Embajador Sabino Vaca Narvaja: “China tiene que ver a Argentina como un hub para toda la región”

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Embajador Sabino Vaca Narvaja: “China tiene que ver a Argentina como un hub para toda la región”

Por Michael Zárate

En el marco de las celebraciones por los 50 años de relaciones diplomáticas, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, realizará a inicios de febrero una visita de Estado a China, donde presenciará la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 y oficializará la participación de Argentina en la Iniciativa de la Franja y la Ruta. En esta entrevista, el embajador Sabino Vaca Narvaja habla no solo sobre el presente de la relación entre ambos países, sino sobre las oportunidades que se abrirán tras la visita presidencial.

China y Argentina establecieron relaciones diplomáticas el 19 de febrero de 1972, en un mundo muy diferente al que vivimos ahora. ¿Cuál cree que ha sido el mayor éxito en estas cinco décadas?

Con respecto a las relaciones bilaterales, yo creo que, en primer lugar, la continuidad. Eso es algo muy valorable. Previo al inicio de las relaciones diplomáticas, ya había habido contacto, por ejemplo, entre el partido gobernante actual en Argentina, que es el peronismo, y el Partido Comunista de China. De hecho, hay cartas de Perón a Mao, invitaciones a conocerse que nunca se pudieron cristalizar. Pero durante la presidencia de Perón, él envió en 1973 una delegación encabezada por Isabel, su mujer, la cual fue recibida por Zhou Enlai, una persona muy querida aquí en China. Después de ello, cada presidente de Argentina tuvo una relación muy fuerte también con China. Están la visita de Alfonsín a Deng Xiaoping en 1985, pero también la de Menem a Jiang Zemin, De la Rúa a Jiang Zemin, y después Néstor Kirchner a Hu Jintao, Cristina Kirchner a Xi Jinping, Macri a Xi Jinping también. Y la visita del presidente Alberto Fernández toca este año, que es sumamente importante porque son los 50 años de relaciones bilaterales, que se celebrarán además en una fecha particular, el 19 de febrero, que es justo también el cumpleaños de nuestra vicepresidenta (Cristina Kirchner), quien fue presidenta en el momento en que se estableció la Asociación Estratégica Integral con el presidente Xi Jinping en el año 2014.

Si uno ve sobre todo los últimos quince años, no solo con la Argentina sino con toda Latinoamérica, China ha profundizado mucho las relaciones con los países de nuestra región y ha pasado a ser, en muchos de los casos, del número seis o siete al segundo o primer socio comercial. Actualmente China es nuestro segundo socio comercial, pero es el primero de la mayoría de nuestros vecinos, como es el caso de Brasil, Uruguay, Chile, Perú, y estoy seguro también de que en pocos años China va a ser el primer socio comercial de Argentina. Hay un proceso de profundización de las relaciones en el que cada presidente hizo también su aporte. A mí me gusta valorar el proceso histórico, más allá de las diferencias también entre los gobernantes. Ha habido una continuidad en la relación y ese es el espíritu que queremos reflejar en estos 50 años. Argentina ha desarrollado con China una política de Estado progresiva. Yo estoy convencido de que en estos 50 años vamos a pasar también al siguiente escalón de las relaciones bilaterales y seguramente, en el marco de la próxima visita de nuestro presidente, nos incorporaremos a la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

En 2021 Argentina tuvo la mayor cantidad de empresas tecnológicas inscritas en ferias e iniciativas comerciales en China. ¿Es la ciencia y tecnología una de las áreas en las que su gestión espera trabajar más?

Queremos que la ciencia y la tecnología y la transferencia de conocimiento sean algunos de los sellos de esta gestión, y por eso estamos haciendo un trabajo muy fuerte para que nuestras empresas tecnológicas y del rubro de lo que llamamos economía del conocimiento tengan más participación en todas las ferias tecnológicas de China. Estamos también ampliando nuestra representación en China porque creemos que el mundo ha cambiado y hay una representación asimétrica con un mundo que ya no es el mismo de cuando se diseñaron nuestras Cancillerías. Pasa en todos los países de Latinoamérica. En función del peso comercial que tiene hoy China, nosotros tenemos muy pocos consulados. Tenemos cuatro consulados y por eso este año estaremos inaugurando un quinto en la ciudad de Chengdu, precisamente porque creemos que es una zona a la que China está llevando su desarrollo, y nos parece también un centro para todo el oeste del país, donde hay mercados muy interesantes.

Además, estamos armando un vínculo muy fuerte entre empresas tecnológicas chinas y argentinas en varios campos. Argentina participa en el programa aeroespacial de China porque tiene en Neuquén la base de exploración del espacio profundo y eso nos ha dado también la oportunidad de trabajar en todo el campo satelital. Hay muchas empresas tecnológicas argentinas que trabajan con empresas chinas. Tenemos Satellogic e Innova Space, que están trabajando articuladamente y vendiendo servicios a China, como es el caso de Satellogic a la provincia de Henan en toda la parte agropecuaria. Allí hay un intercambio muy virtuoso que tiene que ver también con que nuestras economías son complementarias y nosotros necesitamos también salir un poco de la matriz de exportar solo productos primarios. Somos países en desarrollo que necesitamos de la transferencia de la tecnología para seguir creciendo.

La innovación y la tecnología son vectores claves del desarrollo y en China eso uno lo puede ver a lo largo de la historia. China ha puesto su eje en el desarrollo tecnológico y ha logrado hitos estos años realmente muy buenos, como alunizar una sonda en el lado oscuro de la Luna, hacer descender un submarino a más de 11.000 metros en la fosa de las Marianas, tener su propio sistema de navegación satelital Beidou, pero también ser líder en la tecnología 5G, en lo que muchos analistas llaman la cuarta revolución industrial. Argentina también tiene un campo científico-técnico muy importante a través de universidades muy prestigiosas y científicos muy prestigiosos. Nosotros, por ejemplo, tenemos organismos como CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), que son muy especializados y que están trabajando con sus contrapartes chinas para desarrollar, por ejemplo, el tema nuclear.

Tenemos muchos rubros de trabajo también vinculados a lo que es la economía del conocimiento y la transferencia de ciencia y tecnología. Queremos que ese sea un sello de nuestra gestión. Y estamos convencidos, como recuerdo que lo dijo el presidente Xi Jinping el año pasado, de que no se puede permitir el bloqueo tecnológico. La tecnología es un motor del desarrollo de los países y, además de la complementariedad de sus economías, China y Argentina tienen esta idea de transferir tecnología para perseguir el desarrollo conjunto.

En el marco de la visita a China del presidente Alberto Fernández, Argentina se unirá formalmente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR). ¿Por qué es importante para Argentina unirse a la IFR?

Primero, porque se va a dar en el marco de un año muy importante, que son los 50 años de nuestras relaciones bilaterales. Pero también es un momento en el que nuestro país necesita mucha inversión en infraestructura. Argentina tiene 45 millones de habitantes, pero produce alimentos para 600 millones, y nos falta mucha infraestructura para poder ampliar esa capacidad exportadora y mucha infraestructura para incentivar nuestro desarrollo, como infraestructura en energía, en líneas de transmisión, en puentes, en desarrollo de energía renovable. Argentina tiene, además, condiciones geográficas que la hacen única. Junto a Bolivia y Chile, formamos parte de lo que se llama el “triángulo del litio”. Allí tenemos también un complemento muy fuerte para trabajar con China, que está innovando mucho en lo que son autos eléctricos y baterías, en los que uno de los componentes centrales es el litio. Allí estamos trabajando fuertemente porque Argentina ha presentado la Ley de Movilidad Sustentable, que implica una serie de beneficios fiscales y una serie de objetivos del Gobierno que están muy en sintonía con el Pensamiento de Xi Jinping y este compromiso en cuanto a la reducción de emisión de gases para poder combatir al cambio climático.

Argentina, además, es parte de un mercado más grande, que es el Mercosur, junto a Brasil, Paraguay y Uruguay. Y este año se ha dado también la buena noticia de presidir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Yo siempre planteo que el vínculo con China tiene que ser regional por la escala que tiene China. Nosotros tenemos que pensarnos como de México a Argentina, con 400 millones de hispanohablantes, y tenemos que coordinar acciones porque la escala de China es muy grande. Solo en términos de consumo de mercancías, China ya representa casi 500 millones de personas de sectores medios altos con una capacidad de consumo enorme, y nuestra producción aislada no da abasto. Entonces, tenemos que pensar regionalmente cómo apalancar nuestros vectores de desarrollo para potenciar esa relación estratégica con China.

La Franja y la Ruta está en muchos países de Latinoamérica. En nuestra región tenemos tres países muy grandes: Brasil, México y Argentina. Argentina sería el primero de los tres países más grandes en incorporarse a esta iniciativa. La Franja y la Ruta se ha transformado ya en un programa de infraestructura global, que lo que permite básicamente es poder acceder al financiamiento más económico para promover infraestructura que genere mayor conectividad con el mundo. Es parte también de esta idea de la comunidad de destino compartido de la humanidad, en la que también hay coincidencias entre nuestros presidentes, así como en la Iniciativa para el Desarrollo Global, presentada por el presidente Xi Jinping en Naciones Unidas.

Hablemos de la próxima visita del presidente Alberto Fernández a China. ¿Qué anuncios se podrían dar durante su presencia?

Estamos muy contentos, en primer lugar, de haber sido invitados. Para nosotros es muy importante. Cuando iniciamos nuestro gobierno hubo muchos intercambios escritos y también telefónicos y por videoconferencias. El presidente Xi Jinping ha invitado al presidente Alberto Fernández a participar en los eventos más importantes de China, como la feria CIFTIS (Feria Internacional de Comercio de Servicios de China) o la CIIE (Exposición Internacional de Importaciones de China) inaugurándola el año pasado, así que esta visita la tomamos con mucho valor, con mucha importancia, sobre todo también porque Argentina, desde un primer momento, ha apoyado fuertemente la realización de los Juegos Olímpicos de Invierno aquí en China. Yo personalmente he participado de todo el desarrollo y las visitas que ha hecho el Comité Olímpico en los centros que China está planificando para estos Juegos, como la zona de Zhangjiakou o aquí mismo en Beijing, y la verdad es que me asombra la infraestructura que ha desarrollado China en muy poco tiempo. Así que, en primer lugar, estamos muy contentos. Para nosotros es un honor poder participar de una ceremonia tan importante como es la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno y en un año muy importante para nosotros porque son los 50 años de las relaciones bilaterales.

Esta sería la primera visita de nuestro presidente a China. Él nunca estuvo en China, o sea que también tiene una importancia personal. Además, el hecho de estar presidiendo la CELAC le da como un condimento. La CELAC y China tienen un trabajo muy fuerte, un programa de trabajo reciente con muchas aristas, en las cuales también está el tema satelital, aeroespacial, de educación, entre muchas otras cuestiones.

Con respecto a los anuncios, nosotros estamos este año consolidando lo que se llama el Plan Quinquenal Integrado. Por nuestro carácter de Asociación Estratégica Integral, tenemos un mecanismo que hace un listado de los proyectos de infraestructura entre ambos países, y estamos hablando de proyectos como la cuarta central nuclear. Recientemente participé en un foro donde también anuncié el avance en este proyecto con tecnología china, tecnología Hualong. Argentina tiene una historia en lo que es la investigación y el desarrollo de reactores nucleares, y acá estaríamos incorporando nueva tecnología en conjunto con China, con transferencia también de tecnología.

Pero también estamos trabajando en infraestructura de ferrocarriles y de puentes. Nosotros tenemos una frontera muy larga con Chile y estamos trabajando en lo que se llaman los Corredores Bioceánicos, para que nuestro comercio no solo vaya por el Atlántico, sino que pueda ir a través del Pacífico. Chile tiene la ventaja de que cuenta con puertos de aguas profundas y un acceso más directo a China. Según nuestros cálculos, y sobre todo en el caso de las economías regionales del norte (de Argentina), pegadas a la Cordillera, ahorraríamos casi 20 días de flete marítimo. Imagínese el impacto que tendría eso en el comercio. Por supuesto, también estaríamos cooperando en toda la parte de minerales, pero buscando industrializarlos, como en el caso del litio.

También tenemos la parte deportiva. Nosotros estamos trabajando mucho en la formación de fútbol. China tiene un plan de largo plazo en el fútbol y estamos anunciando la instalación de academias de formación de fútbol aquí en China. Creo que hay un desafío interesante en el futuro también en el plano deportivo. En el plano cultural, recientemente hemos inaugurado un instituto de formación y de prácticas del tango con entidades argentinas, así que estamos trabajando en todos los campos. Y después de la pandemia, yo quisiera que se hablara también del campo de trabajo en lo que es el turismo. China tiene el turismo emisor que más gasta en promedio en el mundo, esto antes de la pandemia por supuesto. Y allí estamos haciendo también una serie de trabajos estratégicos, como presentar este año el anuncio de un vuelo directo, con código compartido con aerolíneas chinas, con el que nosotros podamos también promover el acceso a nuestra región. Latinoamérica toda tiene lugares naturales muy lindos y generalmente el chino que viaja a nuestra región no visita solo un país. Por eso insisto en esto de tener una mirada regional. Entonces, estamos trabajando con agencias regionales, tratando de agilizar las visas, tratando de hacer que los medios de pagos sean también más accesibles y que se use la misma plataforma. El turismo y el deporte son también grandes embajadores de las culturas.

Ustedes saben que Argentina es muy famosa por la carne, el vino, pero también estamos ampliando los productos, ahora con los langostinos y los productos lácteos, que cada vez se consumen más en China. Así que tenemos un trabajo en el plano comercial, pero también de integración física a través de la infraestructura enorme. Cada uno de nuestros ministerios tiene un capítulo de trabajo con la contraparte china. Eso implica la Asociación Estratégica Integral y yo estoy convencido de que cuando Argentina ingrese a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, eso se va a profundizar, porque la Franja y la Ruta también tiene mecanismos financieros específicos que pueden ayudar a desarrollar todo nuestro esquema de infraestructura, pero también de promoción de actividades culturales y de turismo.

¿Qué sugerencias daría usted a los empresarios argentinos que deseen tener presencia o mayor presencia en el mercado chino?

Desde que estoy aquí he visitado más de 20 provincias chinas, y la verdad es que cada provincia es una oportunidad comercial. Nosotros como países tenemos que hacer más investigación comercial porque cada región de China tiene costumbres muy diferentes. Por ejemplo, cuando he visitado la región de Xinjiang, he visto que se come cordero, se comen más harinas, tiene una cultura de lácteos diferente y, entonces, allí se abren nichos muy interesantes para expandir nuestro comercio. China tiene mucha diversidad cultural. La provincia de Sichuan, por ejemplo, come más especiado, y eso también es interesante porque nos ayuda a tener estrategias comerciales más adecuadas al consumidor chino.

Lo que más me ha impactado de vivir acá en China es el comercio electrónico. El impacto más fuerte que tuve es que no se use más el billete físico en China. Yo creo que aquí se saltaron la parte de las tarjetas de crédito y pasaron directamente al QR con los medios de pago. Y ese creo que ha sido uno de los elementos que ha hecho que, por ejemplo, en el año 2020, un año de pandemia, China haya sido el único país que creció porque ha desarrollado una infraestructura y una logística que le han permitido, aun en pandemia, que su comercio siga muy vital. De hecho, lo que le estoy recomendando sobre todo al sector comercial es que invierta mucho en las plataformas de comercio electrónico chinas. Estamos desarrollando también estrategias de Estado, de armar pabellones nacionales argentinos en las principales plataformas comerciales, como JD, Taobao y miles más, porque también cada provincia tiene su plataforma. Creo que es un activo interesante trabajar con empresas chinas que ya están disponibles.

Nosotros tenemos una estrategia también comercial de establecer hubs logísticos asociados con empresas chinas. Recientemente me tocó inaugurar uno en Wuhan con (el Grupo) Greenland, con el que también tenemos un hub en Shanghai. Entonces, hay que hacer una estrategia integral, sobre todo poder tener stock en lugares logísticos claves como Wuhan, que es una zona del centro de China, pero también en Chengdu. En Chengdu fui a visitar un mercado de carnes que consume casi 4000 contenedores mensuales de carne. Imagínese el impacto que tendría eso para cualquiera de nuestras economías, y eso implica también ampliar la representación de los diplomáticos, pero también de los empleados locales porque implica recorrer las provincias, estudiar los mercados, ver las costumbres y diseñar productos específicos.

China tiene algo maravilloso, que es que estos sectores medios, que son muy dinámicos, también incorporan muchas pautas de consumos occidentales. Siempre pongo el ejemplo del café, porque China es una cultura milenaria pegada al té y hoy es uno de los principales consumidores de café del mundo. Shanghai es la ciudad que más tiendas de café ha abierto en los últimos años en el mundo. El consumo del café es muy importante, con lo cual también el lácteo. Entonces fíjense si no tenemos oportunidades de ampliar nuestros productos agroalimentarios.

Como usted ha dicho, el Gobierno argentino ha expresado su apoyo a la realización de los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022. ¿Por qué es importante respaldar su organización?

Para nosotros es fundamental. Argentina siempre ha participado en los Juegos Olímpicos. Al realizar estos Juegos Olímpicos de Invierno, China está completando el ciclo iniciado en 2008, cuando organizaron los Juegos Olímpicos de Verano. Estamos seguros de que se van a desarrollar de forma exitosa. Yo lo digo a todo el mundo: China es uno de los lugares más seguros para vivir porque tiene controles muy estrictos con respecto a la pandemia, pero eso permite también que no haya difusión del virus. La verdad es que China ha sido un ejemplo en la responsabilidad del manejo del virus y un ejemplo de solidaridad. Nuestros países se han visto beneficiados de toda la cooperación sanitaria y de las vacunas que han robustecido nuestro sistema sanitario y nuestro plan nacional de vacunación.

Los Juegos Olímpicos siempre son un lugar de encuentro de todas las nacionalidades. El espíritu deportivo que reina tiene que ver con esto de que no hay diferencias entre los países. El espíritu de competencia, si bien tiene un carácter individual, también muestra un trabajo colectivo que hay detrás y un esfuerzo también de las poblaciones por conseguir estas victorias individuales, pero que se cristalizan en valores que irradian a toda la humanidad. Por eso, estamos absolutamente en contra de la politización de los Juegos y los hemos respaldado desde un primer momento, y ahora con la visita de Estado del presidente Fernández ese respaldo se torna aún más fuerte. Estamos muy contentos de que nuestra visita se haga también en el marco de los Juegos Olímpicos. La infraestructura que China ha desarrollado para estos Juegos va a quedar para la población, y la vamos a usar también los que vivimos acá, y la va a usar mucho también el turista que venga a China. Cuando fui a Zhangjiakou se había desarrollado este tren de alta velocidad, con el que en 20 o 30 minutos llegás a una zona deportiva de primer nivel mundial. Eso me parece un activo que después queda para toda la población. Estamos convencidos de que los Juegos Olímpicos se van a dar de manera exitosa por toda la preparación que está desplegando China.

Apelando a un ejercicio de “futurología”, de acá a 50 años, ¿cómo imagina o cómo espera que China y Argentina estén en el mundo?

Bueno, hagamos un ejercicio de prospectiva, porque la verdad es que si en estos 50 años hemos tenido un avance progresivo, yo me animo a proyectar también el mismo avance progresivo en los próximos 50 años. Pero yo creo que en términos más cortos, tal vez en pocos años, como le decía, Argentina tenga a China como su principal socio comercial y esta complementariedad que se está llevando hacia el plano científico-técnico también nos va a llevar a otro escalón.

El mundo está con procesos de cambios muy fuertes. Respecto a esta idea de algunos de querer instaurar una Guerra Fría, yo creo que ya todo el mundo se da cuenta de que ese formato de pensamiento, de macartismo o agresivo, no le sirvió a nadie. Nuestros presidentes comparten esta mirada de un destino compartido de la humanidad y la verdad es que si hay algo que nos ha demostrado la pandemia es que de esto no se sale de manera aislada, de esto se sale de manera colectiva. Si nosotros no hacemos un plan de vacunación global, lo que va a pasar es que los países que no tengan vacunas van a generar otras mutaciones, lo cual va a complicar a toda la humanidad. Entonces, concentrar las vacunas en unos países puede salvar momentáneamente a un grupo, pero después la mirada tiene que ser global, y esto también se aplica a lo que llaman muchos analistas o economistas las cadenas globales de valor.

Cuando muchos intentaron volver hacia esquemas de la Guerra Fría, se dieron cuenta de que sus empresas estaban imbricadas de tal manera que no podías desconectarlas, porque allí hay un trabajo de hermanamiento de las cadenas de valor que hace muy difícil el volver hacia un mundo más rígido. Eso tenemos que aprovecharlo en el buen sentido y que esa interacción genere desarrollo humano. Ese tiene que ser el enfoque y es la propuesta de nosotros. Tenemos que trabajar con un mundo más armónico y más equilibrado, donde ninguna potencia imponga sus valores a otra.

También hay que prestarle atención a todo el tema financiero y yo creo que Argentina, que ha sufrido mucho el tema de la deuda financiera, de deuda que se ha utilizado para la especulación, tiene mucho que enseñar a otros países. China también está atendiendo ese proceso, cómo la economía debe tener una direccionalidad hacia el bienestar de la gente y tener cuidado con que no se vaya hacia un esquema financiero en el que se descontrole la economía y genere deudas tanto personales como a los Estados. Allí es donde hay que encontrar el equilibrio de la tecnología y la revolución que genera la tecnología aplicada al progreso del hombre en el sentido humanístico.

Entonces, me atrevo a tener una mirada optimista y creo que si se trabaja de forma colectiva, con el espíritu multilateral de armonía y de equilibrio, puesto el eje en el desarrollo humano, vamos a resolver estos problemas que tenemos vinculados a los procesos del desarrollo. La tecnología nos tiene que servir para eso, para generar un mundo más sustentable, y China es un ejemplo porque está con prácticas de emisión de gases de carbono y cambiando y reconvirtiendo su energía hacia energía renovable en un proceso muy interesante, y Argentina también está acompañando ese proceso.

Argentina tiene el parque fotovoltaico más grande de la región, construido con una empresa china PowerChina, tiene también una represa hidroeléctrica que está en proceso de finalización, y también estamos trabajando en la cuarta central nuclear con tecnología Hualong, que es energía limpia y es energía continua. Hacia allí es donde tenemos que orientarnos y pongo de nuevo el tema del litio porque yo creo que la movilidad del futuro es la electromovilidad. China tiene que ver a Argentina como un hub para toda la región. Creo que tenemos las condiciones para poder liderar el proceso de automóviles eléctricos en nuestra región, en conjunto con esto que digo sobre las cadenas globales de valor con toda nuestra región, donde cada país pueda aportar sus capacidades. Nosotros tenemos una relación muy fuerte con Brasil. Hoy es nuestro primer socio comercial y hay una complementación muy fuerte en el rubro automotriz. Entonces, el proceso de reconversión de esa industria creo que la podemos hacer con China tranquilamente y liderar ese proceso en nuestra región. Hoy China es uno de los líderes en el rubro. Así que yo avizoro un futuro con trabajo, con buena orientación y con esta sintonía política de prosperidad común, esta cristalización del destino compartido de la humanidad. No hay forma de que volvamos a una cuestión de Guerra Fría, de bipolaridad o de suma cero.

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