Paraguay | Tensiones para integrar la Corte Suprema de Justicia – Por Adilio Lezcano

363

* Por Adilio Lezcano

La oligarquía paraguaya pretende mantener funcionarios dóciles a sus intereses, impidiendo la elección de un miembro de la Corte que no pertenezca al abolengo de la casta empresarial.

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Paraguay está en proceso de elección de uno de sus miembros ante la vacancia registrada por el fallecimiento reciente de Gladys Bareiro de Módica. El proceso de elección tiene tres estadios, elección de una terna a cargo del Consejo de la Magistratura (CM), donde este Concejo elevará esa terna a la Cámara de Senadores del Congreso Nacional quien deberá aprobar la terna y elegir a uno de los ternados, para luego proponer al Presidente de la República a los efectos que este lo acepte o rechace.

La selección de ministros de la CSJ en la post dictadura de Alfredo Stroessner (1954 – 1989) se circunscribió en las ponderaciones de candidatos desde una mirada académica y una suerte la solvencia intelectual, es decir, se daba dentro del marco de la designación de un funcionario para integrar un órgano eminentemente político.

Por la forma y las características de los sujetos electos, estos agentes seleccionados no inquietaban a los grupos concentrados de poder. En términos de Carré de Malberg (1998), la mayoría de los agentes de justicia se encuadran en una suerte de oficio casi servil, que aplicaban(can) mecánicamente la Ley para garantizar el privilegio de unos pocos; sin pensar, interpretar y juzgar las situaciones presentadas en la instancia judicial dentro del marco constitucional, y menos aún, desde la perspectiva del garantismo que pueda ir en contra de una oligarquía extremadamente violenta.

La administración de justicia, en sus diferentes eslabones cuando se trata impartir justicia en casos de abusos y enajenaciones movidas por intereses de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Unión Industrial Paraguaya (UIP), la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (FEPRINCO) y principalmente del Grupo Cartes; difícilmente obre en contra estos intereses, dado el carácter “funcionarial” de los actores judiciales.

En la actual terna propuesta por el CM al senado nacional, está incorpora al Senador Víctor Ríos, quien se presentó para ocupar el cargo vacante. El mencionado postulante es oriundo de la comunidad rural denominada Boquerón, una compañía de la localidad de Isla Umbú departamento de Ñeembucú ubicado al sur del Paraguay que no supera los 100.000 habitantes.

Su presencia en la terna ha generado reacciones del más variopinto, puesto que en la audiencia ante el CM expuso la naturaleza del sistema de justicia en la sociedad paraguaya. Interpelando con un saludo inicial en guaraní (idioma oficial relegada para expresiones informales), representó la reivindicación de la necesidad de hablar a todos los paraguayos con un lenguaje comprensible desde un espacio donde usualmente se habla complejo e inaccesible para la gran mayoría. El mensaje fue claro, que el acceso a la justicia sea accesible y contribuya a superar la injusticia.

El Saludo inicial, fue el punto de partida de la descripción en forma de denuncia de la “matriz histórica y teórica” que nutren las constituciones que dieron origen a la paraguaya. Ríos señaló que la matriz es la modernidad, indicando que la misma no tiene como base la democracia y la vida, sino el individualismo ontológico (el individuo una vez definido sus preferencias, estas preferencias están por sobre todo), el patriarcado y la naturaleza al servicio del hombre; y que estos criterios son los que se emplean para dirimir la verdad (locus exclusivo).

Además, manifestó que el razonamiento empleado es la “razón instrumental”, que no es otra cosa que razonar en base a que lo exterior al individuo son medios para alcanzar un determinado fin.

Estos criterios que nutren la base de las normativas escritas en leyes fueron, los que han justificado la materialización del despojo, desalojos y la enajenación de la riqueza, desencadenando en la concentración y la gran inequidad en nuestra sociedad. La base filosófica y política expuesta en los argumentos de corte jurídico por Ríos, despertó el espanto de los que se beneficiaron históricamente con un sistema de justicia.

El espanto se potenció cuando se oficializó la terna ante la Cámara de Senadores, y motivó que los grupos económicos corporativos concentrados como la ARP, UIP, UGP y la FEPRINCO intervengan en forma abierta manifestar su oposición a la posible designación de Ríos e insta a que no sea seleccionado por el senado paraguayo, puesto que el campesino “ha sido una persona que de hecho como legislador ha mostrado una fuerte inclinación a sectores de izquierda, con el tema de las invasiones de propiedad privada” (La_Nación, 2021).

La línea indicada por el empresariado y oligarquía paraguaya deja dos mensajes nítidos: a-) Incorporar en el Poder Judicial a agentes o funcionarios dóciles a sus intereses y no a alguien con concepto, autonomía y fundamentalmente compromiso con la línea garantista, y b-) No permitir en un espacio a quienes no pertenezcan al abolengo de la casta empresarial.

Este mensaje encontró eco en el Colegio de Abogado que, en coro y a unísono con el partido de la rancia derecha paraguaya, el Partido Patria Querida, salen con un discurso eufemístico de defensa de la Institucionalidad a arropar el susto y la intolerancia de un sector del empresariado que se encuentra en las antípodas de la decadencia.

El escenario es sumamente complejo puesto que las aguas están divididas en la oligarquía paraguaya, dado que un lado, la necesidad de dar un carácter funcionarial a ministro de la CSJ y no permitir el ingreso a un extraño del interior del país y con perspectivas políticas en las filas; y por otro, la posibilidad real del copamiento del estado con personeros del empresario tabacalero (Horacio Cartes).

Este quiebre abre una dicotomía entre dar andamiaje a sus temores y permitir que el tabacalero sospechado de lavado de dinero siga acumulando más poder en el Estado, o admitir a alguien que puede dar un punto de inflexión en materia de volver a discutir la acumulación de riqueza, reorientar el sistema de justicia hacia el garantismo, y por ende, arriesgar a poner en tela de juicio la tenencia de tierras, cuidado del medio ambiente bajo la perspectiva de un estado social de derecho y una constitución que plantea el derecho a la vida y a un ambiente digno.

Este último, pone en jaque primeramente la matriz de acumulación, y por otro, el origen de la riqueza en Paraguay, lo cual no tendrá efecto inmediato, pero a largo plazo se podría constituir en una herramienta juntamente con las movilizaciones populares en un puntal para la recuperación de las tierras mal habidas, la reforma agraria integral y la redistribución de la riqueza.

El desenlace está en dejar que Cartes adquiera el control total del Estado o frenar el proceso de copamiento arriesgando discusiones posibles sobre la matriz de acumulación.

* Especialista en Docencia Universitaria, Lic. en Matemáticas y catedrático de la Universidad Nacional de Pilar


 

Más notas sobre el tema