El dramático vínculo entre pobreza y discapacidad – Por Francesca Raffo

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Por Francesca Raffo

Casi 3 de cada 10 hogares peruanos viven con una persona con discapacidad. Este grupo, en el Perú, representa más de 3,2 millones de personas, según cifras de la ENAHO 2018.

A pesar de que el Perú es uno de los pocos países de la región que tiene legislaciones inclusivas y reconoce la capacidad jurídica y estándares éticos para la prestación de atención médica, la relación entre las cifras de pobreza, vulnerabilidad y discapacidad es preocupante.

Según un nuevo reporte del Banco Mundial “Inclusión de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe: Un camino hacia el desarrollo sostenible”, 7 de cada 10 hogares con personas con discapacidad son vulnerables a caer en la pobreza.

Vínculo entre pobreza y discapacidad

En el Perú, según el mismo informe, la probabilidad de ser pobre es mayor en hogares con personas con discapacidad en 1.7 puntos porcentuales y la probabilidad de ser vulnerable aumenta en 6.2 puntos porcentuales.

En una entrevista exclusiva con El Comercio, Maria Elena García Mora autora del reporte y representante del Banco Mundial, explicó que la relación entre pobreza, vulnerabilidad y discapacidad es un círculo vicioso.

“Hay ciertos factores que llevan a las poblaciones más pobres a tener mayor discapacidad: menos acceso a servicios de salud, menos acceso a cuidado prenatal, temas de mala nutrición, seguridad peatonal, entre otros”, indicó.

“Pero, por otra parte, tenemos una participación en el mercado laboral más baja, costos asociados a la discapacidad, costos adicionales de transporte y salud, etc. Entonces ahí está el círculo donde la discapacidad es mayor en poblaciones pobres, pero también que la discapacidad puede llevar a una pobreza más grande”, agregó.

Brecha en el ámbito laboral

El 72% de personas con discapacidad entre 18 y 59 años que trabajan lo hacen en el sector informal. En comparación con 58,3% entre trabajadores sin discapacidad. Esto genera que la persona sea más vulnerable puesto que no recibe beneficios laborales ni acceso a salud.

Además, las personas con discapacidad ganan US$0.9 por cada US$1 que gana una persona sin discapacidad. Esta diferencia se agrava en zonas rurales: US$ 0.8 por cada US$1, según el mismo informe del Banco Mundial.

Marco Antonio Gamarra, presidente del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (CONADIS) indicó que la gravedad de la discapacidad también afecta el nivel de ingreso y egreso que tiene la persona. “Cuando una persona tiene discapacidad leve, puede generar sus propios ingresos. Si tiene discapacidad moderada su posibilidad de generar ingresos será menor. Además que necesita ayuda humana o mecánica que tiene un costo. Si se tiene discapacidad severa, es poco probable que genere ingresos y necesitará atención a tiempo completo”, explicó a este Diario.

Cambios hacia la inclusión

El reporte del Banco Mundial indica que es indispensable un cambio colectivo para acercarnos como región a la inclusión total de las personas con discapacidad. Además, el trabajo desde el Estado debe ser integral y debe haber trabajo articulado entre instituciones, así como la empresa privada.

Las políticas públicas para la inclusión laboral son un paso importante, pero solo el primero, explicó la especialista del Banco Mundial. “En los países de la región existen las cuotas que las empresas deben cumplir. En el Perú en 2017 menos del 1% de empresas cumplían esas cuotas”, indicó.

El Presidente de Conadis sostuvo que es indispensable hacer una nueva encuesta especializada para obtener cifras reales de la discapacidad en el Perú, pues en base a esa data es que se pueden hacer políticas públicas eficientes. “Urge que se haga una nueva encuesta especializada en personas con discapacidad, la última fue en el 2012″, dijo.

El día a día de las personas con discapacidad en el Perú no es fácil. En el 2019, El Comercio reveló en un reportaje que ni los alimentadores del Metropolitano ni los corredores permitían el acceso a personas con silla de ruedas.

En esa línea, el presidente de CONADIS indicó que otro cambio que se debe realizar con urgencia es el del transporte. Actualmente, al no tener un transporte accesible, los costos de movilidad para personas con discapacidad aumentan de manera exagerada.

El Comercio

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