Ecuador | Fernando Cerón: “Un estallido social como el de 2019 no se evita tomándose la Casa de la Cultura”

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Por Felipe Gutiérrez Ríos(*)

Fernando Cerón, presidente de la Casa de la Cultura de Ecuador se refiere a la ocupación policial que desde el domingo se mantiene en la principal institución artística de ese país. Compara la actuación del gobierno de Guillermo Lasso con la represión a la cultura por parte de las dictaduras, y denuncia que su objetivo es atacar un espacio simbólico para la movilización popular en medio del paro nacional.

La ocupación de la Casa de la Cultura por parte de la policía, marcó el fin de semana de paro nacional en Ecuador. El predio de cuatro hectáreas que ocupa esta institución en Quito, fue el epicentro de las movilizaciones de 2019 y es uno de los principales espacios de reunión artística del país. “La casa de la cultura fue tomada por la Policía Nacional. Con mucha pena tengo que decir que hoy ha muerto la cultura”, señalaba la noche del domingo Fernando Cerrón, presidente de la institución. “Hoy la tiranía, la oscuridad, el terror, le ha ganado a la vida, a la diversidad, a la pluralidad. Hoy el terror está posándose en la institución cultural más importante del país”, agregó frente a cientos de artistas que a esa hora se encontraban defendiendo el edificio.

-Fernando, ¿qué imágenes te quedaron grabadas del allanamiento de la Casa de la Cultura el día domingo?

Fernando Cerón: Tengo algunas imágenes que creo que van a quedar registradas en la memoria de los ecuatorianos. Por ejemplo la de un policía con gafas negras y bigote, esa pinta que te recuerda a las dictaduras latinoamericanas, ingresando en el edificio y quedarse mirando absorto un mural. O la de otro policía que entra en una sala de ensayo, abre uno de los armarios, saca una bolsa con narices de payasos y las empieza a ver sin entender muy bien lo que son. Son imágenes que te dicen mucho, que son muy dolorosas no solo por el allanamiento en si de nuestro edificio, sino por las repercusiones simbólicas que esto tiene.

La excusa con la que entraron es que estaban buscando material bélico que supuestamente había sido ingresado para apoyar las manifestaciones. A partir de ese instante, todo el día la Casa fue acosada por la policía, mientras miles de artistas se movilizaban para defender la autonomía de la institución. Durante los ochenta años que tiene la Casa de la Cultura, solo había sido intervenida en dos ocasiones, siempre en dictaduras. Por eso decimos que el domingo mataron el arte. La Casa de la Cultura es la principal institución artística del país, que si bien depende presupuestariamente del Estado, es autónoma y sus autoridades son elegidas por los artistas e intelectuales del país. Esa es la importancia de la institución que mandó a reprimir Guillermo Lasso.

– Más allá de la excusa del supuesto material bélico, ¿por qué el gobierno los mandó a allanar?

Lo primero es por un sentido táctico-estratégico, porque han afincado un cuartel policial y militar dentro de la Casa de la Cultura, desde donde se está desplegando la represión hacia los manifestantes. Es decir, es un espacio estratégicamente tomado. Y la segunda es porque el predio de la Casa de la Cultura fue el epicentro político del movimiento indígena en el levantamiento del año 2019. Algo así como la Plaza de la Dignidad en Chile: fue el lugar donde se hicieron las asambleas, donde se hizo el debate político, donde se aglutinó la protesta. Tomarse este predio, es la toma por parte del poder del espacio simbólico donde se ha concentrado la disputa política en el Ecuador.

-El objetivo era evitar un octubre de 2019

Pero un estallido social como el de octubre de 2019 no se evita tomándose la Casa de la Cultura de manera violenta, activando un circuito que no estaba en ese instante vinculado a la movilización social. Octubre no se evita tomando preso al Presidente de la CONAIE, o sacando un decreto de excepción con cuatro borradores. Se evita teniendo políticas claras al servicio de la ciudadanía en una crisis como la que estamos viviendo, se evita quitándole el control del país al narcotráfico.

-¿Cuál es la situación social actual en Ecuador, en particular para el mundo artístico?

La situación económica del país es muy complicada y la cultura es uno de los sectores más afectados producto de la pandemia. Esto que es una realidad mundial, en Ecuador se vive de manera muy precaria. En el país apenas el 43% de las y los artistas y gestores culturales tienen seguridad social. Tenemos un altísimo nivel de informalidad, más de la mitad del sector no tiene un trabajo fijo. El 63% de artistas tiene ingresos que no superan el valor de la canasta básica. Eso ha hecho que el sector de artistas esté movilizado de manera general pero en este contexto específico no se había plegado al paro nacional. Lo que termina activando al sector del arte y la cultura es la defensa de la autonomía de la institución cultural más importante del país.

-¿De qué manera se vinculan ustedes desde el mundo artístico con el paro nacional que hoy se está viviendo?

Primero estamos haciendo un llamado, al igual que lo ha hecho el presidente de la CONAIE, Leonidas Iza, a que las protestas y manifestaciones sociales hablen por si solas. No necesitamos expresiones de violencia que provoquen a la policía, porque solo la marcha de 50 mil personas de los pueblos y nacionalidades ingresando por las grandes avenidas del sur de Quito, son una demostración suficiente.

Y como trabajadores de la cultura somos parte de eso. Ayer leía en Twitter una influencer cultural de la derecha que decía que “la Casa de la Cultura está politizada desde siempre” y que “no podemos pedirle a la cultura que no sea política”. Pero ella misma reconoce que desde la actual administración no hemos traspasado nuestras posturas al trabajo de la Casa de la Cultura. Creo que esto es central. No podemos deslindarnos del hecho que tenemos una postura y provenimos de un espacio político, que nos hace acompañar estas medidas de movilización. Esto lo hacemos comprendiendo que la Casa de la Cultura es un espacio que debe estar al servicio de las comunidades, de los pueblos, desde el ámbito de la producción cultural. No podemos olvidar que en los últimos 35 años de levantamientos indígenas, más allá de quien está al frente de la Casa de la Cultura, siempre se ha acogido a las movilizaciones de los pueblos y nacionalidades del Ecuador. También somos parte de esa historia.

(*) Militante de Marabunta, Investigador del Observatorio Petrolero Sur

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