La instalación de dos Congresos paralelos agudiza la crisis política en Honduras

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Dos Congresos se han instaurado en Honduras generando una nueva crisis política, uno al mando de una facción de diputados insurgentes del Partido Libertad y Refundación (Libre) y otra que cuenta con el respaldo de la presidenta electa Xiomara Castro y de sus seguidores.

Por primera vez en la nación centroamericana, se han instalado de manera paralela dos Congresos: el primero desde la sede del Poder Legislativo bajo la dirección del diputado del Partido Salvador de Honduras (PSH), Luis Redondo, mientras el otro por el diputado disidente de Libre, Jorge Cálix, quien utilizó como estrado un restaurante capitalino recurriendo a la plataforma de ZOOM.

Luis Redondo
Luis Redondo, presidente de la Junta Directiva del Congreso de la facción apoyada por la presidenta electa, Xiomara Castro, discursa durante la juramentación de la primera legislatura del periodo 2022-2026. (Foto: Fernando Destephen/Criterio.hn).

Las facciones de diputados que hoy se disputan el poder del Congreso Nacional pertenecen al partido Libre, ganador de las elecciones del 28 de noviembre de 2021, pero con la diferencia que el grupo que encabeza Cálix ha sido considerado como traidor y fue expulsado de esa institución política, mientras que la que enarbola Luis Redondo, goza del respaldo del partido Libre y de la presidenta electa.

Redondo no solo contó con el respaldo de las fuerza militares y policiales, también cientos de ciudadanos, que desde el sábado han permanecido en la parte baja del hemiciclo legislativo, lo han acuerpado.

En tanto, Cálix recurrió a la virtualidad, modalidad que criticó durante la pandemia de la COVID-19 debido a que los diputados del conservador Partido Nacional, quienes hoy son sus principales aliados, se beneficiaron para aprobar leyes nocivas contra los intereses de la nación y  sin contar, en muchos cosas, con la votación establecida en la ley.

Aliado con aquellos que consideraba sus adversarios, Cálix recibió el informe anual de gestión del gobernante, Juan Orlando Hernández, quien está a pocas horas de finalizar su segundo mandato, un espaldarazo de la persona que más señaló y que no goza del apoyo popular.

Asimismo, recibió el informe de gestión del presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rolando Argueta, afín al Partido Nacional y una pieza clave que podría actuar a su favor en caso de recurrir a los tribunales acusando a la otra facción de usurpar el poder que, a su juicio, le corresponde.

En la sesión virtual no hubo discursos emotivos, por el contrario, el llamado de los diputados conservadores del Partido Nacional y algunos liberales junto a los congresistas insurgentes del Partido Libre radicaba en reconocer a Cálix como el presidente del Congreso Nacional, contrario al fervor que emanaba desde la sede del Congreso.

Mientras Redondo interrumpía su discurso para tomarse una selfie al estilo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en los bajos del recinto, la población marcaba su apoyo con gritos: “¡Sí se pudo!” “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”.

Pichu Zelaya
Xiomara Hortensia «Pichu» Zelaya Castro, hija de la presidenta electa, Xiomara Castro y del expresidente Manuel Zelaya Rosales, grita: «si  se pudo, si se pudo» para encender los ánimos de sus  correligionarios que esperaban en la parte baja del Congreso Nacional. (Foto: Fernando Destephen/Criterio.hn).

XIOMARA CASTRO EL DENOMINADOR COMÚN DE AMBAS FACCIONES

Tanto Cálix como Redondo afirman que apoyarán el gobierno que presida Xiomara Castro, quien asumirá el poder el 27 de enero, pero es Redondo quien cuenta con la venia de la presidenta, contrario a Cálix que encarna el rechazo de la misma gente que lo llevó al poder.

La presidencia de Redondo es parte de un acuerdo político asumido por Castro frente a Salvador Nasrallana, quien declinó a su candidatura presidencial a unirse al partido Libre.

Lo antes expuesto es la razón por la que Redondo goza del apoyo de Castro y el partido Libre. Mientras Cálix es considerado traidor, porque para alcanzar la presidencia negoció con la bancada del Partido Nacional y con diputados del Partido Liberal, liderados por Yani Rosenthal, presidente de ese instituto político y exconvicto de la justicia de Estados Unidos por el delito de lavado de activos, procedentes del narcotráfico.

ACCIONES DE LOS DOS PRESIDENTES

Una de las promesas del diputado Redondo es aprobar la Ley de Condena al Golpe de Estado de junio de 2009 contra el expresidente Manuel Zelaya, hecho que despertó en Hortensia Zelaya, hija de “Mel” como popularmente se le conoce al expresidente, y Carlos Zelaya, hermano, una algarabía acompañada de aplausos.

Mientras Redondo clama justicia para los promotores del golpe de Estado, Cálix es reiterativo al pedir a sus excompañeros de partido que cesen en la “campaña de odio” porque Honduras lo que requiere es paz, reconciliación y promover el Estado de derecho.

Redondo se comprometió también a aprobar la Ley de Condena a la reelección presidencial orquestada por Hernández en 2017 y crear una Comisión Ciudadana Anticorrupción con independencia.

Por su parte, Cálix, quien lidera la rebelión rojinegra, en su intento de ganar simpatía, presentó cuatro proyectos de decretos para la derogación de la Ley de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) y la Ley de Secretos Oficiales, reformar el Código Penal aumentando las penas a delitos de corrupción y aprobar la Ley de Extradición.

Una vez concluida la instalación de la primera legislatura del congreso que preside Redondo, antes del mediodía, decidió exhibir el apoyo popular bajando, unos pocos minutos, a celebrar con la ciudadanía que lo reconoce como el presidente legítimo del nuevo Poder Legislativo.

Ambas Juntas Directivas del Congreso Nacional carecen de legalidad, según abogados, al violentar la Ley Orgánica del Poder Legislativo, no obstante, el respaldo de la presidenta electa hacia Redondo podría obligar a la parte disidente ceder a sus evidentes pretensiones de complot.

La crisis política que atraviesa el Poder Legislativo se arraiga cada vez más entre ambas facciones que aseguran “son las verdaderas autoridades del Congreso Nacional” sin que se avizore una posible solución al conflicto de que hoy mantiene a Honduras en una crisis institucional en uno de sus tres poderes y que a la vez arrastra a los poderes restantes, Ejecutivo y Judicial.

La junta directiva que lidera Jorge Cálix, argumenta las sesiones virtuales a la resolución 01-2020 de la Ley Orgánica del Congreso Nacional que cita:  «en el contexto de una situación de crisis, pandemia o emergencia sanitaria, calamidad, desastre, o una situación análoga que haga imposible extremadamente difícil o desaconseja reunirse físicamente».

EL ORIGEN DE LA CRISIS

Violentando lo establecido en la Constitución de la República, el pasado viernes 21 de enero, el Secretario de Gobernación, Justicia y Descentralización, Leonel Ayala, juramentó de manera arbitraria la Junta Directiva provisional presidida por Cálix, sin someter a votación la Junta Directiva dirigida por Redondo situación que detonó confrontaciones entre ambas facciones.

La Ley Orgánica del Congreso Nacional establece el 23 de enero como plazo máximo para juramentar de manera oficial a las autoridades del Congreso Nacional. La convocatoria, tanto de Cálix y Redondo, estaba prevista a realizarse en el hemiciclo legislativo, cuyas instalaciones permanecían en la penumbra debido a que la referencia de ese poder del Estado desconectó el fluido eléctrico ante la presencia de simpatizantes del Partido Libre que se tomaron el lugar desde la tarde del sábado 22 de enero.

En paralelo, ambas facciones se juramentaron como autoridades en propiedad profundizando aún más la crisis política. En horas de la noche del 24 de enero, se publicó en el Diario Oficial La Gaceta la Junta Directiva regida por Redondo, no obstante, la directora de la Empresa Nacional de Artes Gráficas aseguró que ella no autorizó la publicación de la edición.

Ambas facciones convocaron, tal como lo establece la ley, a la instalación de la Primera Legislatura instaurándose de esa manera dos Congresos y sellando un escenario histórico, caótico y de incertidumbre.

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