Colombia | Iván Duque: “Régimen de Maduro va a tratar de injerir en las elecciones de 2022”

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El primer mandatario arremetió de nuevo contra el gobierno venezolano, advirtiendo que se tendrán los ojos abiertos ante el inminente intento de incidir en los comicios de 2022 en el país. Recalcó que es una dictadura y dijo que los misiles que ha adquirido son para atacar al pueblo colombiano.

Antes de viajar a Washington, donde desde ayer adelanta una agenda centrada en temas de reactivación económica y medioambiente, el presidente Iván Duque concedió una entrevista al programa La hora de Acero, en Telecafé, en la que, además de los anuncios sobre los objetivos a cumplir en los últimos diez meses de mandato, se refirió con dureza al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela e hizo una advertencia de cara al proceso electoral que se avecina en el país: el de la intención del régimen chavista de incidir en la campaña. El Espectador reproduce en exclusiva lo dicho por el primer mandatario con respecto a la situación con el vecino país.

Alcaldes y gobernadores de las zonas de frontera con Venezuela han dicho que los han dejado solos frente a los múltiples problemas de seguridad, económicos, de inmigración…

Hay que volver a refrescar la memoria. Cuando me posesioné, Colombia llevaba dos años sin embajador en Caracas. No fue Duque el que rompió las relaciones y si estas se habían afectado, fue por las actitudes cobarde y mezquina de la dictadura hacia los ciudadanos colombianos. No se nos puede olvidar que en el año 2015 sacaron a muchos y en algunos sitios marcaban sus casas, como en los peores momentos de la humanidad. Cuando era senador y vocero de mí partido, tuve la posibilidad de atender el llamado que hizo el Gobierno Nacional, respaldé esa defensa que se tenía que hacer de nuestros compatriotas, porque ahí no puede haber ningún tipo de diferencias, tenemos que estar unidos. Fuera de eso es muy importante también recordar que, en mayo de 2018, meses antes de mi posesión, el entonces gobierno de Colombia no reconoció los resultados de las elecciones en Venezuela, en las que Nicolás Maduro quiso perpetuarse en el poder. El no reconocimiento es una consecuencia de la política exterior de Estado de Colombia de haber rechazado esos resultados. ¿Qué hemos hecho nosotros? Cuando empezó este gobierno mantuve abiertos los derechos consulares, a pesar de haber denunciado a Nicolás Maduro ante la Corte Penal Internacional, porque el servicio consular es un servicio público esencial para muchas personas en otros países. Reabrimos la frontera el 2 de junio, hace ya varios meses, y hoy gracias a la presión de la resistencia democrática, del gobierno interino de Juan Guaidó, de la Asamblea Nacional, es que al dictador no le está quedando otro camino que abrir también la frontera, porque la gente está aguantando hambre. Maduro y sus secuaces quieren presentarlo como un logro, pero eso son patadas de ahogado. Con esto lo que están buscando es ganar unas elecciones locales incidiendo en el electorado, tratado de abrogarse un triunfo en el tema de la apertura. Eso no es un triunfo, es un logro de la ciudadanía.

Pero, ¿y los reclamos de los alcaldes y gobernadores de zonas de frontera, que dicen que los han dejado solos?

Eso no es cierto. Hace poco estuvimos con el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, y él está trabajando en coordinación con nosotros: la frontera estuvo cerrada el año pasado por el tema del COVID-19, y una de las principales razones por la que se tomó esa decisión fue porque en Venezuela no hay control epidemiológico. En los puntos fronterizos de Colombia hemos hecho la más grande inversión no solo en Norte de Santander, sino también en La Guajira, Arauca, Vichada, y lo hemos hecho porque hemos entendido cómo se han visto afectados esos departamentos por el problema que hay en Venezuela. Y ahora el dictador Maduro hace un llamado descarado: “Vengan e inviertan en Venezuela”.

¿Qué lectura hace de ese tipo de pronunciamientos?

Los hace por cobardía, porque se dio cuenta de que está arrinconado. Por eso les dije a los colombianos: ojo en creer en esos cantos de sirena, porque los han ofrecido y después los expropian. Un comerciante en Cúcuta me dijo: “Presidente, ¿puedo vender en Venezuela?”, y le contesté: “Venda, pero no venda fiado, que le paguen adelantado, porque después le quedan mal”.

Hay muchos llamados a propiciar acercamientos para tratar de aliviar la crisis, ¿su política frente a Maduro será igual hasta el 7 de agosto de 2022?

Llamemos las cosas por su nombre, como debe ser. Este hombre es un dictador, un criminal que está afectando a su pueblo. Le voy a colocar un ejemplo simple: usted vive en un apartamento en un edificio y el vecino del lado todas las noches golpea a su mujer, a sus hijos, abusa de ellos. Y usted escucha todo lo que está pasando. ¿Al otro día se levanta a tratarlo con cortesía en el ascensor o, por el contrario, sale y denuncia esa conducta criminal? El silencio nos hace cómplices y por eso, a diferencia de otras épocas, donde se guardó silencio cómplice frente a las atrocidades que ocurrían en Venezuela, nosotros hemos denunciado ese régimen opresor. Pero también hemos tenido gestos, normas para los hermanos venezolanos, como el Estatuto de Protección Temporal, que les está dando protección a más de ocho millones de migrantes y que constituye el más grande hecho de paz en la historia del continente. Lo hacemos por el afecto al pueblo venezolano. Nuestra actitud no es hostil con el pueblo venezolano, pero sí es denunciar con toda nuestra voz y nuestra capacidad a un régimen que a todas luces es violador de los derechos humanos.

Se habla que algunos ministros del gobierno de Nicolás Maduro han realizado llamadas a sus homólogos en Colombia, quienes no contestan, ¿no deberían por lo menos tratar de dialogar y buscar consensos?

Que no traten siempre por estas vías de ejercer presiones de carácter político, porque le voy a contar una cosa: ahí salió un reporte en una revista de ese gobierno comprando misiles, y ya nosotros lo habíamos denunciado, ¿para qué? Para atacar al pueblo colombiano. Pero les pregunto: ¿dónde está Pablito, comandante del Eln?, ¿dónde está Antonio García?, ¿dónde está Romaña?, ¿dónde está Iván Márquez?, ¿dónde está el Paisa? Allá tienen todos los terroristas colombianos. Todos están en Venezuela, protegidos por ese régimen. Que no pretendan posar de amigos del pueblo colombiano cuando tienen a los terroristas que atentan contra él, protegidos y en alianzas con el narcotráfico.

Estamos “ad portas” de unas elecciones en Colombia, ¿cree que el gobierno de Maduro podría tratar de influenciarlas de alguna manera?

No me pique la lengua, porque después afirman que estoy participando en política. Pero se lo resumo de la siguiente manera: Colombia necesita que quien la quiera gobernar tenga primero una defensa clara de la democracia. Segundo, que tenga clara la defensa del sector privado, del emprendimiento y de la generación social de empresa. Aquí a todos esos discursos de expropiación, esos discursos que son de fractura de la fraternidad entre empleadores y empleados, esos discursos que dicen “este sector sí, este sector no”, hay que tenerles mucho cuidado. Recuerden que ese fue el discurso con el cual Venezuela cayó en la catástrofe del llamado socialismo del siglo XXI. Por eso tengo la certeza de que nuestro país no va a caer en los extremos, que va a estar en la verdadera propuesta de centro, y centro significa valores y balances democráticos. ¿Como cuáles? La seguridad como valor democrático, el apego a los derechos humanos, la protección del emprendimiento, la responsabilidad social y ambiental, y, sobre todo, un desarrollo amigable con la naturaleza y la biodiversidad social y ambiental.

¿Pero hay riesgos de injerencia frente al proceso electoral colombiano de 2022?

Lo van a tratar de hacer, lo han tratado de hacer. Han tratado siempre de meter recursos aquí. Pero ténganlo claro que lo vamos a denunciar. Aquí tenemos los ojos bien abiertos y donde veamos que viene un solo peso mal habido o un solo peso proveniente de la dictadura de Venezuela para incidir en las elecciones o para estimular candidatos, más se demoran en girar el cheque que nosotros en denunciarlo ante el pueblo colombiano y las autoridades.

El Espectador

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