Colombia | El gobierno suspende los bombardeos como forma de ataques a organizaciones ilegales

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Ministro de la Defensa, Iván Velásquez, ordenó suspender los bombardeos en el país

La orden, un literal bombazo que lanzó el ministro de Defensa, Iván Velásquez, es la de suspender de forma indefinida los ataques a organizaciones ilegales a través de bombardeos, porque con estos no se puede controlar de forma efectiva que no haya afectación de la población civil.

La decisión, que fue señalada en principio como el freno a bombardeos por la presencia de menores en las filas de las organizaciones ilegales y la posibilidad de afectar a la población civil, fue aclarada por el ministro, quien dijo “estas acciones en esta dirección tienen que concluir. Los bombardeos deben ser suspendidos”.El ministro aclaró que esta es una primera orden que va a ser de carácter total, “vamos a evaluar el momento específico en que, como una directriz absoluta, se pueda disponer, pero hacia allá es que tenemos que tender”.

SEMANA indagó las implicaciones de esta decisión y son claras. Es en la práctica la suspensión inmediata de este tipo de ataques, es obvio que ninguno de estos hace directo contra la población civil, eso es un daño colateral que está implícito en ofensivas de esa dimensión, también explicaron que es un hecho que buena parte de las estructuras ilegales están compuestas por menores de edad que son imposibles de identificar y resultan convertidos en carne de cañón.

Al tomar la decisión de priorizar el respeto a la vida y a los derechos humanos, en especial de los niños, se da suspensión que tendrá que hacerse oficial para toda tropa, tal como lo manifestó el ministro Velásquez.

“Hay que privilegiar siempre la vida sobre la muerte y no se pueden desarrollar operaciones que pongan en peligro la población civil y en la condición de los menores forzosamente reclutados que estas acciones en esta dirección deben concluir”, dijo el ministro.

Sobre los menores de edad que han muerto en bombardeos de la fuerza pública, señaló que son hechos que no se pueden repetir. “No se pueden desarrollar operaciones de un lado absolutamente que pongan en peligro a la población civil, pero tampoco en la consideración de estos menores forzosamente reclutados, que se repitan actos muy dolorosos del pasado”, añadió el ministro.

Este tipo de ataques, muy efectivos en la guerra por la capacidad de hacer daño a los ilegales, ha tenido muchas críticas, justamente porque en medio de varios de ellos han caído personas inocentes o que no tenían vínculo con las organizaciones que son el objetivo. Por eso, al anunciar la decisión, el ministro Velásquez afirmó que la prioridad para el Gobierno de Gustavo Petro es el respeto por el derecho a la vida y a los derechos humanos.

Tal vez uno de los momentos más álgidos y polémicos sobre la pertinencia de estos ataques fue en el gobierno del presidente Iván Duque, mientras era ministro de Defensa Guillermo Botero, en una operación que se dio en zona rural de San Vicente del Caguán, Caquetá, el 29 de agosto de año pasado. En esa ocasión lo que en principio se calificó como una acción “meticulosa e impecable”, pero en la que finalmente murieron siete menores de edad.

El asunto explotó cuando el senador Roy Barreras, actual presidente del Congreso, dijo: “Ministro (Botero) usted le escondió a Colombia que ese día bombardeó siete niños y quizás son cuatro más, porque las pruebas de Medicina Legal muestran que otros cuatro cuerpos llegaron tan despedazados que solo pudieron identificar que tenían menos de 20 años. Llegaron restos de cadáveres que se calculan están entre los 15 y 20 años”.

El asunto se convirtió en un debate de moción de censura contra el ministro que tenía los votos suficientes para sacar a Botero de la Cartera de Defensa, pero este prefirió dar un paso al costado antes de someterse a esta votación.

Semana

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