Militares colombianos detenidos por el asesinato del presidente de Haití fueron entrenados en EEUU

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Algunos exmilitares detenidos en Haití recibieron entrenamiento de EE.UU.

El diario estadounidense publicó la declaración del portavoz del Pentágono, el coronel Ken Hoffman, quien confirmó que un pequeño número de los colombianos detenidos la semana pasada en Haití participó en programas de Estados Unidos.

Según la nota, estuvieron revisando sus bases de datos y vieron que algunos de esos exmilitares, sin revelar sus identidades, estuvieron en programas de entrenamiento militar y educación general mientras eran integrantes activos de las Fuerzas Militares de Colombia.

El portavoz no dio detalles sobre el tipo de entrenamiento y agregó que la revisión de datos continúa para saber si pueden determinar más detalles sobre esos individuos.

En su artículo el diario consultó la opinión del senador demócrata Patrick Leahy, quien es cercano a temas de Colombia y afirmó que eso demuestra que debe haber más control.

Agregó que hay un problema cultural en las fuerzas armadas de Colombia porque “tienen un amplio historial de atacar a civiles, violar las leyes de la guerra y no rendir cuentas”.

Caracol


Buscan otros tres colombianos implicados en magnicidio en Haití

El general Jorge Luis Vargas Valencia, director general de la Policía Nacional, entregó nuevos detalles sobre el magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moise. Dentro de la investigación que adelanta dicha nación en conjunto con Colombia y otros países, se logró determinar que hay otros tres colombianos que estarían involucrados en el crimen.

Además de esos tres nuevos sujetos de investigación, se sabe que hay 21 colombianos implicados en los hechos, 18 de ellos ya fueron capturados y 3 murieron.

“Estamos en el ánimo de poder identificarlos plenamente y verificar la participación de ellos en los hechos sucedidos en Puerto Príncipe”, dijo el general Vargas.

Sumado a eso, la Policía también detalló que, según la investigación, los exmilitares que viajaron desde Colombia planeaban arrestar al presidente de Haití, y no asesinarlo como se dio finalmente. “Germán Rivera y Duberney Capador (ambos colombianos) participaron en la planeación y organización de lo que inicialmente era una supuesta operación de arresto del presidente de Haití y, para ello, contactaron a más personas en nuestro país”, explicó Vargas Valencia.

Según la investigación que adelanta Haití, Germán Alejandro Rivera, capitán retirado, habría recibido 50.000 dólares antes del magnicidio enviados desde Estados Unidos. Con ese dinero, y junto al exsargento Duberney Capador, habrían ingresado el pasado 10 de mayo a territorio haitiano y planeado detalles del crimen.

El director Vargas añadió que el capitán (R) Germán Alejandro Rivera y el sargento viceprimero (R) Duberney Capador Giraldo fueron las cabezas de esta operación, que se dividió en dos grupos, de los cuales siete entraron a la casa y el resto presto seguridad. “Consiguieron varias camionetas de platón y otros vehículos para llegar a la casa, redujeron a la Policía que estaba ahí, entraron y no se produjo ese supuesto arresto sino la muerte del presidente”.

Así las cosas, el director general de la Policía enfatizó en que Colombia está colaborando permanentemente para el esclarecimiento de los hechos. Fruto de ese trabajo conjunto “se han realizado 628 conversaciones con cinco países, especialmente con Haití para colaborar con la investigación y más de 16.000 datos de audio y video han sido procesados”, dijo el general.

Además, Vargas recordó que la investigación judicial, las hipótesis y el esclarecimiento no están a cargo de la Policía colombiana, si no de Haití y sus autoridades.

Por último, se dio a conocer que los tiquetes con los que viajaron los colombianos fueron comprados desde Miami.

Sobre la hipótesis de que el primer ministro Claude Joseph, quien ahora funge como presidente encargado de esa nación, estuviese detrás del crimen con la intención de tomar el poder, el general Vargas dijo no tener información al respecto y desconoció esa versión como oficial.

Presidente Duque habla sobre los hechos

El presidente de la República, Iván Duque, reiteró este jueves que su gobierno está colaborando con las autoridades de Haití para esclarecer los móviles y participación de un grupo de colombianos en el asesinato.

En tal sentido aseguró que uno de los ciudadanos colombianos implicados en el hecho regresó al país y es quien está entregando detalles a la Policía Nacional sobre el crimen.

En declaraciones a la emisora La FM, el mandatario sostuvo que ha entregado información sobre quiénes fueron llamados y que todo indica, de acuerdo a lo reportado, fueron llevados para una tarea de seguridad y estando allá fue cambiando la motivación.

Indicó que está confirmado que hay un grupo de reclutadores que tenía claro el propósito de la misión, “lo importante es que Colombia ha colaborado en el esclarecimiento del hecho”, dijo.

Precisó que los nacionales implicados en el hecho deberán pagar sus condenas de acuerdo a lo ordenado por la justicia haitiana.

El Colombiano


U.S. military once trained Colombians implicated in Haiti assassination plot, Pentagon says

Some of the former Colombian servicemen arrested after last week’s assassination of Haiti’s president previously received U.S. military training, according to the Pentagon, raising fresh questions about the United States’ ties to Jovenel Moïse’s death.

“A review of our training databases indicates that a small number of the Colombian individuals detained as part of this investigation had participated in past U.S. military training and education programs, while serving as active members of the Colombian Military Forces,” Lt. Col. Ken Hoffman, a Pentagon spokesman, said in a statement to The Washington Post.

The Pentagon’s review is ongoing, Hoffman said. He did not say how many of the men received training or precisely what it entailed.

Sen. Patrick J. Leahy (D-Vt.), whose legislation provides oversight of foreign defense aid used in human rights abuses, said the episode was a grim reminder that U.S. assistance to other countries can take unexpected turns.

“This illustrates that while we want our training of foreign armies to build professionalism and respect for human rights, the training is only as good as the institution itself,” Leahy said.

“The Colombian army, which we have supported for 20 years, has a long history of targeting civilians, violating the laws of war and not being accountable. There has been a cultural problem within that institution.”

Colombian officials initially said that 13 of 15 Colombian suspects in the July 7 assassination plot once served in that country’s military, including the two killed by Haitian authorities after Moïse was fatally shot inside his home.

It is common for Colombian troops and other security personnel across Latin America to receive U.S. training and education. Colombia, in particular, has been a significant U.S. military partner for decades, receiving billions of U.S. dollars since 2000 in its effort to battle drug trafficking organizations, leftist guerrillas and far-right paramilitary groups.

That effort has included CIA-backed missions and a close relationship between Colombian military personnel and the U.S. Green Berets, who help train their elite counterparts in guerrilla warfare. A Colombian commando school is modeled on the Army’s grueling Ranger School, and the two militaries’ partnership dates to at least the 1950s.

Colombian military and police also use U.S.-provided weapons and equipment, an agreement that came under scrutiny earlier this year after police there killed multiple protesters during demonstrations against government tax proposals. A related analysis by The Post, published in May, found that Colombian authorities overstepped their own rules of engagement in some of the deadly encounters.

Fighting in Colombia’s decades-long war has been a springboard for military veterans to trade their U.S.-funded experience for hire in other global conflicts, such as in Yemen.

“The recruitment of Colombian soldiers to go to other parts of the world as mercenaries is an issue that has existed for a long time, because there is no law that prohibits it,” the commander of Colombia’s armed forces, Gen. Luis Fernando Navarro, told reporters last week.

Foreign military training provided by the United States is intended to promote “respect for human rights, compliance with the rule of law, and militaries subordinate to democratically elected civilian leadership,” Hoffman, the Pentagon spokesman, said in his statement. He did not immediately respond to questions seeking additional information.

The disclosure that some of the assassination suspects received U.S. training, which has not been previously reported, is certain to complicate the already murky understanding of how the plot to kill Moïse took shape, and who was involved.

Two U.S. citizens of Haitian descent are among those who have been arrested, and Haitian authorities identified five companies associated with the case, including CTU Security, based in Florida. Colombian police also identified 19 plane tickets purchased by a company credit card registered in Miami. The tickets were used by some of the 21 Colombian suspects to travel from Bogotá, Colombia, to Santo Domingo, Dominican Republic, authorities said.

Christian Emmanuel Sanon, 63, an American doctor and pastor who frequently traveled between Haiti and Florida, was arrested in connection with the plot. Authorities have claimed he was positioning himself to run for president in the impoverished Caribbean nation and had a role in hiring the alleged assassins, but they have provided little evidence about his alleged involvement.

To date, Haitian authorities have arrested at least 20 people in connection with Moïse’s death, which has plunged the country into a leadership crisis. Late Wednesday, officials confirmed they had detained the presidential palace’s head of security.

Authorities in Haiti are investigating Moïse’s killing with assistance from the FBI, Department of Homeland Security officials and personnel from Colombia’s government. President Biden has condemned the assassination and appealed for calm, but his administration has rebuffed requests from Haiti’s government for American military assistance to help shore up security.

Samantha Schmidt, Widlore Merancourt, Rachel Pannett and Anthony Faiola contributed to this report.

The Wahington Post


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