Un reto, la política exterior de Gustavo Petro – Por Juan Sebastián Sabogal Parra

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Un reto, la política exterior de Gustavo Petro

Juan Sebastián Sabogal Parra*

Colombia, uno de los países que al final de la guerra fría impulsó la unión de los “no alineados” y sin embargo siempre estuvo fuertemente alineado a las políticas dictadas desde Washington; hoy se enfrenta a un reto monumental, modificar la postura que se ha construido desde 1821 cuando el venezolano conservador Pedro Gual Escandón tomara el cargo como ministro de relaciones exteriores en un Estado naciente.

Así, seguir al pie de la letra las instrucciones dadas por la potencia norteamericana, ha generado letargo y seguridad en las actuaciones de los diferentes ministros que han pasado por dicha cartera, lo que ha permitido que Colombia navegue siempre con el apadrinamiento del “Tío Sam” y perciba un respaldo en cada una de sus decisiones; sin embargo, para el actual gobierno progresista, el primero en la historia del país, esto implicará un reto mayúsculo, puesto que será necesario repensar la posición frente a la economía internacional y los bloques comerciales, incluyendo la actual tensión en el mar de China, la construcción de un bloque común latinoamericano, Rusia y el mundo musulmán.

Para comenzar, uno de los bloques comerciales más relevantes para Colombia en los últimos años ha sido la Unión Europea, con quién se tiene un Tratado de Libre comercio y se exporta un aproximado de 3.978 millones de dólares, según datos de 2020, de los cuales el principal sector exportador es el minero – energético. Ahora bien, es importante resaltar el rol que juega la UE como un veedor internacional en materia de derechos humanos y observador de la calidad de vida alrededor del globo, ha dado un visto bueno a las políticas propuestas por Gustavo Petro frente a lo que se espera mutuo apoyo en términos de posibles acuerdos que fortalezcan la economía en tiempos de crisis, estableciendo una mayor regulación de la producción minera y una transformación en la tipología de los productos exportados. Así pues, se esperaría una evolución en dichas relaciones y una mayor estabilidad, puesto que en los últimos meses del gobierno Duque dichas relaciones se distanciaron por cuenta del análisis que se realizaba desde Bruselas, respecto al poco apoyo dado por el gobierno nacional al cumplimiento del proceso de paz.

Por otro lado, un sector de gran importancia para el gobierno Duque fue la construcción de nuevas relaciones con los tigres asiáticos, bloque que se ha tomado gran importancia para la economía actual; si bien durante el gobierno de Duque se logró realizar el tratado de libre comercio con Corea del Sur, las condiciones en que se construyó dicho tratado no representa la idea que tiene el actual gobierno de lo que significa un acuerdo económico internacional; ahora bien, corea del sur representa para Colombia exportaciones por alrededor de 585 millones de dólares, siendo su principal producto el carbón, elemento que complejiza las relaciones dada la posibilidad de una transformación de la política minera en el país, sin embargo, no deja de ser un socio estratégico para diversificar el mercado en la región, impulsando una diversificación en el tipo de productos que se importan posibilitando un mayor acceso a la tecnología.

Ahora bien, sin abandonar la región, respecto a Taiwán, es necesario decir que el gobierno anterior, mostraba amplia simpatía por aquellos aliados norteamericanos, al tiempo que se distanciaba de Rusia y China, aún cuando este último es el mayor socio comercial del país, sin embargo, aquí la posición política del nuevo gobierno implicará el fortalecimiento de las relaciones con el gigante asiático, tal como lo han venido haciendo todos los políticos alternativos de la región y probablemente esto se verá reflejado en un aumento de las exportaciones a dicho país, junto con un impulso en el desarrollo de infraestructura, pues esta ha sido la política de Xi Jinping desde que asumió el liderazgo. Así mismo, frente a la situación con Taiwán, se requerirá tomar posición, bien sea a favor de la independencia de la isla o bien, frente a los intereses chinos en la región y es allí en donde se podrá observar una transformación radical en la perspectiva de la actual cancillería respecto a las anteriores que se centraban únicamente en seguir al pie de la letra la política exterior norteamericana.

Respecto a Rusia, al igual que con la situación China, implicará tomar una decisión crucial; el actual conflicto con Ucrania, obligará al gobierno nacional a tomar posición al respecto, lo que a su vez debe enfrentarse con el discurso opositor que se venia teniendo frente a los diplomáticos rusos, con quienes se generaron momentos de tensión muy altos, pero dada la posición política del actual gobernante será necesario establecer una nueva mirada al conflicto y así mismo una nueva relación tanto con la diplomacia como con el presidente Vladimir Putin, quién felicito a Gustavo Petro por su victoria y lo observa como un aliado en la región, elemento que señala una posibilidad de modificar las relaciones entre las dos naciones y fortalecer las relaciones comerciales que se han tenido hasta el momento, y si bien, no es uno de los pilares del actual gobierno, esto podría modificar radicalmente el consumo armamentístico que se ha tenido en los últimos años del mercado norteamericano e israelí.

En contra posición, con la diversidad de posiciones en los conflictos globales, por primera vez en la historia América Latina, parece contar con la posibilidad de generar una integración real, no sólo en términos políticos, también en términos económicos, de hecho, en el discurso dado por Gustavo Petro en su posesión, uno de los puntos mencionados fue la posibilidad de construir un bloque común; puede que no se genere algo similar a la Unión Europea, pero probablemente esto si pueda fortalecer las relaciones frente a otros bloques. Dada la situación de crisis global frente a la necesidad de materias primas por parte del primer mundo, existe una oportunidad comercial única en la que se podría negociar de forma mucho más equilibrada con algunas potencias.

Finalmente, frente al mundo musulmán, este punto puede considerarse como uno de los más complejos de abordar dada la distancia tanto física como cultural; en los gobiernos pasados el fortalecimiento de las relaciones con Israel representó gran parte del desarrollo militar colombiano, tanto así, que hasta la actualidad se pueden contar innumerables acuerdos en la comercialización de armas y la formación tanto de pilotos como de militares en tierra. Sin embargo, cabe recordar que en la campaña, Gustavo Petro tuvo un enfrentamiento luego de un comentario que igualaba las posturas nazis con algunas miradas sionistas, si bien, es de común conocimiento que las prácticas del gobierno israelí en Palestina se asemejan más a las realizadas por los nazis que a las que tenían los supervivientes de la Segunda Guerra Mundial, dicho enfrentamiento prende las alarmas, así, como el anuncio realizado de apoyar y estrechar los lazos con Irán, cosa que lo aleja cada vez más de la normalidad de la cancillería colombiana y lo acerca a palestina y a las causas olvidadas de medio oriente, al tiempo que lo aleja del Sunismo, con quien el pasado gobierno tenía fuertes relaciones, sólo cabe recordad su recorrido “diplomático” por Qatar y Emiratos Árabes en donde se busco fortalecer alianzas con aquellos gobiernos amigos de los Estados Unidos en la región.

Así la situación, medio oriente se sigue viendo como un espacio difuso de impulso comercial y diplomático, puesto que las tensiones internas no permitirán un desarrollo equilibrado en la diplomacia bien sea con la comunidad Chiita como con la comunidad Sunita, al tiempo que Israel deberá poco a poco desaparecer como aliado; espacio que tendrá que ocupar Irán y Rusia, dadas las cercanías con el gobierno actual, y la necesidad de mantener alianzas militares y fortalecer las relaciones con un aliado en la región.

En definitiva, la transformación del discurso en una cancillería que fungía como el cuidador del patio trasero del tío Sam, implicará múltiples retos en materia internacional, tanto a nivel político como a nivel comercial y esto va a modificar rotundamente la visión internacional que se ha tenido de la “democracia más antigua de américa latina”, la cual por primera vez en su historia tiene un gobernante realmente elegido por el pueblo y que piensa trabajar por y para aquellos a quiénes se tilda de “nadies”.

*Docente SED y miembro del Colectivo de Maestros Leonardo Posad –William Agudelo.

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