Diez presidentes latinoamericanos intervienen en el inicio de la 77ª Asamblea de la ONU

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Debate general en ONU abre con fuerte presencia latinoamericana

El debate de alto nivel del 77 período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas comienza hoy con las palabras del secretario general, Antonio Guterres, y la participación de varios gobernantes latinoamericanos.

Como ya es habitual, el presidente de Brasil, en esta ocasión Jair Bolsonaro, será el primero de los mandatarios en pronunciar un discurso en una jornada donde más de una decena de representantes de Latinoamérica hará uso de la palabra, en cuyo caso está Chile, Colombia, Paraguay, Honduras, Bolivia, Perú, Argentina, Guatemala y El Salvador.

Varios dignatarios de países miembros de la Unión Europea como Finlandia, Eslovaquia, Francia, Lituania, Rumania, Polonia, Alemania e Italia también serán oradores durante la sesión inaugural.

Otras personalidades, entre las que se hallan el presidente de Türkiye, Tayyip Erdogan, el gobernante de la República de Corea, Suk Yeol Yoon, y el primer ministro de Japón, Kishida Fumio, tendrán asimismo la posibilidad de dirigirse al plenario.

La República Centroafricana, Senegal, Seychelles, Marruecos, Jordania, Qatar y la República Democrática del Congo, estarán igualmente representados por sus líderes políticos.

La 77 sesión de la Asamblea General de la ONU se inauguró durante la semana pasada con un llamado a los gobernantes mundiales a dejar de lado sus diferencias para buscar soluciones a los problemas más urgentes del planeta.

Así lo expresó el presidente de ese foro de debate multilateral, Csaba Kőrösi, al tiempo que reconoció cómo el orbe enfrenta crecientes incertidumbres y fisuras geopolíticas.

“Responder a los desafíos más apremiantes de la humanidad exige que trabajemos juntos y que revitalicemos el multilateralismo inclusivo y efectivo, y nos concentremos en lo que nos une”, dijo.

Kőrösi advirtió igualmente acerca de la escalada de los conflictos en la misma medida en la que aumenta el calentamiento global, y los recursos naturales escasean.

El nuevo presidente de la Asamblea General destacó que su mandato impulsaría soluciones a través de la solidaridad y la sostenibilidad, y que otorgará un papel preponderante a la ciencia en la toma de decisiones.

Guterres lamentó por su parte que los desafíos presentes en la edición de la Asamblea General anterior sigan todavía presentes.

Mencionó entonces los conflictos y el cambio climático, la existencia de un sistema financiero global roto que les falla a los países en desarrollo, así como la persistencia de la pobreza, la desigualdad, el hambre, las divisiones y la desconfianza.

Bajo el tema “Un momento decisivo: soluciones transformadoras para desafíos interrelacionados”, se espera que el debate de este año se prolongue hasta el 26 de septiembre y sea totalmente presencial.

Prensa Latina


 Medio ambiente dominará discurso de Bolsonaro en ONU

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, pronunciará hoy el discurso de apertura de la 77 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el medio ambiente como tema central.

A una pregunta sobre el contenido de su intervención en el organismo internacional, durante una entrevista con la red de TV SBT, el mandatario de tendencia ultraderechista hizo énfasis el domingo pasado en la materia ambiental.

«Hoy Brasil es una referencia para el mundo en la cuestión ambiental. Nadie tiene una legislación como la nuestra, nadie tiene dos tercios de su territorio preservado, (nuestro territorio) se encuentra de la misma forma que Pedro Álvares Cabral descubrió Brasil en 1500», respondió el exmilitar.

Aislado internacionalmente, el gobernante interrumpió su campaña por la reelección en el sufragio del 2 de octubre para tratar de obtener alguna ganancia electiva desde el palco de la ONU, alertan comentaristas políticos.

Una nota de la cancillería indica que, además de pronunciar el discurso de apertura, Bolsonaro mantendrá encuentros con el secretario general de la ONU, António Guterres, y otros jefes de Estado.

La comunicación oficial precisa que la sesión de la asamblea tendrá por tema principal «Un momento decisivo: soluciones transformadoras para desafíos interconectados».

Asimismo, la delegación brasileña también participará en reuniones de alto nivel sobre asuntos como desarrollo sostenible, educación, minorías étnicas, eliminación de armas nucleares, operaciones de paz, reforma del Consejo de Seguridad, conflicto en Ucrania y mediación.

Medios periodísticos vaticinan además que, por una estrategia electoral, se espera un pronunciamiento de Bolsonaro dirigido al público interno en forma de una «rendición de cuentas» a la comunidad internacional.

De igual manera, su arenga tendrá como foco exaltar el legado del gobierno y debe contemplar diferentes puntos, como la recuperación económica y de las inversiones; los esfuerzos al combate a la pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania.

Pese a esta posible agenda, Bolsonaro «deja claro desconocer la diferencia entre compromisos de Estado y actos de campaña», señala el reconocido analista Cesar Calejon.

Advierte que el exparacaidista utilizará tal escenario para «hacer campaña política a expensas de la imagen de Brasil junto al concierto de las naciones y los principales líderes mundiales».

Patéticamente, Bolsonaro tratará de hacer otro acto de campaña en la ONU, haciendo hincapié en las cifras que supuestamente representaría la recuperación económica nacional.

Sin embargo, Calejon alerta, «evaluado fríamente, estos números son pequeños y reflejan que Brasil acaba de salir del fondo del pozo en el que se colocó debido a la tormenta perfecta causada como resultado de la intersección entre el bolsonarismo y la Covid-19».

Prensa Latina


Ante la Asamblea General de la ONU, Alberto Fernández condenará la violencia política y exigirá la paz en Ucrania

Por Román Lejtman

Alberto Fernández este lunes revisó por enésima vez el discurso que pronunciará este martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en un contexto geopolítico atravesado por la guerra ilegal que desató Rusia en Ucrania y la fuerte retracción económica causada por el abrupto incremento de los alimentos y la energía.

El Presidente alertará sobre la violencia política que arrecia sobre el sistema democrático global y exigirá la ejecución de un plan multilateral para rescatar a los países pobres y de renta media que sufren las consecuencias de la aventura militar ordenada por Vladimir Putin.

Alberto Fernández considera que el ataque fallido contra Cristina Fernández de Kirchner es un hecho que se debe vincular con la aparición de grupos antisistema que canalizan la decepción social respecto a la capacidad de la democracia para resolver necesidades básicas insatisfechas.

El jefe de Estado asegura que hay una línea ideológica que une el intento de asesinato a Cristina con los movimientos de derecha que triunfaron en las elecciones en Suiza y que tienen muchas posibilidades de asaltar al poder en los próximos comicios en Italia y España.

La insatisfacción social alienta las posiciones extremistas, y los organismos multilaterales -como la ONU o el FMI- tienen la obligación de actuar para mitigar las asimetrías y proteger la gobernanza global.

Esta línea argumental atraviesa todo el discurso que Alberto Fernández pronunciará en la ONU.

Desde la perspectiva presidencial, si el sistema internacional corre peligro por las acciones de grupos extremos que crecen en volumen e influencia por la crisis económica mundial, la solución debe partir desde los estados más poderosos hacia los países más débiles ubicados en la periferia.

A partir de esta lógica de razonamiento, Alberto Fernández alertará en Naciones Unidas que la crisis actual no se resuelve con fórmulas ortodoxas basadas en contraer la demanda global de bienes e insumos. El presidente entiende que los shocks económicos sucesivos originados en la pandemia del COVID-19 y la guerra Ucrania, se deben contener con acciones vinculadas a la oferta mundial estableciendo nuevas cadenas de suministros.

Entonces, el jefe de Estado argumentará que Argentina -con sus socios de la CELAC- está en condiciones de suministrar alimentos y energía a todos los países afectados por la guerra en Europa, una estrategia global que necesita que la ayuda financiera fluya al Sur sin obstáculos ni demoras burocráticas.

Este razonamiento económico y político fue expresado por Alberto Fernández durante su cónclave con Kristalina Georgieva. La directora gerente del FMI coincide con el presidente y adelantó que Argentina podría estar incluida entre los estados que recibirán la ayuda de un próximo fondo de resiliencia creado para naciones pobres con escasísimo desarrollo. Actualmente, en los estándares del FMI, Argentina es un país de ingresos medios.

Además de proponer un cambio de reglas para enfrentar a las facciones antisistema y mejorar la situación económica en la periferia del mundo, el jefe de Estado utilizará sus quince minutos en la ONU para reivindicar la soberanía de la Argentina en las Naciones Unidas y exigir que Irán colabore con la justicia para enjuiciar y condenar a los responsables del ataque terrorista a la AMIA.

Antes de llegar a la Asamblea General de Naciones Unidas, Alberto Fernández dará una conferencia sobre América Latina y la situación mundial en la universidad The New School y a continuación expondrá en la Cumbre Mundial de Seguridad Alimentaria que fue convocada por Pedro Sánchez, presidente de España.

El Protocolo de la ONU aseguró ayer que Alberto Fernández intervendrá en la Asamblea General entre las 17 y las 18 PM (hora de New York). Está décimo en la lista de oradores.

Cuando termine su discurso, el jefe de Estado irá a una cena organizada por Emmanuel Macron. Allí habrá un cónclave entre ambos mandatarios: la guerra en Ucrania será el único tema.

Infobae

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