Antártida: ¿El mismo conflicto que Malvinas? – Por Lemos Pereyra Teresa Romina M.

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Por Lemos Pereyra Teresa Romina M.*

En múltiples investigaciones y publicaciones, la información sobre el conflicto de Malvinas se circunscribe a los hechos vinculados a la guerra y todas las dimensiones que de allí se desataron que, sin lugar a dudas, marcaron la historia de nuestra Nación. Pero ¿qué vínculo tiene la Antártida con la causa Malvinas?

Remontándonos a la historia, la disputa por nuestras islas tiene incumbencias de diversas índoles. Por citar algunas, las Islas tienen un gran valor como territorio geográfico, punto estratégico y geopolítico, desde su proyección de localización y los precedentes históricos que las han vinculado de manera directa al sector Antártico.

Diferentes marcos legales y normativos que se sucedieron en la historia ponen de manifiesto la imposición por parte del Reino Unido sobre esa porción de territorio, más allá de las reuniones anuales o los reconocimientos oficiales por parte de las Naciones Unidas, en relación a la cobertura de la plataforma bicontinental y los avances en las negociaciones para que decline en la posesión de las islas.  Pero no ha modificado la postura.

Esto, con el correr de los años, cuando las necesidades e intereses por los recursos naturales crezcan, podría ser el inicio de un nuevo conflicto, que se encuentra silencioso con estrecha vinculación entre la Causa Malvinas y Antártida.

En el Tratado Antártico, en su artículo 4, se explicita que se han congelado las reclamaciones de soberanía entre las diferentes naciones que son parte del mismo.  Una vez que finalice nos preguntamos ¿qué pasará con la presencia de nuestra nación sobre esas gélidas tierras?

Esto no está planteado con liviandad o sin sustento, sino enmarcado en el plano jurídico desde el principio de contigüidad, donde se determina que aquellos territorios contiguos al territorio de un Estado y que no pertenecen a ningún Estado, deben pertenecer al Estado del territorio más próximo.  Por ello, la República Argentina se ampara en este principio para sus reclamaciones como si se desconociera su vigencia en la cuestión Malvinas y se debilite su fuerza argumentativa sobre el territorio antártico y viceversa. Asimismo, se suma otro principio como el de unidad geográfica o continuidad, siendo que las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur no son más que una continuación de la masa continental argentina.

En los últimos años, cobró singular importancia para Reino Unido la proximidad que tienen las Islas Malvinas con la Antártida.  Si pierde la colonización sobre el archipiélago de islas perdería la posesión que tiene sobre esta porción de territorio que es fundamental para una posible exploración y explotación de los recursos naturales que posee el sector antártico.

Esta proyección estratégica sobre ambos territorios ya se encontraba en escritos en las Letters Patent que datan de los años 1908 y 1917, donde Reino Unido bautiza “The Falkland Islands Dependencies” a los territorios pretendidos sobre la Antártida, delegando así la administración de Antártida al Gobernador de Malvinas. Esto se da, por ser Malvinas el último asentamiento permanente perteneciente a Reino Unido que se ubica en el extremo sur del área de influencia, justamente ubicado frente a la convergencia antártica.

Es así, que Reino Unido no ha declinado la ocupación de Malvinas, por esta mirada geoestratégica que la vincula con la Antártida, donde en los últimos años se han desarrollado diferentes proyectos de infraestructura que la posiciona como punto central en la logística del sector antártico y los Océanos Atlántico Sur y Pacífico Sur.

Argentina lleva ya 118 años de permanencia ininterrumpida en la Antártida, con un despliegue de bases científicas, tanto permanentes como temporarias, y desarrollando una tarea científica que posiciona al país como pionero en diferentes investigaciones y como el único país que actualmente cuenta con familias y estudiantes en una de sus bases. Sin embargo, no alcanza para que Reino Unido desestime su interés por esta porción antártica.

Para concluir, no se debe pensar por separado la Cuestión Malvinas de la Antártida, ya que se encuentran en estrecha relación por los intereses que tiene el Reino Unido, no sólo por la expansión territorial, sino por el acceso y exploración de los recursos naturales.

Tal es así, que Reino Unido desde mediados de la década de 1940 apoya política y económicamente a las denominadas Falkland Islands Dependencies con visión estratégica y proyección militarizada sobre el Atlántico Sur en connivencia con la OTAN.   Por ello, debemos tener el conocimiento de ambas causas ya que de esa manera se abrirán nuevos caminos para no perder de vista los intereses de quienes hoy continúan con la posesión sobre las Islas Malvinas.

*Maestra bicontinental que ejerció la docencia en la Antártida y fue responsable del registro civil de la estación científica Base Esperanza de la Argentina

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