Chile | Federico Galende, investigador: “Boric debe armar una gran fuerza de izquierda para pelear con el fascismo de Kast”

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Por Luciana Mazzini Puga, de la redacción de NODAL

El domingo 21 de noviembre Chile celebró la primera vuelta de las elecciones presidenciales. El candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, se impuso con el 27,91% y disputará el sillón presidencial con el izquierdista Gabriel Boric que sacó el 25,83% de los votos. La gran sorpresa fue Franco Parisi, quien obtuvo el tercer lugar sin hacer campaña en el país. El candidato, que se encuentra en Estados Unidos, tiene una causa por no pasar la pensión alimentaria a su expareja y una querella por estafa y lavado de dinero. Tras conocerse los resultados de las elecciones Parisi anunció que realizará una consulta virtual entre sus votantes para definir a qué candidato apoyará.

El próximo 19 de diciembre se votará entre Kast, que dice llevar el “orden” al país, y Boric, que representa un cambio en la política nacional. En este marco, Federico Galende, investigador y docente, dialogó con NODAL y señaló que el 27% que sacó el ultraderechista “pone a Boric en la urgencia de reordenar todo el corpus heterogéneo de multitudes que salieron a hacer una gran revuelta y tratar de conducirlos a las urnas”. Además, afirmó que “El fenómeno de Kast responde a una promesa que viene a decir ‘Se acabó la fiesta”.

¿Cómo se explica que un pinochetista como Kast se haya impuesto en primera vuelta en un país marcado por el estallido y la convención constituyente, que es justamente lo que representa Boric?

Este país está dividido entre una generación que, con el estallido puso en crisis y desarmó toda una comunidad bajo el anhelo de construir un país completamente distinto, y los sectores más conservadores que, frente a esta inestabilidad, optaron por un candidato que les garantice el orden. El fenómeno de Kast responde a una promesa que viene a decir “Se acabó la fiesta y en este país nos vamos a ordenar, aquí tienen garantías de que las cosas no se van a mover”. Esto, a costa de una pequeña victoria, que quedó en estado subterráneo, que es que las dos tradiciones políticas que gobernaron este país en los últimos cincuenta años -la centroderecha y la centroizquierda- recibieron una paliza. Por lo tanto, estamos ante un nuevo país.

¿Cómo cree que serán las jugadas de Kast y de Boric de aquí a diciembre? ¿Se polarizarán aún más las posturas de ambos candidatos que representan el orden y el cambio respectivamente?

Con respecto a Boric, gran parte de la fuerza que estuvo implicada en la revolución de octubre, no se identifica con el candidato de izquierda. Boric tiene que conquistar ahora la mitad de un electorado que no votó, ya que en Chile este acto es voluntario y solo salió a votar la mitad del padrón. Boric tiene la ventaja de que puede todavía apropiarse del proceso constituyente, de la gestión que él hizo y llevar adelante una fuerza de izquierda contra el fascismo. Pero Boric es un candidato fundamentalmente de Valparaíso y de la capital, por lo que tiene que hacer un gran trabajo en las regiones. En cambio, Kast tiene que hacerlo al revés, solo tiene que trabajar en Santiago porque en el resto arrasó.

Además, si bien hay una tendencia en Chile de que los candidatos que ganan con una pequeña diferencia en primera vuelta, ganan la segunda vuelta, eso ocurrió siempre con la obtención de un más del 30% del voto, lo que no sucedió en este caso. Kast solo logró el 27% y eso siembra una luz de esperanza que pone a Boric en la urgencia de reordenar todo este corpus heterogéneo de multitudes que salieron a hacer una gran revuelta y tratar de conducirlos a las urnas.

Boric puede correrse un poquito al centro para ganar los votos de (Yasna) Provoste, pero creo que debe armar realmente una gran fuerza de izquierda para salir a pelear mano a mano con el fascismo de Kast. No le queda otra que aliarse muy fuertemente al Partido Comunista y generar desde ahí una fuerza de cambio sin moderaciones para tratar de poder imponerse al candidato de la ultraderecha que es alguien peligrosísimo para el país, no solo para la estabilidad de Chile sino también para las expectativas de los empresarios, del sistema financiero y de los medios. Kast no era su candidato porque sabían que un país gobernado por una centroderecha más o menos institucional garantizaba a Chile la captura de las inversiones y el crecimiento económico. Con Kast todo esto se pone en juego.

José Antonio Kast vs. Gabriel Boric: cuáles son las propuestas de los dos  candidatos que se disputan la presidencia de Chile - LA NACION

Una gran sorpresa fue que el candidato Parisi obtuviera el tercer lugar aún sin haber hecho campaña en el país ¿Qué cree que sucederá con sus votos?

El voto de Parisi fue algo que nadie tuvo en consideración. Siembra una nota de escándalo el hecho de que un país que había tenido un estallido social, que salió con toda la gente a las calles, que reclamó por una transformación radical, que votó de manera excepcional una constitución nueva con un 80% de aprobación y donde hubo una revolución feminista, ganen estos dos personajes. Por un lado hay alguien que quiere volver atrás en la interrupción libre del embarazo en las tres causales, que quiere disolver el ministerio de la Mujer, que quiere hacer zanjas para que no pasen los inmigrantes, que reivindica el pinochetismo, etc. Y, por el otro, un personaje que no entró al país porque tiene un juicio por pensión alimentaria. Esto es desolador. A dónde irán los votos de Parisi es impredecible porque el elector de este político es sumamente heterogéneo y muy difícil de dominar, incluso por el propio candidato.

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