Ecuador, primer TLC en el medio de la disputa global

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Ecuador, primer TLC en el medio de la disputa global

Carla Perelló

“Ecuador y China: el histórico acuerdo comercial que potenciará la economía”, es el título del comunicado con el que el país sudamericano dio a conocer el cierre del acuerdo que se tejía hacía diez meses, que se suma al tratado bilateral de inversiones que mantienen desde 1997. El anuncio del 10 de mayo fue sobre el borde de la crisis política e institucional, que acabó con el cierre del Congreso y el llamado a elecciones para agosto, por parte del presidente, Guillermo Lasso.

Ante este panorama, la ratificación que debe dar la Asamblea Nacional quedará pendiente hasta después de los comicios de agosto.

Sea como fuere el contexto interno, lo cierto es que China firmó su primer tratado de libre comercio (TLC) en la región en el marco de la disputa global explícita con Estados Unidos y lo hizo nada más y nada menos que con una economía dolarizada. Con él, Beijing ya suma cuatro: Costa Rica (2007), Chile (2005) y Perú (2009). Los últimos dos se concretaron durante el “boom de las commodities”, cuando China se convirtió en un relevante importador de materias primas (agrícolas y energéticas) de gran parte de los países sudamericanos y, al mismo tiempo, logró posicionarse como origen crucial de las importaciones de bienes de medio y alto contenido tecnológico.

“Más Ecuador en el mundo, más mundo en el Ecuador” es la política bajo la cual Lasso impulsó el tratado y busca establecer otros con Canadá, Estados Unidos, Israel y Corea del Sur, entre otras potencias económicas. “Es la realidad del pragmatismo que vivimos en este momento. Lasso es un presidente de derecha y uno podría decir que firma, paradójicamente, con China mientras el de Estados  Unidos está en el congelador, pero él de ninguna manera ha renunciado a hacer los cabildeos necesarios y a dar las señales para mantener el atractivo en Estados Unidos”, aseveró ante este medio Cecilia Cherrez, ecologista integrante de Acción Ecológica y de la Red Ecuador Decide Mejor sin TLC.

González Jáuregui, por su parte, también destacó que Ecuador es uno de los cuatro principales receptores de financiamiento chino en la región, junto con Venezuela, Brasil y Argentina; y que durante la pandemia fue uno de los que logró un acuerdo de reestructuración de deuda en el país asiático.

Con este acuerdo, destacó Lasso, las exportaciones ecuatorianas tendrán «acceso preferencial al mayor mercado del mundo», al tiempo que las industrias locales podrán adquirir maquinaria e insumos a menores costos. Además, se prevé el impulso de las exportaciones de camarón, banano, flores, cacao o café, pero también de «productos no tradicionales como pitahaya, piña, mango, arándanos, quinoa, alimentos procesados, frutas frescas y en conserva», indicó el Gobierno.

“Lo que sabemos es que no contempla ninguna referencia de derechos ambientales y laborales, lo que resulta sumamente grave en un país que tiene una constitución que incluye estándares muy altos en derechos de la naturaleza y de derechos humanos”, indicó Cherrez y advirtió que eso es “una señal de que se ha negociado sobre la base de una subordinación de la Constitución y de otras normas” que probablemente tengan que adecuarse “por presión de China”.

Como ejemplo, citó el caso del camarón, uno de los productos en vistas a ser exportados: “Ese sector es responsable de haber destruido un 70 por ciento del ecosistema manglar, marino costero, que en los últimos años se expandió a tierras agrícolas de altísima calidad que provocaron altísima salinización de las fuentes de agua”.

El Destape

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