Elecciones municipales registraron una baja participación con una abstención de más del 31% 

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Participación popular en elecciones registra récord mínimo desde 1959

 

Este lunes 28 de noviembre se informaron los datos preliminares de las elecciones a delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular (AMPP). La cifra de solo un 68.58 % de participación —el 31.42 % no votó— marca una tendencia progresiva de la población cubana al abstencionismo.

Según las declaraciones de la presidenta del Consejo Electoral Nacional (CEN), Alina Balseiro, ejercieron el derecho al voto 5 728 220 electores, de un padrón electoral de 8 300 000.

La cifra de votantes disminuyó en relación con la alcanzada en los ejercicios electorales más recientes: durante el referendo del Código de las Familias en septiembre pasado (74.12 %, también récord en ese momento) y el constitucional en 2019 (90.15 %); también durante las elecciones de delegados a las AMPP en 2017 (89 %).

«Del total de boletas depositadas resultaron válidas el 89.11 %, en blanco el 5.22 % y anuladas el 5.67 %», informó el CEN.

Balseiro declaró: «las elecciones transcurrieron con tranquilidad, organización, disciplina y cumplimiento de la ley, como siempre nos tiene acostumbrado nuestro pueblo». Dijo además: «[la votación] demuestra el respaldo popular a sus representantes y su confianza en la Revolución».

Sin embargo, la cifra de ciudadanos que no asistieron a las urnas (2 571 780) es un número récord después de 1959. La cifra puede ser reflejo de tres fenómenos generales: la apatía de la población con respecto a los procesos políticos, el abstencionismo como posicionamiento político y el creciente índice de cubanos que han emigrado (en especial, durante el último año). Los últimos, al mantener residencia legal en el país, aún figuran en el padrón electoral.

Asimismo, que el 10.89 % (588 861) de los votos fueran inválidos (anulados o en blanco) supone que varios electores prefirieron no decantarse por ningún candidato o inhabilitar su boleta, como una expresión de inconformidad, apatía o descontento.

El CEN no informó las causas de la exclusión de más de 106 000 cubanos en el padrón actual y que figuraban en la lista de electores de septiembre pasado (8 447 467).

Las votaciones, que debían concluir a las 6:00 p. m., se extendieron una hora más, debido a «una solicitud de los Consejos Electorales y los propios electores», según informaron las autoridades sin ofrecer más detalles.

Sin embargo, el artículo 97.2 de la Ley Electoral, que ampara la extensión del horario «en una o varias circunscripciones o colegios electorales», establece que se realice «cuando causas de fuerza mayor lo aconsejen». Tampoco se expuso el número total de colegios en los que se extendió el horario para el voto.

Durante el referendo del Código de las Familias y las elecciones de los delegados a la AMPP en 2017, varios municipios del país realizaron el cierre una hora después de la establecida debido a las inclemencias del tiempo; una justificación que, por no tener cabida este domingo, ha hecho que muchos usuarios consideren que la extensión podría haber sido un intento desesperado por aumentar los números finales.

Varios medios han referido irregularidades en el proceso electoral, como el impedimento de elección y votación de activistas y opositores políticos.

Un reporte de AP informó que «el Consejo para la Transición Democrática de Cuba intentó presentar media docena de candidatos en las reuniones de vecinos y que uno de ellos en Santiago, al oriente del país, sí había sido finalmente nominado».

Con la etiqueta #YoNoVotoel27 en redes sociales, varios usuarios llamaron a no asistir a las urnas y hacer del proceso una oportunidad para señalar al Gobierno cubano el aumento del descontento de la población con su gestión.

Organizaciones internacionales como Transparencia Electoral resaltaron la importancia de permitir el escrutinio de las elecciones para garantizar la transparencia y credibilidad de los datos.

«En vistas de que tanto periodistas como activistas reportaron una abstención mucho mayor que en el referendo del Código de las Familias, y que las cifras anunciadas por el Consejo Electoral Nacional son incontrastables ante la falta de controles cruzados y observación electoral con garantías, Transparencia Electoral exhorta al CEN a permitir una auditoría independiente que garantice que los resultados anunciados son fidedignos», indicaron.

La votación por los delegados a las AMPP es el inicio de un proceso electoral que culminará en 2023 con la elección de los diputados al Parlamento cubano. Los pasos siguientes serán una segunda vuelta (el próximo domingo 4 de diciembre) en aquellas circunscripciones en las que los candidatos no obtuvieron más del 50 % de los votos válidos y la conformación de las asambleas municipales el 17 de diciembre de 2022.

 

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