en la agenda regional el debate sobre si en Bolivia hubo un golpe de Estado. El hallazgo de una carta de agradecimiento firmada por el entonces Comandante de la Fuerza Aérea Boliviana se suma a una denuncia similar contra Lenin Moreno, el ex presidente de Ecuador, sobre el envío de pertrechos militares, bombas lacrimógenas y balines también días después del derrocamiento de Evo Morales.

De este modo, Argentina y Ecuador completan junto a Brasil la lista de países del Grupo de Lima que intervinieron en favor de la ruptura del orden constitucional en Bolivia durante noviembre de 2019: el embajador de Jair Bolsonaro figura entre los participantes de las reuniones secretas en la Universidad Católica en las que se decidía que la senadora Jeanine Añez tomara la presidencia. Una vez consumado el golpe, el avión presidencial boliviano realizó una serie de vuelos hacia Brasil cuya finalidad se desconoce hasta el momento.

De igual manera, la Unión Europea también formó parte de las conversaciones en las que la oposición decidió no respetar la sucesión presidencial. Si bien es común que organismos internacionales contribuyan a alcanzar acuerdos en momentos de crisis institucional, el 29 de abril de este año el Parlamento Europeo dictaminó que en Bolivia no hubo una ruptura del orden constitucional y que Jeanine Añez era una presa política. Más allá de que los parlamentarios decidieron ignorar el artículo 169 inciso I de la Constitución Política, que nunca menciona al Vicepresidente Segundo del Senado en la línea de sucesión, el “veredicto” llegó luego de que el Poder Judicial iniciara procesos de enjuiciamiento y prisión domiciliaria contra la ex mandataria.

Es por estos acontecimientos que, en su conferencia de prensa, el Ministro de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional, Rogelio Mayta, insistió en la colaboración internacional que tuvieron Jeanine Añez y las Fuerzas Armadas Bolivianas para ejecutar la feroz represión de noviembre de 2019: “Hay algo en lo que quiero llamar la atención de ustedes. No es sencillo realizar las articulaciones que estamos pudiendo advertir. Tiene que existir personas con una alta capacidad de articulación internacional. Eso no es sencillo. Además, todos estos documentos que están saliendo ahora se ha procurado ocultarlos, sacarlos de los sistemas informáticos, no dejar copia y se están descubriendo gradualmente”.

El Canciller Mayta vuelve a poner énfasis en el rol que jugó la comunidad internacional, encabezada por la OEA y Luis Almagro, durante la ruptura del orden constitucional. En efecto, Jeanine Añez no demoró en tomar una serie de medidas que cambiaron el rumbo geopolítico del Estado Plurinacional de Bolivia: salida de Unasur y el Alba; ingreso al Grupo de Lima; retorno de USAID, que había sido expulsada por Evo Morales bajo la acusación de injerencia externa; toma de deuda con el Fondo Monetario Internacional; y cierre de embajadas en Nicaragua e Irán.

Mientras la noticia repercute fuertemente en la prensa argentina, la novedad agarra por sorpresa a los medios bolivianos: el ex Comandante de la Fuerza Aérea Boliviana que firma la carta de agradecimiento, Jorge Gonzalo Terceros Lara, viene de ocupar los principales titulares de los últimos días. Señalado como uno de los integrantes del Alto Mando Militar que jugó un rol destacado para que las Fuerzas Armadas rompieran la cadena de mandos, esta semana fue detenido preventivamente en el marco de la causa “Golpe de Estado” y su declaración del 5 de julio lo convirtió en una nueva cita de autoridad para quienes rechazan que haya habido un golpe.

Mientras el influyente diario paceño Página Siete titulaba “Terceros: Evo siguió ordenando a las FFAA hasta 30 horas tras su renuncia”, El Deber de Santa Cruz de la Sierra enumeraba “11 datos que revelan nuevos detalles de las últimas horas de Evo en el poder, según la declaración del general Terceros”. La palabra del ex Comandante de la Fuerza Aérea también era destacada por los medios de Cochabamba y Sucre: Los Tiempos destacaba “Terceros: Kaliman sabía tres horas antes que Morales iba a renunciar”, mientras que Correo del Sur señalaba que el “Exjefe revela que Evo le dijo que ‘15 mil compañeros’ iban a quemar La Paz si no viabilizaba su viaje”.

Si bien la opinión pública argentina se ha inclinado a favor de entender la salida de Evo Morales como una ruptura del orden constitucional, en el Estado Plurinacional de Bolivia sigue siendo una narrativa en disputa. Mientras los principales medios de comunicación, las ONGs y los activistas en redes sociales amplifican las voces que rechazan al golpe y sostienen que hubo un fraude, la justicia boliviana avanza con la causa “Golpe de Estado” y la investigación de las Masacres de Senkata y Sacaba que ya cuentan con varias prisiones preventivas.

En cambio, en Argentina la noticia llega cuando el ex presidente Macri se encuentra de gira por Europa, tras la derrota de los sectores más duros de la oposición frente a los moderados en el cierre de candidaturas de las elecciones legislativas. Rápidamente, el ex Ministro de Relaciones Exteriores Jorge Faurie, quien oportunamente había rechazado la existencia de una ruptura del orden constitucional en Bolivia, salió a rechazar la participación de su cartera: “La Cancillería no tuvo ningún tipo de intervención de envío de material”.

Lentamente, las luces comienzan a posarse sobre la ex Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que viene debilitada tras perder apoyos dentro de la oposición y resignar su candidatura a diputada. El actual Ministro de Defensa, Agustín Rossi, deslizó que el armamento antitumulto correspondería a Gendarmería, una fuerza federal que el 13 de noviembre de 2019 estaba a cargo de Bullrich. En el avión Hércules C-130 que trasladó la carga también se encontraban integrantes del Grupo Alacrán de Gendarmería. La ex Ministra señaló que nunca pasó por sus manos un pedido de material para la Fuerza Aérea Boliviana, pero no terminó de desmentir el envío de material represivo por parte del Estado argentino.

Por otro lado, la noticia le otorga un nuevo marco a la investigación que Alejandra Dandan publicó en El Cohete a la Luna después del golpe: “Macri lo supo una semana antes”. La periodista señala que el entonces Presidente argentino estaba al tanto del intento de sedición desde el 4 de noviembre, cuando Luis Fernando Camacho pidió asilo político a los Consulados de Argentina y España en Santa Cruz en caso de que el avance contra Evo Morales fracasara. Según Dandan, el encuentro quedó registrado en un cable que el consulado argentino envió a la Cancillería.

De modo similar, en Bolivia la noticia también afecta a la oposición. Una vez más, las voces que insisten con que “no fue golpe, fue fraude” vuelven a quedar desacreditadas tal como ocurrió tras la victoria electoral del MAS y Luis Arce Catacora por más del 50% de los votos, y la detención del ex Ministro de Gobierno Arturo Murillo por el pago de sobornos en la compra de gases lacrimógenos durante su gestión. En esta oportunidad, las denuncias de colaboración de los gobiernos de Lenín Moreno y Mauricio Macri para sostener al golpe abren una nueva línea de investigación: la articulación internacional en la ruptura del orden constitucional en Bolivia durante noviembre de 2019.

Damián Andrada es Magister en Ciencia Política y Sociología, y docente de epistemología, comunicación y periodismo en FLACSO Argentina, UMSA y USAL.


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