Jorge Calzoni: “La universidad está bien posicionada y fortalecida de cara a lo que viene”

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Jorge Calzoni: “La universidad está bien posicionada y fortalecida de cara a lo que viene”

Todo cierre de ciclo amerita una instancia de balance para analizar con mirada crítica lo realizado y de planificación de los desafíos del complejo 2023 que se avecina. En la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la presencialidad ya es una realidad en cada una de sus sedes y se reanudaron muchas actividades que se habían visto pospuestas por la pandemia de COVID-19. A un mes del cierre de año, y llegando a los días finales de las cursadas, nos recibió en su oficina de la sede España el rector de la UNDAV, Ing. Jorge Calzoni, quien nos relató algunas de las problemáticas y desafíos que atravesó la comunidad educativa, como también las perspectivas de cara al año próximo.

– ¿Cómo atravesó la UNDAV la vuelta a la presencialidad en las cursadas?

 Fue un año complejo. Reiniciamos la presencialidad, que no fue al cien por ciento en parte por la carencia de espacio físico. Esto tiene que ver con la cantidad de estudiantes que viene a la universidad. Desde el punto de vista académico, fue positivo haber reiniciado la mayor presencialidad posible, aunque el impacto negativo fue la merma en la regularidad.

Durante la pandemia subimos la curva de inscriptos, pero este año decreció: se nota en la caída en las cursadas y en las inscripciones. No es un fenómeno de la UNDAV, sino que es generalizado; lo que tenemos que hacer es que no suceda el año que viene.

– ¿Cómo evolucionará la presencialidad el año que viene?

 Va a ser muy parecido a lo que fue este segundo cuatrimestre, con la mayor cantidad de materias presenciales. Por otra parte, creo que la virtualidad es una buena herramienta, sobre todo para aquellos estudiantes que trabajan. Estamos incorporando aulas híbridas, es decir, que se pueden hacer ambas modalidades simultáneamente. Soy de la idea de mantener la mayor presencialidad posible, y es la idea que transmito a los decanos; después es cada Departamento el que define. La construcción del conocimiento está situada. Después se adquieren conocimientos universales, pero si no conocés tu aldea es difícil que conozcas el universo.

– ¿En qué cuestiones habría que poner foco el próximo año?

– Hay carreras que requieren una mayor cantidad de estudiantes. Hay que hacer un trabajo adicional de difusión en alguna de ellas, trabajar cuestiones que nos permitan potenciarlas para que no haya tanta diferencia con las carreras numerosas. Y en éstas con más estudiantes debemos armar dispositivos de retención más fuertes. Nuestro desafío es tratar de mejorar los ingresos y la retención de los estudiantes.

Desde el punto de vista político, el panorama está abierto. Lo que tengo claro es que las políticas neoliberales, a las universidades, no les sirven para nada, las desprecian. Y los gobiernos nacionales y populares, aún con sus diferencias, hacen una defensa de la educación pública.

– ¿Qué puntos fuertes destacarías de este año?

 En la Secretaría de Extensión Universitaria se trabajó mucho y fue muy positivo lo que se logró con la Escuela de Oficios. Fue una política muy acertada del Ministerio de Educación de la Nación. También, en la Secretaría de Investigación y Vinculación Tecnológica e Institucional estamos fortaleciendo los equipos con el programa Equipar Ciencia. Firmamos un convenio con el Ministerio de Ciencia y Tecnología para fortalecer toda esa área en la universidad. Hemos mejorado la vinculación tecnológica, que era una debilidad que habíamos detectado. Por su parte, la Secretaría de Bienestar Universitario tuvo una tarea muy fuerte con las becas y el boleto estudiantil, y con actividades tanto dentro como fuera de la UNDAV.

Además, este año lo cerramos con la asamblea de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), donde fui electo vicepresidente del Cono Sur.

Asimismo, el Consejo Superior estuvo trabajando mucho, como así también los Consejos Departamentales. Tenemos la democracia interna funcionando bien y a la universidad posicionada de cara a lo que viene, donde tenemos que estar fortalecidos.

– La UNDAV cuenta con carreras con orientaciones muy específicas, tanto las más novedosas como las tradicionales ¿Cómo atravesaron los Departamentos esos debates de política educativa?

 Cuando nos planteamos la carrera de Abogacía -una de las llamadas “carreras tradicionales”- habíamos analizado que, por ejemplo, había pocas materias de Justicia. La Justicia es un problema en la Argentina, pero no hay mucha formación. Hay mucho posgrado, pero no grado. Y el otro problema era el Estado. Generalmente los abogados que defendían al Estado tenían muchos problemas, en cambio las corporaciones tenían abogados que trabajaban con otro énfasis. Tratamos de dotarlos de herramientas distintas; ese fue el espíritu con el cual se pensó. Por su parte, la Licenciatura Gestión Cultural es una carrera a la que todavía le falta encontrar su identidad propia. Tenemos que trabajar mucho en eso. ¿Cuál es la salida laboral? La industria cultural es la cuarta industria de Argentina. Hay que vincularlo a las cuestiones digitales.

Este debate sobre la identidad lo tuvo la carrera de Artes Audiovisuales. Tuvo una discusión de a dónde apuntar. ¿Era cine? No necesariamente. ¿Era televisión? No necesariamente. Por ejemplo, Economía ¿cuál es el problema? Los chicos quieren ser contadores, no economistas. Desde el Departamento de Ciencias Sociales están yendo a los colegios, están buscando, están difundiendo; tienen una vocación de poder mostrar para qué sirve.

Respecto a Ingeniería en Materiales, es una carrera que la pensamos en un momento del país donde estaba ARSAT, donde se estaban requiriendo profesionales, donde se discutía la sustitución de materiales en Argentina. El  reciclado hoy, por ejemplo, tiene que ver con la posibilidad de reemplazar ese material. Otra carrera es la Licenciatura en Desarrollo de Recursos Energéticos propuesta por los gremios fundamentalmente porque las empresas energéticas decían que un problema eran los ingenieros que trabajan todo lo técnico pero no están preparados para la gestión, y que había licenciados sin conocimiento técnico. Y se pensó en hacer algo que involucre las dos cosas. Hay que convencer a los pibes que vengan a estudiar, porque, aparte, van a tener laburo, las empresas los necesitan.

Así, con las miras puestas en el año entrante y con la experiencia del camino recorrido, la Universidad Nacional de Avellaneda se prepara para afrontar los retos del 2023 a partir del trabajo colectivo, con la guía de sus principios rectores y la calidad de la enseñanza como bandera.

* Nota publicada en el N° 110 de Con Información, el periódico institucional de la UNDAV (http://coninformacion.undav.edu.ar/).

* Por Matías Schropp, Belén Salvatore y Federico Illan, estudiantes del CCC de la Licenciatura en Periodismo, que llevan a cabo su práctica preprofesional en la Dirección de Prensa y Comunicación Institucional de la UNDAV.

Publicada el 7/12/2022. 

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