Rankings universitarios y la industria cultural de la citación – Por Abdiel Rodríguez Reyes

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Rankings universitarios y la industria cultural de la citación

 

Abdiel Rodríguez Reyes*

Existe una relación entre los rankings universitarios y la citación. A mayor índice de citación, mejor posicionamiento en los rankings. Empleemos como ejemplo dos de ellos, el Qs World University Rankings (Quacquarelli Symonds, Londres) y el Academic Ranking of World Universities o Shanghái Rankings (Universidad Jiao Tong de Shanghái). Uso estos dos porque la SENACYT los utiliza; por ejemplo, si quieres postular a una beca, las universidades deben estar entre el rango de las mejores doscientas universidades según esos rankings.

Primero, iniciemos con el Qs World University Rankings, tiene seis indicadores para establecer la clasificación. Entre ellos: 1. Reputación académica, 2. Reputación del empleador, 3. Proporción de profesores/estudiantes, 4. Citas por facultad, 5. Proporción de estudiantes internacionales y 6. Proporción de profesores. En esta ocasión, solo nos referiremos al cuarto punto, teniendo en cuanta a su vez la relación con la reputación académica. Un académico o académica tiene reputación por sus investigaciones de impacto que se evalúan a través de una extensa encuesta para analizar precisamente esa reputación, tiene un valor del 40%; mientras que, las citas por facultad tienen un valor del 20%.

Esto último es “la calidad de la investigación universitaria con una métrica de citación por facultad, tomando el número total de citas académicas en artículos producidos por una universidad en un período de cinco años”. Es decir, una cuarta parte de este ranking es por la citación por facultad, porque, además, este se especializa por áreas del conocimiento, de allí la importancia de esa segmentación, pero que luego sale un porcentaje global. Se recopilan los “datos sobre publicaciones de investigación y citas de nuestros socios en Elsevier Scopus”. La revista modélica de este ranking sería The Lancet.

Segundo, el Shangai Ranking, también resalta el tema de las citas. En general “utiliza seis indicadores objetivos para clasificar a las universidades del mundo, incluido el número de exalumnos y personal que ganan Premios Nobel y Medallas Fields, el número de investigadores altamente citados seleccionados por Clarivate, el número de artículos publicados en revistas de Nature y Science, el número de artículos indexados en Science Citation Index – Expanded and Social Sciences Citation Index”. Es decir, las bases de datos indexadas por Clarivate o para ser más específicos la Web of Science. Las revistas modélicas de este ranking serían Nature y Science.

En el plano nacional hay un esfuerzo interesante de la Universidad Tecnológica y la SENACYT, en el libro Investigadores de Panamá con perfil público en Google Schoolars (2021), por contabilizar las citas de las y los investigadores a partir de sus perfiles de Google Schoolars (GS). Allí, resaltan un dato importante con respecto a los criterios de evaluación en los rankigns antes mencionados, “GS comprende un mayor número de citaciones en comparación a Scopus y Web of Science”. Esta medición muestra el estado de la ciencia en las institucionales nacionales. Además, es importante tener indizadores propios como PANAINDEX de la Universidad de Panamá.

A esta bibliometría bien le podríamos llamar la industria cultural de la citación. El cual también muestra la poca tolerancia a la endogamia académica y la necesidad de redes globales de publicación. En otra ocasión podremos debatir sobre la hegemonía del artículo científico y la pertinencia de otros géneros literarios. Por ahora, solo quería poner sobre la mesa esta cuestión para que sea habitual en nuestro ecosistema académico.

*Doctor en filosofía 

connuestraamerica.blogspot.com

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