25N: La eliminación de la violencia contra la mujer sigue siendo una deuda pendiente en América Latina – Por Yesica Leyes

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25N: La eliminación de la violencia contra la mujer sigue siendo una deuda pendiente en América Latina

 

Por Yesica Leyes*

El 25 de noviembre es un día de lucha en todo el mundo, utilizado para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres y reclamar políticas públicas en todos los países para su erradicación.

Desde 1981, año en que se estableció oficialmente la fecha en el marco del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, las cifras de la violencia hacia las mujeres, lejos de disminuir, nos muestran que la temática aún es un asunto pendiente en América Latina y el Caribe.

La consultora Voices publicó en 2022 los resultados de la encuesta global sobre la violencia hacia la mujer, donde se destaca que Argentina (37%), México (36%) y Chile (35%) se encuentran entre los primeros 3 países a nivel mundial donde más mujeres declaran haber sufrido algún tipo de violencia. Les siguen Brasil (24%) y Ecuador (24%)

Según un nuevo reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), al menos 4.091 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 26 países (17 de América Latina y 9 del Caribe) en el año 2020, una disminución de 10,6% con respecto a 2019, cuando se reportaron 4.576 casos, de acuerdo con los datos del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la Comisión, que cada año consolida y actualiza las cifras de femicidios/feminicidios y muertes violentas de mujeres por razones de género proporcionadas por los Gobiernos. En 2021, 11 países de América Latina registraron una tasa igual o superior a una víctima de femicidio o feminicidio por cada 100.000 mujeres (Argentina, Bolivia, Brasil, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay).

Mientras tanto, en Argentina, el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven” dió a conocer las cifras de femicidios entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2022. Según el informe, sucede 1 femicidio cada 24 horas en octubre, hubo 181 intentos de femicidio en lo que va de 2022 donde el 61,3% de los femicidios fue cometido por las parejas y ex parejas de las víctimas, el 65% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima, 33 víctimas habían realizado al menos una denuncia y 22 tenían medidas de protección. Según el Observatorio, los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima que comparte con el agresor y esto refleja que las mujeres estamos más expuestas a la violencia en nuestros hogares, lejos del mito que afirma que la calle es un territorio peligroso para nosotras. En muchos de los casos han observado que las víctimas de violencia no pueden abandonar el hogar ya que no tienen recursos suficientes. Según el INDEC la brecha de género de ingresos es el 27,7%, por eso resulta fundamental asegurar a las mujeres y LGBT las condiciones materiales para acceder al trabajo formal, la vivienda y la educación.

En memoria de la lucha de Patria y Minerva

El 25N, nació en memoria de la lucha de las Hermanas Mirabal, Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, o también conocidas como Las Mariposas. En 1960 se producían en América Central cambios políticos rotundos, que terminaron con las dictaduras de Rojas Pinalla en Colombia y Pérez Jiménez en Venezuela. En República Dominicana un movimiento clandestino de izquierda se organizó contra la dictadura de Trujillo. En este movimiento participaron las hermanas Mirabal, junto a sus esposos y a un centenar de luchadores antidictatoriales. Dentro de este grupo eran conocidas como Las Mariposas, porque ese era el nombre con que Minerva se identificaba en las relaciones políticas. A poco tiempo de iniciar la resistencia, Minerva y María Teresa fueron encarceladas y torturadas, como también sus maridos y el hijo mayor de Patria. Sin embargo, el 9 de agosto de 1960, el dictador Trujillo les concedió el arresto domiciliario, permitiéndoles salir para visitar a sus esposos y para ir a misa. Tras un par de semanas en libertad, ya existían informes sobre reuniones secretas contra el régimen encabezadas de nuevo por las hermanas Mirabal. Fue entonces que Trujillo dio la orden de eliminar a Las Mariposas. El 25 de noviembre de ese año, cuando volvían de la cárcel de visitar a sus esposos, el jeep en el que viajaban fue interceptado en la carretera por fuerzas militares del dictador. Las tres hermanas y el chofer fueron brutalmente asesinados a golpes, y lanzados a un barranco para simular un accidente. Fue tal la indignación que generó su asesinato, que ese fue el inicio del fin de la dictadura de Trujillo.

En el año 1981 se realizó el primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá. Allí se propuso establecer el 25 de noviembre como el Día de Lucha Contra La Violencia Hacia las Mujeres, rindiendo así un homenaje a las hermanas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal. Mujeres que son un ejemplo de organización y lucha.

Violencia sistémica

La violencia hacia la mujer es moneda corriente, desde el comienzo de la propiedad privada hasta nuestros días. Utilizada como herramienta de coerción por parte de los sistemas imperantes, cala en todos los ámbitos de nuestra vida.

Tanto dentro como fuera del hogar las tasas de femicidio y feminicidio aumentan, como así también sucede con las tasas de violencia física, psicológica, sexual, económica e institucional. Las cifras son datos que dejan al descubierto la acción sistemática de disciplinamiento contra el cuerpo de la mujer, constituido en objeto al servicio de trabajo reproductivo y no reproductivo. Finalmente, en la dinámica de acumulación de riquezas y la expropiación de valor que se produce a partir del trabajo vivo, las mujeres terminan jugando un papel central en el proceso de acumulación de riqueza (para otros).

En ese sentido, el rol de la mujer en el sostenimiento de la reproducción de la vida, es un eslabón más en la cadena de reproducción de valor. Según la CEPAL, en América Latina el tiempo promedio destinado al trabajo es mayor en mujeres que realizan trabajo no remunerado en comparación con el remunerado, siendo mayor el tiempo de trabajo en mujeres que en varones.

Estos datos son, sin duda, demostraciones de que la violencia tiene base sistémica, siendo su expresión más brutal el femicidio.

Simone de Beauvoir, en su libro ‘’Una muerte muy dulce’’, remarca que: ‘‘No hay muerte natural: nada de lo que le sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo’’, con lo que considera al ser humano como fruto de las condiciones político-sociales del momento, y no solamente como un ente biológico, lo que nos permite pensar al feminismo como una reivindicación porque la opresión a las mujeres no es algo natural, sino que es fruto de decisiones sociales transformables.

Actualmente, los movimientos feministas y transfeministas del mundo nos encontramos en lucha contra estas violencias, y nos nombramos rebeldes contra el sistema patriarcal y capitalista, como el único camino que se abre para quienes no tenemos la posibilidad de construir nada, la clase trabajadora, para el 99% de la población que debemos vivir y reproducirnos con el 1% de la riqueza que nos dejan. Nos nombramos rebeldes porque es desde la rebeldía que las mujeres podemos abrir posibilidades de construcción social nuevas.

Hoy recordamos a las hermanas Mirabal, como símbolo de lucha contra el sistema opresor, el sistema capitalista y patriarcal que tiene a las instituciones como herramienta para la materialización de sus acciones de dominación. Continuar lo que ellas no pudieron es, sin duda, nuestra obligación.

 

*Prof en Psicología. Secretaria de Juventud de la CTA (Central de los Trabajadores y las Trabajadoras Argentinas). Integrante del Centro de Estudios Feministas (CEFEM), asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

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