Tras firma de segundo acuerdo entre el gobierno y la oposición, EEUU autoriza a Chevron a operar en Venezuela

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Tras firma en México, EEUU autorizó a Chevron para operar en Venezuela

Luego que este sábado se firmó en la capital de México el Segundo Acuerdo Parcial para la Protección del Pueblo Venezolano por parte de la Delegación de la República Bolivariana de Venezuela y el sector más radical de las oposiciones en el país, trascendió que el Gobierno de Estados Unidos emitió casi inmediatamente una licencia ampliada que permite a Chevron Corp importar petróleo o productos petrolíferos de sus empresas en Venezuela.

Según una copia que circuló en redes de la licencia que el Departamento del Tesoro de EEUU, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac por sus siglas en inglés), para que la transnacional estadounidense vuelva a operar en Venezuela, esa oficina emitió «autorización de ciertas transacciones relacionadas con los negocios conjuntos de Chevron Corporation en Venezuela» para «todas las transacciones normalmente incidentales y necesarias para la operación y administración por parte de Chevron Corporation o sus subsidiarias («Chevron») de las empresas conjuntas de Chevron en Venezuela (colectivamente, las «JV de Chevron») que involucran a Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa) o cualquier entidad en la que Pdvsa posee, directa o indirectamente, una participación del 50 por ciento o más» que fueron «prohibidas por la Orden Ejecutiva (E.O.) 13850» y sus posteriores modificaciones por las E.O. 13857 o 13884, que configuran parte de las medidas coercitivas unilaterales que bloquean a Venezuela.

La licencia 41 permitiría la «producción y extracción de petróleo o productos derivados del petróleo producidos por las JV de Chevron, y cualquier mantenimiento, reparación o servicio relacionado de las JV de Chevron», se lee en el texto.

Además permite la «venta, exportación o importación a EEUU de petróleo o productos derivados del petróleo producidos por las empresas conjuntas de Chevron, siempre que el petróleo y los productos derivados del petróleo producidos por las empresas conjuntas de Chevron se vendan primero a Chevron» y la «compra e importación a Venezuela de bienes o insumos relacionados con las actividades» propias del negocio petrolero de Chevron «incluyendo diluyentes, condensados, petróleo o productos de gas natural».

Esta reacción inmediata desde Washington deja clara la subordinación del sector más violento de las oposiciones en Venezuela a las órdenes de la Casa Blanca, como ha sido denunciado por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y el resto del Estado venezolano desde el inicio del golpe de Estado continuado que tanto daño ha causado a la nación bolivariana.

La polémica de las prohibiciones

Tras la emisión del documento se presentó en redes una polémica derivada de el párrafo b que presenta las limitaciones en el alcance de la licencia a Chevron. El asunto se refería a una prohibición para que la empresa estadounidense pague impuestos y regalías al Gobierno Bolivariano y esa clausula produjo los comentarios de que la autorización no significaba entrada de dividendos al país por la explotación petrolera de la transnacional, sin embargo dicha «prohibición» es para la empresa estadounidense y quien opera en el país es, como dice en los primeros párrafos de la licencia «las empresas conjuntas de Chevron en Venezuela (colectivamente, las «JV de Chevron»)».

En otras palabras, el párrafo que indica como la Ofac «no autoriza:(1) El pago de cualquier impuesto o regalías al Gobierno de Venezuela; (2) El pago de cualquier dividendo, incluido un dividendo en especie, a PdVSA, o a cualquier entidad en la que PdVSA posea, directa o indirectamente, una participación del 50 por ciento o más». representaría una formalidad rocambolesca en el documento emitido por el Tesoro de EEUU, porque Chevron Corporation no es quien debe pagar los impuestos y7o regalías al Gobierno venezolano, sino las JV de Chevron que refiere la licencia.

La tercera prohibición que se lee en la licencia sí afecta directamente al grupo de empresas mixtas fundadas entre la transnacional estadounidense Chevron Corporation y la Estatal venezolana Pdvsa y prohíbe «La venta de petróleo o productos derivados del petróleo producidos por o a través de las JV de Chevron para la exportación a cualquier jurisdicción que no sea Estados Unidos», lo cual parece lógico ante la necesidad imperiosa de EEUU de recibir petróleo venezolano para hacer frente a la crisis energética que le obligó a echar mano de miles de millones de barriles de sus reservas estratégicas, eso con el objetivo de frenar el alza desmesurada de los precios de los combustibles en EEUU que impulsan la ya inédita espiral inflacionaria que tocó recientemente registros no vistos en medio siglo.

Temen beneficiar a Irán y Rusia

Coherente con la guerra, abiertamente declarada en materia económica, comercial y energética contra Rusia e Irán, la licencia también prohíbe al «personas estadounidenses, donde sea que se encuentren… participar en cualquier transacción o negociación o relacionada con bienes o servicios de origen iraní, incluida la compra o importación de diluyentes y condensados ​​de origen iraní. petróleo o gas natural», además «cualquier transacción que involucre a una entidad ubicada en Venezuela que sea propiedad o esté controlada por una entidad ubicada en la Federación Rusa».

Tales clausulas parecieran intentar evitar el efecto bumerang que tuvo el bloqueo europeo a los energéticos rusos, especialmente impulsado por presiones de Washington por la guerra en Ucrania, que terminaron encareciendo el petróleo en todo el orbe y obligó a Europa a comprar el mismo hidrocarburo ruso, pero a mayor precio, y a través de terceros países, como en el caso de India, y próximamente a través del mercado turco, según lo que se desprende de recientes conversaciones entre Moscú y Ankara.

Dura seis meses, para empezar

«Esta autorización se renueva automáticamente el primer día de cada mes y es válida por un período de seis meses a partir de la fecha de vigencia de la Licencia General No. 41 o la fecha de cualquier renovación posterior de la Licencia General No. 41, lo que sea posterior», reza la licencia emitida hoy por la Ofac, lo que podría interpretarse como una visión de largo plazo para la renovada operación de Chevron en Venezuela.

Tras esta acción, vale preguntarse cuánto tiempo pasará para que el resto de transnacionales petroleras con intereses en Venezuela y que no han podido operar en la principal reserva mundial de petróleo, exijan tener los derechos renovados por la Ofac para Chevron, ya que la única razón que tuvieron para abandonar la totalidad de sus operaciones fue la implementación de las ilegales medidas coercitivas unilaterales desde Washington para procurar un colapso en el país y promover un golpe de Estado, planes que se perciben como fracasados ahora que el sector más violento de las oposiciones de Venezuela están sentadas en la mesa de negociación.

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Jorge Rodríguez: Firma de Segundo Acuerdo Parcial representa alto logro político para el país

El jefe de la Delegación del Gobierno Venezolano, doctor Jorge Rodríguez, destacó en la firma del Segundo Acuerdo Parcial para Protección del Pueblo Venezolano, que “hoy hemos signado un acuerdo histórico en razón de la trascendencia de su significado político, para el buen vivir del pueblo venezolano. Le damos especiales gracias al Reino de Noruega por su facilitación eficiente y discreta en estas jornadas de diálogo. Al mismo tiempo, agradecer infinitamente al pueblo mexicano, y la Ciudad de México, que nos ha acogido con mucha solidaridad y amabilidad”.

Por otra parte, agradeció al presidente de los Estados Unidos de Mexicanos, Andrés López Obrador, y al canciller, Marcelo Ebrard, por haber hecho posible las negociaciones en tierras Aztecas.

“La firma de este trascendental acuerdo se la dedicamos al noble pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, que resistió y resiste al no aceptar ningún tipo de agresión extranjera, ni invasión, ni injerencia en los asuntos internos de nuestra Patria. Gracias a la resistencia del pueblo venezolano, reitero, es que estamos aquí, firmando este acuerdo de protección social”, explicó Rodríguez.

Este sábado, representantes del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y la Plataforma Unitaria de Venezuela retomaron el proceso de diálogo y negociación en el Hotel Sufitel en Ciudad de México, facilitado por el Reino de Noruega, en donde las partes firmaron el Segundo Acuerdo Parcial para la Protección del Pueblo Venezolano.

La firma del Segundo Acuerdo Parcial para la Protección del Pueblo Venezolano se realizó en presencia del jefe de la Delegación del Gobierno Venezolano, Jorge Rodríguez, y el jefe de la delegación de la Plataforma Unitaria, Gerardo Blyde.

«Por vía de este acuerdo estamos rescatando más de tres mil millones de dólares que fueron robados», así lo dijo el jefe de la Delegación de Venezuela», afirmó Rodríguez.

En el histórico encuentro, también estuvo presente el representante del Reino de Noruega, Dag Nylander, y el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard.

Con este segundo acuerdo se creará un fondo fiduciario de protección al pueblo venezolano, cuyos recursos irán a cubrir necesidades en materia de salud, educación, alimentación, servicios públicos, entre otras.

Este acuerdo gestionará con ayuda de la Organización de Naciones Unidas recursos del país que son retenidos por naciones extranjeras, a través de un fondo fiduciario para dirigirlo a la inversión social.

Por su parte, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard destacó que el acuerdo entre el Gobierno de Venezuela y el sector de la oposición es una esperanza para América Latina y el triunfo de la política, facilitando la mediación, el entendimiento y la comunicación.

Finalmente, el jefe de la delegación del Gobierno venezolano, Jorge Rodríguez, comentó que “no tenemos fechas de reunirnos aquí próximamente, pero tenemos claro que seguiremos este proceso y todo lo que esté en la agenda según el memorando de entendimiento”.

VTV

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