Carnaval uruguayo: por primera vez, una murga adaptó su espectáculo completamente para personas sordas

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Por primera vez en el carnaval, una murga adaptó su espectáculo completamente para personas sordas

Por primera vez en la historia del carnaval uruguayo, el espectáculo completo de una murga, el de Metele que son Pasteles, puede ser disfrutado sin restricciones por las personas sordas. El estreno de la modalidad se dio durante el Desfile Inaugural del Carnaval, estará en cada presentación del conjunto en los tablados y aparecerá también cuando la murga participe en el Concurso Oficial de Agrupaciones, en el Teatro de Verano del Parque Rodó.

Si bien hubo algunas experiencias similares emprendidas por otros conjuntos, estas ocurrieron en momentos puntuales del espectáculo o en algunas actuaciones, no durante todo el desarrollo de la zafra de carnaval, como este caso.

La iniciativa involucra un esfuerzo colectivo de los integrantes de la murga y de un grupo de seis intérpretes, conformado por Stephanie Andrada, Marta Centurión, Patricia Cordani, Doriana Ramírez, Jimena Rodríguez y Fiorela Sosa.

“Es algo novedoso para la murga y lo estamos disfrutando. Nos ha permitido crecer, nos sentimos muy bien haciéndolo”, explicó a El Observador Gonzalo Riquero, director responsable de una de las 21 murgas que este año concursan en el carnaval montevideano.

Jimena Rodríguez, una de las intérpretes, contó que tuvieron algunas experiencias iniciales con esta y otras murgas, durante la propuesta denominada Inclusionarte, promovida por el PIT-CNT en la plaza Goes, pero que es la primera vez que un conjunto toma la decisión de ofrecer todo su espectáculo de un modo comprensible para las personas sordas.

Rodríguez y sus compañeras han concluido o están terminando su formación como intérpretes de lenguaje de señas en el Centro de Investigación y Desarrollo para la Persona Sorda y el Instituto de la Comunidad Sorda del Uruguay.

En diciembre les llegó la propuesta de la Intendencia de Montevideo de sumarse a esta murga, que tenía el interés de avanzar hacia un espectáculo más inclusivo.

El vínculo les permite a las jóvenes sumar horas de práctica, requisito indispensable para concluir con su formación.

Riquero, en tanto, recordó que esta realidad es consecuencia de preocupaciones que se generaron en Inclusionarte en 2020, a lo que se sumó el interés de la murga y de integrantes de la comunidad de personas sordas e intérpretes.

Jimena Rodríguez: “Nos encanta cómo nos ha ido, la murga le ha puesto mucho cariño y la idea es que esto sea un primer gran paso para que podamos llegar a un carnaval 100% inclusivo”.

“La receptividad ha sido increíble, en los ensayos primero y luego en el desfile y en los tablados, el colectivo de la murga está muy entusiasmado”, destacó Riquero, quien agradeció especialmente la dedicación de las intérpretes porque “lo que se ha logrado fue mucho más que el aprendizaje del libreto”.

Rodríguez indicó también que “desde el inicio” les gustó la idea y que fue clave que a las seis les gustara el carnaval. Hubo un compañero que decidió por no seguir en la movida porque, precisamente, no compartía la misma pasión por la fiesta popular. “Nosotras sentimos que es fundamental conocer lo que es una murga, sus planteos, sus mensajes”, para trasmitir del modo adecuado todo lo que plantean en sus espectáculos.

Sobre eso, añadió que fue incluso un planteo específico que les llegó desde la murga: “Querían que nos sintiéramos totalmente integradas al conjunto”.

“Fue un desafío tremendo. La gente lo recibe contenta y es algo que sirve para hacer más visible a las personas de la comunidad de sordos”, explicó.

También destacó que los integrantes de la murga han puesto “muchísima dedicación”, dado que no se limitaron a recibir a un grupo de intérpretes que se ubica a un costado y desarrolla su tarea, “ellos estudiaron el tema e incluso participaron de talleres”.

Sobre la receptividad en personas sordas, dijeron que con base en vínculos que ellas tienen ya se han enterado y van preguntando cuándo y dónde actúa la murga, el precio de las entradas y otros detalles.

El Observador

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